N/A:

1. Drabble escrito con motivo del amigo secreto de {Winter Wonderland, intercambio de regalos} para Tara (Yekaterina).

2. Los personajes pertenecen Sakurako Kimino (historia) y Namuchi Takumi (dibujos).

3. La historia esta narrada en primera persona siendo principal el punto de vista de Nagisa.

4. Los hechos son más o menos los que han aparecido en el anime solo que de una mirada poética.

5. Si ven esta historia fuera de mi cuenta de FF o facebook por favor comuniquemelo, digamos No al plagio y apostemos siempre al original.

6. Cualquier sugerencia y/o crítica me la pueden hacer llegar por medio de un PM o un review.


Tercera semana:

Día 15 → Dos semanas de estar en un juego que de inocente ya no tiene ni un pelo y hoy ha caído la gota que derrama el vaso. Tu boca atropello mis labios mientras caíamos al agua. Y aquí ya no cabe dudas que lo que siento se llama «amor», pero que tú sientas lo mismo es otra cuestión.

Día 16 → Y es evidente que no te soy indiferente, pero tampoco soy en tu vida un plato fuerte. Me has querido tomar a tus anchas pero el recuerdo de algo impidió que llevaras a cabo ese atropello. Me dejaste confusa, dolida y excitada. Me hiciste sentir por un segundo amada y deseada y al otro fui de tu habitación corrida como si no valiera nada.

Día 17 → Enojada, esta vez fui yo la que optó por no hablarte y en Tamao comencé a fijarme. Le pedí disculpas por el lazo rojo que perdí tras tu beso, y que ella como símbolo de nuestra amistad me había obsequiado. A la vez que acepté ser su pareja en la próxima elección de Etoile.

Día 18 → No conforme con mi decisión decidiste mostrarme quién sos. Me llevaste a la casa de verano que compartiste con Kaori, tu antigua pareja Etoile, y entonces comprendí que querías que el lugar de ella lo ocupase yo. Salí de esa casa y lloré cerca del mar a la par de la lluvia que no solo mojaba mi cuerpo sino también mi alma. Desahogué mi enojo y prometí no volver a derramar ni una sola lagrima más por ti. Por eso al otro día que volví al instituto hice de Tamao mi puerto de arribo.

Día 19 → Ganas de gritarte, de hacerte pagar por usarme. Odio hacia mí misma por amarte, por no poder olvidarte, por no saber odiarte. Pero ante ti esbozo una falsa pero radiante sonrisa que te convence de que jamás habrá un «Shizuma & Nagisa». Me preparo con esmero para ser una buena Etoile segunda y dejo que tu amor duerma en un cajón de mi inconsciencia.

Día 20 → Tu tarea parecida a la mía consiste en darle a nuestra institución su afamada reputación, preparando a la perfección a sus candidatas a Etoile-sama. Nos preparas paras las tres pruebas haciendo como si entre tú y yo no pasase nada. Bailas un vals conmigo en el que siento que no existe mundo más allá de tus ojos, más allá de estar contigo. Y me duele saber que el final de nuestro juego sea este; yo con Tamao y tú con tu recuerdo amado.

Día 21 → Algo has visto en mis ojos o sopesado en este tiempo, porque no has permitido que la elección de Etoile se lleve a cabo conmigo. Interrumpiste en la ceremonia y con un discurso que tiró abajo tus mascaras y te expuso con tus cicatrices y falencias. Confesaste que me quieres más allá de lo que perdiste tiempo atrás. Corrí a tu encuentro con la bendición de todo Astraea Hill y nos fundimos en un beso con sabor a miel. Descubrí que el frío invierno de un corazón puede ser derretido con dedicación, confrontación y un toque de pasión. Por eso estas tres semanas que pase contigo me han enseñado que no hay imposibles para un corazón enamorado.

Fin.