Tribu tomec hace 19 años
Desde hace media hora, dentro de la casa de los Lion, se escuchaban los gritos y pujidos de una mujer, afuera del cuarto donde esta estaba dando a luz, se encontraba su esposo el reconocido guerrero Gusutabo the lion y su hijo de 3 años Gus the lion, el mayor estaba preocupado, el parto se había adelantado 1 semana y la partera dijo que posiblemente llevaría vario tiempo sacar al bebé sin lastimarlo, en cuanto al mas pequeño no entendía porque su madre gritaba adolorida
-Papá, va estar bien mamá?-el cachorrito agachaba sus orejas cada 5 segundos por miedo a que algo malo pasara
-Tranquilo campeón, veras que tu hermanito o hermanita y tu madre estarán bien-el león adulto intentaba calmar a su hijo aunque ni el se podía calmar
Después de unos minutos más, cuando ambos leones se esperaban lo peor, se escucho el llanto de una cría y un minuto después salio una leona bastante anciana, la partera estaba bastante feliz y eso era siempre una buena señal.
-Todo ha salido bien, ambos están en perfecto estado-se acerco a ambos machos los cuales ya estaban bastante calmados y revolvio el cabello de el niño, el cual inmediatamente río-felicidades pequeñito, tienes un nuevo hermanito, ¿lo cuidarás cierto?-
-Si, señora-fue lo ultimo que dijo antes de entrar al cuarto donde estaban su madre y su hermano
-Muchas gracias por todo señora Catherine, de verdad gracias-el hombre estaba aguantando toda su emoción ya que si la dejaba salir posiblemente se vería como un niño
-Ha sido un placer, cuidelos mucho señor Gusutabo-hablo tan serena y despues solo se marcho dejando un regalo en una mesa cerca
El hombre entro a la habitación y vio a su esposa, estaba algo despeinada y sus ojos estaban brillosos como la primera vez que habían tenido a su hijo, se veía hermosa ante los ojos de el, se sentía afortunado de tenerla como compañera y miro a sus 2 únicos descendientes, su hijo Gus, era idéntico a el cuando niño pero tenia los ojos dorados de su mujer, el recién nacido se ve como una bolita de pelos rojos al igual que todos en la familia y sus ojos eran rojos como los de su progenitor además de que tenia su pálida pero no como si estuviera enfermo, se acerco a los 3 y proporciono un beso a cada uno, era una bendición tener esa familia.
-Es muy parecido a ti-el solo decía la verdad, el parecido del niño con la mujer era indiscutible
-Ya estamos a mano entonces, ¿o no Gus?-respondió la mujer en broma
-eh?-el niño que estaba jugando con la mano de su hermano, miro a sus padres de manera inocente los cuales rieron al ver la inocencia del pequeño, no entendía por lo tanto prefirió seguir jugando con el oji-rojo
-Y ya le has puesto nombre? Pearl?-
-esperaba que tu lo nombraras-
La verdad es que no habían pensado bien el nombre del pequeño, todo el tiempo, las señales indicaban una hembra, aunque por precaución no le hicieron ropa ni tan femenina ni tan masculina. No sabían que nombre ponerle, mientras ellos se ponían a pensar, sin que se dieran cuenta, el bebé agarro la mano de su hermano mayor y la mordió, haciendo que éste gritara de dolor por los colmillos filosos del cachorrito.
-Porras!-se estaba tallando su mano que se había quedado con las marcas de los dientes- no hagas eso-
-...como has dicho, hijo?-
-Porras, mamá-
-¿y por que le has dicho así?-
-Es que, dice el señor de la librería, que en un lugar así se les decía a los hijos de Ares y como dicen que Ares siempre acepta mordida...-
Nunca lo había ocultado, Gus era un niño muy listo y también entendía un poco de lo que decían los adultos, no todo pero si un poco.
Cuando sus padres lo analizaron, decidieron una de las mas grandes decisiones en su vida.
-Porras the lion...nuestro segundo pequeño-decía la mujer mientras le hacia cosquillas en el mentón del recién nacido
-Gus...ahora tu también te harás cargo de alguien-
-Voy a cuidar a mi hermanito?!-decía el niño alegre de ser útil a sus padres
-Si, ayudaras a tu padre y a mi a cuidarlo, pero solo en pequeños detalles, no tendrás todo el trabajo-
-Oíste Porras? voy a cuidarte hermanito, que te parece eh?-el niño acerco su dedo a la manita del menor-trato?
Como si hubiese entendido, el chiquitín agarro el dedo de su hermano mayor y sonrió.
Este seria un momento hermoso en la vida de ambos leones cuando cachorros pero eso no quitaría los trágicos y malos momentos que se avecinaban.
