Este fic ha sido creado para el "Amigo Invisible 2014-15" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Disclaimer: Los personajes pertenecen a JK Rowling; el universo de la historia también, pero estos capítulos corren de mi cuenta.

Capítulo 4.

Theo se encontraba en su Mansión pasando las vacaciones de pascua, aunque inicialmente Blaise y él habían querido quedarse en el colegio para ayudar a proteger a los estudiantes, aprovechó la oportunidad que salir del castillo le brindaba de poder acercarse a la Mansión Malfoy, fingiendo una visita a su amigo, y así ver de cerca a su chica.

El día anterior había hablado con ella con el pergamino y el chico le había asegurado que en cuanto cumpliese con su familia lo mínimamente imprescindible, se acercaría a visitarla. Habían estado hablando durante una buena hora larga, como cada vez que o hacían, ignorando cualquier prudencia deliberadamente. Draco le bajaba el pergamino y la varita unas dos veces por semana y aprovechaban estas oportunidades para estirar el tiempo todo lo que podían. Hablaban de su futuro, de la situación del ED en Hogwarts, de la situación de Draco en la Mansión, ayudando a los prisioneros a espaldas de su familia y de lo que harían cuando pudiesen verse libremente. En esos cuatro meses de cautiverio solo habían podido verse en otra ocasión y también en una salida a Hogsmeade, y como la vez anterior por un tiempo limitado en una mazmorra adyacente a la suya, con la complicidad de Blaise, Draco y Plumie.

Estaba deseando que su madre le dejase un poco libre de compromisos con familiares y amistades para ir a visitar a Luna, (oficialmente a Draco), ya que tenía unas ganas tremendas de estrecharla entre sus brazos. Conectó la red flu para hablar con Draco pero no obtuvo respuesta. Al no poder conectar con su amigo, decidió ir al Callejón Diagon a comprar algún dulce para su Luna. Al volver, con varios dulces y regalos para la muchacha intentó volver a conectar con la chimenea de su amigo pero volvió a ser imposible. Y entonces sí comenzó a preocuparse. Tocó su colgante, pero estaba como siempre, sin señal de que Luna hubiese utilizado el suyo en señal de peligro.

Después de cenar volvió a intentar conectar, y volvió a fallar. Esta vez sí, se preocupó seriamente así que conectó con la casa de Blaise, para intentar obtener alguna información de su amigo.

- ¡Blaise! – Saltó Theo nada más ver la cabeza de su amigo en la chimenea - ¿Sabes algo de Draco? No puedo conectar con su red flu.

- Yo tampoco – confirmó el moreno – Llevo intentándolo todo el día, pero no ha habido forma de conectar.

- ¿Le habrán pillado ayudando a Luna? – Preguntó con la voz entrecortada el castaño.

- No creo, de eso sí nos hubiese enterado. Un escándalo semejante no hubiese pasado desapercibido para nuestras familias.

- ¿Pansy o las Greengrass no sabrán alguna cosa? – Preguntó a la desesperada Theo.

- Lo dudo. ¿Has intentado utilizar el pergamino de dos direcciones? – Preguntó de pronto Blaise. – Yo lo había pensado pero me he dejado el mí baúl en el colegio.

- ¡Es verdad! No lo había pensado, voy a intentarlo ahora mismo – Dijo recuperando el color. - ¿No te importa que corte la comunicación verdad?

- Tranquilo, infórmame si te enteras de algo. Esperemos que Draco siga bien.

Subió corriendo a su habitación y tomó su pergamino. Le dio un toque con su varita y comenzó a escribir.

Draco Malfoy. Mansión Malfoy. Wiltshire

Y esperó. Y esperó. Y después de un largo rato, cuando ya creía que no iba a obtener respuesta tampoco por esa vía, y su nerviosismo alcanzaba cotas insospechadas vio como unos trazos elegantes aparecían en el pergamino.

"¿Theo? ¿Eres tú?"

¿Draco?

"Theo, han rescatado a Luna"

¿¡Qué?! ¿Cómo que han rescatado a Luna?

"Tenemos que vernos y te lo explicaré todo. Lo único que puedo contarte, es que ya no hay rehenes aquí en la Mansión"

¿Cuándo podemos vernos?

"Aún no lo sé. Están todavía los ánimos muy revueltos y no sé si podré escaparme"

Draco, por favor…

"Theo, no sabes que ha ocurrido. No puedo salir ahora así como así"

¿Pero tan grave ha sido?

"Solo diré una palabra: Potter"

Definitivamente tienes que contármelo todo.

"Mañana intentaré salir. Te avisaré por red flu"

De acuerdo. Hasta mañana.

Con un toque de varita y susurrando "finite" puso fin a la conversación con un sentimiento de euforia en el pecho. Unas tremendas ganas de gritar y bailar se apoderaron del muchacho, que reprimiéndolas para no levantar sospechas se tuvo que conformar con abrazar su almohada con fuerza. Para controlar su ansiedad le mandó a Blaise una nota explicándole la conversación con Draco e invitándole a acudir en su reunión con su amigo.

Al día siguiente, tal y como le había indicado el rubio se conecto por red flu para concretar sitio y hora de la cita. Se juntaron en una casita propiedad de la familia de Blaise, herencia de alguno de los anteriores maridos de la madre del moreno. Blaise hizo que las llamas brotaran en la chimenea y conjuró un amplio sofá que colocó en frente de la chimenea. Los jóvenes se acomodaron e instaron a Draco a comenzar su relato.

- Potter estuvo en la Mansión y al huir se llevó con él a Luna. Ahora están en paradero desconocido.

- ¿Potter? ¿Fue… solo? ¿O iba con él? – Preguntó asombrado Theo.

- Los tres. – Fue la respuesta tajante del rubio.

- ¿Y cómo…?

- No quiero hablar de eso.

- Bueno, de acuerdo, tranquilízate. Cuéntanos como pudieron huir. – Quiso apaciguar los ánimos el castaño.

Explicó como los carroñeros habían llevado a Potter, Granger y Weasley junto con un duende y Dean Thomas. Bellatrix torturó a Granger para averiguar algo de la espada que llevaban, mientras encerraban a Potter y Weasley en la misma mazmorra que Luna. Lo único que impidió que llamaran al Señor Tenebroso fue que su tía Bellatrix parecía necesitar averiguar algo antes de que llegase el lord. Pese a que no pudo evitar que su tía torturase a la muchacha, aprovechó esa distracción para que Plumie contactase con Dobbie y fuese a sacarles de allí.

- Creo que ellos no saben que fue idea mía y gracias a Dobbie nadie en la mansión sospecha de mí. – Finalizó su relato.

Los tres quedaron pensativos, antes de que Theo tomase una resolución.

- Voy a dejar pasar un par de días y después iré a su casa a hablar con su padre e intentaré que me ponga en contacto con ella. ¿Puedes mandar a Plumie a Hogwards a hablar con Dobbie y averiguar donde están o si están bien?

- Ya lo hice, Theo, recuerda que no solo Luna iba con Potter y Dobbie. Pero Dobbie no ha regresado al castillo y no se sabe nada de él. Ni de los demás. – La voz de Draco se endureció al añadir la última frase.

- Estarán bien, chicos. – Intervino por primera vez Blaise. – Al fin y al cabo están con Potter, el chico más difícil de matar del mundo mágico.

- ¡No bromees con eso, Zabini! – Siseó Theo.

- ¡Oh! Theo, por Salazar ¿Dónde está tu sentido del humor? – masculló el moreno.

- Blaise, no es momento para tus retorcidos chistes – Intervino tenso Draco. – Volveré a mandar a mi elfina al castillo, pero algo me dice que no será fácil dar con ellos de nuevo.

El reloj de la pared marcó con sus campanadas la hora de marcharse, se despidieron con la promesa de informar a cualquier información que llegase hasta ellos de los desaparecidos. Un par de días más tarde llegó la lechuza negra de los Zabini a casa de los Nott. En cuanto el muchacho castaño la vio picotear el vidrio de la ventana de su habitación, la abrió apresuradamente y prácticamente le arrancó el mensaje de la pata. Al leer su contenido escribió una contestación y después de darle unas chucherías la despidió rápidamente. Fue a por su túnica y su varita y avisando a su elfo salió de su mansión en dirección Ottery St. Cacthpole. Concretamente a la colina en el norte de estaba ubicada la casa de los Lovegood. En la chimenea la nota que había llegado con la lechuza ardía, pero aún se podían leer algunas palabras.

Dicen que Luna ha vuelto a su casa…