Este fic ha sido creado para el "Amigo Invisible 2014-15" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Disclaimer: Los personajes pertenecen a JK Rowling; el universo de la historia también, pero estos capítulos corren de mi cuenta.

Capítulo 6.

Poco a poco, la colaboración de Theo y Blaise con el ED fue convirtiéndose en habitual, pasando de ser mera protección a Luna y Ginny a protección a cuanto miembro del ED que tuviesen al alcance, les conseguían comida para los que se escondían en la Sala de los Menesteres y les pasaban cuanta información tenían sobre los planes, rutas de vigilancia y castigos de los Carrow.

Por mediación de la propia Luna, Theo fue implicándose más y más en el ED llegando a planear con ella pequeños boicots a las clases de Artes Oscuras o a algunos alumnos de Slytherin demasiado cercanos al régimen de Voldemort. Por seguridad de su tapadera, él mismo tuvo que sufrir algún boicot planeado por él mismo y Luna, además de ocultar para todo el mundo, excepto de la propia Luna, la implicación de los dos Slytherin con el ED. Sin embargo, pese a esas precauciones, hubo algunas personas, de uno y otro lado, que terminaron percibiendo la cercanía de Theo con la rubia.

Esas mismas sospechas acabaron llegando a los oídos de los Carrow que con la intención de dejar al descubierto la supuesta relación castigaron y golpearon a Luna delante de todo el colegio, Theo incluido. El muchacho tuvo que apretar los puños y fingir la misma actitud burlesca que sus compañeros de casa mostraban ante los habituales castigos. Sin embargo, lo más duro para él fue ver como Luna rehuía sus ojos durante el castigo y no poder reconfortarla, ofrecerle su apoyo con lo único que podía ofrecerle en ese momento, su mirada. Tuvo que esperar hasta bien entrada la medianoche para poder escaparse de las mazmorras de Slytherin y entrar a hurtadillas a la enfermería donde había quedado ingresada por los fuertes golpes y hechizos recibidos.

Entró silenciosamente, asegurándose con un hechizo dormient que la enfermera no despertaría mientras estuviese allí dentro. En cuanto divisó la cabeza rubia, se dirigió hasta su cama con sigilo para evitar despertarla. Sin embargo, en cuanto llegó a su altura pudo comprobar que había sido en vano puesto que Luna estaba despierta y le miraba fijamente.

- Te estaba esperando. No quería dormirme antes de que llegases. – Dijo con una voz débil.

- Amor… Lo siento tanto. Yo… no podía… debía fingir… - Theo se derrumbó incapaz de seguir aguantando la culpabilidad sobre sus hombros.

- Lo sé, Theo. Has hecho lo mejor para todos. Si hubiesen descubierto tu coartada no solo no podrías seguir ayudándonos, además hubieses sufrido un castigo muchísimo peor que todos los que hemos sufrido nosotros juntos.

- Aún así… Tal vez debía haber intent… - Dudó el muchacho

- Todo lo que hubieses hecho hubiese levantado más sospechas. – Le cortó ella cada vez más débilmente.

- ¿Por qué no mi miraste ni una sola vez durante todo el castigo?

Luna levantó la mirada hasta Theo y esbozó una triste sonrisa.

- ¿Y hacerlo más duro para ti? Sé como debías estar sintiéndote, mi amor. ¿Cómo iba a angustiarte más con mi dolor?

- Yo quería aliviar tu dolor, reconfortarte, aunque fuese solo con la mirada.

- Tú me reconfortas solo con estar aquí, cariño. – A Luna se le iba apagando la voz conforme hablaba hasta convertirlo en un susurro casi ininteligible.

- Necesitas dormir, Luna.

- Pero no te vayas…

- No hasta que te duermas – Aseguró el castaño mientras veía como la rubia iba cayendo en el pozo de la somnolencia.

Theo esperó pacientemente hasta que vio que estaba profundamente dormida; entonces, se levantó para dejar la enfermería. Se acercó por última vez a la cama de su novia, le dejó un beso en la frente y le susurró en el oído:

- Esto no quedará así, te prometo que me vengaré de esos malnacidos. Te quiero, mi pequeña. Descansa.

Salió de la enfermería con paso decidido en dirección de las mazmorras de Slytherin, donde nada más llegar se encaró a la habitación que compartía con Blaise y fue directo a despertarle.

- Tienes que ayudarme, Blaise. Lo que ha pasado hoy no puede volver a repetirse.

- ¿Y tiene que ser justo ahora? ¿No podemos vengarnos mañana? – Cuestionó el moreno no muy feliz de que le hubiesen despertado a horas intempestivas.

- Tiene que ser ahora, mientras están durmiendo y nadie podría sospechar de nosotros.

- Muy bien, muy bien. ¿Al menos habrás puesto un muffliato para que nadie nos escuche?

- ¿Acaso lo dudas, Zabini?

- Está bien, está bien. Menudo genio… ¡Y eso que al que han despertado de madrugada ha sido a mí!

Pasaron el resto de la noche planeando una venganza que fuese lo suficientemente astuta para que no se la esperasen pero lo suficientemente previsible para que no sospecharan que había sido planeada por dos serpientes. Finalmente, con el plan perfilado se fueron a dormir los pocos minutos que les quedaban para que, aunque no pudiesen descansar, les encontrasen dormidos como al resto de estudiantes.

A la noche siguiente, salieron de las mazmorras en dirección la Torre de Gryffindor, allí transfiguraron sus ropas con los colores de la casa de los leones y procurando no ser demasiado cautelosos se dirigieron a los aposentos de los Carrow. Una vez allí, desactivaron las protecciones y entraron cambiando el contenido de las botellas de licor de ambos hermanos por licores envenados con pociones laxantes y drenantes de energía. Volvieron a salir sigilosamente, dejando cada cosa y cada protección en su lugar de nuevo, para nada más cerrar la puerta, crear un verdadero atentado contra la puerta con un hechizo bombarda, despertando a los Carrow, que fueron atacados con un poderoso confundus nada más asomarse a la puerta. Con otro hechizo confringo explosionaron la cama más cercana dejándola ardiendo mientras huían dirección la Torre de Gryffindor. Antes de llegar, volvieron a transfigurar sus ropas por las suyas propias, y se dirigieron a las mazmorras. Con cuidado de no despertar a nadie se quitaron las ropas quedándose con los pijamas que habían tenido la precaución de dejarse puestos debajo de la ropa. Se metieron en la cama y se fingieron dormidos.

En cuestión de minutos toda su casa estaba despierta y al corriente de lo ocurrido. Como habían pretendido, los Carrow culpabilizaban a los Gryffindor del ataque, que ellos todavía ajenos al cambio del contenido de las botellas de licor, pensaban que había quedado en una pequeña chiquillada con el incendio de la cama.

Los Gryffindor al completo sufrieron las consecuencias del atentado, pero como no se conocía el nombre de los autores solo tuvieron que lamentar la pérdida de 400 puntos. Pero los que sufrieron de verdad las consecuencias del atentado fueron los Carrow que a partir de aquel día iban perdiendo poco a poco su energía y ganando problemas estomacales, que ni las pociones de la enfermera o del propio director podían solucionar.

Con los Carrow débiles creyeron que las cosas podrían mejorar para los alumnos, pero se equivocaron. Cada día era tan duro como el anterior, resistiendo a duras penas los castigos y desmanes de los hermanos, fingiendo unos y revelándose de frente otros. Finalmente, un día de mayo, llegó hasta ellos el rumor de que Harry Potter había entrado al castillo de Hogwarts… El momento de la verdad había llegado.

Nada más escapar Snape del castillo y estallar la batalla, Luna fue a buscar a Theo antes de que fuesen separados definitivamente. Cuando lo encontró, este estaba defendiéndose de los ataques de Seamus Finigan. Comenzó a correr en dirección a ellos sintiendo que el corazón iba a salírsele del pecho. Seamus la vio llegar y creyendo que iba a ayudarle con el Slytherin le gritó que tuviese cuidado. Esta, aprovechando la distracción momentánea lanzó un expeliarmus que lanzó hacia atrás al irlandés. Neville y Ginny que andaban cerca se lanzaron a ayudar a Seamus. Neville la miró interrogativamente y Ginny la miró con expresión de profunda confusión. La rubia antes de perder más tiempo les dio una explicación sencilla.

- No es lo que creéis. Él y Blaise Zabini nos han estado ayudando de varias desde principios de curso, pero sobre todo después de que volviese de mi secuestro. No hay tiempo para explicaciones ahora, podréis oírlas cuando hayamos ganado esta batalla.

- Algo sospechaba ya – Dijo tranquilamente Neville. – Sabía que había alguien de fuera ayudándonos, y siendo ajeno al ED tenía que ser un Slytherin. Y bueno, el año pasado tú y Nott eráis bastante amigos por lo que sé.

- Ahora es mi novio – Dijo alegremente Luna.

- Bueno, pues tu novio debería irse ahora, antes que alguien que no debe le vea hablar con nosotros. Aún necesitamos ayuda desde ese lado.

- Sí, y estaría bien que fuese a echar una mano a ese idiota italiano amigo suyo, que debe creerse que no me he dado cuenta de sus intentos por protegerme. – Añadió Ginny.

Theo se limitó a asentir y lanzándole una última mirada a su novia salió disparado a buscar a Blaise y juntos poder ir desbaratando pequeñas escaramuzas de mortífagos y serpientes. Hasta que llegó un momento que se encontraron en el centro de un enfrentamiento de un gran grupo de mortífagos, entre los que se encontraban Draco y las familias de Blaise y Theo, y el grueso del ED con parte de la Orden del Fenix, con Luna, Ginny y Neville a la cabeza. Parecía que mientras que los mortífagos lanzaban ataques a miembros concretos del bando de la luz, Draco iba mezclándose entre los mortífagos, estorbándoles cuando lanzaban las maldiciones a la vez que fingía estar ayudándoles.

Theo y Blaise llegaron junto a los mortífagos e imitando la táctica de Draco fingía ayudar mientras se esforzaba por estorbar todo lo que podía, desviando maldiciones o robando visibilidad a los atacantes. En un momento de la batalla alguien dirigió un crucio a Luna, y Theo al verse lejos de poder desviar la trayectoria de la maldición, se descubrió delante de todos lanzando un potente protego que hizo que el crucio rebotara hasta quien lo había lanzado. Hubo un par de segundos de silencio donde la incredulidad y confusión de los mortífagos les dio el tiempo suficiente a los tres Slytherin para tomar una decisión con una mirada entre ellos. Con una última mirada silenciosa, empezaron a correr hacia el ED, girándose en la carrera para lanzar hechizos a sus familias. Cuando llegaron al "Bando de la Luz" los miembros del ED los arroparon, Neville cubrió con su cuerpo y su varita a Draco, Ginny hizo lo mismo con Blaise quien la miró con un brillo de esperanza en los ojos y Luna dejó ver su lado más fiero cubriendo a Theo quien la rodeó con un brazo mientras alzaba su varita.

- Draco ¿Qué significa esto? – Bramó Lucius.

- Theo ¡Vuelve aquí ahora mismo si no quieres que acabe yo mismo contigo! – Escupió Theodore Nott Senior.

- Creo – Intervino el Señor Weasley que se encontraba entre el grupo de "la Luz" – que vuestros hijos no os pertenecen y han tomado su propia decisión.

- Deja de decir tonterías, insignificante gusano – Gritó de nuevo el padre de Theo - ¡Theo vuelve aquí en este mismo segundo antes de que me enfurezca más!

Theo sintió como le temblaba la barbilla y miró a su padre con miedo en los ojos. Justo cuando iba a dirigirse a su padre sintió la mano de Luna tomando y sosteniendo la suya. Se giró a mirarla para encontrarse de pleno con sus ojos azules dirigiéndole una firme mirada de apoyo.

Y aferrándose a la mano de Luna, volvió a mirar hacia su padre, levantó con firmeza su varita y lanzó el primer hechizo contra los mortífagos. Mientras pudiese, él jamás estaría bajo la influencia de la oscuridad.

Mientras pudiese elegir estaría bajo la influencia de la Luna.

FIN