Hola a todos/as! Este es el capítulo más importante del fic, ya sabrán por qué. (Ya sé que lo suponen, además por el título jajaja). Espero que les guste la forma en que decidí hacerlo... Yo soy muy cursi y romántica, por lo que no pude evitar hacerlo así... :3

Gracias a todas las personas que comentaron, las que agregaron a favoritos y las que siguen la historia hasta ahora. Ayudan mucho a la inspiración.

Aún estoy trabajando en el último capítulo, ya tengo mas o menos la mitad. Y para que sepan con "seguridad", el fic completo tendrá 8 capítulos (cambiaba la cantidad todos los días jajajaja).

Bueno, los/as dejo con el capítulo, espero que les guste.


Capítulo 6: Confesiones

Pov Anna –

Elsa estuvo encerrada en su habitación el día de ayer, cuando me enteré de que se irá de viaje con Aaron. Y el día de hoy encerrada en su oficina. Yo tampoco pude hacer otra cosa que dar vueltas en mi cuarto pensando el qué le diré. Realmente no podía ocultar más lo que me estaba sucediendo, tenía que decírselo, por lo que ideé un plan.

Primero, dejaría que pase el día con normalidad, evitándola. Luego cuando ya se haga de noche, y ella vaya a su habitación, la sorprenderé estando yo ahí dentro, le diré todo lo que siento, ella me dirá que estoy loca… y… Anna, no pienses en negativo.

Transcurrió el día de forma tortuosamente lenta, hasta que llegó la noche y entré a su habitación vacía. Traía conmigo el dibujo que hice de ambas tomadas de la mano. Lo estaba mirando y acariciando cuando el sonido de la puerta abriéndose me sobresaltó.

- Anna… ¿Qué haces aquí? – dijo mi hermana asustada por mi aparición.

Guardé el dibujo de inmediato - Necesito hablar contigo Elsa. – le dije mientras me paraba de la cama, y me acercaba a ella. – Ven siéntate a mi lado. – la tomé nerviosa de la mano y noté como una corriente eléctrica me recorría, la acerqué a la cama y ambas tomamos asiento en el borde de ésta.

-¿Qué sucede Anna? Me estás preocupando. – dijo Elsa mientras me inspeccionaba con sus preciosos ojos azules.

Mi mente era un remolino de pensamientos y emociones. Tenía tantas cosas que quería decirle que simplemente no sabía cómo comenzar. Así que solté lo que más me atormentaba en aquel momento - ¿Por qué no me dijiste que te ibas de viaje con Aaron?

Ella pareció procesar mi pregunta, para contestar – Oh, yo… ¿Cómo te enteraste? – Preguntó pensativa – Kristoff. – Resolvió – Yo… iba a decírtelo la otra vez cuando me mostraste tus dibujos, antes que nos interrumpieran, pero igualmente, no quería decirte nada hasta que tenga una respuesta más clara, hasta que tuviera decidido si iría o no.

- ¿Pensabas dejarme? – le dije con voz algo lastimosa. No podía evitarlo. Pensé en ser más fuerte pero simplemente no podía.

- No… No pensé que lo tomarías así – dijo ella mirándome apenada

- No quiero que te vayas. No quiero que me dejes Elsa – sentí como mis ojos se humedecían.

- Hey, no es para tanto Anna, aún no se que haré, y si voy, tampoco será eternamente – intentó tranquilizar la situación.

Sentía mi corazón arder, mi cabeza explotar y mis ojos soltar lágrimas contenidas. Ella no entendía nada. – Yo no quiero separarme de ti nunca, ni por un segundo más.

- Yo no… No pensé que te afectaría tanto. – tenía una expresión en su rostro de completa confusión.

Levanté mi mirada y la posé en esos ojos que me quitaban el sueño en las noches – Quiero que te quedes conmigo. No quiero que te separes de mí. – Mi corazón latía más rápido que nunca, y mi cabeza se nubló completamente. Sólo mis sentimientos comandaban mis acciones – Yo te amo Elsa.

Hubo un silencio por unos segundos, que me pareció eterno, hasta que ella respondió con aparente tranquilidad. – Yo también te amo Anna – dijo con una mirada confundida. Me di cuenta que ella aún no entendía mi manera de amar.

-No… tú no entiendes. – le dije mirándola con algo de miedo. – Te amo de otra manera… Yo… estoy enamorada de ti.

Ella se me quedó mirando con los ojos muy abiertos, parecía en shock. Trataba de decir algo, pero solo balbuceos salían de sus perfectos labios. Lo arruiné todo.

- Lo siento, lo siento. Sé que pensaras que estoy loca por sentir esto, pero es lo que me pasa. Cada vez que te veo me muero por dentro por no poder estar contigo de la forma en que quiero. Te amo Elsa. – solté todos mis sentimientos mirando su reacción.

- An-na… - dijo ella entrecortadamente. Pude ver como se humedecían sus ojos. No pudo decir otra palabra, pues comenzó a llorar mientras balbuceaba cosas inteligibles.

- Perdóname Elsa, perdóname. – le dije tratando de consolarla. Mi corazón no latía, sentía como si me lo apretaran con toda la fuerza del mundo.

- Yo también te amo así, Anna – dijo ella entre gimoteos, y sentí como el alma me volvía al cuerpo. No lo puedo creer. Me ama, me ama como yo a ella. Pensé mientras ahora yo quedaba en shock.

- ¿Por qué lloras entonces? – comenté completamente confundida por su reacción. No sé, si ella se me hubiera confesado, yo estaría saltando por todo el castillo.

- Porque… porque no se puede, porque pensaba que yo era la única en esto, por eso traté tanto de reprimir lo que siento por ti. No podemos… somos hermanas. - dijo ella bajando la mirada. No la entendía.

- Elsa a mi no me interesa el mundo, no me interesa nadie más que tú – le dije subiendo su barbilla. – Deseo estar contigo.

- No puedes decirme esto así como si nada. Tú estás con Kristoff, quien te ama. Y yo… yo bueno estoy intentando algo con Aaron, lo sabes. – lágrimas seguían cayendo por sus pálidas mejillas. – No puedes romperle el corazón así…

- Elsa, no me importa lo que diga ese tal Príncipe, y con Kristoff… él… Yo lo quiero, y es realmente bueno conmigo, pero no lo amo. Yo te amo a ti, sé que él lo entenderá. – traté de convencerla.

- Pero tú no entiendes que Kristoff quería proponerte matrimonio, que él está completamente enamorado de ti, que quiere casarse contigo. – dijo ella mirándome a los ojos culpable.

Lo que dijo me dejó sin palabras, no me lo esperaba. No pensé que Kristoff pensara en mí de esa manera, tan pronto. Me sentí muy culpable en ese momento. –No lo sabía…

Elsa se tapó la boca al instante – No debí decírtelo, es que… él me pidió tu mano y yo… - volvió a sollozar – Y yo no sabía qué hacer, porque sólo quiero lo mejor para ti, quiero que estés bien y él es la mejor opción, y me estaba volviendo loca, y lo que no entiendes es que quería hacer este viaje porque quiero detener lo que me pasa, y yo… yo no voy a soportar que él se case contigo Anna. – finalizó con las mejillas empapadas en lágrimas.

- Yo te amo, no me importa nada más – me molestaba que no me escuchara.

- No puedes decirme que me amas cuando hay otra persona que quiere casarse contigo. – contestó ella con tristeza en su voz. – Esto me hace tan mal, sentirme así. Luchar contra todo esto. Quiero lo mejor para ti, y él es la mejor opción. Además estoy con Aaron, él… - no pudo finalizar.

- No quiero que decidas por mí – le respondí – No quiero que decidas por las dos. Ni siquiera me das una oportunidad.

- Quiero lo mejor para ti – trató de defenderse nuevamente

- No, siempre eres tú la que decide todo de mi vida. Kristoff no es lo que quiero, yo te quiero a ti. Pero se ve que tú no quieres lo mismo conmigo. – dije con la voz quebrada. Me levanté rápidamente ocultando mis lágrimas.

- No es así… - se levantó y me tomó del brazo con rapidez – Yo te amo más que nada en este mundo Anna. No te imaginas todo lo que tuve que soportar. Estoy enamorada de ti desde hace años, incluso antes de abrir las puertas. Eres la única persona que ha estado para mí en todo momento, eres esa voz que me llenaba el alma cada día tan frío de mi existencia. Cuando por fin te volví a ver, el día de mi coronación, me quedé sin aliento al ver lo hermosa que estabas, lo tímida que eras a mi lado, lo adorable que eres cuando balbuceas. – Ambas nos sonrojamos - Sentí que mi vida tenía un sentido gracias a ti. Y luego apareció Hans y me hiciste entrar en la realidad, y además tenía mis poderes fuera de control, que me desesperé y huí. Pensé que sería lo mejor. Empezar una nueva vida lejos de todo eso que me ataba, sin embargo sufría cada momento que no estabas conmigo. Fue en esa soledad creo, cuando me di cuenta lo que realmente sentía por ti. Te amaba Anna. Y me sentí tan culpable, tú, mi pequeña hermana. – dijo mirándome con esos ojos llorosos. No puedo creer que ella sienta todo eso por mí. – Me di cuenta que tenía que dejarte ser feliz con otra persona, y apareció Kristoff, él que te ama tanto, que decidí hacer un paso al costado y permitirte estar bien con él. Es lo que quiero. – finalizó volviendo a sus pensamientos.

- ¡Basta! - le dije acercándome a ella. – Deja de ser tan egoísta en todo esto. Deja de luchar contra tus sentimientos. Deja de decidir por mí.– casi le grité en la cara. Me desesperaba.

- ¡No soy egoísta! ¡Quiero que seas feliz! – respondió ella alzando su tono de voz también acercándose más a mi rostro. Podía sentir su aliento, estábamos a pocos centímetros.

- ¡Entonces déjame ser feliz de una vez! – le respondí, y llevé mis manos a sus mejillas, atrapando su rostro, mientras me inclinaba directo hacia sus perfectos labios. Y lo que sucedió a continuación, fue lo más perfecto que sentí en toda mi vida.

Mis labios chocaron con los suyos e inmediatamente sentí mi cuerpo entero estallar en miles de sensaciones indescriptibles. Al principio ella estaba inmóvil, pero no pasó ni medio segundo para que ella correspondiera con igual intensidad. Nuestros labios se movían en perfecta sincronía, era algo demasiado increíble. Y antes de que yo tenga la oportunidad de hacerlo, ella rozó su lengua con mis labios, pidiéndome permiso. En ese instante mi corazón se detuvo y sin dudarlo entreabrí mis labios para dejarle libre entrada. Cuando sentí como su lengua recorría cada lugar de mi boca sinceramente estaba a punto de perder la conciencia de tan exquisito sabor que dejaba en mí. Luego de unos segundos de estar en el paraíso, ambas nos separamos por falta de aire. Estábamos completamente rojas.

- ¡Wow! – fue lo único que pude decir completamente embobada. Ella se sonrojó aún más si era posible. – Eso fue increíble.

Elsa una vez recompuesta, se alejó un poco de mi. – No esto… esto está mal Anna. – dijo ella retrocediendo aún más. – Yo… yo creo que lo mejor es que te vayas. – dijo bajando la mirada.

- Claro que no me iré, de hecho me quedaré a dormir aquí contigo. – le respondí con bruta honestidad. – No me alejaré de ti aunque me lo pidas. No después de ese increíble beso.

Ella se sonrojó de nuevo. Es tan hermosa. – Ya… ya es tarde Anna. Vete a dormir. Mañana… continuamos hablando. – dijo mi hermana tratando de convencerme. Se ve que tiene la mente tan nublada que no puede seguir hablando ni excusándose. Sonreí.

- Estás loca si piensas que me voy a ir, pero de acuerdo, vamos a dormir. Juntas. – le respondí dirigiéndome a la cama. Me acomodé lentamente a un lado, esperándola. - ¿Vas a venir?

Suspiró sonoramente mientras me dirigía una mirada tímida. No podría echarme. Se acercó a la cama luego de prender sólo la lámpara de noche, se recostó y apagó la luz.

- Buenas noches Anna – dijo muy nerviosa dándome la espalda. Eres tonta si piensas que dejaré pasar esta oportunidad.

Con mi mano tomé la suya, y la obligué a darse vuelta hasta mirarme. Nuestros ojos se encontraron en la oscuridad de la noche, apenas iluminados por la luz que provenía del exterior. Sentía lo temerosa que estaba ella, por lo que decidí cerrar mis ojos para no ponerla nerviosa, y dejar fluir el momento. Los minutos pasaron, y yo continué de la misma forma. Con el simple hecho de sentir su presencia a mi lado, mi alma saltaba de felicidad.

Sentí como ella me acariciaba el pelo tranquilizadoramente, me sentía en paz, sus caricias se sentían tan bien. Ella debe pensar que te dormiste. Siento como se acerca a mí, para darme un beso en mi frente, por lo que reacciono rápidamente y atrapo sus labios con los míos. Ella se sorprende y corta el beso.

- Anna… - quiso decir pero lo la dejaría. Me lancé a sus dulces y fríos labios desesperada. Necesitaba besarlos nuevamente. Ella no se resistió mucho más, por lo que sin pensarlo siquiera, me subí sobre ella, aprisionándola debajo de mi cuerpo. Mis labios besaban con pasión su boca, sentí como ella pasaba sus brazos por mi cintura, pegándome aún más a su cuerpo si era posible. Nunca antes sentí tanto… deseo como en ese momento. Normalmente no era de pensar en esas cosas, pero debido a cierta posición en la que me encontraba, era lo único que podía pensar. Su cuerpo era demasiado hermoso, demasiado perfecto para ser real.

- Eres tan hermosa Elsa... – le dije al oído para luego continuar besando esos labios que me enloquecían. Comencé a sentir otro tipo de sensaciones en mi cuerpo, sensaciones que eran completamente nuevas para mí. Sentía como un fuego crecía en mi interior y me devoraba. Necesito más. Lentamente me separé unos centímetros de ella, y la miré a los ojos. Tenían un brillo sin igual, y desprendían una calidez que nunca antes vi en ella. Es tan perfecta. Sin dudarlo me dirigí hacia su cuello y comencé a besarlo con suavidad, pude sentir al instante como la piel de Elsa se erizaba ante mis acciones, y la escuché soltar un pequeño gemido reprimido en sus labios, lo cual me voló la cabeza. Comencé a bajar desde su cuello, hasta toparme con su ropa de dormir. Demonios.

- A-Anna para. – dijo ella suplicante tratando de acomodar sus pensamientos. Me miro a los ojos con tanta dulzura que no pude continuar. – Esto es… demasiado pronto. – dijo ella y pude notar cómo sus pálidas mejillas tomaban un color rojizo. Dios, no puedo creer que estaba por… Me sonrojé completamente.

- Lo siento – le dije realmente avergonzada. – Yo… me salí de control.

- No te imaginas como desearía no haberte detenido. – confesó ella tan avergonzada como yo – Pero no corresponde, tú aún estas comprometida con Kristoff. – terminó de decir esto y su mirada se tornó algo triste.

- Mañana mismo hablaré con él, lo prometo. – Le aseguré – Elsa no te alejes de mí. Sé que me amas tanto como yo a ti. Luchemos por esto juntas. Nunca te dejaré, ni aunque me lo pidas. Yo te adoro. – finalicé mirándola con todo el amor que siento. Pude notar como sus ojos se humedecían.

- Te amo tanto Anna, tanto que no puedo decírtelo con palabras. Gracias por estar conmigo, por aceptarme como soy. Gracias por no rendirte jamás conmigo. Yo soy la que te adora. Eres… mi amor. – finalizó muy ruborizada. Sentí como mi estómago explotaba y se llenaba de miles de mastodontes voladores. Estoy completamente loca por ella.

- Por favor, ¿me lo repites otra vez? ¿Cómo me dijiste? – le pedí completamente embobada.

- Que yo… Te amo, mi amor. – dijo ella con una sonrisa preciosa adornando su angelical rostro y una nueva tanda de mastodontes voladores hizo aparición.

- Okey me vas a matar de amor Elsa. Nunca pensé que serías tan romántica. – le dije abrazándola por el cuello mientras ella me sostenía por la cintura.

- Nunca quise serlo con nadie más que no seas tú. – respondió ella riendo y con un movimiento nos hizo dar vueltas, quedando ella sobre mí. Esto es demasiado sexy de repente... ¡Ya Anna!

- Vamos a dormir ¿sí? Mañana tendremos un día bastante largo. – me dijo ella sonriendo para luego depositar un casto beso en mis labios. – Ven, recuéstate en mi pecho. – invitó.

- No, siempre eres tú la que me cuida y protege. –Comenté en tono de reproche – Déjame ser yo la que te cuide, la que custodie tus sueños y te proteja de todo mal – le dije mirándola dulcemente.

Ella no respondió, simplemente sonrió enormemente, mientras se acurrucaba en mis brazos, colocando su cabeza en mi pecho. – Buenas noches Anna. – me dijo mientras me daba un beso en la barbilla.

- Buenas noches hermosa. – la abracé fuerte entre mis brazos. Mañana sería un día completamente distinto, porque nuestras vidas comenzarán a ser distintas. Debo darle el dibujo, recordé. Entre tantas cosas se me olvidó por completo, pero no importaba, ya tendría todos los días de mi vida para regalarle uno y mil dibujos de amor.


Este es el capítulo 6, el más esperado (?). Espero realmente que les haya gustado... A mi me gustó, pero si a ustedes les gustó también, es un cumplido gigantesco!

Ya saben que se agradecen muchísimo los reviews que hagan, me hacen muy feliz y me ayudan mucho, dejen uno chiquitito y ya me harán feliz.

En un principio de todo, pensé en dejar la historia así, pero me seguí inspirando un poquito más, y decidí alargarlo dos capítulos más para darle un cierre algo más completo. Espero que también estén de acuerdo con la decisión.

Tengo que informarles, que mañana comienzo la escuela (último año wiiiiiiiii), y otras actividades, por lo que quizás no actualice exactamente en 3 días, pero no se alteren ni se preocupen, porque no pasarán más de 5 días hasta el próximo capítulo, les doy mi palabra. :)

Les mando un beso muy grande a todos/as.

Nos leemos en unos días.