Hola mis queridos lectores , oh hace tiempo que no publico mí me inspiro en hacer un , un día se me ocurrió la idea de hacer Corona de Flores un fics un poco grande y la idea de hacer , una fics de la niña más linda del mundo Shinobis y un sexy pelirrojo son buenas , espero que les guste para no hacer tanta palabrería aquí esta
Corona de Flores
Capítulo 2: Amor
Prologo
Habían pasado varios años desde que Himawari le regaló a Gaara su corona de flores, y las cosas habían cambiado mucho.
Los gemelos Minato y Jiraya tenían dos años cuando su mamá murió al dar a luz a su pequeña hermana Kushina. Una hermosa pelirroja con ojos color perlar y piel tan blanca como la nieve. A simple vista se parecía a cualquier Hyuga pero, se parecía mucho a su abuela.
Los mellizos eran muy diferentes, Minato se parecía mucho a su abuelo paterno, quien tenía los ojos azules como el mar, cabello dorado y piel un tanto morena. Mientras Jiraya tenía cabello castaño, ojos medios azules y piel blanca.
La muerte de Hinata afecto a todos principalmente a Naruto, quien sintió que su corazón se partió en mil pedazos, y una parte de él murió junto con ella. Así que tomo una drástica decisión, renunciar al puesto de Hokage y encargárselo otra vez a Kakashi, hasta que Konohamaru estuviera listo para el puesto. Como tenía hijos pequeños quería cuidarlos pero, también a los grandes porque la muerte de su madre, los afecto tanto como a él.
Bolt, por su parte quería ser fuerte para que su hermanita no se sintiera más triste, y para que su padre no se sintiera tan afligido. Él se levantaba temprano, y siempre iba al cuarto de su padre, y casi siempre lo veía llorar casi toda la madrugada. Al rubio menor no lo engañaba, aunque aparentaba siempre estar feliz y radiante en el fondo estaba triste. Así que se decidió estar con sus hermanos y su padre para no se sintieran tan solos.
Himawari lloraba casi todos los días, lloraba tras la muerte de su madre en cada rincón de la aldea. No deseaba ver a nadie, siempre se encerraba su cuarto y lloraba, pero con la ayuda de su hermano mayor y su papá logró salir adelante. Además ya era hermana mayor, tenía que cuidar de sus hermanos menores, y se sentía feliz de ver a sus hermanitos crecer. Se parecían tanto a su mamá, y eso sanó su corazón por completo.
Era una mañana de verano, los niños Uzumaki se comenzaban a levantar, le primero que fue Bolt, quien tenía que preparan mucha comida, porque él junto con su padre iban a ir a una misión de cinco días, y Himawari tenía que quedarse para cuidar a su hermanitos menores.
-¡Buenos, días ni-san! -saludó Himawari, que había cambiado mucho su aspecto. Aquella niña dulce e inquieta, se convirtió en una hermosa y agraciada jovencita. Se dejó crecer el cabello hasta la cintura con una pequeña colita. Su rostro era tan parecido al de su madre, sus labios un poco delgados y finos, ojos azules y pestañas voluminosas, y una pequeña nariz respingada. Usaba una traje morado con mangas macillo con lila oscuro, con un cinturón y un pequeño Short negro, que hacia resaltar sus lindas piernas, con pants negras y con botas del mismo color. Se veía muy bien; además, tenía una grande proporciones de su madre. -¡Buenos días, mamá! -dijo a la foto que se encontraba en la mesa.
-Hola… hermanita, ¿qué tal? -saludó Bolt; él también había cambiado mucho, a sus dieciocho años era un poco más alto que su padre cuando tenía su edad, su cabello rubio claro un poco esponjado, que hacia resaltar sus facciones, su rostro parecido a su padre, pero con las facciones de su madre. Tenía un lindo delantal color granate, pantalones negros hasta los tobillos, con franjas rojas oscuras y con la típica camiseta ninja rayada de plomo oscuro. Él se encargó de alimentar a la familia, a pesar que Himawari sabia cocinar sólo Bolt daba el toque de perfección en la comida de Hinata.
-¡Bien! Tengo que llevárselos a Kushina–chan a la academia -le contestó, sacando seis vaso de la repisa, y colocando los platos en la mesa. –¿Listo para tu misión con papá?
-Eso creo, será raro –comentó algo dudoso el rubio, sabía que una misión con su padre sería vergonzosa. -¡Ahhh! ¡Serán los tres días más largos de mi vida!
-Jajaja exageras, nii-san –sonrío alegremente; su hermano era el único que le hacía sonreír. –Papá…entrará en 5… 4… 3… 2... 1... 0.
-¡Hola, hijos míos! -saludó el rubio mayor exagerando con su típica sonrisa, y con sus dos gemelos uno en cada brazo, y con su pequeña Kushina colgada en sus hombros.
Tenía su chaqueta naranja con bordes negros en la base de las mangas, un pantalón negro y zapatos azul marino. Tenía su banda ninja en la cabeza, ya que como renunció a ser Hokage, volvió a su rango ninja -Hola… mmmm huele deliciosos –se le hizo agua la boca al ver el rico desayuno.
Minato tenía el cabello lizo como su madre; tenía un polo blanco y con chaleco corto color naranja, pantalones negros con franjas naranjas y zapatos negros. Mientras Jiraya tenía un short negro que le llegaba hasta las rodillas, y un polo manga larga color blanco. Un pequeño chaleco entero del mismo color del pantalón y unos zapatos azul marino.
La pequeña Kushina era igual a su abuela, a excepción de los ojos perla; ella tenía un vestido color amarillo con adornos negros alrededor de las mangas cortas, un pantalón licra corto y unos zapatos negros también.
-Buenos días, nee-san, nii-san –saludaron los tres pequeños niños, con grandes sonrisas en sus rostro.
La familia Uzumaki, se dispuso a comer un rico desayuno; conversaron trivialidades y de otras cosas relacionadas con la misión, y dejaron claro que Himawari no saliera de casa, ya que Mio regresaría pronto de sus vacaciones con su madre. La morena dijo que no haría nada, porque sus hermanos eran inquietos y tenía que vigilarlos, porque podían hacer muchas locuras.
Himawari caminaba por las calles de Konoha junto a Kushina, con unos girasoles y rosas en sus brazos, ya que siempre como cada mañana visitaba a su mamá en el cementerio. Los gemelos revoltosos fueron a ver quién era su sensei, ya que ahora los dos era genin.
Al llegar a la academia se despidió de sus hermanos menores, dándoles un beso en la frente a cada uno, y luego fue en rumbo al cementerio. Lejos de allí en una de las mansión de los Nara , se encontraban unos ciertos visitantes
-¡Hola, hermanita! ¿Qué tal? -saludó Kankuro, en el cual los años no habían pasado en vano. A pesar de años siempre conservaba su típico maquillaje morado, la túnica negra y unos zapatos color azul marino. -¿Y dónde está mi sobrino? –preguntó el castaño, sentándose en una de las sillas de la sala.
-¡Pues ese malagradecido se mudó de aquí! –dijo Temari hostilmente, poniendo las tres tazas de té en la pequeña mesita. –Y si preguntas por Shikamaru, está en una misión.
-Jajajajj así que te preocupas por tu esposo.
-Sí... ¿Cómo digas? -contestó la rubia con algo de molestia por el comentario de su hermano. –¿Y ¿Cómo está Suna, Gaara?
-El pelirrojo no decía nada, sólo se quedaba mirando por la ventana. –Suna…está bien, a pesar de los años, está igual de cuando te marchaste -su voz se escuchó pacíficamente, su carácter tranquilo se mantenía a pesar de los años, siempre tranquilo.
Usaba un pantalón negro recto y un camisa roja con botones negros al costado de su hombro izquierdo. –Y... ¿qué novedades hay por acá?
-¿Cómo dije? Shikadai se mudó y ahora vive en otra parte -la voz de Temari se escuchó algo melancólica. –Y si van a preguntar ¿por qué se mudó? Decidió que ya es suficientemente grande para vivir solo.
-¡Ohhh, en serio! –refutó él -¡Bien por él!
-Lo bueno de él es que siempre viene a almorzar aquí –comentó Temari sentándose en a lado del pelirrojo. –Gaara, ¿qué es lo que te pasa?
-No…. me pasa nada, ¿y esos girasoles? –miró por la ventana que había unos brotes de esa flores por la ventana. -Son hermosos.
-Sí, lo son… ¿te acuerdas de Himawari? -el pelirrojo asistió con la cabeza. –Los planto ella, viene aquí muy a menudo a visitarme -explicó Temari sonriendo un poco, a la Uzumaki la considera como una hija más.
-Son hermosos los girasoles –comentó Gaara mirando con entusiasmo los girasoles. –No he venido a Konoha desde que Hinata-hime falleció –un aura de tristeza invadió el cuarto. Hinata la esposa del ex Hokage era buena con todos, era muy dulce, compresiva y hermosa. Era una persona en que puedas confirmar, pero lamentablemente murió, no solo afecto a todos sus amigos si no a su a Naruto y sus hijos , la extrañaban mucho
-¡Bueno, dejemos de hablar cosas tristes! Veo que están aquí por algo –intervino Temari con voz firme, tratando de alejar de esa triste aura de que se estaba formando. –Y, ¿para qué vinieron?
-Para, pasar un rato contigo, hermanita -comentó alegremente el castaño, tomando un sorbo de té. -Y, para hablar un raro con Kakashi…sobre el nuevo sucesor para Hokage.
-¡Tengo, entendido que es Konohamaru Sarutobi! -dijo Gaara calmadamente, sorbiendo un poco de té. -Nos pidió, venir para hacerle una cuantas pruebas.
-¿Ah, sí? Creí que los consejeros ayudarían en eso –contestó la rubia.
-Como dijimos, hermanita, estamos aquí, para visitarte -volvió a decir el castaño, sonriéndole a su hermana. –Y queremos que nos cocines.
-¡Esta bien, cocinaré para ustedes! –se levantó de la silla y fue a la cocina para preparar una rica comida para sus hermanos. -Tomen las habitaciones del visitas y descansen. Iré hacer las compras -tomó su cartera, la cual estaba en el aparador, y también agarró una pequeña bolsa de compras -¡Bueno, me voy! ¡Nos vemos!
-Adiós, hermana –se despidió de la rubia y la vio como salió de la casa. No pasaron ni cinco minutos, cuando alguien entró a la casa de los Nara sigilosamente.
-¡Escúchate eso, Gaara! –dijo alarmado Kankuro, por su parte, Gaara se levantó sigilosamente. El ruido que provenía de la cocina, así que los dos experimentados ninjas fueron a ver quiero era ese curioso intruso. -¡Vamos! -ordenó Kankuro a su hermano, capaz era un ladrón que se escabullo en la mansión de los Nara.
Los hermanos caminaron con mucho cuidado hacia la cocina, sabían que los sirvientes de la familia no estaban en ese instante. No pasaron ni dos minutos, cuando llegaron a la cocina, y abrieron la puerta corrediza. Gaara miró a su hermano para saber qué estrategia emplearían. En su caso sus hilos de chacra para la manipulación de las marionetas .
Ambos hermanos entraron de improviso, querían asustar al ladrón, pero fueron cegados por una luz blanca.
-Pero… que demonios... -gruñó Kankuro protegiendo sus ojos con sus manos.
-Tu…eres –miró Gaara anonadado al ver a una figura en el suelo, era ni más ni menos que Himawari. Los ojos del pelirrojo no podían creer que aquella pequeña niña, esa dulce niña se había convertido en una mujer, en una mujer muy hermosa. Sus cabello negro azulado era largo hasta la cintura, ese cabello se rizaba un poco en las punta, esa pequeña nariz muy respingada, esos bellos ojos azul oscuro con unos labios carnosos. Parecía un bello ángel, y no sólo miró su rostro, sino también su cuerpo había cambiado considerablemente. Aquel cuerpecito de niña se transformó en el de una mujer con ese prominente busto, piel blanca como la nieve, con una pequeña cintura y unas piernas muy desarrolladas -Himawari…
-¿Cuándo has crecido? –Kankuro miró anonadado a la pequeña mujercita que estaba sentada en suelo de la cocina –Ven, te ayudo a levantarte -guardó su títere, y le extendió la mano.
-¡Gracias… Kankuro-san! –Himawari tenía sus mejillas sonrojadas; cuando vio a Gaara, aquel hombre pelirrojo, con sus facciones madura. Sus sentimientos se activaron nuevamente, su príncipe de las flores regresó a su lado.
-Hola Himawari, ¿cuándo tiempo? -saludó Gaara con su cálida sonrisa; la morena se levantó con la ayuda de Kankuro. -¡Si qué has crecido mucho! Eres toda una mujer.
-Tranquilo... Gaara –comentó Kankuro, ya que eran muchas preguntas las que Gaara estaba haciendo a la Uzumaki -Son muchas preguntas.
-Sí… hola, ¿cómo están? Kankuro–san, Gaara-san -saludó cordialmente la adolecente de bellos ojos azules. Su corazón palpito rápidamente, y Himawari se sintió atraída al ver a ese hombre que amo desde hace mucho tiempo.
Y terminamos ohhhh que intenso que podrá hacer Naruto cuando se entere del amor de su princesita , ¿Qué ara ? No que decir de un chicos de las sombres, gracias por su atención y espero que les guste , dejen sus comentarios y opiniones …gracias
