Proyecto
Flaky se hallaba en la escuela platicando con Petunia. Giggles aún no había llegado y estas sólo la esperaban en la entrada. Suerte que aún no había sonado el timbre o si no habrían tenido que entrar a su aula y dejar a Giggles sola con lo que sea que estuviera haciendo porque si ella hubiera enfermado ya las abría llamado para avisarles.
Unos minutos más pasaron antes de que Giggles llegara abatida junto a Cuddles quien se hallaba igual.
Cuddles es un chico de cabellera rubia. Ojos amarillos. Extrañamente no usa su chaqueta con gorro de orejas de conejito, el cual, ese día si llevaba. Tenía pantalones grises y unos tenis amarillos. Una gran sonrisa iluminaba su rostro.
-¡Hola chicas!- grito el peli-rubio simpático.
-Hola Cuddles- dijo Petunia sonriente.
-H-Hola- Flaky se hallaba un poco nerviosa y sonrojada. No hablaba mucho con Cuddles. Sólo cuando debía.
Miraron a Giggles quien estaba intentando recuperar el aliento con un poco de rojo en las mejillas. Petunia se acerco por detrás de ella y le dio unos ligeros codazos en el hombro.
-Y~ que han estado haciendo caminando por allí solitos si se puede saber tórtolitos- Petunia tenía una sonrisa divertida en el rostro.
-¡No seas mal pensada Petunia!- Giggles se le encaro a ella enojada
Cuddles sólo miraba la escena. No quería meterse para nada en ello.
Para alegría y desgracia de todos sonó el timbre del colegio. El primero en reaccionar fue Cuddles.
-Creo que ya debemos entrar- Flaky asintió entendiendo el punto de su amigo.
Esta pequeña riña nadie la podría ganar. Aquellas dos eran más tercas que una mula. Las dos continuaban mirándose desafiantes.
-Ahora- la voz de Cuddles se hizo sería haciendo que estas le hiciesen caso, pero al avanzar por el pasillo no paraban de mirarse mutuamente. Realmente esto no era nada. Había cosas peores que un concurso de miradas. Mucho peores. Aunque siempre, al final, se les terminaba olvidando.
(...)
Al entrar al salón todo seguía igual. Cada quien andaba con su grupito de siempre. Se le podría llamar costumbre. Hasta tenían un "sistema" de alarmas.
Todos se sentaron de inmediato al escuchar la voz de un chico que se hallaba en la puerta- ¡El profesor ya viene!, ¡El profesor ya viene!- gritaba en un susurro audible. Ese era su sistema de alarmas.
Flaky, Petunia, Giggles y Cuddles se sentaron en sus respectivos lugares. Guardando silencio en todo momento.
De un momento para otro entro el profesor Lumpy. Se veía irritado- Buenos días- dijo entre dientes- Ya que ayer no pude hacer el examen de matemáticas les dejaré un proyecto en equipos. No pregunten el porque ya no aré el examen. ¡Ni yo mismo lo se!. El que me dio las indicaciones fue el director Pop, así que a los que estudiaron espero y no se hayan esforzado-.
Se escucharon celebraciones de parte de algunos chicos y quejas de otros. Ya era de saber que algunos habían aprovechado para estudiar y otros solo le habían pasado tan sólo una ojeada y luego se encaminaron al X-Box, Nintendo o cualquier cosa que tuvieran a la mano para entretenerse.
Lumpy volvió a hablar- Yo elegiré las parejas- la emoción se petrificó como por arte de magia.
Ellos no elegían. La peor pesadilla para muchos chicos y chicas de ese salón. Casi nadie en todo el salón solía interactuar con otras personas que no fueran su grupo de siempre. Eso a veces parecía imposible por la desconfianza que se solía tener.
Flaky era la que estaba peor. Porque sabía ella que le sería difícil tratar con el compañero que le tocase... ¡Y peor por su timidez!. Hablar con extraños era todo un reto por cumplir. Ya había empezado a cruzar los dedos por debajo de su pupitre.
Unos minutos pasaron para que Lumpy ya estuviera al frente marcando parejas. Había ya mencionado a casi todo el salón- Nutty con... Giggles- Giggles suspiro. Iba a interactuar con el chico más distraído del salón. Y la distracción era nada más ni nada menos que sus muy preciados dulces- Cuddles, tu iras con... Sniffles- alivio se reflejó en el rostro de Cuddles. Sniffles era reconocido por su gran coeficiente intelectual. Además, eran amigos el y Sniffles desde pequeños. ¿Qué mejor que eso?. Bueno, si había algo mucho mejor. Miro de reojo a Giggles quien se hallaba distraída poniendo "atención" a Lumpy mientras dibujaba garabatos en el pupitre- Petunia con... Handy- unas grandes sonrisas iluminaron sus rostros acompañados de un leve sonrojo en las mejillas de los dos- Veamos- Lumpy reviso su lista cuidadosamente- Por lo visto sólo me faltan dos personas. Flaky con... Flippy- la cara de Flaky se volvió roja en cuestión de sólo segundos. ¿Era coincidencia que le hubiera tocado ayer y hoy con la misma persona?.
-Muy bien clase, ahora que ya he puesto los equipos quisiera explicarles de que consistirá el proyecto- se aclara la garganta. Se había empezado a volver algo característico de el- Tendrán una semana para hacerlo y bla bla bla bla bla bla-.
Flaky no podía poner atención. Por más que lo intentaba sentía que alguien la estaba observando.
Cuando volteó para ver de donde venía esa sensación encontró a Flippy mirándola fijamente. Cuando este vio que Flaky le miraba le dirigió una cálida sonrisa. Se sonrojó rápidamente y regreso su vista a Lumpy que por suerte seguía distraído explicando el proyecto a la clase.
Cuando menos se lo espero sonó el timbre de cambio de clase.
-Y eso es todo por hoy. Ha! Y por ultimo. Recuerden hablar con su pareja para ponerse de acuerdo en el proyecto. Ahora salgan de mi vista que me trae náuseas el solo verlos- y Lumpy salió del salón tan "carismático" como siempre.
(...)
Despues de la escuela...
Por fin ya había acabado otro torturador día de clases. Que felizes estaban todos. Por supuesto que todo no iba a ser paz gracias a Lumpy. Giggles le estaba explicando a Flaky el resumen de todo lo que les había dicho y ya llevaba como 20 minutos contándole. ¡Era demasiado!. Una perfecta tortura creada por el mejor verdugo. Algunas cosas ni siquiera encajaban con lo que era matemáticas. Escuchen: Hacer una presentación sobre las fórmulas. Giggles le explico a Flaky que clase de presentación y adivinen que. Tenían que hacer un esquema en una cartulina. Eso no era nada. Lo que le dijo a continuación era como para escupirle el cereal a un gato.
-¡Una canción!- bueno, realmente si había escupido, pero era un poco más diferente. En vez de cereal fue malteada, y en vez de gato era Giggles.
Flaky se tapó la boca como primera reacción. Avergonzada, agarro una servilleta que se hallaba en la mesa en la que estaban comiendo. Flaky sólo le había preguntado sobre el proyecto y habían terminado tomando unas bebidas en un Starbucks. Aunque a decir verdad a Flaky no le gustaba el café así que prefirió pedir una malteada.
Flaky ahora se hallaba frotando la blusa rosa de Giggles sin ningún resultado con una servilleta. Esa mancha era un digno adversario. Giggles sólo le miro.
-No te preocupes. Lo bueno que no estaba Petunia aquí o hubiera entrado en pánico- volteo su cabeza hacia los lados como si ella estuviera observándolas- Creo que ya deberíamos pagar la cuenta- por casualidad pasó un mesero justo al lado de su mesa- Mesero- hablo Giggles. Este se volvió hacia ellas.
-¿Sucede algo?- pregunto cortésmente.
-La cuenta porfavor- dijo Giggles con su sonrisa.
-Ahorita se las traigo señoritas- y se fue de ahí.
Después de haber pagado la cuenta salieron del establecimiento satisfechas. Al llegar justo frente al patio de la casa de Giggles pararon de caminar.
-Supongo que aquí nos separamos- hablo Flaky.
-Si, bay Flaky. Te veo mañana-.
-Bay- se despidió con la mano.
Al llegar a su casa abrió la puerta un tanto cansada. Sentía un gran peso encima de ella por la tarea que Flippy y ella tendrían que hacer. Tendría que 'cantar' en público una canción de el género que eligieran.
Nunca combines timidez con un escenario. Dará el peor resultado del mundo.
Flippy, por supuesto. Tenía que ponerse de acuerdo con Flippy.
Salió de su casa y rápidamente corrió a la de Flippy. Con duda toco con el puño cerrado la puerta unas 5 veces, pero este no respondió. Otras 5, tampoco. Por lo visto no estaba en ese momento.
Regreso a su casa un tanto decepcionada.
Lo que ella no sabía es que dentro de esa morada había una pelea por el control de un cuerpo. Sonaba ridículo pero si el dueño no lograba controlar al ente que se hallaba queriendo dominio. Alguien moriría esa noche.
Lo se, me tarde. ¡Pero no me culpen!. Mi razón es porque publique 2 nuevos fics y actualice mi otra historia. Es complicado estar al tanto de publicar más fics y estar al tanto de los que ya tengo. Pero no importa. Me esforzare para lograr actualizar esta historia lo antes posible. Los dejo ;D.
