Bueno, aquí el nuevo capítulo. Lamento la tardanza, pero me fue imposible actualizarlo antes. Espero que les guste.


Capítulo 2. Amigos

Las vacaciones pasaron antes de que pudiesen darse cuenta, y, tocaba volver a las clases. Fox y Slippy comenzarían su segundo año mientras que era el último de Wolf y, si las cosas iban bien se graduaría.

Sin embargo el reencuentro entre Fox y Wolf no fue demasiado armonioso.

"¿Por qué al final no me escribiste?" quiso saber el zorro, que había pasado el verano esperando alguna carta de su amigo y que finalmente no llegó.

"Este verano estuve muy liado" se justificó el lobo.

"¿Y no pudiste sacar tiempo para escribir?" insistió el más joven.

"No"

Era un no rotundo, que señalaba que no admitía ni respuesta ni aclaraciones; entre asustado y decepcionado Fox salió de la habitación tan descuidado que chocó con alguien en los pasillos.

"¡Mc Cloud, idiota! ¡Mira por dónde vas!"

Al levantar la vista, Fox vio a Phanter, con el que el año pasado había tenido algún que otro conflicto; sin embargo el zorro se levantó sin decir palabra alguna y luego ofreció al otro ayuda, aunque no la aceptó. Entonces el zorro vio que con el choque a la pantera se le había caído una fotografía, al disponer a devolvérsela la echó una mirada y en ella vio a su amigo Wolf, a Phanter y otro que no conocía de nada, vestidos con un traje oscuro.

"¡Dame eso!" le gritó la pantera mientras se lo arrebataba.

"Sois Wolf y tú… ¿Cómo…?"

"Fue en campamento militar este verano; hicimos equipo con ese camaleón que has visto en la foto. Se llamaba Leon, era bastante buen militar si te digo la verdad"

"Supongo que por eso Wolf no tuvo tiempo para escribirme"

"¡No fue por ese motivo!"

"¿Qué?"

"¿No te lo ha contado, Mc Cloud? Tu padre metió al padre de Leon en prisión, y Wolf no quería que supiese que te conocía"

Aquellas frías palabras dejaron impresionado al zorro… ¿Realmente su amistad con el lobo podría generarle problemas a este último? Para Fox su padre había sido alguien digno de admiración, pero si pensaba en ello detenidamente, era cierto que su padre había encarcelado a muchos delincuentes, muchos de ellos con familia así que el caso de Leon no debía ser ni mucho menos excepcional; de hecho, a saber cuántos más había por ahí y no conocía que se encontraban en la misma situación. Quizá debería preguntarle a Wolf si estaba conforme con su mutua amistad, y terminar con sus dudas.

"No me fiaría" opinó Slippy cuando Fox le contó lo sucedido "Sé que consideras a Wolf tu amigo y todo eso, pero es que no me da al ojo. ¡Y Panther aún menos!"

"A mí Panther también me da mala espina, pero no estamos hablando de él, estamos hablando de Wolf. Necesito saber si él quiere que sigamos siendo amigos, debería preguntarle pero…"

"¡No lo hagas! ¿No crees que es más adecuado romper los lazos con él y ya?"

El zorro se levantó de la silla, parecía enfadado.

"No, en lo que a mí respecta él sigue siendo mi amigo. Si no me vas a ayudar al menos no me des malos consejos"

La rana simplemente parecía algo disgustada, tal vez no había elegido las palabras correctas para expresarse.

Finalmente, Fox se armó del valor necesario para contarle a Wolf lo sucedido.

"Leon… sí, un buen tipo; pero no te preocupes por él, no le conté nada sobre ti para no ponerte en peligro"

"¿Ponerme en peligro? ¿De verdad quiere venir a por mí? ¿Quiere…?"

"¡No! Pero no iba a correr riesgos"

"Pero Panther…"

"Le vigilé de cerca, él tampoco dijo nada"

"¡Gracias!"

"No hay de que, para eso somos amigos"

Después de esto, Fox estuvo mucho más cerca de Wolf que de Slippy, para disgusto de la rana, que se limitó a cruzarse de brazos y pensar que tal vez su amigo estuviera atravesando una especie de fase.

Un día, durante una clase de gimnasia, el profesor Pigma mezcló a la los de segundo con el último curso y quiso que sus alumnos practicasen puntería; lo peor fue que quiso que practicaran con un blanco en movimiento.

Como era de esperar, ninguno de los presentes se ofreció voluntario, así que el profesor decidió designar a uno, el cual resultó ser Slippy.

La pobre rana temblaba de miedo al ponerse la diana mientras los otros cargaban las armas de aire comprimido.

"¡Disparad solo a la diana!" señaló el profesor con voz estricta "Quién no lo haga así ya verá lo que le cae…"

A la señal, los alumnos dispararon a la diana mientras Slippy corría todo lo que podía; para su fortuna, la munición de los otros se acabó… o casi, pues Phanter aún tenía un disparo, aunque sus intenciones eran otras; apuntó con su arma a la cabeza de Slippy y disparó.

El aire comprimido hizo salir volando el tapón que golpeó a la rana en la cara.

"¡Ay!"

Fox fue el primero en correr a socorrerlo; su amigo sangraba, al parecer el tapón le había roto la nariz; Pigma se lo llevó a la enfermería prometiendo volver para castigar al responsable.

Cuando se habían ido, Fox se volvió para encararse con Phanter.

"¡Has disparado a Slippy a la cara a propósito!"

"No, simplemente me equivoqué"

Pero la pantera no había puesto ni siquiera esfuerzo en hacer creíble la mentira.

"¡Te he visto!"

"Eres el único que lo ha hecho"

Al zorro le llevó unos minutos entender el verdadero significado de aquellas palabras, al parecer ninguno de los allí presentes iba a delatarlo.

"¿Vas a ser un chivato?"

"No"

"Bien, Mc Cloud. Eres más inteligente de lo que pensaba…"

"¡BASTA!"

Wolf había dado aquella orden; todos se quedaron mirando muy impresionados por la rudeza que había puesto el lobo.

"Phanter, si de verdad tienes honor confesarás tú mismo lo que has hecho"

El aludido no dijo nada, simplemente se quedó mirando al lobo fijamente durante un momento y luego se dio la vuelta y se fue.

"Confesará" le susurró Wolf a Fox "Su honor es lo primero para él"

El zorro asintió con la cabeza; el desconcierto por lo que acababa de ver no le dejaba hablar.

Después de esto, Fox fue corriendo a ver a Slippy.

"Me alegro que no sea nada peor que una nariz rota"

"¿Y dices que Phanter ha confesado?"

"Sí, Wolf le obligó"

Slippy bajó tristemente la cabeza.

"Quizá no me porté demasiado bien estos días, yo… creo que estaba celoso porque pensaba que le preferías a él antes que a mí"

"Slippy, Wolf es mi amigo y compañero de cuarto; pero aunque pase un poco más de tiempo con él no significa que olvide nuestra amistad. Tú siempre serás mi amigo"

La rana sonrió al oír estas palabras y ambos se dieron un abrazo.

Lo sucedido en la clase de gimnasia marcó un antes y un después en la relación entre Fox y Phanter; a partir de aquel momento la pantera se mostró hostil en todo momento, enseñándole al pobre zorro los dientes como gesto de amenaza cada vez que se cruzaban por los pasillos o en alguna clase compartida; y, sin embargo no se atrevía a agredirlo físicamente porque Wolf siempre estaba detrás de Fox dispuesto a protegerlo.

¿Pero, por qué lo hacía? La verdad era porque hasta antes de conocer a Fox, él nunca había tenido amigos de verdad; las personas que conocía no se preocupaban por él, y, en cambio Fox sí lo hacía; esta era la causa por la cual el zorro se había convertido en algo tan importante.

El tiempo pasaba, y se acercaban las vacaciones de invierno; fecha en la cual los alumnos podrían pasar tiempo con sus familias; tanto Fox como Slippy preparaban la vuelta a casa durante esas fechas; Wolf sin embargo no se iba a ir, se iba a quedar aquel tiempo en la academia junto a otros alumnos que tampoco irían a sus casas.

Fox sentía lástima por su amigo, pasaría las fechas allí sin ver a su familia; no debía ser bueno para él… entonces, tuvo una idea.

Lo primero que hizo fue ponerse en contacto con su padre, para ello pidió permiso expreso del Señor Pigma y llamó a su casa.

"Papá"

"¡Hijo! ¿Es que ocurre algo?"

"No, es que… hay un chico… un amigo que no va a pasar las vacaciones de invierno con su familia y me preguntaba si nosotros…"

Su padre no contestó de inmediato, hubo un largo e incómodo silencio hasta que por fin respondió.

"¿Dices que ese chico es tu amigo?"

"Sí, papá… ¡Es genial, tienes que conocerlo!"

"¿Y dices que él no tiene ya otros planes?"

"No"

"Bueno, está bien que pase las fiestas con nosotros"

"¡Gracias papá, eres el mejor!"

Fox llenó de emoción casi corrió hacia su cuarto, al encuentro de su compañero.

"Wolf, he visto en la lista que no ibas a ir a tu casa en vacaciones" comenzó el zorro, aunque de inmediato deseó no haber empezado con esa frase porque su compañero puso cara de pocos amigos.

"Sí, ¿Y?"

"Pues, en mi casa tenemos un cuarto libre y he pensado que quizá te apetecería pasar las vacaciones de invierno allí"

El lobo se sorprendió mucho al oír esto.

"¿Quieres que vaya a tu casa a pasar las vacaciones?"

"Sí, serán más divertidas si vas"

"Está bien, supongo…"

Y, el último día de clases, ambos salieron juntos de la academia para coger el primer vuelo.

El padre de Fox los esperaba en la estación para llevarlos a casa; una pequeña vivienda, a las afueras de la ciudad. Nada más llegar, el joven zorro se apresuró a enseñarle la casa a su invitado y lo acompañó al cuarto de invitados, donde dormiría el lobo.

"Wolf, gracias por haber aceptado la invitación"

"Me lo pediste con tanta ilusión que no habría podido responderte que no"

Y Fox simplemente sonrió, feliz por aquello.

El lobo resultó ser un invitado muy servicial, hacía su cama solo y ayudaba con las labores domésticas; no era de extrañar si se tenía en cuenta que estaba acostumbrado a valerse de sí mismo.

James Mc Cloud quedó impresionado por el nuevo amigo de su hijo, pues la primera impresión que había tenido de él fue algo negativa.

Sin embargo, no todo durante las vacaciones fue agradable. En el sistema al que Laylat pertenecía, comenzaron a crisparse los ánimos. Al parecer el planeta Venom estaba descontento, pues sus habitantes se quejaban de las rentas que debían pagar al planeta Corneria, vecino de este con el que tenían un acuerdo desde hacía más de un centenar de años.

"No entiendo porque están tan descontentos" comentaba Wolf durante el desayuno "Se supone que el acuerdo beneficia a ambas partes"

"Sí, pero es que trabajan mucho y ganan muy poco. Creo que deberían subirles el sueldo…" le contestó Fox.

"¡No! ¡No es culpa nuestra que quieran vivir por encima de sus posibilidades!"

En aquel momento el zorro recordó que el lobo pertenecía al planeta Corneria, así que era mejor no seguir hablando del tema.

El asunto de Corneria fue a peor, hubo una manifestación en Venom y los guardias del planeta vecino dispararon a los manifestantes dejando algunos muertos y varios heridos; los habitantes de Venom respondieron a su vez con un atentado en Corneria… no cabía duda de que aquello no iba a acabar bien; para intentar conservar la paz, se celebró una importante cumbre diplomática a la que acudirían los distintos representantes del sistema; a ella acudiría el Team Fox, por lo que James Mc Cloud tuvo que dejar solos (muy a su pesar) a Fox y Wolf.

"No te preocupes, papá. Estaremos bien, ya somos mayores…"

James negó con la cabeza.

"No quiero hacer esto… pero la paz está en juego y el General quiso…"

"Tienes que ir por el bien de la galaxia, papá"

James simplemente cogió su equipaje y, sin decir palabra se dirigió hacia la puerta, antes de salir recordó a Fox que no abriese la puerta a nadie bajo ningún concepto.

"Me pregunto por qué me trata como si aún fuese un crío. Debería darse cuenta que ya estoy en segundo" comentaba Fox poco después.

Él y Wolf se habían quedado en el cuarto de estar, viendo las noticias por si hablaban de la cumbre, pero no habían hablado aún de ello.

"Deberías estar agradecido a tu padre por preocuparse de ti" le contestó Wolf muy secamente.

"Ya lo sé, es que quiero demostrarle que puedo ser tan bueno como él… algún día…"

Pero no pudo terminar la frase, porque de pronto hubo un apagón; no solo en la casa sino en toda la ciudad.

"¿¡Qué?!"

Fox comenzó a ponerse nervioso, no entendía a qué podía deberse aquello, la ciudad funcionaba con energía de fusión, no había probabilidad alguna de fallo en el sistema; a no ser…

"¡Wolf, es un sabotaje! ¡Los de Venom están detrás! ¡Tenemos que tapar las puertas antes de que lleguen!"

El lobo parecía algo más relajado.

"No te preocupes por eso. La central de fusión está en pleno centro y nosotros estamos a las afueras. El ejército y los servicios de seguridad deben estar ya sobre aviso; los cogerán antes de que lleguen aquí"

Fox asintió con la cabeza, pero aún parecía tener miedo, y, entonces Wolf entendió lo que ocurría.

"Espera, ¿Tienes miedo a la oscuridad?"

"No te rías"

"Vamos, todo el mundo tiene miedos"

"¿Incluso tú?"

"¡Venga ya!"

La luz de unas velas pareció tranquilizar a Fox, que comenzaba a sentirse somnoliento.

"Deberíamos irnos a dormir, es más tarde de lo que parece" comentó Wolf.

"No quiero estar solo si hay un apagón…"

El lobo puso los ojos en blanco.

"Está bien, dormiré contigo... ¡Pero que haya al menos medio metro de distancia!"

Fox se metió en la cama y miró para otro lado mientras Wolf se desvestía antes de meterse también.

"¿Crees que mi padre estará bien?"

"Es el líder del Team Fox, estará bien, siempre ha salido airoso"

Y, con estas tranquilizadoras palabras y la compañía de su amigo, Fox se quedó dormido.

El padre de Fox regresó al día siguiente con noticias, al parecer las tensiones entre ambos planetas tenían su origen en Andross, un malvado líder político que estaba avivando el conflicto en vez de apagarlo; habían llegado al acuerdo de desterrarlo.

Por otra parte, los terroristas que sabotearon el sistema de fusión habían sido detenidos.

Unos pocos días más tarde, las vacaciones de invierno terminaron, y Fox y Wolf tuvieron que volver a la academia.


Bueno, pues hasta aquí el capítulo.

Quería centrarlo sobre todo en la amistad de Fox y Wolf, y, a pesar de las dificultades estoy satisfecho con el resultado.