Aquí un nuevo capítulo. Lamento la tardanza, últimamente ando muy justo con el tiempo.
Capítulo 3. El incidente
El segundo año había pasado más rápido de lo que esperaban, y llegaron los exámenes finales. Todos en la academia estaban nerviosos por ello, pero especialmente los del último curso, que aguardaba la graduación, entre los que se incluía Wolf.
Fox, por un lado deseaba que el lobo se graduase y continuase adelante; pero por otro, y eran razones puramente egoístas, no quería que se fuera; pero el tiempo era inmisericorde, y no dejaba pie a los sentimientos.
Era una verdadera suerte que Fox tuviese a Slippy como amigo, ya que este ayudaba al zorro a permanecer relajado durante los repasos previos a los exámenes.
El examen más difícil aquel año fue sin duda el de Historia; la anciana profesora tortuga se había tomado en serio una nota del decanato que señalaban que era demasiado blanda y sus exámenes fáciles de superar.
El Sr. Pigma por su parte les hizo competir en grupos de dos para simular una batalla. El vencedor aprobaba seguro, mientras que el perdedor dependía de otros factores como podían ser los reflejos, el tiempo que tardaron en ser derrotados, el sigilo… para llegar al suficiente.
Finalmente, las calificaciones llegaron y tanto Fox como Slippy aprobaron y podrían pasar al tercer año.
Wolf por su parte también había aprobado sus exámenes y estaba listo para la graduación. Fox había insistido en acompañarlo apoyándose en que eran amigos y los amigos estaban juntos en eventos importantes como aquel.
Los alumnos mayores se colocaron en filas, vestidos con aquellos trajes de gala. El director de la academia los felicitó y luego soltó un aburrido discurso de más de media hora sobre lo importantes que eran aquellos guerreros para el día de mañana y más teniendo en cuenta la crisis del sistema.
Wolf recibió su diploma y, al bajarse del escenario le sorprendió que Fox lo abrazase al tiempo que lo felicitaba.
Después de graduarse, y, con una carta de recomendación de Pigma, Wolf entró en la base militar como recluta. El lobo estaba emocionado de trabajar en aquello para lo que había recibido formación todos aquellos años.
Sin embargo, no todo era tan bonito como él había creído; el sargento de su división, un viejo y fastidioso oso pardo los humillaba e insultaba, casi parecía que por diversión.
Fox iba a ver a su amigo a la base de vez en cuando; el zorro últimamente se quedaba solo en casa, debido a que su padre debía acudir ante el consejo galáctico a defender la paz en el sistema.
"No sé por qué el sargento nos tortura de ese modo" comentaba Wolf "Nos comportamos, obedecemos sin chistar todas su órdenes…"
"Bueno, quizá no sea malo, quizá piense que así os hacéis más fuertes; el Señor Pigma dice…"
"¡El Señor Pigma no tiene nada que ver con esto!"
Fox bajó la cabeza, intimidado ante el volumen de voz del otro.
"Siento haber gritado, es solo que esto me está afectando"
"¿Quieres que te ayude? Tal vez mi padre…"
Pero el lobo negó con la cabeza.
"Se solucionará solo…"
Pero no fue así, sino que la situación fue a peor hasta que, una tarde en la que estaban trabajando en el campo de entrenamiento, uno de los reclutas más jóvenes y delgados tropezó en el campo de entrenamiento; el sargento fue hacia él hecho una furia.
"¿¡Te caes con un obstáculo básico?! ¿¡Estos son los defensores del mañana?! ¿¡Eh?! ¿¡Unos inútiles igual que tú?!"
"Lo siento"
"Ah, ¿¡Eso vas a hacer en una batalla?! ¿¡Disculparte?!"
"Yo…"
Pero no pudo acabar de hablar porque el oso comenzó a propinarle golpes, al parecer pensaba que servían como castigo. Los otros reclutas miraban horrorizados… pero Wolf ya no soportaba más aquella situación, lo que le estaba sucediendo a aquel pobre joven le podía haber sucedido a él, así que fue hacia ellos y golpeó al sargento… algo terrible, pero aun peor fue el hecho de que, del golpe retrocedió y se dio un golpe en la cabeza con un obstáculo, cayendo al suelo, muerto.
Todos los presentes, al contrario de lo que se pudiera esperar se pusieron de acuerdo para no incriminar a Wolf en el hecho, y todos declararon que aquello había sido un accidente, en lugar de un homicidio accidental como en realidad fue.
Aquello tuvo como resultado la libertad sin cargos del lobo y, sin embargo este no se sentía bien, porque él sabía que lo había matado, y no podría perdonárselo jamás.
Fox se enteró de la noticia al día siguiente. Al principio se mostró escéptico, pero cuando vio que era verdad se mostró horrorizado; el zorro trataba de convencerse a sí mismo de que Wolf no sería capaz de hacer algo así, ni siquiera de forma accidental… lo mejor que podía hacer, pensó, era buscar a Wolf y hablar de ello; ellos eran amigos, podían hablar de ello… o eso creía él; la verdad era que Wolf se había encerrado en sí mismo a raíz de lo ocurrido.
"Los testigos dicen que tú no lo mataste, que fue un accidente" comentaba el zorro.
"Ellos dicen eso porque odiaban al sargento" respondió el lobo.
"¡No! ¡Te conozco y sé que nunca harías eso!"
"Tal vez no me conozcas bien, Fox. No soy quien creía que era, ahora lo veo claro, soy malo"
"No, Wolf. Tú…"
Pero el lobo dio por finalizada la conversación y, sin decir nada más se dio la vuelta y se alejó, dejando a Fox triste y sin poder terminar de hablar.
Wolf se fue de Lylat al día siguiente. Había presentado su renuncia temprano; no sabía lo que le aguardaba lejos del planeta, pero no podía seguir allí con las manos manchadas de sangre.
No fue hasta dos días más tarde cuando Fox por boca de Slippy se enteró de la ida de su amigo y quedó devastado; lo único que pudo hacer es mirar al cielo, y desear que a su amigo no le ocurriese nada malo.
Hasta aquí el capítulo. Espero que les haya gustado.
Quería dar mi versión de cómo Wolf se hizo delincuente, y lo mejor aún está por llegar.
