Aquí está el quinto y último capítulo de esta historia. Advierto que es algo triste, aún así espero que si lo leen les guste.


Capítulo 5. Desenlace desafortunado

La crisis de Lylat no tuvo un final feliz, como muchos habían predicho y finalmente Venom le declaró la guerra a Corneria, quien formó una alianza con Lylat.

El ejército de Venom nombró general al delincuente Andross; mientras que el General Pepper se había hecho cargo de las operaciones militares en Lylat y Corneria simultáneamente.

James fue destinado a una misión junto con sus antiguos compañeros, Peppy Hare y Pigma; de nuevo el Team Fox volvía a estar unido.

Pero lo que ni James ni Peppy sabían es que Pigma había estado negociando clandestinamente con el ejército de Venom y, los llevaba a una trampa mortal mientras estaba a los mandos de la nave.

"¿Por qué no te ciñes a la ruta acordada?" preguntó Peppy cuando se fijó en que estaba en un lugar que desconocía.

"Ya lo verás…" le respondió Pigma en pocas palabras, lo que hizo que el conejo comenzase a perder los nervios.

"¡Déjate de tanto misterio y dinos a donde vamos!"

Pero en lugar de responder el cerdo simplemente rio, una risa siniestra que helaba la sangre; así que James se alzó en rango de líder.

"¡Pigma, como tu superior te ordeno que nos digas a donde estas dirigiendo la nave!"

"Pues verás, James. Ya me he hartado de que siempre te lleves tú todo el mérito; francamente, es una injusticia y mereces un castigo"

Pigma miró entonces a Peppy y continuó:

"Y tú tampoco haces demasiado por impedirlo, también mereces ser castigado pues"

El zorro se sobresaltó, pero procuró aparentar calma.

"¿Qué quieres decir con eso de castigo?"

"Lo sabrás en un segundo"

En aquel momento, acababan de llegar a un misterioso asteroide, que no era otro sino la guarida secreta de Andross que, esa misma mañana había llamado a todos sus sirvientes para acabar con James y su equipo; Wolf también estaba allí.

"¡Mira a quien tenemos aquí!" exclamó el mono con malicia cuando algunos de sus sirvientes le trajeron a James y Peppy atados "¡Pigma, hiciste un buen trabajo!"

Peppy y James quedaron horrorizados al oír estas palabras; incluso Wolf parecía algo desconcertado. Ninguno había podido imaginarse que Pigma fuese un traidor.

"¿Y ahora que haré con vosotros?" preguntó Andross.

"¡MATALOS!" gritaron todos los sirvientes, menos uno.

El mono se dirigió hacia Wolf, que era el único que no había gritado.

"¿Qué pasa contigo? ¿Es que no crees que esa escoria miserable ha de morir para darle una lección a Corneria? ¿Qué si no demostramos nuestra fortaleza ahora seguirán abusando de Venom?"

"James no merece morir. Si lo matas en Venom no te verán más que como a un radical" Pero antes de poder decir una palabra más, un cocodrilo esbirro de Andross lo sujetó y el mono se dirigió hacia él… y a continuación se oyeron el desagradable sonido de un chasquido y un desgarrador un aullido de dolor; Andross había sustraído con su mano el ojo derecho de Wolf. El mono lo alzó en el aire.

"¡Esto es lo que haré con todos aquellos que osen desafiar mi autoridad y la de Venom!" y a continuación lo pisó.

"¡MONSTRUO!" gritó furioso James.

"¡SILENCIO, Mc Cloud!" le ordenó el Andross "¡Es hora de que demos una lección a Corneria!"

Y, dicho esto, Andross sacó un arma, apuntó con ella al pecho James y disparó; el zorro se derrumbó al instante, pero aún no estaba muerto, hubo un último aliento con el que pudo decir:

"Cuida de mi hijo"

Luego de esto murió.

Peppy era el siguiente, sería ejecutado, lo sabía, no podría cumplir la última voluntad de James… o quizá sí… aquella mañana había preparado una nueva sustancia en su laboratorio, y se había guardado un poco por si hacía falta; lo único que tenía que hacer era inyectársela sin que nadie lo observase…

El arma descargó y Peppy había caído al suelo, y carecía de pulso, así que lo dieron por muerto. Acto seguido, Andross salió acompañado por sus sirvientes para buscar la recompensa de Pigma… y nadie se percató como el efecto dela droga que había hecho que el conejo pareciese muerto se había acabado.

Peppy se levantó y corrió hacia su nave; esta vez sí fue detectado y casi pereció a cusa de los disparos, pero milagrosamente no dieron en el blanco y escapó de allí.

Slippy, que estaba fuera de la escuela fue el primero en contemplar la nave.

"¡Fox, ven!" gritó la rana "¿Esa no es la nave de tu padre?"

El joven zorro inmediatamente vio la nave; feliz porque si estaba allí era porque su padre había solucionado el problema, corrió hacia ella, esperando expectante a que su padre bajase de ella para poder decirle lo orgulloso que estaba de él… pero de ella solo se bajó Peppy, y el conejo tenía un aspecto horrible.

"¿Peppy? ¿Qué te ha ocurrido? ¿Y mi padre?"

El conejo suspiró una vez y luego respondió:

"Traigo muy malas noticias. Pigma es un traidor, nos llevó derechos a la guarida de Andross y no pudimos hacer frente a sus secuaces"

"¿Y mi padre?"

"No pudo salir de allí con vida"

Fox se puso pálido, y luego se desplomó.

Cuando el joven zorro despertó estaba en su habitación. Peppy lo había llevado hasta allí; Slippy y Falco también se encontraban en aquel lugar, esperando a que recuperase la consciencia.

"Será mejor que lo dejemos descansar" les dijo el conejo a la rana y el halcón, pero antes de que saliesen, la voz del joven zorro les sorprendió.

"Espera, Peppy. ¿Quién mató a mi padre?"

"Andross"

Fox asintió tristemente, pero detrás de esa tristeza comenzó a nacer un nuevo sentimiento, el ansia de venganza.

Entretanto, Wolf había cubierto su ojo derecho con un parche, algo temporal mientras le fabricaban uno artificial; pese a que sus palabras le habían costado su visión derecha para siempre, no se arrepentía de ello… y su corazón se sobresaltó al recordar que James era el padre de Fox, y el joven zorro no tenía a nadie más. Tenía que ir a verlo, quería consolarlo y disculparse por no haber podido hacer nada; porque pese a haber dejado a su lado bueno atrás, Fox seguía siendo importante para él.

El lobo eligió un buen disfraz y partió rumbo a la escuela militar de Lylat.

Fox continuaba llorando la muerte de su padre; a su compañero de habitación le había sido concedida excepcionalmente otra habitación para que el zorro pudiese reponerse bien de aquel durísimo golpe emocional.

Un ruido en el pasillo lo sobresaltó, y, un momento después una extraña figura entró en la habitación; creyéndolo una amenaza Fox saltó hacia él con intención de derribarlo, pero la figura era más fuerte y se lo impidió, cogiéndolo de los hombros e inmovilizándolo contra la pared.

"¡Para, Fox! Soy yo" dijo una conocida voz.

En ese momento, se quitó el disfraz y Fox reconoció a Wolf.

"¡Tú! ¿¡Qué haces aquí?!"

"Quería saber si estabas bien…"

"¿Cómo que has venido solo por saber si estaba bien? ¡No! ¡No lo estoy!"

"Fox ya sé lo de tu padre pero si me escuchas…"

"¡NO! ¡No me toques! ¡Acaban de asesinar a mi padre y tú vienes solo a preguntarme si estoy bien!"

"Fox, cálmate. Sé por lo que estás pasando y sé que es muy duro, pero todo irá mejor, ya lo verás"

El lobo lo reconfortó, rodeándolo con sus musculosos brazos, lo que hizo que el joven zorro se sintiese un poco mejor; sin embargo, hubo algo en las palabras de su ex compañero de cuarto que le llamó la atención.

"¿Cómo puedes saber lo de mi padre si aún no lo sabe nadie más que yo?"

"Pues…"

Pero Fox lo interrumpió.

"Ya puedes quitarte el disfraz. No va a entrar nadie"

"No, es que Andross me arrancó el ojo"

"¡¿Andross?! ¡¿Acaso estabas de parte de mi padre?!"

"Intentaba salvarlo, te lo juro. Pero Andross no le gustó que le contradijera y me arrancó el ojo"

La mente de Fox entendió rápidamente la realidad camuflada en las palabras de Wolf.

"Tú… asesino"

"¡No! ¡Escúchame, Fox!"

"¡CIERRA LA BOCA, ASESINO!"

Y, antes de que Wolf pudiese contestar algo, Fox le sacudió un puñetazo limpio en la nariz. El lobo se cubrió la zona afectada al tiempo que lo insultaba, momento que aprovechó el zorro para sacudirle una patada. Pero esta vez el lobo gruñó y le sacudió un golpe que lo derribó.

Entonces, Fox se dio cuenta del arma que Wolf llevaba y, rápido como el rayo consiguió arrebatársela y le apuntó con ella.

"Baja eso, Fox"

"¡Mataste a mi padre, Wolf!"

"¡No, fue Andross, lo juro!"

"¡Trabajas para él, en todo caso eso te convierte en cómplice!"

"Te dije que intenté salvarlo, mira mi ojo, Fox"

"¡Mientes!"

Y el zorro apretó el gatillo; pero el temblor de su mano le hizo errar el tiro, y la bala pasó rozando el hombro del lobo haciéndole una pequeña herida; para evitar males mayores, Wolf consiguió derribar a Fox y desarmarlo, quedando encima de él.

En ese momento, Falco Lombardi entró en la habitación y vio lo que pasaba; reconoció a Wolf de haberlo visto en las noticias.

"¡Fox!" gritó el halcón al ver a su compañero en apuros "¡Tú, O'Donnell! ¡Quítate de encima suyo!"

Aquello era demasiado, Wolf no podría luchar con los dos al mismo tiempo y, aún en el caso de lograrlo alguien más podía oírles y ya no tendría escapatoria, así que el lobo se dirigió rápidamente a la salida apartando al halcón a su paso.

Fox lo persiguió, no iba a dejar escapar tan fácilmente a quien creía asesino de su padre; pero el lobo ya había llegado a su nave.

Wolf suspiró mientras despegaba dándose cuenta de que no debía preocuparse nunca más por Fox; el zorro no quería saber nada de él; aquella amistad tan significativa había quedado ya a millones de años luz.

En Lylat, Fox se propuso a sí mismo el objetivo de terminar la academia militar y, algún día ponerse al mando de un nuevo Team Fox para de ese modo vengar la muerte de su padre y terminar con la guerra en Lylat definitivamente.


Y aquí llega el final de la historia. Es muy triste, lo sé; pero en el videojuego Nintendo deja ver que James no salió de la trampa con vida.

Me gustaría volver a escribir sobre Wolf y Fox en otro fanfic, pero eso ya se verá...

¡Muchas gracias a los que han leído esta historia y espero verlos en mis futuros fanfics!