Día cinco: Nariz
&palabras: 100.


—¿Puedo preguntarte algo?

Sesshōmaru se mantiene sereno, incluso con su creciente curiosidad. Asiente, y observa al extenso bosque delante, entretanto el árbol antiquísimo que los protege forma sombras a sus pies.

—¿Qué es lo que más te gusta de mí? ¡No puedes mentir! —agrega al percatarse de la mirada de reojo de su compañero.

Sesshōmaru medita.

—Tu nariz.

Rin se lleva una mano a la nariz y sonríe. Sesshōmaru no le dirá hasta años después que son los pequeños hoyuelos de sus mejillas al reír, o tal vez el pequeño lunar detrás de su oreja. No pueden culparle por indecisión.


Nota:
Ñañaña, disculpen la tardanza. Espero que lo hayan disfrutado (me gusta lo cursi jajajaj). Gracias por sus reviews :)
Mor