Día siete: Adorar
&palabras: 100.
—¿Y qué haremos ahora?
La pregunta le hizo ladear la cabeza para observarla. Llevaba un lindo kimono (regalo de él) y, no obstante su pregunta, sonreía. No parecía importarle qué pasaría. No le extrañaba, Rin sólo ansiaba viajar juntos nuevamente.
Segundos después, también se giró a verlo y le regaló una enorme sonrisa. Sesshōmaru apreció los destellos de su cabello ante el sol, el modo en que sus párpados se abrían y cerraban, el modo en que seguía parloteando de planes futuros.
No estaba seguro de qué iba a hacer ella, pero él… él se iba a dedicar a adorarla.
•Nota:
¡Hemos llegado al fin de las viñetas! ¿Qué más puedo decir que gracias por acompañarme en esta semana intensa? Espero que hayan disfrutado de cada una, y poder volver pronto por más SesshRin (aunque nada prometo...).
Hasta la próxima,
Mor.
