Capítulo 2: Watashi no atarashī okiniiri no ippin (Mi nuevo plato favorito)
Aun no sé qué sentir, no pude dormir bien ya que en cada sueño imaginaba a ella en diferentes posiciones y que me pedía más, me siento un estúpido, un sucio, ella es una niña, ella seguro esta confundida, pero ¿por qué me siento tan bien? Me siento completo, como si mi vida cobrara sentido otra vez, me siento como un adolecente y no me da flojera estar en la oficina, maldición, ella siempre ha alegrado mi vida.
Naruto ¿estás bien?—sentí que me meneaban
S-Si Shikamaru—volví a la tierra—solo que me puse a pensar sobre algo que me preocupa.
Mmmh, lo que sea dímelo, tratare de ayudarte aunque sea un fastidio—bufo y puso su mano atrás de su cabeza.
No te preocupes, hoy terminare el papeleo, no quiero ir a casa y ver todo vacío—trate de fingir para que él se retirara.
Bueno, te pondré lo más importante de este lado y me retiro, quisiera quedarme pero hoy es noche de películas con Temari y me da miedo que se enoje—observe su miedo en los ojos.
No te preocupes yo lo hago, ya ve o tu mujer demonio te atacara—quería que se fuera lo más rápido. Está bien, nos vemos mañana—salió por la puerta y mire un rato el papeleo urgente para empezar a calmar mis ansias de que llegara Sarada, pasaron las horas y aun no llegaba, me ponía nervioso y muy ansioso de que ella se hubiera espantado pero trate de serenarme—creo que no va a llegar—susurre y vi que ya eran las 8:00 pm, recogí algunas cosas y me disponía a salir de la oficina cuando de pronto oí unos pasos por el pasillo, me calme un poco y me senté en mi silla, al fin había llegado.
Disculpe la tardanza Hokage-sama, recibí el mensaje de Gamabunta y me tarde en conseguir el ramen, además mi mamá me puso a cuidar a mis hermanitos—cerro la puerta con seguro.
Fuiste una niña mala Sa-chan—me levante y me acerque lentamente hasta donde ella estaba—pensé que no venias y ya me iba a ir—la arrincone y pude ver la diferencia de estatura, agarre su mentón con mi mano y la mire a los ojos, ella tiro las bolsas que llevaba y empezó a hervir—mereces que te castigue—lamí sus labios y la mordí provocando que ella se sonrojara, aproveche su debilidad y con una kunai corte su mini vestido de combate dejándola solo en ropa interior—hoy vienes sumamente deliciosa, lastima lo de tu vestido, creo que saldrás desnuda de acá—empecé a besar su blanco cuello y ella empezaba a gemir incoherencias que me excitaban más—te voy a comer mi pequeño plato de ramen—la cargue hasta mi escritorio que apenas había limpiado antes de que llegara y busque el ramen que había comprado—es de mi favorito, gracias—me senté en el piso a comer y no le hacía caso.
Hokage-sama, ¿por qué ya no quiso el helado y quiso ramen?—me miraba molesta— ¿por qué está comiendo y no está prestándome atención?
Soy un adulto mi prioridad es comer—trate de engañarla—¿no quieres un pedazo?—ella se sentó en el escritorio y yo me levante con el tazón desechable—Teuchi siempre prepara el mejor ramen—agarre un poco con los palillos y se lo acerque—¡di ahh!—ella abrió la boca y yo en vez de dárselo se lo tire en el pecho y ella me miro confundida— mi culpa deja te lo quito—acerque a ella y empecé a lamer lo que tire, mordí su pecho y comía el ramen que tire hasta que limpie todo— ahora estas limpia—ella estaba sumamente sonrojada y confundida.
¿Qué está haciendo hokage-sama?—en forma de susurro y yo la recosté en el escritorio.
Vamos a jugar un juego—me puse encima de ella en cuclillas y empecé a untarle ramen por todo su cuerpo curvilíneo—hoy no tengo ganas de comer ramen convencionalmente, hoy quiero comer ramen en mi plato nuevo—agregaba la pasta y se la ponía por todo el cuerpo—tu piel le dará un sabor más exquisito—agregaba los trozos de carne encima de su sostén y de sus bragas—itadakimasu—hice mi oración y empecé a lamer ese cuerpo.
Hokage-sama mmmmhh—la chica gemía y yo seguía lamiéndola, su cuerpo le daba un toque más delicioso a mi ramen, lamia y succionaba cada parte de su cuerpo, mordía sus senos al tratar de comer los trozos de carne que estaban encima de ella, al fin mi tradición de comer ramen se estaba volviendo algo erótico—hokage-hokage-s-sama, quiero be-besarlo—susurro y yo solo mordí su abdomen hasta que deje una marquita.
Lo siento Sa-chan—la volvía a morder— llegaste tarde y no mereces que te premie—ahora mordía y lamia su parte intima. Mmmh—gemía y se movía tan sensual—e-eso es injusto
Es más injusto que me dejes esperando mi amor—me acerque y pegue todo mi cuerpo al de ella para que sintiera mi miembro erecto—él quiere salir a jugar y tú te tardaste —le susurraba en su oído y luego mordía su oreja, ella solo se mordió el labio para contener un gemido, pero yo no quería que dejara de gritar de placer, así que agarre sus pechos y empecé a masajearlos.
Mmmmmmhp—estaba perdiendo la batalla y me quería regalar más gemidos.
Ya acabe de comer—me levante y la deje confundida— muchas gracias por ser mi plato—ella se miró su cuerpo y noto pequeñas marcas moradas—lo siento mucho, me emocione demasiado
N-no importa, soy una nin-medico sé cómo quitarlas—se sentó en el escritorio y me miro sonrojada.
Aun no término contigo—me quite el pantalón y mi bóxer—hoy te quitare tu virginidad—Sarada estaba sorprendida al ver mi miembro, era la segunda vez que lo veía y le caía baba al ver lo enorme que era, me acerque aprovechándome de su sorpresa, empecé a besarla y morderla, ella se dejaba llevar, ella ya estaba sumamente mojada de su vagina, lástima que la virginidad que le iba a quitar no era de ese lugar, agarre mi banda ninja y le tape los ojos.
¿Hokage?—me pregunto confundida.
Tu déjate llevar y hazme caso—agarre un listón que tenía en mi gaveta y amarre sus manos—te vas a divertir mi pequeña pervertida—la puse de espaldas y le dije que clavara sus uñas en el escritorio—esto te dolerá un poquito pero te va a encantar—agarre un poco de lubricante que había comprado y me lo unte en el pene, le baje sus bragas y me dispuse a profanar su trasero.
Hokage-sama por ahí no—sus manos se enterraban en mi escritorio y sentía como su culo se contraía, maldición era tan estrecho que me excitaba más, deje que se acostumbrara y empecé a menearme.
Te va a gustar Sarada—lo dije con una voz ronca que nunca había oído—esto se le llama sexo anal.
Ella estaba llorando un poco por el dolor, pero después empezó a menearse al ritmo del vaivén, así que con una mano apretaba un seno de Sarada y con el otro lo metía por su vagina simulando que era penetrada.
Hokage-sama—gemía tanto que aumente mis embestidas para oírlas más fuertes, todo era tan delicioso, nada de lo que estaba haciendo lo había hecho con Hinata, esto me hacía sentir joven y tan sexy, por dios creo que amaba a Sarada, pero estaba casado y no podía quererla de otra manera—Hokage-sama, me corro—y efectivamente se corrió y mis dedos se llenaron de su líquido, entonces agarre mi mano y se la metí en la boca
Pruébate Sara-chan, eres deliciosa—ella lamio mis dedos y al igual que ella ya había llegado a mi limite así que deje mi esencia en su trasero y salí de ella.
Eso fue doloroso y a la vez fue muy placentero—mientras caía en el piso y trataba de recuperar el aliento.
Lo sé, pero yo lo disfrute al máximo, tu trasero es una delicia—me acercaba lentamente hasta ella—sé que te preguntaras sobre cómo te quitare tu otra virginidad, tu tranquila deja que encuentre la manera más especial para robármela—le di un pequeño beso y la cargue como la princesa que era—Sarada creo que estoy confundido—acariciaba su cabello— ¿por qué no estas con alguien de tu edad?
Porque desde que era una niña he estado enamorada de usted, me encanta lo fuerte que es y que gracias a eso nos protege, adoro su forma de ser con todos y sobretodo sé que usted es el kyubi y sufrió mucho por eso, pero sé que si yo hubiese existido en esa época yo hubiera luchado para ser su amiga y le ganaría a Hinata-sama—me beso tiernamente el pecho
Maldita sea, eso me hubiera encantado—la bese tiernamente y la recosté en el sillón, ella me vio suplicante y me recosté con ella—te despierto a las 3 am y te llevo a tu casa, por cierto no creas que te llevare desnuda presentí que llegarías tarde y que te rompería tu vestido así que te compre un vestido nuevo, está en mi escritorio—besaba su frente y ella se acurrucaba en mi pecho.
Me hubiera encantado ganarle a Hinata-sama—decía entre sueños.
Me hubiera encantado haberte conocido en un tiempo atrás—cerraba los ojos y me puse a pensar que esa chica era especial, estaba perdido en ella y ahora estaba durmiendo en mi oficina conmigo, que kamisama me perdone pero... Estoy enamorado de ella.
