Capítulo 3: Tras la puerta
Dos youkais se encontraban escuchando atentamente tras la puerta (y eso que siendo inuyoukais su oído ya les permitía escuchar muuuuy bien), uno que tras cerrar la puerta se quedó silenciosamente tras ella y otro que llegaba para averiguar que sucedía con su otouto, y la curiosidad pudo más que cualquier otro sentimiento. Ambos necesitaban saber que iba a decir aquel joven a su madre para tener la esperanza de salvarlo de irse al infierno.
'…Ella…dio su vida por mí'
-¿Cuál vida? –Dijo InuTaisho –Vuelve la burra al trigo.- Sesshoumaru sólo movía negativamente su cabeza.
'… se puso furioso…y muy triste…'
-Pues claro, esa humana me insultó –dijo orgullosamente InuTaisho, levantando su puño airadamente. –Yo soy un gran Taiyoukai demasiado orgulloso para soportar semejante ofensa.
Sesshoumaru lo volvió a mirar "Pero te casaste con una humana…Feh…mejor no digo nada pues sino qué cosa es Rin"
Continuaron escuchando lo que sucedía tras la puerta.
'… me moriría si algo le sucediera ya que ella…'
'… ¡Ella prometió estar siempre conmigo!... Ella es…mía….'
Al escuchar aquello InuTaisho se exaspero, pues si decía eso implicaba que su hijo había elegido como pareja a aquella jovencita.
-No puede ser que se le haya olvidado lo que le enseñe, al decir que una mujer es suya implica pertenencia, ella debería ser su pareja –decía mientras negaba con la cabeza.
-Otou, si levantas la voz nos escucharan, y necesitamos saber más…Guarda la calma por favor –susurró entonces Sesshoumaru mientras miraba intranquilo a su padre, quien normalmente se comportaba comedido con las situaciones que se le presentaban pero al parecer todo esto lo estaba desequilibrando, ni siquiera cuando herido fue a salvar a Izayoi y a su hijo recién nacido se comportó de esa forma.
'… sin control te da aliento con solo abrazarte cariñosamente o dirigirte una mirada…'
InuTaisho se volvió a mirar a su hijo mayor, sorprendido por lo que escuchaba sobre aquella chica que su hijo les había presentado hacía pocas horas, en cuyos ojos recordaba haber visto un infinito dolor, pero que les ofreció una resplandeciente sonrisa cuando se dirigió respetuosamente a ellos.
-Esa tristeza en sus ojos…ella sabe lo que piensa hacer Inuyasha –dijo para sí, pero en voz lo suficientemente alta para que lo escuchara el youkai que tenía al frente- Oye, Sesshoumaru, ¿verdaderamente esa joven miko ha hecho todo eso por Inuyasha?
-Sí, Otou-chan –le dijo mirándolo- Ella ha sido capaz hasta de intentar matarme…si hubiera tenido en ese entonces la puntería que tiene ahora y el poder más 'desarrollado', en este momento yo no estaría aquí.
-…… ¿Y se puede saber por qué ella intentó matarte? –preguntó su padre con curiosidad.
-"¡¡Ay!!" –Pensó Sesshoumaru- "¡¡Hablé más de la cuenta!! Si le miento, se dará cuenta, y sino, puede matarme por el motivo de esa lucha…Bueno, esperemos que esté más preocupado por InuYasha en este momento" Eh…hmmm…yo…yo intenté… matar a InuYasha para…para…para quedarme con Tessaiga…En realidad… intenté matarlos… a ambos
-¡¿Qué has dicho!? –Le dijo su padre (de hecho, casi fue un grito, pero se contuvo con mucha dificultad), resistiendo el golpearlo ya que sería muy escandaloso- Yo le di a Tessaiga, aunque en ese momento él no sabía utilizarla con todo su poder (Lógico si él estaba vivo era la única forma que Inu tuviera la espada en su poder al igual que su hermano) –su mirada causaba miedo, tanto que incluso a nuestro querido y frío Sesshoumaru hacía temblar K: yo no estaba tan de acuerdo con eso, pero ella insistió….
-Yo…ya no la quiero… –esa mirada podía matarlo- …En realidad nunca la quise… –dijo Sesshoumaru- Era sólo para molestar a InuYasha, como de costumbre… K: Para variar…
Después de mirarlo detenidamente, InuTaisho decidió dejar ese asunto de lado, tenía cosas más interesantes que averiguar.
-¿Sabes cómo logró hacer que Tessaiga se transformara?
-Bueno…ese día…casi pierdo mi brazo izquierdo…y le dijo a Kagome-sama que él la iba a proteger, que era una promesa (Si le dice Kagome-sama, es porque le cobró un poquito de respeto…y además, "papito" estaba al frente K: con eso de 'sé educado con los demás' lo dejan harto a uno, pero frente a ellos hay que hacerlo).
-Ya…Entonces desde ese momento sus sentimientos habían cambiado, aunque no se diera cuenta. La espada sólo se transforma cuando tienes a alguien a quién verdaderamente quieras proteger, cuando tengas a quien proteger con el poder de ella. Esa fue la promesa que hizo ante su espada, y con ello puso su honor y el nuestro en el cumplimiento (El muy inepto no sabe que la hizo)
Guardaron silencio porque en ese momento escucharon una frase particularmente extraña.
"…Yo sólo he llorado por ella, por Kagome…"
Ambos inuyoukai se miraron sorprendidos, pues el hanyou nunca había sido propenso a demostrar así sus sentimientos, ni siquiera cuando Sesshoumaru se burlaba de él de pequeño demostraba así su dolor. Volviendo a poner atención a lo que hablaban dentro de la habitación, mirando Inutaisho como su hijo mayor de pronto empezaba a sonreír enigmáticamente. (Algo extraño en él, pero tiene sus razones…Después se darán cuenta…)
"…Yo…yo la amo a ella…yo amo a Kagome…"
-Mi otouto es verdaderamente un baka- dijo Sesshoumaru- ¿Cómo puede decir semejante cosa e irse al infierno con la otra?
-¡Ah! Creo que no tiene remedio –dijo el padre con un suspiro.
Escucharon la pregunta que le hizo Izayoi, Sesshoumaru con más atención que su padre, ya que la respuesta de su otouto le ayudaría a decidir sí valía la pena ayudarlo.
"… ¿Qué harías si ella se fuera con otro mientras tú todavía pudieras verlo?..."
"Vaya, eso fue un golpe bajo para mi otouto" –pensó Sesshoumaru.
Sólo sus oídos hubieran podido escuchar a esa distancia las últimas palabras de Inuyasha.
"…No quiero que ella este con otro…el sólo verla así sería muy duro para mí…"
-No quieres verla con otro ¿eh?... –dijo sonriendo malvadamente- Bien, entonces ya tengo un plan, y de paso te hago sufrir un poco más.
-¿Qué dices, Sesshoumaru? –preguntó intrigado Inutaisho.
-Vamos, hablemos con Izayoi-san y les explicaré lo que he pensado, aunque ocuparemos la ayuda de Kagome-sama y los otros compañeros de mi otouto, si queremos que el plan funcione y él reaccione y luche por su verdadero amor.
-Bien, ya que esa chica, aunque sea una miko, es diferente y me gusta mucho para él porque lo acepta tal como es Kprincipalmente yoyS: él es: estúpido, inútil, grosero, berrinchoso, irrespetuoso, imbécil, tarado, no utiliza casi nunca el cerebro, cree que le gusta un jarrón de almas parlanteK: esto es de creación propia, es excesivamente celoso y a veces sufre del 'síndrome de creerse un chiquito de cinco años'K: este también es mío…Pero, es lindo, fuerte, cariñosocuando le da la gana, tiene unos lindos ojitos dorados y unas tiernas orejitaspor cursi que suene…K: lo puso ella, se preocupa por Kagomelas pocas veces que utiliza remotamente bien el cerebro es cuando ella está en algún peligro, y…y…y ya nos salimos de la historia! –dijo InuTaisho seriamente, mirando a su hijo mayor. Desde hacia muuuchos años él había dejado de preocuparse por su otouto, así que aquella conducta resultaba un poco extraña. -¿Qué piensas hacer?
-Vamos –dijo Sesshoumaru empujando la puerta de la habitación- y veremos si su madre está dispuesta a ver sufrir a su hijo.
-No creo que se niegue, prefiere que sufra a que se vaya al infierno –razonó InuTaisho
Sesshoumaru olfateo el aire ligeramente.
-Ya se alejó lo suficiente para que nos puede escuchar. Vamos otou-chan.
Entrando ambos a la habitación, donde Izayoi miraba aún la puerta por la que acababa de salir su hijo.
