Capítulo 5: Empieza la tortura

En alguna parte de los jardines…

InuYasha miraba el agua de un estanque como hipnotizado K: porque no parecía estar pensando… Además, no queremos que se le funda el cerebro por el inmenso esfuerzo que tiene que hacer desde la roca donde se hallaba sentado. Tan ensimismado estaba en esa intensa observación del agua cristalina, que no notó que alguien se quedaba en pie detrás de él.

-¡InuYasha! –InuYasha se volvió sorprendido, no había sentido a su hermano llegar.

-¿Qué quieres, Sesshoumaru? –dijo en tono defensivo y volviéndose hacia él, pero sin ponerse en pie.

-¡Cálmate, baka! ¡Sólo quiero hablar contigo! –Sesshoumaru no se movió de su lugar.

-¡¿Qué?! ¿Hablar? ¡¿Sólo eso?! "Ya es extraño que Sesshoumaru quiera hablar, pero es aún más extraño es que quiera hablar conmigo… ¿Se habrá enfermado o algo así? Talvez se golpeó la cabeza en alguna parte y le dio algo parecido a amnesia temporal y selectiva K: O sea, que se le olvidaron sólo unas cosas y por un período de tiempo determinado. Claro está, eso no es…" –InuYasha miraba a su hermano con los ojos semejantes a dos inmensos platos KyS: De esos grandes que se usan para las ensaladas, o los que se usan para poner los pasteles……OK, Ok, no tanto, pero es la idea.

-¿Por qué me miras de esa forma tan estúpida? ¿Tengo algo en la cara o algo así? –Sesshoumaru frunció levemente el ceño.

-"Sí es el mismo Sesshoumaru que conozco… Aún así está muy raro…" No, nada… ¿De qué querías hablarme? –InuYasha se volvió hacia el agua de nuevo, pero con las orejas vueltas ligeramente hacia la persona detrás de si.

-¿Eres capaz de romper una de las promesas más importantes que alguien, sea cual sea la raza, puede hacer tan sólo para dejar que alguien tome venganza de otra persona utilizándote? –dijo Sesshoumaru tranquilamente, pero haciendo énfasis en las palabras 'venganza', 'otra persona' y, en especial, en 'utilizándote'.

-¿Qué… qué quieres decir con eso? –InuYasha había entendido la pregunta en su mayor parte, pero no entendía una que otra cosa.

-Me refiero a que esa "mujer" desea llevarte al infierno consigo porque sabe a la perfección que desde hace ya bastante tiempo tú dejaste de amarla, y el rencor y el odio que siente la llevaron a decirte esa sarta de mentiras para poder hacerle daño, no a ti, sino a alguien más –Sesshoumaru avanzó lo suficiente como para poder decir que se puso a su lado- Si tú haces eso, no sólo quedará lastimada esa persona, sino también todos los que te rodean "Pero apuesto a que eres tan egoísta que sólo has pensado en ti. No comprendo cómo Kagome K: Dejamos las formalidades ya… Ni siquiera ha empezado el plan oficialmente, y ya la trata diferente… es capaz de quererte de esa forma, con lo estúpido que eres……Nota mental: preguntarle por qué".

-Aún no me has explicado eso de la promesa… No comprendo a qué te refieres con eso… –susurró InuYasha, seguro de que su hermano lo escucharía. Además, esa duda se la había dejado su padre, con eso de la promesa a la espada.

-"Es más tonto de lo que creí… ¡Ya qué! Yo abrí la boca, ahora tengo que explicarle a este ignorante algo casi básico…" –pensó Sesshoumaru, soltando un leve suspiro de resignación y continuando- ¿Recuerdas la primera vez que quise quitarte a Tessaiga? Tú le dijiste a Kagome que la ibas a proteger, y constantemente volvías a reforzar esa promesa que le hiciste. Fue porque le prometiste eso a ella que Tessaiga se transformó al fin.

-Ah.

-Pero tú piensas romper esa importante promesa por largarte al infierno con esa, haciéndonos caer a mi chichihue, a tu hahahue y a mí más bajo que tú. Pero, después de todo, Kagome puede liberarte de esa promesa si alguien más le promete lo mismo y ella acepta –los ojos de Sesshoumaru brillaron malignamente unos segundos.

-¡Bah! Eso jamás pasará, ella nunca aceptaría algo así. Además, no hay nadie más que pueda hacerlo y que sea más fuerte que yo, o al menos que iguale mi fuerza –se mofó InuYasha, creyendo que Sesshoumaru se refería a Kouga o al chico de la época de Kagome.

-"Ya veremos, grandísimo idiota… ¡jajaja!" Pero aun así la vas a dejar sola, eso no cambia su situación. Una vez que te vayas, puede quedarse con quien le plazca, ¿o es que acaso piensas que tú te vas a ir y ella se va a morir completamente sola, recordando al idiota que la dejo sola? –La sonrisa que InuYasha había tenido segundos antes fue reemplazada por un gruñido que él intentó esconder fallidamente- …Además…Déjame decirte que lo que dijiste fue una gran mentira, porque yo, por ejemplo, soy más fuerte que tú.

-Sí, talvez... Pero ella no está loca como para llegar a aceptarte ("¡¡Te aceptó a ti grandísimo idiota!! ¡Y eso SÍ es un logro!" K: Claro que Sesshoumaru está pensando muuuy razonablemente!). Y a ti no te gustan los humanos.

-Recuerda que, al fin y al cabo, tendré que…casarme algún día. Si de escoger una esposa pronto se tratase, y juzgando entre todas las chicas que conozco KyS: Número desconocido, pero por lo menos hay…3: 2 humanas (Kagome y Sango Miroku no ha dicho nada, así que perfectamente puede) y 1 youkai (Kagura)…Si alguien sabe de alguna más VIVA, por eso Sara no cuenta, podrían decirnos, yo me quedaría con ella por más de una razón –Sesshoumaru sonrió ligeramente al notar que su hermano temblaba momentáneamente ante sus palabras: él, Sesshoumaru, siempre tenía toda la razón. Se dio la vuelta y empezó a caminar de nuevo hacia el palacio, dando por terminada la conversación.

-¡¡PERO A TI NO TE GUSTAN LOS HUMANOS!! "¡No puede gustarle Kagome! ¡No puede! …Un momento… ¿Desde cuándo Sesshoumaru llama a Kagome por su nombre? ¡¡ESTO NO PUEDE ESTAR SUCEDIENDO!!" –gritó InuYasha, volviéndose hacia él completamente. Sesshoumaru sólo se detuvo.

-¡Baka! ¡¿Dime si no qué es Rin?! ¡¿Y tu madre?! He convivido con Izayoi-san desde hace mucho, idiota –Sesshoumaru volvió la cabeza hacia InuYasha, dejando ver que estaba sonriendo- Además, si te dije eso último, fue por una muy buena razón –sin decir más y sin dejar espacio a una réplica por parte de InuYasha, se alejó rápidamente, pensando en cuándo decirle a Kagome que tenían que empezar.

InuYasha se quedó con la mirada perdida en el vacío, intentando asimilar lo último que le había dicho Sesshoumaru. Pasó en esa misma posición cerca de 15 minutos, antes de resolver ir de nuevo al palacio, encontrar a Kagome y alejarla todo lo posible de Sesshoumaru: no debía permitir que le pusiera un solo dedo encima. S: Espera, porque no le pondrá solo un dedo, sino sus dos manitas, los brazos y… te pueden ganar a darle un beso, y dos, y tres, y… K: Con lo primero que dijo mi…mi…mi 'estimada' compañera, no lo malpiensen, ¿ok? Y con lo del beso…francamente mejor no digo nada……

Inuyasha llegó al palacio y recorrió varios salones en busca de Kagome, al no encontrarla se dirigió a dónde se encontraba Sango.

-Oye, Sango, ¿sabes dónde se encuentra Kagome? –preguntó ansioso.

-¿Para qué quieres saberlo? –Dijo Sango con una extraña sonrisa en el rostro- "Esto te dolerá como si te hubiera tirado por el barranco…O talvez más…"

-Es que…necesito hablar con ella –InuYasha dudó un instante y decidió no decirle TODA la verdad.

-Hmmm…Ella se fue a hablar con Sesshoumaru hace como cinco minutos a alguna parte de los jardines Estos eran bastante amplios, con muchas clases de flores y árboles, por eso no hubiera sido fácil seguir algún rastro –esa sonrisa que tenía Sango se acentuó mientras veía como la cara de InuYasha se ponía de un color extraño: iba desde un verde muy desagradable hasta un pálido total, pasando por un azul muy extraño, un morado algo brillante y un rojo semejante al de un tomate que ví el otro día K: era brillante, brillante, brillante… S: También afecta el hambre porque siendo las cuatro y media de la tarde no ha comido más que una salchicha…- Dijo él que iban a durar bastante, que probablemente no regresarían sino hasta la cena.

-"¡¡¡¿¿¿QUÉEEE???!!!" ¿Se puede saber QUÉ tenía que hablar SESSHOUMARU con MI Kagome y A SOLAS? –InuYasha ya estaba de un color más normal, pero, a pesar de que estaba hablando entre dientes, había dicho unas cuantas palabras muy significativas en voz muy alta y sus ojos brillaban de una forma muy semejante a los de un neko en la oscuridad, sólo que con malignidad y furia en ellos.

-No lo sé –le respondió Sango restándole importancia- A propósito, InuYasha ¿Desde cuándo Kagome es de tu pertenencia? Que yo sepa ella tiene libertad de hacer lo que le de la gana y con quien le de la gana. TÚ te vas a ir, ella, por consiguiente, puede quedarse aquí, con nosotros, o en su casa, con su familia, y hacer su vida con alguien más, incluso con Sesshoumaru si así lo quiere. Además, tú nunca le has dicho nada que se pueda considerar comprometedor.

-Sango… ¿Tú… estarías de acuerdo… en que Kagome se quede… con él? Al fin y al cabo, él ha intentado matarla… –el hanyou bajó las orejas levemente.

-Sí, estoy total y completamente de acuerdo: así ella se quedaría aquí, con nosotros. Además, Sesshoumaru también nos ha ayudado cuando tú no estabas. Y él no la ha lastimado tanto como tú, ni siquiera se merece hacer notar eso a la par de lo que tú le has hecho –Sango lo miraba de una forma muy cruel, y sus palabras eran como cuchillos clavándose en su 'pequeño' y 'frágil' corazoncito.

-Esto debe ser broma… Kagome NUNCA iría de lo más tranquila a hablar con Sesshoumaru a solas así como así –InuYasha se veía demacrado.

-Pues cuando vino, se lo pidió muy amablemente, para tu información –Sango se la estaba pasando de lo lindo haciendo sufrir a InuYasha de esa forma.

-Voy a… salir… –InuYasha salió de la estancia como si fuera manejado por un control remoto: tenía la mirada completamente pérdida y sus movimientos parecían casi mecánicos. Si se hubiera detenido un momento y regresado a la habitación, habría descubierto como Sango tenía una mano fuertemente presionada contra su boca para no dejar salir una sola de las carcajadas que tenía atravesadas en la garganta de ver la actitud con la que su 'amigo' había salido, y que no dejaba salir para evitar que un par de graciosas orejas blancas captaran el sonido de su inmensa crueldad.

InuYasha, por su parte, pasó un buen rato de su 'horripilante' tarde K: le dijeron todas las verdades al zaguate zaguate significa híbrido, chucho, cruce, mezcla de dos razas, etc. En nuestro país…Y refiriéndose únicamente a los perros…Ah! También se usa para los mujeriegos, algo así como Miroku que estaba teniendo, hasta que recordó un pequeño detalle que no recordaba haber dicho: 'Esto debe ser broma…'. Eso debía ser, una estúpida, tonta y horrible broma por parte de sus amigos. Sus oídos captaron entonces un sonido K: No, no eran las sádicas carcajadas de Sanguito: las voces de tres niños jugando fuera.

Se dirigió lo más rápido que pudo hacia la puerta más cercana.

-"Ese enano debe saber, él siempre sabe todo. Todos en este sitio desearían verme caer en una trampa como esa… Kagome probablemente esté con mi Ofukuro, o con Kaede-baba o con cualquier otra persona que no sea Sesshoumaru. Él debe saber… ¡Y voy a hacer que me lo diga!" –esos eran los pensamientos de InuYasha mientras iba hacia donde se encontraban jugando alegremente Shippou, Kohaku y Rin, mientras Jaken los 'vigilaba' 'atentamente', bien dormido recostado contra el tronco del inmenso árbol bajo el cual jugaban los niños- Oye Shippou, ¿Dónde está Kagome?

-"Ya vienes a preguntar por Kagome-chan ¿eh? Pues entonces te lo diré" –Shippou no se detuvo, pero no notó que cuando jugaba se acercó peligrosamente a InuYasha- ¿Recuerdas que una vez te dije que cuando tú empezaras a actuar raro con Kikyo, alguien tenía que consolarla?

-Sí, lo recuerdo… ¿Pero eso qué tiene que ver? –InuYasha avanzó un par de pasos, quedando casi detrás del kitsune.

-Pues…tú sigues con tus tonterías con Kikyo sin pensar en ella, así que Kagome-chan ya encontró a esa persona, o mejor dicho youkai, que la consuele. Y ese no soy yo –Shippou no notó que InuYasha dio otro paso más hacia él, quedando justo detrás suyo. Tampoco notó que Rin y Kohaku se habían detenido- Kagome-chan se fue con Sesshoumaru a…

No pudo terminar. Al oír el nombre de su 'querido' hermano, InuYasha levantó al pobre kitsune de sus ropas, provocando que se formara una especie de nudo alrededor del cuello del pequeño.

-¡¡DIME QUE ESO NO ES CIERTO!! ¡¡DIME QUE ESO NO ES CIERTO!! ¡¡ELLA NO PUEDE ESTAR CON SESSHOUMARU!! –Le 'dijo' InuYasha a Shippou zarandeándolo violentamente mientras Kohaku tomaba al pobre zorro debajo de sus brazos e intentaba que el hanyou lo soltara.

-¡¡SUÉLTELO!! ¡¡SUÉLTELO!! ¡¡¡ÉL ESTÁ DICIENDO LA VERDAD!! ¡¡KAGOME-SAMA Y SESSHOUMARU-SAMA PASARON POR AQUÍ HACE RATO!! ¡¡ONEGAI, SUÉLTELO!! –Gritaba también él, jalando a Shippou hacia sí.

Los gritos que estaban dando ambos chicos terminaron semi-despertando a Jaken, quien se acercó sin guardar una prudente distancia de InuYasha, y prestando toda la atención que podía tener en ese estado a los gritos que daban, y oyendo principalmente el nombre de su amo, el de Kagome y el 'pasaron por aquí hace rato', sólo recordó que su querido amo le había advertido que debía responder afirmativamente a cualquier pregunta relacionada con él y con Kagome.

-¿Por qué el baka de InuYasha está preguntando sobre mi amo bonito y su novia? –pregunto con cara de zombie KyS: O sea, más dormido que despierto y colocándose un poco más adelante que Kohaku.

¡¡¡ZAS!!! Y ¡¡¡PLAS!!! Fueron los únicos sonidos que se escucharon luego de que Jaken abriera la boca, quien lo último que había visto antes de ser devuelto a los brazos de Morfeo, de una forma sumamente violenta, fue un pie que se acercaba rápidamente hacia la parte intermedia de sus ojos. Esto fue porque InuYasha, aprovechando el equilibrio que le brindaba Kohaku y gritando aún más fuerte '¡¡¡¿PERO QUÉ ESTUPIDEZ ESTÁS DICIENDO?!!!", le dio una patada en toda la mitad de la cara S: o como diría el Chavo del Ocho: 'En todo lo que se llama cara'. Nosotros diríamos: 'Le dio por toda la madre', eso por hablar de expresiones idiomáticas, enviándolo más allá del árbol. Él no podía creer que el 'pobre', 'frágil' y 'hecho trizas' de su corazón, ya antes acuchillado por las respuestas de Sango KyS: quien seguía riéndose a mandíbula batiente en su habitación sin que nadie la escuchara… Igual que nosotras nos hemos estado riendo mientras escribíamos esta parte…y la que sigue!, pudiera soportar algo más, hasta que escuchó las alegres palabras de una pequeña e 'inocente' niña:

-¡¡Viva!! ¡¡Kagome-chan va a ser mi okaasan!! ¡¡Viva!! –Aquello fue la gota que colmó el vaso. InuYasha, inconscientemente, dejó de agitar a Shippou, tan sólo para oprimir aún más ese nudo que formó alrededor del cuello del kitsune cuando lo levantó, haciendo que este tomara un peligroso color morado azuloso y fuese ya completamente incapaz de decir algo.

-¡¡¡SUÉLTELO!! ¡¡¡ONEGAI!!! ¡¡SUÉLTELO!! ¡¡¡¡LO ESTÁ AHOGANDO!!!! –Kohaku veía como su pequeño amigo empezaba a tornarse completamente azul KyS: uno primero se empieza a poner morado, luego se pone azul y después… se muere.

¡¡¡PLAS!!!

Miroku acababa de golpear a InuYasha en la cabeza, haciendo que este soltara a Shippou.

-……… ¡Oye Miroku! ¡¿Por qué hiciste eso?! –dijo el orejas de perro volviéndose hacia el monje.

-Para que soltaras a Shippou. Por cierto, ¿él está bien, Kohaku? –Le preguntó Miroku al chico mientras veía como este y Rin le hacían viento a Shippou.

-Creo que sí, Miroku-sama. Sólo está algo… sofocado por la falta de aire –dijo el chico sin dejar de velar al kitsune.

-Bien… InuYasha –repuso él mirando al hanyou- ¿Se puede saber por qué hiciste eso?

-…Porque…él…el sapo…la niña… ellos…Kagome…el sapo… –InuYasha se había vuelto tartamudo y decía cosas incoherentes.

-InuYasha…no te comprendo… –le dijo Miroku viéndolo con algo de lástima.

-Porque…:traga saliva: Jaken dijo que Kagome era…que Kagome era… era la novia de…de…de Sesshoumaru……y… y…y Rin dijo que… que…que Kagome……iba a ser………su hahaue……… –InuYasha parecía nuevamente una especie de títere: parecía no tener vida propia.

-"Vaya, no pensé que esto fuera a funcionar tan bien y tan rápido" –pensó el houshi mirando primero a InuYasha, que parecía muerto en vida; luego a Shippou, que apenas estaba empezando a retomar su color natural; y, por último, a Jaken, quien yacía noqueado más allá del árbol sin que nadie le prestara la más mínima atención- ¿Y tienes algún problema con eso, InuYasha?

-¡¡¡TÚ TAMBIÉN, MIROKU!!! –Fue lo último que dijo InuYasha antes de dirigirse a toda velocidad hacia su cuarto a pasar allí lo que restaba de tiempo hasta la hora de la cena, esperando poder hablar con Kagome después de esta.