Un regalo desde el corazón
Harry no se detuvo hasta llegar a la Sala Común, cuando estuvo ahí se sintió a salvo y comenzó a respirar profundamente para recuperar el aliento. "¿Qué diablos hice?", se pregunto totalmente sorprendido de su acto.
"Lo besaste"- respondió esa vocecita entrometida.
"Si, pero solo fue un beso en la mejilla, no es la gran cosa"
"Si, pero fue un beso para tu profesor de pociones, al que supuestamente odiabas"
"¡No lo odio!"
"Bueno, primer paso aceptado, eso es genial"
"¿Por qué lo bese?"
"Porque te gusta, ese es el segundo paso que tienes que aceptar y todo será más sencillo"
Harry se quedo pensativo, ¿en verdad le gustaba su profesor de pociones?, sin tener aun una respuesta fue al dormitorio de los chicos. La primera respuesta que paso por su mente fue "si", pero no podía creérselo, aunque tenia todos los síntomas de cuando le gustaba una persona, cuando lo veía su corazón comenzaba a latir rápidamente, quería estar con él el mayor del tiempo posible…suspirando se tapo la cabeza con las cobijas, decidiendo no pensar más en eso.
Al día siguiente cuando se despertó, noto que Ron ya no estaba en el dormitorio, así que rápidamente se arreglo, pensando que ya todos se encontraban desayunando, pero se los encontró reunidos en la Sala Común.
- ¿Qué hacen chicos?
- Decidimos mandar los regalos antes de irnos a desayunar Harry, ¿nos acompañas?- dijo Ginny ansiosamente.
Harry asintió y salieron cargados de regalos. Al llegar a la entrada del colegio se encontraron a Hagrid, el cual los acompaño, ya que fuera del colegio no podían estar solos, aunque siguiera siendo terreno de Hogwarts, más valía prevenir que lamentar. Fueron a la lechuzería y estando ahí prepararon a varias lechuzas, mandándolas con los regalos. Cuando regresaron al colegio Ginny y Ron entraron al comedor, Hermione estaba apunto de hacer lo mismo cuando Harry la tomo por el brazo.
-Tengo que enseñarte algo.
La llevo al séptimo piso ansiosamente, estaba desesperado por saber que hacia aquel porta-pociones. Al llegar a la Sala Común Hermione se soltó respirando agitadamente.
- Vaya, debe de ser algo demasiado bueno sino puedes esperar.
Harry le sonrió mientras asentía con la cabeza. Fue hacia el dormitorio y de su baúl saco aquel hermoso objeto. La serpiente volvió a moverse cuando sintió que la tocaban, cuando se detuvo el chico bajo. Se la dio a Hermione, la cual lo miro sorprendida, esta vez, la serpiente no hizo ningún movimiento.
- ¿Puedes decirme que es?
- Harry, ¿Cómo lo conseguiste?
- ¿Por qué preguntas eso Hermy?, ¿Qué es?
- Esto es un porta-pociones sumamente extraño, de hecho este es el único que existe en el mundo.
Harry la miro totalmente confundido. Hermione puso los ojos en blanco y lo tomo del brazo mientras lo sentaba en el sofá, decidida a explicarle todo.
- Este es un porta-pociones mágico, no es como los comunes Harry, que solo sirven para poner las pociones, este las aparece- hizo una pausa, mirando la reacción del chico, para ver si lo entendía- Solo tienes que pensar en los componentes de la poción y esta aparece. Yo supe de el por un libro de pociones que leí, de hecho pensé que era una leyenda, ya que nadie lo había visto.
- ¿Y porque nadie más lo había visto?
- Bueno, porque la creadora de este objeto mágico...si fue una mujer- dijo duramente al ver la reacción de Harry.
- Lo lamento, no lo tomes a mal, las magas son muy buenas, tú eres el claro ejemplo de eso.
Hermione sonrió y siguió contándole la historia.
- La creadora hizo esto para el amor de su vida, que como imaginaras trabajaba con pociones. El libro decía que solo la persona que amara sinceramente con todo su corazón, un amor puro, iba a ser capaz de encontrar este objeto si en verdad lo deseaba. Muchos intentaron buscarlo, ya que como te digo es muy útil, pero su amor nunca fue verdadero, ya que al no encontrar el objeto, terminaban su relación. También dicen que la serpiente...- la toco suavemente con su dedo- Se mueve cuando la toca la persona que entregara el porta-pociones como regalo y si la persona que la recibe corresponde su amor, la serpiente también se moverá, entusiasmada al haber encontrado a una pareja que se ame verdadera y apasionadamente, como sus creadores.
Harry no supo que decir, esa historia que le había narrado, le respondía sus dudas al cien por ciento, estaba enamorado...y nada más y nada menos que de su profesor de pociones.
- Bueno Harry, yo ya respondí tus dudas, ahora tu respóndeme, ¿Quién es la persona de la que estas enamorado?- dijo lanzándole una sonrisa cómplice.
El chico se sonrojo, aunque también le sorprendió que Hermione no haya atado los cabos sueltos, pensó que era lógico ya que el regalo era un porta-pociones.
- ¿En verdad no lo imaginas?
La chica lo miro algo confundida, pero de pronto su rostro se volvió de total sorpresa e incredulidad.
- ¡Harry!, ¿en verdad es el?- dijo con las manos en la boca.
- Mira Hermione si me vas a criticar...
- ¡No, claro que no!, es que simplemente es sorprendente. Cuéntamelo todo.
Harry le contó de la vez de su despacho en la cual empezó a sentir que sus sentimientos cambiaban. O tal vez existían desde antes y yo no lo había notado por miedo o algo así y quise disfrazarlo con odio, explico el joven. También le contó como su corazón se alborotaba cuando lo veía, que solo podía pensar en el y aunque quiso ocultarlo también le contó el beso de la noche anterior.
- ¡Lo besaste!- dijo emocionada.
- Fue un beso en la mejilla Hermione...
- ¿Y el que hizo?
- Nada, nos miramos sorprendidos y antes de que el reaccionara salí corriendo.
- Hubiera sido bueno ver su reacción.
- Su reacción hubiera sido enfadarse y gritarme. Me odia Hermione- dijo tristemente.
- Odia a tú padre Harry, pero no ha sabido superarlo, tiene que darse cuenta de que tu no eres como el- dijo mientras ponía su brazo en el del chico en una muestra de su apoyo- Aparte no te expulso, y tenia muy buena oportunidad para hacerlo, a lo mejor eso significa algo Harry.
El chico sonrió, sin poder evitarlo, al ver que su amiga intentaba darle esperanzas. Aunque el no quería tenerlas, estaba seguro que entre su profesor y el nunca pasaría nada.
- No le vayas a decir nada a Ron, no quiero que se asuste o algo por el estilo.
- Ron no es tonto Harry, aunque a veces demuestra lo contrario- los chicos se rieron ante ese comentario- Eres su amigo, su mejor amigo y te apoyara. Aunque al principio se sorprenderá demasiado cuando sepa de quien estas enamorado, pero lo aceptara. Pero no te preocupes, yo no le diré nada, lo harás cuando estés listo.
Harry abrazo fuertemente a Hermione, agradeciéndole todo su apoyo. En ese momento entraron Ron y Ginny, seguidos del profesor de pociones, el cual frunció el ceño al ver esa escena.
- Potter, venga a mi despacho, necesito hablar con usted.
El aludido asintió y les dirigió una mirada a sus amigos. Ron le dedico una mirada de "buena suerte amigo" mezclada con preocupación. Ginny sonrió aprensivamente y Hermione simplemente le guiño el ojo, por suerte nadie de los presentes, más que Harry se dio cuenta de eso. Salio tras el profesor, el cual se iba regañando mentalmente a si mismo.
"¿Como es posible que me enfade al verlo con Granger?, es su vida, puede hacer lo que sea, a mi no me importa"
Pero de nuevo la vocecita entrometida se metió en sus pensamientos.
"Mentiroso, te importa mucho y eso que se sentiste se llaman celos"
Severus maldijo a su conciencia. Mientras tanto, Harry se sentía como en una nube caminando a lado de su profesor, su corazón latía rápidamente, pero esta vez por dos razones. La primera y ya conocida, por el simple hecho de estar con su personita especial, y la segunda era porque estaba nervioso, no tenia ni idea de porque el profesor quería hablar con el, aunque fuera lo que fuera el estaba agradecido, de esa manera podía pasar un tiempo con el. Al llegar a las mazmorras Harry noto que todo estaba fuera de su lugar.
- Bueno Potter, como sabe usted rompió las reglas la noche que salio del colegio y amenazo a un compañero...si, se que el hizo lo mismo, el ya tendrá su castigo- concluyo al ver que Harry estaba por hablar- Aparte el Sr. Malfoy no es tan importante como usted- dijo burlón.
Harry sonrió y no pudo evitar emocionarse al escuchar que Snape lo consideraba importante.
- Lo que paso aquella noche quedara entre usted y yo, pero no crea que lo dejare pasar por alto, por eso esta aquí. Quiero que limpie las mazmorras de arriba/abajo, contando también todos los utensilios que están aquí, hasta el más pequeño, y que acomode todo donde corresponde, obviamente sin magia. Ese será su castigo Potter, y el mío también, ya que estaré aquí vigilando que lo haga bien.
"¿Castigo para ti?, eres un mentiroso, bien que disfrutaras eso, lo único que quieres es pasar mas tiempo con el"
En ese momento Severus quiso mandarle un Crucio a su conciencia, pero el que sufriría seria el, y ella ni se inmutaría, y lo seguiría atormentando con esos pensamientos.
- Se que esta de vacaciones, y seré bueno con usted. No lo obligare a empezar desde ahora, cuando inicien las clases empezara su castigo. Aun no decido si solo será eso como castigo, ya lo pensare.
El profesor esperaba alguna pataleta de Harry, pero este asintió tranquilamente, aunque por dentro estaba dando saltos de alegría, ¡pasaría mas tiempo con el!, tal vez no pudiera hacer que el profesor Snape se enamorara de el, pero podía hacer que tuvieran una buena relación, pensó el ojiverde emocionado.
- ¿Podría empezar desde ahora profesor?
Esa pregunta tomo por sorpresa a Severus, el cual no supo que decir en ese momento, pero rápidamente se recupero.
- De acuerdo, si es lo que desea...empecemos nuestro tormento desde ahora.
El profesor Snape hizo un movimiento con su varita, haciendo que apareciera un cubo lleno de agua y unos cuantos trapos. Se sentó en su escritorio e hizo como que estaba entretenido leyendo unos pergaminos, pero en realidad veía a Harry de reojo, el cual empezó a limpiar.
"¿Qué diablos me pasa?, ¿estaré bajo el efecto de un imperio?"
"No seas idiota, tu eres muy listo y ya lo habrías notado"
"¿Nunca me dejaras en paz, maldita conciencia?"
"Te dejare en paz cuando te des cuenta de la verdad"
"¿Qué verdad?"
"Que te gusta ese chiquillo insolente"
"¡¿Qué?!, ¡Por Merlín, mi conciencia ya desvaría!"
"No, pero tu conciencia es más lista y no le da tantas vueltas a algo tan ¡obvio!"
"¿Cómo me puede gustar alguien a quien odio?"
"No lo odias, nunca lo has odiado, simplemente que desde que lo viste sentiste algo que te confundió y preferiste taparlo con odio que aceptar la verdad. Aparte el beso que te dio, te gusto"
Severus no supo que responder a eso, aunque odiara admitirlo, su conciencia tenia razón, nunca había odiado a Harry. Y ese beso...si casi no pudo dormir al recordar esos suaves labios sobre su mejilla.
"Claro que tengo razón, soy parte de ti, somos listos. Y calma esos pensamientos, no queremos que abuses del niño ahora"
"¡Déjame en paz!, tengo que meditar esto yo solo"
"De acuerdo, pero cuando en verdad necesites mi ayuda no te la daré, ¡somos muy orgullosos Severus!"
Se sentía estúpido, peleándose con su propia conciencia. Sin poder evitarlo dejo los pergaminos sobre el escritorio con un fuerte golpe, llamando la atención del chico. Este le sonrió levemente para después seguir con lo que estaba haciendo. Eran ideas suyas o ¿Harry le sonreía mucho últimamente?
"No solo mi conciencia desvaría, también yo"
Mientras que Harry intentaba calmar los alocados latidos de su corazón.
"Si sigo así, moriré de una taquicardia, tengo que calmarme"
¿Pero como calmarse si esos hermosos ojos negros lo habían mirado profundamente hace unos momentos?, y también en ese momento, podía sentir esa mirada penetrante clavada en el. Harry no volteo, temía que si lo hacia no fuera capaz de controlarse y se abalanzara a los brazos de su profesor pidiéndole que lo besara.
"No, no podía hacer eso, Snape me rechazaría y eso rompería mi corazón… ¿Romper mi corazón?, ya acepte que me gusta, y mucho, pero, ¿estoy enamorado de el?, ¿no es muy poco tiempo para eso?"
"Tal vez estabas enamorado de el desde hace mucho tiempo y no querías aceptarlo, por miedo a su rechazo al igual que ahora"
"Probablemente tengas razón, pero, ¿Qué hago?"
"¡Yo soy tu conciencia Harry, no tu corazón!"
Harry se levanto intentando apartar sus pensamientos de su mente, pero al hacerlo se hizo para atrás, olvidándose de que el cubo con agua estaba tras el, yendo a parar al suelo. No pudo evitar un gemido de dolor ante el golpe que se dio. El profesor de pociones sin dudarlo, se levanto rápidamente y fue a auxiliarlo.
- ¿Se encuentra bien Potter?- dijo mientras ponía su mano en su espalda para sujetarlo, con la otra comenzó a recorrer su cuerpo en busca de alguna herida.
El chico se sonrojo en cuanto sintió la mano del hombre en su cuerpo, pero cerro los ojos para disfrutar el momento. Sintió como comenzaba a tocar sus brazos, de manera suave, pero firme. Abrió levemente los ojos y noto como sus manos se dirigían a sus piernas, lo mejor era parar ese momento antes de que pasara algo que lo avergonzara. Harry tomo delicadamente la mano de Severus entre las suyas, este miro a verlo.
- Gracias por preocuparse profesor, pero estoy bien- dijo sonriendo.
El adulto miro sus manos unidas, y noto como el chico acariciaba el dorso de su mano con su pulgar. Este al darse cuenta detuvo sus caricias avergonzado. El profesor volvió a tomar su actitud fría y se separo de Harry.
- A terminado su castigo por hoy Potter.
- ¿Por qué?
- ¿Por qué que?
"¿Por qué me alejas de ti?"
Eso era lo que realmente quería preguntar Harry, pero no tuvo el valor.
- ¿Por qué tan pronto?, no llevo ni una hora aquí señor.
- Si, pero hay cosas que hacer. El día de Noche Buena esta cerca y quieren que sea especial para ustedes.
- Será especial con solo tener a las personas especiales cerca profesor, y así será esta vez, estaré con ellos.
- Ese comentario me excluye, ¿cierto Potter?- dijo con indiferencia, aunque por dentro sufría, ya que sabia la respuesta.
"¿Y ahora porque me importa?, siempre me ha dado igual lo que el chiquillo piense de mi"
"Dame una A, dame una M, dame una O, dame una R... ¿que dice?... ¡AMOR!"
"¿No dijiste que me dejarías en paz?"
"Dije que te dejaría en paz cuando en verdad necesitaras mi ayuda"
Observo como Harry se acercaba a el, al chico no le importo cual seria la reacción del profesor, pero tenia que dejar las cosas en claro ahora que tenia la oportunidad. Poso su mano sobre la pálida mejilla de su profesor y la acaricio suavemente mientras decía.
- No se como paso, ni me importa...pero quiero que le quede bien claro que no lo odio, creo que nunca lo he odiado. Me ha demostrado que es una buena persona y que puedo confiar en usted.
Se quedaron en esa posición por un momento, Harry seguía acariciando el rostro del adulto, como queriendo memorizarlo con su tacto, mientras que Snape disfrutaba esas caricias sin querer admitirlo. Sin decir nada el chico rompió el contacto, dedicándole una sonrisa antes de irse. Cuando cerro la puerta de las mazmorras escucho unas palabras que hicieron que su sonrisa se ensanchara aun más.
- Yo tampoco lo odio Potter…
CONTINUARA…
