Confesándose con los amigos

Harry llego a la Sala Común sin poder borrar esa sonrisa de su rostro, se topo con sus amigos. Ginny estaba jugando ajedrez con Ron, el cual obviamente iba ganando y Hermione esta leyendo un libro, como siempre. Al verlo llegar dejaron lo que estaban haciendo.

- Amigo¿acaso le lanzaste un crucio al grasoso para sonreír de esa manera?- dijo riéndose.

El chico se molesto por ese comentario, ya no le causaba ninguna gracia ese tipo de comentarios hacia su profesor de pociones. Por mucho que se quiso controlar abrió la boca para defenderlo, pero Hermione salio a su rescate. Lo tomo del brazo y lo saco de ahí, dando como excusa que tenia que contarle algo muy importante.

- Tengo la sensación de que nos están ocultando algo Ginny.

- ¿Cómo no quieres que nos escondan cosas, cuando tu abres la boca sin pensar antes en lo que decir?


- Gracias por sacarme de ahí Hermy.

- No agradezcas, no quería que golpearas a Ron.

- Tengo que hablar con el, para que deje de hacer esos estúpidos comentarios sobre mi profesor.

- ¿Tu profesor?- sonrió burlonamente.

Harry se sonrojo al darse cuenta de sus palabras, pero no le importo.

- Si, es mi profesor, mi hermoso profesor de pociones...

Hermione se sorprendió al escuchar hablar así a Harry sobre Snape, pero no dijo nada, su amigo era feliz, y hacia mucho tiempo que no lo había visto sonreír como lo hacia en ese momento.

- Soy una cotilla, lo se. Así que¡cuéntame que paso!

Y el chico hizo lo que le pedía, parecía que Hermione, aparte de ser su mejor amiga se había convertido en su confidente de amores.

- Harry¡eso es genial!, puedes significar algo- comento cuando termino de contarle todo.

- Tal vez Hermione, pero aun así no me quiero hacer ilusiones. Es mi profesor, y para que pase algo entre nosotros...creo que seria más sencillo que Voldemort se volviera bueno.

Ambos rieron ante ese comentario. Hermione lo tomo de la mano.

- Nada es imposible Harry...- dijo sonriéndole tiernamente.

En ese momento salieron Ron y Ginny. Fue un incomodo momento, ya que nadie se atrevió a decir nada.

- ¿Qué les parece si vamos al Comedor para ayudar a los maestros?- dijo una Ginny algo temerosa.

Todos asintieron y caminaron en silencio. Harry decidió que hablaría pronto con su amigo, ya que no soportaría mucho estar en esa situación con el, aunque le pediría a Hermione que estuviera con ellos, por si pasaba algo no esperado, ella los calmaría. Al llegar al Comedor se encontraron con Hagrid y McGonagall afuera.

- Chicos¿Qué hacen aquí?- pregunto la profesor acercándose a ellos.

- Venimos a ayudarlos profesora.

- No, no, no, esta será una sorpresa para ustedes y no podrán verlo hasta el día indicado- dijo mientras los empujaba suavemente hacia las escaleras para que se fueran.

- Pero...- dijeron todos en conjunto.

- No hay ningún pero chicos, vayan a su sala y diviértanse- dijo en un tono que no aceptaba discusión alguna.

Los chicos fueron a la Sala Común en silencio y Harry decidió que era el momento de hablar con su amigo. En cuanto entraron, Ron se fue hacia la mesa para jugar ajedrez de nuevo.

- Ron, quiero hablar contigo- dijo Harry, y sintió como lo empezaban a invadir los nervios.

El pelirrojo volteo a verlo y sin decir nada asintió con la cabeza, aun estaba un poco dolido porque su amigo no confiara tanto en el.

- Bueno chicos, yo los dejo para que hablen tranquilamente.

- No Ginny, te puedes quedar. Eres como mi hermana pequeña y al fin y al cabo te enteraras tarde o temprano.

La pequeña le dedico una feliz sonrisa a Harry. Se sentaron en el sofá, este y Hermione y frente a ellos en unas sillas los hermanos Weasley, los cuales le dedicaron una mirada al chico para que comenzara a hablar.

- Yo...bueno, no se como decirles esto...

- Chicos, como ven esto es difícil para Harry ya que no sabrá como actuaran, pero yo que son sus amigos y lo apoyaran sea lo que sea¿cierto?- intervino Hermione.

Los pelirrojos se quedaron sorprendidos ante ese aviso, por lo visto era algo demasiado importante para Harry, aun así no podían ni imaginar de que se trataba. Ambos asintieron y esperaron ansiosamente que su amigo hablara.

- Bueno, creo que lo mejor es soltarlo así que...me gusta alguien.

La sala se quedo en silencio por un momento, el cual se vio cortado por la risa de Ron.

- ¡Hermano, pero eso no tiene nada de malo!, pensé que era algo más serio.

Ron se recargo en la silla en una actitud despreocupada, y mientras acomodaba sus manos en su nuca pregunto.

- ¿Quién es la afortunada?, espero que no sea mi Hermy.

La chica se sonrojo ante ese comentario. A pesar de que la relación entre ellos aun no era formal, había avanzado mucho.

- ¡Claro que no!, no es que seas fea Hermione, pero eres como mi hermana. Aparte Ron seria capaz de golpear al primero que te voltee a ver con interés.

- Exacto, hay que dejar claras las cosas. Dinos¿Quién es?

Harry volvió a sentir una oleada de nervios.

- Yo no se como vayas a tomar esto Ron- dijo con la voz temblorosa.

- Vamos amigo, actúas como si decirme fuera el final del mundo. Ni que fuera el grasoso como para actuar así.

- ¡No lo vuelvas a llamar así!- dijo Harry molesto mientras se levantaba del sofá de manera amenazante.

No fue necesario decir más. Ron se quedo pálido ante la actitud de su amigo, ya que nunca lo había visto actuar así, por lo menos no con el. Y no había que ser demasiado listo para atar los cabos.

- ¿Te gusta Snape?- dijo entrecortadamente.

Harry volvió a sentarse mirando a los presentes, dándose cuenta de que no había sido la mejor manera para confesarlo, pero no iba a dejar que alguien insultara a su profesor de pociones frente a el. Miro a Ginny, la cual tenía una cara de sorpresa, pero nada más. En cambio Ron tenía una cara de incredulidad, pero al ver que el moreno no hablaba se rió.

- Vamos Harry, no me hagas bromas como esas.

Eso hizo que el aludido se enfadara aun más.

- ¿Broma¿¡acaso piensas que a nadie puede gustarle Severus¡Tu no lo conoces como yo lo he conocido estos días, solo fue suficiente que me dedicara una mirada para darme cuenta de lo equivocado que he estado estos años!, para darme cuenta que ese hombre tiene un gran corazón aunque no lo demuestre. Su actitud fría e indiferente es para que idiotas como nosotros, que no somos capaces de valorarlo, le tengamos miedo...y por sino te quedo claro Ron... ¡si, me gusta el profesor Snape!- dicho esto, Harry salio de la Sala Común, dejando a sus amigos incrédulos.

CONTINUARA