Nuestra Cita
Harry no ponía atención a las disculpas que llegaban a sus oídos por parte de sus amigos, de hecho no le importaba demasiado. Si, interrumpieron por segunda vez cuando estuvo apunto de tocar los labios de su profesor, pero que más daba, estaba seguro que ese día finalmente se besarían. Podía esperar...y estaba seguro que la espera valdría la pena. Seguido de sus amigos entro al dormitorio y comenzó a sacar montones de ropa decidiendo que ponerse. Después de un tiempo sintió como los nervios lo recorrían al no encontrar algo adecuado. Hermione al verlo se acerco a el y lo tomo del rostro para que la mirara.
- Harry, tranquilízate.
- Pero Hermy...no se que ponerme y yo...es mi cita...tengo que estar guapo...para el...
- Mira Harry, no conozco mucho al profesor Snape, y lo único que conozco de el es que es una persona fría, pero cuando lo vi contigo me di cuenta que al no le importa tu apariencia, tal vez no lo notaste, pero no tenias muy buena presentación en la mañana- dijo en tono de burla- Pero eso a el no le importo, te miraba como si fueras la persona más hermosa del mundo.
Los preciosos ojos verdes de Harry se iluminaron al escuchar las palabras de su amiga.
- ¿Estas segura?
- ¡Claro que estoy segura Harry!, soy humano y me equivoco, pero créeme que esta vez no es así, nunca había visto al profesor Snape con esa mirada ensoñadora...
En ese momento se escucho un ruido, los chicos voltearon a ver de que se trataba, y era Ron que se había ahogado al escuchar las palabras de Hermione, su hermana que estaba a su lado le dio un codazo a modo de regaño.
- Lo lamento...no tengo nada en contra de Snape pero...tengo que admitir que es raro saber que el profesor al que mas odiaba ahora esta enamorado de mi mejor amigo...yo te voy a apoyar siempre Harry, pero me será un poco difícil hacerme a la idea así como así- se levanto y se acerco a Harry- Pero heme aquí, dispuesto a ayudarte para que tengas el mejor día de tu vida- dijo sonriendo.
Al chico se le llenaron los ojos de lágrimas al escuchar a su mejor amigo hablar así. Le dio un abrazo y de nuevo volvió a concentrarse en la ropa, aunque esta vez ayudado de sus amigos. Cuando sus amigos escogieron un conjunto el frunció el ceño algo desconfiado.
- ¿Y si el va elegante?
- No lo creo Harry, ¿te dijo a donde te llevaría?
- No...
- Eso quiere decir que puedes vestirte como sea, si te fuera a llevar a algún lugar elegante te lo hubiera advertido.
Ron y Harry voltearon a ver a Hermione con una cara de confusión.
- ¡Dios chicos, se nota que no han tenido una cita en su vida!, tú hazme caso- dijo señalando a Harry- Vete a arreglar y tú- señalo a Ron- Tienes que aprender mucho para cuando me invites a salir.
El moreno se rió al ver la cara sonrojada de Ron, tomo sus cosas y se dirigió al baño para comenzar a arreglarse. Después de bañarse se arreglo dentro del baño, ya que podía suponer que las chicas se habían quedado ahí y cuando salio pudo confirmarlo.
- Te vez muy bien Harry.
Hermione sonrió ante las palabras de Ginny dándole la razón, Ron hizo un gesto de indiferencia. Se había vestido con unos jeans y una camiseta color guinda, que se ajustaba a su cuerpo. Era un vestuario muy sencillo, pero Harry se veía muy bien así.
- Vale...gracias, ahora, ¿Qué hago con mi cabello?
- Tú cabello nunca ha tenido, ni tendrá solución.
Hermione le lanzo el hechizo para secar su cabello, haciendo que este se alborotara al instante. El chico lanzo un bufido de exasperación, a el nunca le había importado tanto su presentación, pero esa vez quería que fuera distinto, quería que Severus quedara impresionado cuando lo viera, pero por lo visto no iba a ser posible.
- Harry no te ves mal, aparte ya es normal que tu cabello este así, no creo que al profesor Snape le moleste.
A pesar del comentario alentador, al adolescente no le sirvió y siguió intentando arreglar su cabello por un buen rato, en vano.
- ¡Harry, ya casi dan las 10am!
El chico dejo de intentar acomodarse el cabello y empezó a ponerse nervioso, iba corriendo de un lado a otro por todo el dormitorio sin saber que hacer. Sus amigos se hubieran reído, pero al ver su carita decidieron no hacerlo.
- ¡Harry James Potter, cálmate!- el aludido se detuvo al escuchar la voz de su mejor amiga- Se que estas nervioso, pero todo va a salir bien Harry, ahora lo único que tienes que hacer es bajar hacia las mazmorras y reunirte con el, no es tan difícil, ¿verdad?
- No, no lo es...
- Te acompañaremos Harry, aunque al llegar ahí saldremos corriendo, porque no quiero que el Profesor Snape nos mate con la mirada- dijo Ginny mientras tomaba al chico del brazo y empezaban a salir todos de la habitación.
Durante todo el camino Harry escuchaba las palabras de animo y los consejos que sus amigos le daban, aunque para ser sinceros no le ponía atención, no porque no quisiera, sino porque la ansiedad, los nervios, la emoción...se lo prohibían. Cuando finalmente llegaron a las mazmorras su corazón empezó a latir más rápido, si era posible. Sus amigos le dedicaron unas ultimas palabras y se despidieron de el. El moreno camino lentamente hacia la habitación del profesor. Por su mente paso la vez que había salido con Cho, pero los nervios de aquella vez no se comparaban a como se sentía en ese momento.
"Es que cuando saliste con Cho no estabas enamorado de ella"
"Cállate, por favor no interfieras en este día tan especial"
"No lo haré, ¡simplemente te estoy aclarando las cosas!"
"Vale, gracias, pero no tenias que hacerlo, es algo que ya sabia"
"¡Que romántico!, Harry Potter enamorado de su ex odiado profesor de pociones"
Harry decidió ignorar a su conciencia mientras tocaba la puerta, espero un poco antes de que le abrieran, y al ver a su profesor se quedo paralizado. Como era de suponer iba completamente vestido de negro, llevaba un pantalón de vestir y una camisa de manga larga de seda, la cual se ajustaba a su musculoso pecho.
"Se ve guapísimo y tiene un cuerpo de lujo"
"¿Cómo se vera sin ropa?"
"¡Por Dios!, ¡te pedí que solo hoy me dejaras en paz!"
"Vale, vale, pero bien que te gustaría averiguarlo"
- ¿Harry?
Severus observo como el chico lo miraba de arriba-abajo mientras se mordía el labio, dando a entender que le encantaba lo que veía. Eso lo hizo sonreír y que su ego se llenara de satisfacción. Al pronunciar su nombre se sonrojo y lo miro a los ojos.
- Te vez muy bien...
- Gracias, lo mismo digo.
- ¡Nah!, yo estoy horrible a tu lado.
En ese momento su profesor lo tomo del brazo y de un jalón lo metió a la habitación. Cerro la puerta con el cuerpo de Harry, mientras este quedaba en medio de la puerta y del cuerpo del hombre. Este dirigió su mirada hacia el chico y cuando se encontró con la del ojiverde comenzó a hablar.
- Escúchame Harry, eres un chico demasiado atractivo. Y eres mucho más atractivo que yo, así que no vuelvas a decir que eres horrible, porque eso es una completa mentira, ¿entendido?
Aunque hablo en tono duro, también lo hizo de manera apasionada, haciendo que Harry sintiera un estremecimiento de placer al escucharlo hablar así. El chico asintió y Severus se separo de el.
- Pero quiero que sepas que para mi no hay nadie más atractivo que tu Severus...
El profesor se volteo para que Harry no viera la sonrisa boba que se dibujo en su rostro. Sin decir ni una palabra abrió la puerta y espero a que el adolescente saliera para después salir el. Caminaron en silencio hasta la puerta de la entrada del Colegio, para su desgracia se encontraron con todos ahí. Se rió internamente al ver la cara incrédula de Minerva y de Hagrid al verlo con Harry, y al ver como iban vestidos su sorpresa fue más notoria. Supuso que Harry les había contado a sus amigos, ya que estos no tenían la misma mirada, aunque en sus ojos aun se veía el temor que le tenían.
- Ah mi amigo, ¿listos para salir?
- ¿Qué?- dijo la profesora- ¡¿Harry va a salir con el profesor Snape?!
- Así es mi querida Minerva, creo que les vendrá bien a ambos distraerse un rato- dijo tranquilamente mientras les sonreía.
- Pero...pero ellos...- esta vez fue Hagrid el que hablo.
- No creo que nuestra vida privada sea de su inconveniencia- dijo Severus con ese tono de voz, en el cual nadie se atrevería a responder. Aparte se trataba del profesor Snape, el único capaz de meterse con él era el director.
El adulto tomo al chico del brazo y lo dirigió hacia la salida del Castillo. Comenzaron a caminar y Harry noto que se dirigían hacia Hogsmade.
- ¿A dónde iremos Severus?
- Primero desayunaremos en Hogsmade, luego iremos a Las Tres Escobas y después...eso será una sorpresa- dijo mientras le dedicaba una sonrisa.
Harry tardo un poco en reaccionar, ya que siempre que lo veía sonreír se embobaba con el acto. Y es que tenía una sonrisa tan hermosa y casi nunca la presumía.
- De acuerdo, estoy ansioso por saber sobre la sorpresa, pero estoy seguro que será algo genial...mientras este contigo cualquier lugar es perfecto.
Severus tuvo que contenerse para no besarlo en ese momento, pero ya tenia una idea sobre donde lo besaría, aunque nadie lo creyera era un romántico y quería que fuera especial, no ahí en medio de la escuela, donde estaba seguro que los verían, de hecho aun sentía las miradas curiosas clavadas en ellos. Para saciar un poco la curiosidad de aquellos que los miraban, aunque más que nada lo hacia porque tenia unas inmensas ganas de hacerlo y no le importaba si lo veían o no, tomo la mano de Harry entre la suya y entrelazaron sus dedos. Cuando llegaron a Hogsmade, Severus, aunque no quería soltó al chico. Este soltó un suspiro de decepción, haciendo que el adulto se sintiera un poco mal, pero Harry con la mirada le dijo que lo entendía. Fueron a desayunar y mientras lo hacían el chico se dedico a contarle varias cosas de su vida, la mayoría ya las conocía, pero aun así sentía como si fuera algo nuevo, ya que las escuchaba de la propia boca del chico. En ese momento se salvo de hablar sobre el, pero sabría que no lo lograría por mucho tiempo. Al terminar, salieron y recorrieron el camino mirando varias de las tiendas que encontraban a su paso, hasta que llegaron a Las Tres Escobas. Se sentaron en una mesa apartada de los curiosos, y en cuanto lo hicieron los atendieron. El chico pidió una cerveza de mantequilla mientras que el adulto pedía un whisky de fuego.
- Yo ya hable mucho de mí, ahora cuéntame de ti.
- ¿Qué quieres saber?- a pesar de que no le gustaba hablar de el, iba a hacer un sacrificio por el chico.
- Todo, quiero saber absolutamente todo de Severus Snape.
- Ah...Harry, no soy muy bueno hablando sobre mi, de hecho si lo haré en este momento es por ti, porque eres muy especial para mi...lo mejor seria que preguntaras.
- Gracias...- dijo mientras tomaba su mano y le daba un leve apretón- Vale, primero que nada, ¿Por qué eres tan frío?, aunque creo que ahora estoy conociendo tu verdadero yo...
Severus había rezado porque esa pregunta no llegara nunca, pero por lo visto sus palabras no fueron escuchadas.
- Soy frío porque la vida me ha demostrado que es mejor ser así, las personas te temen y es mejor, porque de esa manera nunca se te acercan y te lastiman.
Harry sintió como la ira crecía dentro de el, hacia esa persona o personas que lo hubieran lastimado.
- ¿Quién te lastimo...?
- El primero fue mi padre...nunca soporto que mi madre fuera una bruja y mucho menos que yo heredara eso. Decía que éramos unos...fenómenos. Era horrible ver como mi padre agredía a mi madre sin poder hacer nada, que mi madre se interpusiera para que no me lastimara...era demasiado frustrante. Después entre a Hogwarts y pensé que ese seria mi refugio pero...
Se callo ante las palabras que estaba por pronunciar, a pesar de todo lo que le habían hecho los merodeadores, no quería dejarlos mal frente a Harry ya que se trataba de su padre y otras dos personas a las que quería como si fueran parte de su familia, así que prefirió quedarse callado.
- Mi padre y sus amigos te hicieron la vida imposible...recuerdo esa vez cuando leí tu mente sin proponérmelo, sentí tanta ira al ver lo que te hacían y me asuste... ¿como podía enojarme con mi propio padre?, supongo que desde ese entonces me gustabas, pero era incapaz de creérmelo- rió amargamente al pensar todo el tiempo que habían perdido.
Severus sintió una ola de emoción al escuchar esas palabras.
- Bueno, dejemos este tema. Nadie arruinara este día, ¿de acuerdo?
- Totalmente de acuerdo. Pero no creas que ya no preguntare mas cosas, aunque ya no serán cosas que te recuerden cosas horribles, lo prometo.
El profesor se salvo de responder porque en ese momento les llevaron las bebidas que habían ordenado. Pero el placer de la salvación no le duro mucho, ya que en cuanto se quedaron solos Harry volvió al ataque.
- ¿Desde cuando empecé a gustarte?
Severus casi se atragantaba con su bebida al escuchar esa pregunta.
- Demonios Harry, ¿no puedes empezar con las preguntas tranquilas?
- ¡Es una pregunta tranquila!- dijo riéndose.
- Si claro...veamos, desde cuando...- hizo un gesto como si intentara recordar el momento, cuando la realidad es que nunca olvidaba ese día.
Lo recordaba como si fuera ayer...
FLASHBACK
Se encontraba con Dumbledore en su despacho, este le estaba diciendo a Severus que ese día era un día de los más especiales en Hogwarts ya que iba a llegar un mago muy especial. El profesor de pociones no ponía mucha atención a sus palabras ya que sabia de quien hablaba. El famosísimo niño que vivió. A pesar de lo que había pasado entre su padre y el, no tenia porque odiar el pequeño, el no tenia la culpa de nada. Volteo a ver al director, el cual tenia una sonrisa entusiasmada y el puso los ojos en blanco con un gesto de indiferencia. Finalmente llego la hora en la que los estudiantes entrarían al colegio. Ya estaba preparado todo, así que bajaron al Gran Comedor. Se sentaron y acto seguido observaban como entraban los pequeños jóvenes de primer año. La mirada de Severus se encontró rápidamente con el chico que ocupaba su mente desde que supo que iba a llegar ese año. Sin saber la razón, su corazón latió rápidamente al verlo, era físicamente parecido a su padre, pero esos preciosos ojos verdes...en ese momento el pequeño volteo a verlo y sus miradas se encontraron, haciendo que su corazón se acelerara aun mas, si es que era posible. Temiendo que su mirada lo delatara volteo a ver hacia otro lado...
FIN DEL FLASHBACK
- Me gustaste...-no sabia si decir esas palabras. ¿Qué tal si Harry pensaba que era un pedófilo?
- Bueno, ya que te da algo de vergüenza yo te lo diré, la primera vez que te vi sentí algo por ti, pero no quería aceptarlo, tenia solo once años, y aparte me diste miedo ya que al verte me empezó a doler la cicatriz y pensaba que eras el malo...por suerte me di cuenta de lo equivocado que estaba, pero aun así me daba miedo aceptar que me gustaba un hombre...sobre todo mi profesor, uno que pensé que me odiaba...
- Tú también me gustaste desde la primera vez que te vi y nunca te he odiado Harry, simplemente que me daba miedo que fueras igual que tu padre, que quisieras vengarte de mi por lo que había pasado entre tu el y yo, que me lastimaras por eso...-eso lo ultimo lo dijo en un susurro.
Harry se acerco un poco más a Severus y sin importarle que cientos de personas los miraran lo abrazo y enterró su rostro en el cuello del hombre. Unas lagrimillas se derramaron de sus preciosos ojos verdes al imaginar todo lo que había sufrido ese hombre en su infancia y su adolescencia.
- Nunca te haré daño Severus...espero que me des la oportunidad para demostrarte lo que significas para mi...dame la oportunidad de hacerte feliz...
Severus no supo que decir, nadie se había preocupado así por el y mucho menos se había encontrado con una persona que quisiera hacerlo feliz. Rodeo al chico por la cintura con sus brazos y dirigió su boca hacia su oído.
- Es hora de irnos de aquí...
Harry se separo y lo miro con una sonrisa radiante, la cual el correspondió. Al pagar su consumo, que por cierto tuvo una pequeña discusión con Harry porque este quería pagar, pero no paso a mayores y aun haciendo berrinche el chico lo dejo pagar, dejando en claro que la próxima vez el invitaría. Salieron del lugar y se encaminaron por un camino desconocido para Harry. Después de un tiempo el adolescente se dio cuenta que finalmente le daría la sorpresa que le había prometido.
- Bueno Harry, ahora cierra los ojos- el chico lo miro confundido- ¿quieres ver tu sorpresa no?
Harry asintió mientras cerraba los ojos, noto que Severus le quitaba las gafas y ponía sus manos sobre sus ojos asegurándose que no vería nada. Cuando empezaron a caminar, el chico puso sus manos sobre las de su profesor, para sentirse mas seguro. Después de un corto rato de caminar se detuvieron. El mayor retiro sus manos haciendo que las del chico acompañaran las suyas. Harry se quedo boquiabierto.
- Este es mi lugar secreto, siempre me escapaba aquí cuando quería privacidad ya que nadie lo conoce, eres la primera persona que traigo...quería compartirlo contigo.
- Oh Severus... ¡es precioso!
Harry observaba maravillado el bello paisaje. A lo lejos, como si se tratara de un gran cuadro, se veían unas montañas con nieve, como si se trataran de unas paredes unos grandes árboles cerraban el lugar dando más privacidad, y se veían hermosas flores de todos los colores por todos lados, algunas criaturas mágicas no peligrosas se encontraban por ahí, ignorando por completo a los visitantes y frente a ellos se veía un gran lago. Salio de su ensoñación al sentir que lo tomaban de la mano. Severus lo guió hacia un árbol que estaba cerca de ellos, de manera que podían seguir viendo el paisaje estando un poco más cómodos. El profesor se sentó y se recargo en el árbol, mientras tiraba de la mano de Harry, el cual se centro entre sus piernas contemplando la maravillosa vista.
- Gracias por traerme aquí, es un lugar precioso. Y saber que soy la primera persona a la que has traído significa mucho para mí.
- Sabia que te gustaría, eres la única persona con la que compartiría este lugar- le dio un beso en la nuca, notando como se estremecía.
Estuvieron un rato en un cómodo silencio. Severus tenia a Harry abrazado de la cintura, le encantaba sujetarlo así, porque quedaban cerca, el uno del otro, mientras que el chico acariciaba las masculinas y suaves manos del hombre. De pronto se le ocurrió una idea.
- Metámonos en el lago...- dijo volteando un poco para verlo de reojo.
- ¿Qué?
- Vamos Severus se que no estas sordo.
- ¡Potter!, ¿Qué manera es esa de hablarle a su profesor?
- Vamos Severus, metete conmigo.
- Harry tengo 37 años.
- ¿Y eso que?, eso no quiere decir que ya no puedas divertirte conmigo- al no obtener respuesta se separo de su profesor mientras se levantaba- De acuerdo, yo me meteré.
Observo como Harry caminaba hacia la orilla del lago. Cuando estuvo ahí el chico se quito los tenis y los calcetines, se levanto un poco el pantalón para meter el pie, sonrió al sentir el agua un poco tibia. Cuando se quito la camisa, Severus sintió un calor que lo recorría por completo al ver su cuerpo, no era demasiado musculoso pero era delgado y tenia buen cuerpo. Lo vio quitarse los pantalones, quedándose con un bóxer color negro y acto seguido se metió al lago de un clavado.
Harry comenzó a nadar, disfrutando del agua en su cuerpo. Se sentía tan feliz, ya ni recordaba la última vez que se sintió así. Era una sensación tan agradable, aparte se encontraba con la persona que quería. Sintió algo que lo jalaba y se asusto un poco, así que rápidamente saco la cabeza del agua.
- Tranquilo, soy yo.
- ¡Severus!, me asustaste, pensé que no vendrías.
- Bueno, hasta la persona más fría se derretiría al ver el show que hiciste. La prueba más clara es que estoy aquí.
Harry sonrió feliz y sonrojado. No había sido su idea coquetear con su profesor mientras se desnudaba... ¿pero que mas daba?, a pesar de todo había servido y en ese momento lo tenia ahí. El chico puso sus manos en los hombros del adulto mientras que este lo acercaba hacia el, con uno de sus brazos rodeo su cintura, mientras con la otra retiraba el cabello húmedo que se pegaba en su frente.
- Harry yo...
No pudo continuar debido a que sus labios se vieron silenciados con el toque de lo dedo índice del adolescente. Igual que en la mañana su dedo comenzó a acariciar sus labios, primero delineaba su contorno con la punta de su dedo y después los acariciaba con la yema. La mirada de Harry se perdía siguiendo los movimientos de su mano, mientras que Severus lo miraba fijamente y pudo notar como se acercaba lentamente hacia el, mientras mordía suavemente su labio inferior. El chico retiro su dedo cuando ambos podían respirar el mismo aire. Sus labios estaban rozándose cuando Harry puso sus manos sobre el pecho de su profesor y comenzó a acariciarlo, provocando un leve gemido del adulto. En ese momento un temeroso, pero emocionado Harry unió suavemente sus labios con los de Severus. Ambos soltaron un leve suspiro de satisfacción al finalmente cumplir su deseo de besarse sin ninguna interrupción. Rodeo al chico con ambos brazos haciendo que sus cuerpos estuvieran pegados por completo, mientras que su lengua chocaba suavemente los labios de Harry pidiendo acceso, el cual le concedieron rápidamente. A pesar de que tenía total acceso a su boca, no quiso hacerlo desesperadamente, con su lengua rozo los labios para acto seguido lamerlos por completo, pero no esperaba que Harry sacara su lengua para encontrarse con la suya, que en cuanto se tocaron se entrelazaron dulcemente. El chico no dejaba de sorprenderlo, pensaba mientras sentía como atrapaba su labio inferior entre sus dientes y lo lamía con su lengua, para finalmente succionarlo suavemente. En ese momento su autocontrol se fue de paseo, tomo a Harry de la nuca con una mano, para atrapar sus labios completamente con los suyos, a pesar de la fuerza del movimiento, Severus comenzó a besarlo con extremada dulzura, disfrutando el contacto y el sabor de esos hermosos labios. El chico lo abrazo por el cuello, profundizando más el contacto, si es que eso era posible. Labios unidos, lenguas entrelazadas, leves gemidos de satisfacción. Dos cuerpos y dos almas que estaban destinados a estar juntos sin imaginarlo, finalmente se habían encontrado e iba a ser imposible separarlos...
Aunque no quería hacerlo, comenzó a separarse de los labios de Harry para tomar aire, pero ya que no podía hacerlo por completo; ya que parecía que los labios del chico tenían un imán para atraer a los suyos, le daba leves besos hasta que finalmente pudo abandonarlos por un instante. Puso su frente sobre la de Harry mientras recuperaba el aliento y observo que el chico aun tenía los ojos cerrados y se lamía los labios.
"Demonios, si sigue así una parte de mi cobrara vida por si sola"
"Creo que ya cobro vida"
"¿No me ibas a dejar en paz el día de hoy?"
"¿Yo dije eso?"
"¡Si!"
"¿En verdad?, lastima que no lo recuerde...por cierto, ¡que beso!...nunca nos habían dado un beso tan...no se ni como describirlo, fue espectacular"
"Bueno, supongo que tu y yo nos llevaremos bien mientras no metas en mi mente ideas estúpidas"
"¿Cuando he hecho eso?"
"¡Siempre!"
"Bueno Severus, yo soy tu parte racional, por ejemplo, se que en este momento quieres saltarle encima al chico, pero no te dejare, es muy pronto...aunque no niego que me encantaría que lo cumplieras, pero no, aun no, podemos esperar un poco más. La espera valdrá la pena"
"Por mucho que lo deteste...tienes la razón"
En ese momento unos hermosos ojos verdes lo miraron. Harry le dedico una preciosa sonrisa, tenia una expresión radiante, sus mejillas estaban cubiertas por un leve sonrojo, sus ojos brillaban, demostrando miles de hermosos sentimientos y sus labios estaban levemente hinchados a causa del apasionado beso que se habían dado.
- Severus...
Esta vez el que lo silencio fue su profesor dándole otro beso, apenas los había probado una vez y por lo visto ya era adicto al chico. Mientras lo besaba lo tomo fuertemente entre sus brazos y salio del lago con el. Lo llevo al árbol donde habían estado anteriormente, con extremado cuidado se agacho hasta dejarlo sobre el césped, el quedo sobre el, pero aguantaba todo su peso en sus brazos para no aplastar a Harry. Se besaban dulcemente, como si tuvieran toda una vida entera para hacerlo, las manos del adolescente acariciaban la espalda del profesor, logrando que este se estremeciera de placer. Cuando Severus noto que las manos comenzaban a bajar un poco más se separo de el.
- ¿Qué pasa Severus?- dijo entre confundido y preocupado.
- Harry... ¿no crees que deberíamos esperar para dar el siguiente paso?
El chico entendió por completo porque lo decía y se sonrojo.
"Debemos controlar esas hormonas Harry"
"Sabia que tenia que pasar un milagro para que no te entrometieras el día de hoy"
"Yo se que es extremadamente guapo y sexy, pero debemos calmarnos, el tiene razón, debemos esperar"
- Lo lamento, tienes toda la razón, pero es que yo...tu eres...muy guapo...me cuesta trabajo controlarme y...
- No tienes porque disculparte Harry, créeme que a mi también me gustaría, pero quiero llevarme las cosas con calma, quiero disfrutar nuestra...relación- hizo una pequeña mueca al decir esa palabra, pero luego le sonrió al chico, dándole a entender que le agradaba la idea.
Emocionado, el adolescente lo abrazo fuertemente. Sin soltarse, Severus se acomodo, de manera que el quedo recostado en el césped y Harry se acomodo en su pecho. Mientras observaban el hermoso paisaje, hablaban sobre cosas sin importancia y bromeaban sobre cualquier cosa, era maravilloso estar ahí con el, pensaba Harry, intercambiando besos y caricias con su profesor. Controlándose en todo momento para no perder su autocontrol, y ante todo disfrutando de la hermosa compañía que tenían en ese momento...
CONTINUARA...
