El mejor regalo...nuestro amor

Al separarse se sonrieron y fueron a felicitar a los demás. Severus quería llevarse a Harry para hablar con el a solas sobre ese tema que no dejaba de rondar su mente, ¿pero como hacerlo sin que los demás lo notaran?, y parecía que la fiesta aun no estaba por terminar pensó al ver a todos muy animados. Para su suerte, en ese momento Harry se acerco a el, y por la mirada que le lanzo, tenia la misma idea que el.

- Sev...- lo abrazo por la cintura mientras recargaba su cabeza en su pecho.

- Dime Harry- comenzó a acariciar su cabello suavemente.

Harry levanto su cabeza para mirarlo, sin separarse ni un solo momento de él.

- ¿Podemos ir a otro lugar?, quiero estar a solas contigo...

Severus sonrió al escuchar ese comentario. Miro a su alrededor para fijarse en lo que estaban haciendo los demás.

- Tenemos que salir sin que los demás se den cuenta, no quiero dar explicaciones.

- Pero Sev, ¿no crees que se preocupen cuando noten nuestra ausencia?, con lo que paso con Voldemort pensaran que...

Severus maldijo en voz baja mientras cerraba los ojos con frustración.

- Tienes razón, entonces espérame, le avisare a Albus y saldremos de aquí como si el mismísimo Voldemort nos estuviera siguiendo.

Harry se rió, se separaron y observo como su profesor se dirigía hacia el Director, estuvieron un momento hablando, hasta que Dumbledore volteo a verlo con una sonrisa, el adolescente se sonrojo sin poder evitarlo y volteo a ver hacia otro lado. En pocos momentos Severus volvió a reunirse con el.

- Listo, podemos irnos.

Harry lo miro y asintió, se tomaron de la mano y salieron rápidamente del Gran Comedor, antes de que alguien se percatara de su huida y quisiera detenerlos. El camino hacia la puerta se les hizo eterno, y a cada paso que daban su corazón se aceleraba al pensar que podrían hablarles en cualquier momento. Cuando lograron salir sin ser vistos ambos soltaron un suspiro de alivio.

- No podemos quedarnos aquí, pudieron habernos visto y podrían salir en cualquier momento.

Harry miro al profesor, el cual lo miraba seriamente. Se apresuraron a caminar rápidamente, volteando de vez en cuando para notar que nadie los siguiera. Al llegar a las mazmorras caminaron de manera lenta, como casi siempre, hicieron el resto del camino en silencio, sin soltarse de la mano. Llegaron a los aposentos del profesor. Se dirigieron hacia la habitación, al encontrarse ahí, Severus se quito su capa y su gabardina mientras pensaba como sacar el tema. Siempre se había considerado una persona muy directa y lo mejor esa seguir así.

- Harry...

- Sev, hoy fue un día maravilloso. Tu regalo fue tan increíble, no me cansare de verlo- dijo mirándolo con una sonrisa.

- El tuyo también fue increíble, saber que tus sentimientos por mi son tan intensos...

Harry se sonrojo, pero no retiro la mirada, se acerco despacio a el, puso sus manos en su pecho, cerrando los ojos y levantando su cara. Severus supo inmediatamente lo que quería, y el estaba dispuesto a hacerlo, fue acortando esa distancia que los separaba, pero recordó el tema que quería aclarar de una vez por todas, y si lo besaba se distraería...pero esos apetitosos labios eran una tentación enorme para el, dando un suspiro de rendición atrapo esa boca con la suya. Unos delgados brazos rodearon su cintura, gimió levemente al sentir como el adolescente se frotaba contra su cuerpo. Harry sonrió sin despegar sus labios de el.

- Sabes que me estas matando, ¿verdad mocoso?

Harry soltó una risita, se separo y lo miro seriamente a los ojos.

- Te deseo con locura Severus Snape...

Los latidos del profesor se aceleraron ante esas palabras. Tomo el rostro de Harry entre sus manos, sus pulgares acariciaban sus mejillas mientras volvía a besarlo, esta vez con toda la ternura, demostrando tanto en ese beso.

Harry rodeo el cuello de Severus con sus brazos; pegando, si era posible, su cuerpo totalmente al de su pareja. Los delicados dedos del adolescente comenzaron a desabrochar, con desesperación, la camisa de Severus, este imitando los movimientos del chico, lo ayudo, deshaciéndose por completo de la estorbosa camisa. El ojiverde rompió el beso, mirando aquel pecho, comenzó a acariciarlo mientras se lamía los labios saboreándolo. El profesor cerro los ojos, dejándose llevar por aquellas caricias, sintiendo esas manos en su cuerpo, tocando su vientre, su estomago, sus costillas...las caricias se detuvieron en su pecho, abrió los ojos lentamente, Harry lo miraba con una sonrisa, entre tierna y juguetona.

Suavemente lo fue empujando hasta que Severus cayó sobre la cama, se apoyo sobre sus brazos para poder observar a Harry, este comenzó a sacarse la ropa. Sus miradas se encontraron, una era seria y la otra tímida, pero ambas demostraban ese deseo tan inmenso que sentían en ese momento. El adulto sonrió levemente al ver como su joven pareja se sonrojaba mientras se iba desnudando. Cuando Harry quedo en bóxer, sintió unas manos que lo tomaban de la cintura, en solo un segundo se encontraba encima del cuerpo de Severus.

Mientras se besaban, los pares de manos acariciaban por doquier, sin dejar un solo lugar sin ser acariciado. En un solo movimiento los papeles se intercambiaron, dejando al alumno a la merced del profesor. Severus se levanto para poder quitarse con facilidad su pantalón, quedando en iguales condiciones. Sin perder un solo momento regreso rápidamente con Harry, se sentó a horcajadas sobre el y con expertas caricias acaricio su pecho. Las tetillas del adolescente se endurecieron rápidamente y leves gemidos comenzaron a salir de sus labios.

Sus ojos verdes iban de un lugar a otro...se encontraban con un par de ojos negros, con aquellas grandes manos acariciándolo suavemente hasta que se perdieron en el lugar donde sus cuerpos de unían. Sin poder evitarlo, Harry levanto su cadera, haciendo que su pene acariciara el de Severus, ambos gimieron ante ese inesperado contacto. Al ver el efecto que tuvo, miro a su pareja con una sonrisa y volvió a repetirlo, una y otra vez. Ambos sentían como sus miembros se endurecían por completo y por culpa del bóxer resultaba ser algo doloroso. Las manos de Severus sujetaron la cintura de Harry para que detuviera sus movimientos.

Se inclino sobre el, sus pechos entraron en contacto, mientras que el besaba el cuello del adolescente, este acariciaba su espalda. Los labios de Severus acariciaban con ternura el cuello de su joven amante, lo rozaba antes de depositar un beso tierno en el, para acto seguido lamer con la punta de su lengua por donde había pasado antes, llego a su clavícula, la cual mordisqueo sensualmente, haciendo que Harry emitiera leves gemidos, controlándose lo más que podía. Conforme iba bajando Severus se acomodaba entre sus piernas.

Al llegar a sus tetillas, lamió alrededor del pezón para después atraparlo con sus dientes, sin soltarlo daba lamidas rápidas para después succionarlo lentamente mientras el otro era acariciado por sus dedos. Harry acaricio la cabeza de Severus, haciendo presión para que no se quitara de ahí. Solo se separo para ir hacia la otra tetilla y darle las mismas caricias.

Finalmente llego hasta su sexo, le lanzo a Harry una mirada picara, deposito un beso en su miembro por encima del bóxer mientras metía sus dedos índices bajo el elástico de este. Lo fue bajando lentamente hasta que dejo al descubierto su pene. Se detuvo para mirar aquello que había quedado al descubierto, con una de sus manos comenzó a rozarlo. Harry lo miraba, rogándole con la mirada que lo tocara por completo, quería sentir esa mano de lleno en contacto con su miembro. Severus al darse cuenta de eso retiro su mano, se deshizo por completo del bóxer y finalmente tomo entre su mano el miembro que pedía a gritos sus caricias.

Sujeto el glande con sus dedos, con la otra mano sujeto los testículos del adolescente, levantándolos y comenzó a lamerlos. Su lengua fue subiendo, recorriendo el largo con infinita paciencia, queriendo grabar cada parte del cuerpo de Harry con ella. Retiro sus dedos reemplazándolos con su lengua. Lamía con rapidez el pequeño orificio, retirando y saboreando el líquido que salía. Mirando a Harry, abrió su boca y comenzó a devorar su miembro, mientras lo sujetaba de la base, apretando suavemente para que el orgasmo le tardara en llegar. El ojiverde comenzó a mover sus caderas mientras gemía el nombre de su amante. Su rostro estaba bañado en sudor, se mordía los labios intentando contenerse. Severus soltó su pene, comenzó a acariciar sus muslos mientras succionaba cada vez más rápido haciendo que Harry se derramara en su boca. Siguió lamiendo hasta que probó la última gota de su sabor.

Severus se arrodillo entre las piernas de Harry, tomo una almohada y la acomodo bajo la cadera del chico. Con una de sus manos acaricio su cuerpo mientras con la otra acariciaba su entrada. Introdujo un dedo con suavidad, se quedo quieto al ver el gesto de dolor que hizo Harry. Se inclino para besarlo, haciendo que se relajara, comenzó a mover su dedo y al sentirlo completamente húmedo introdujo otro. Supo que Harry estaba listo cuando comenzó a mover sus caderas con desesperación, buscando un contacto más profundo.

Regreso a la posición en la que se encontraba anteriormente, arrodillado entre las piernas del chico. Las sujeto con sus manos, acomodándolas, haciendo que la parte posterior de las rodillas de Harry quedaran sobre sus antebrazos. Lo jalo hacia el, acomodo la punta de su pene en la virginal entrada y suavemente fue abriéndose paso.

- Sev...- lo dijo con un gemido de dolor mientras apretaba las sabanas con sus dedos al sentir aquella invasión.

- Lo se amor, se que te duele...

Severus empujo un poco más, hasta que su glande entro por completo, miro a Harry y espero a que se acostumbrara a el, mientras esperaba comenzó a masturbarlo, sonrió al ver que el pene tomaba vida propia rápidamente.

Hizo que las piernas de su pareja rodearan su cintura, apoyo sus manos en la cama, manteniendo su torso lejos del de Harry, para poder mirarlo. Siguió deslizándose poco a poco, hasta que lo penetro por completo. Nuevamente espero un rato, miro a Harry y este lo animo con una sonrisa, solo así comenzó a moverse lentamente. La habitación se lleno de gemidos de placer de ambos hombres.

Severus bajo la mirada, observando ahí donde sus cuerpos de unían, lo penetraba despacio, pero profundamente. No fue necesario verlo, pero supo que Harry se había incorporado. Y así fue, apoyado en sus codos, el chico se había incorporado. El adulto levanto su mirada, aprovechando que el rostro del Gryffindor quedaba cerca del suyo, lo beso con pasión mientras comenzaba a penetrarlo fuertemente. Harry lo sujeto de sus antebrazos, rompió el beso y miro donde su pareja había mirado anteriormente, le excito de sobremanera ver aquella imagen. El pene de Severus, entrando y saliendo de su cuerpo rápidamente, totalmente lubricado por su humedad. Llevo una de sus manos a su pene y comenzó a masturbase con rapidez, mientras que era penetrado rápida y fuertemente, haciendo que su próstata fuera acariciada por los movimientos.

Harry sentía las contracciones que daba su cuerpo, anunciando que en cualquier momento llegaría al clímax, hecho su cabeza hacia atrás, dejándose llevar, pero quería que Severus llegara con el, apretó fuertemente el pene con sus paredes. Ambos hombres se arquearon.

- ¡Severus!

- ¡Harry!

El semen de Harry fue a parar al estomago del profesor, mientras que este se derramaba completamente dentro de su pareja. Severus lo abrazo con un brazo, hizo un movimiento, haciendo que quedara acostado sobre la cama, con Harry encima de él. Acaricio la espalda del chico mientras ambos tranquilizaban su agitada respiración.

- Harry mírame.

Este levanto su rostro, aunque estaba lleno de sudor y con una mirada de cansancio, lucia radiante y feliz. Le sonrió a Severus mientras lo miraba totalmente enamorado.

- Espero que eso te demuestre lo mucho que te amo, no me habías dejado decírtelo anteriormente, no se porque y ahora ya no importa, pero te amo Harry, te amo con todo mi ser. Desde que llegaste a mi vida la cambiaste por completo y ahora que estamos juntos, me has hecho el hombre más feliz que podría existir. Se que nos enfrentaremos a muchas cosas, buenas y malas, pero mientras este a tu lado, se que todo estará bien.

Los ojos de Harry estaban llenos de lágrimas de felicidad. Eran las palabras más hermosas que le había dicho alguien, y al saber que eran provenientes de la persona de la cual estaba perdidamente enamorado, sentía una felicidad que no podría describir. Incapaz de decir algo, unió sus labios con los de Severus, dándole a entender que el se sentía igual.

Solo las paredes fueron testigos de aquel regalo de amor, de dos personas que se entregaron en cuerpo y alma. Dándoselo todo sin pedir nada a cambio. Amándose sin condiciones, sin importar nada más que ellos. Aquella perfecta y hermosa noche que iba a cambiar sus vidas por completo...

Continuara...