La amenaza a nuestro amor

La persona que los observaba estuvo apunto de entrar, pero su mente fue creando un plan mejor. Sonrió malévolamente, lanzando una ultima mirada a la parejita y se alejo del lugar.

Severus y Harry se quedaron largo rato en la Sala, reponiendo aquellos minutos en los que no estaban juntos. Estaban abrazados, el adolescente tenía su cabeza en su hombro y su mano sobre el pecho del pocionista, mientras que este rodeaba su cintura, de vez en cuando acariciando su espalda mientras con la otra mano rozaba su rostro con dulces caricias.

- ¿Por qué no nos reunimos aquí para estar juntos?- pregunto curioso mientras lo miraba.

- Porque esta Sala, gracias a ti...-beso tiernamente su nariz.- Casi todo Hogwarts la conoce, y seria muy fácil que nos encuentren, solo si desean hacerlo.

- Es cierto, nunca lo había visto de esa manera- se quedo serio y pensativo, mientras volvía a apoyarse en su hombro.

Severus se rió mientras volvía a acariciar a Harry.

- Aunque no es mala idea, de vez en cuando podemos venir aquí¿te agrada la idea? Por obvias razones no será siempre, pero de vez en cuando.

- ¿Qué si me agrada¡me fascina!, me enamore de un hombre increíblemente listo.

- La idea la tuviste tú Harry.

- Cierto, es el amor el que me hace distraerme, entonces me enamorare de mi mismo.

Severus se rió, de un movimiento acostó al adolescente sobre el suelo, quedando sobre el.

- Si te enamoras de ti¿Dónde quedo yo?- dijo fingiendo preocupación.

Harry acaricio su rostro antes de responder, mirándolo con absoluta adoración como siempre le pasaba.

- Pues no se...tu bien sabes que soy un chico fantástico, adorable y tengo millones de cualidades más- Harry intentaba mantenerse serio al igual que Severus.- Podría olvidarme de ti Sev...

- Eso me rompería el corazón...

- Nunca podría sacarte de mi mente Severus, aunque me lanzaran un Obliviate.

Esta vez se miraron realmente en serio, de pronto esas palabras dejaron de ser en broma, convirtiéndose en una promesa de amor.

- Te amo mi insolente mocoso cursi.

- Y yo a ti mi encantador murciélago amargado.

Severus unió sus labios contra aquellos tan finos, pero se separo rápidamente mirando a Harry con el ceño fruncido.

- No tienes deberes que hacer¿verdad?

Harry negó con la cabeza.

- Los termine antes de ir a recibir mi "castigo", sabes como es mi profesor.

- Espero que te haya castigado como lo mereces Potter.

- Claro que lo hizo, me castigo muy severamente...

Pronuncio las ultimas palabras con un toque de sensualidad, tomo a Severus por la nuca atrayéndolo a el...aprovechando su estadía en aquel lugar, disfrutaron su mutua compañía antes de retirarse a sus respectivas habitaciones.


Habían pasado un par de meses, Harry venia caminando rumbo hacia la cocina. Estaba estudiando Transformaciones, ya que estaban en periodo de exámenes, cuando le dieron ganas de comer unas deliciosas fresas con chantilly y chocolate, y vaya que estaba dispuesto a iba a quitarse el antojo.

- ¡Hey Harry!

El joven detuvo su caminata volteando a ver a Hermione y Ron que venían corriendo para alcanzarlo. Sonrió al verlos, eras los mejores amigos que podía tener una persona. Siempre lo ayudaban a escaparse para poder ver a Severus, incluso lo ayudaban a inventar excusas con los demás profesores para salir antes de las clases y poder compartir unos pequeños momentos con su pareja.

- Hola chicos¿pasa algo?

- No amigo, simplemente que te extrañábamos, hace mucho tiempo que no hemos estado juntos. Y créeme que no te reclamamos nada- se apresuro a aclarar.- Mione y yo también hemos pasado mucho tiempo juntos en pareja, así que te entendemos. Pero...bueno ya sabes.

- Lo que Ron trata de decirte es que queremos estar contigo Harry, claro, sino estas ocupado.

- No se preocupen chicos, hoy no veré a Severus, tiene que revisar los exámenes que hizo, así que estaré encantado de estar con ustedes. Solo tengo que ir a la cocina por un antojo que me dio¿me acompañan?

Los chicos asintieron y fueron hacia la cocina. Al llegar, Dobby los observo y se apresuro a llegar con ellos.

- ¡Harry Potter y sus amigos!, sean bienvenidos a la cocina. ¿Desean algo?

- Si Dobby, podrías darme un gran plato de fresas, con mucho chantilly y mucho chocolate por favor.

El elfo asintió, le dijo que esperara un momento ya que quería preparar el platillo personalmente. Harry sonreía mientras volteaba a ver a sus amigos, los cuales lo miraban curiosos y a la vez sorprendidos.

- ¿Qué pasa?

- Vaya antojo que te dio Harry.

- Si lo se, es raro, no es común que me pase eso, pero me dieron ganas de comer eso.

Hermione y Ron no tuvieron tiempo para decir nada ya que en ese momento llego Dobby, se despidieron con una sonrisa saliendo del lugar y se encaminaron hacia un lugar donde podían tener privacidad.


Severus frunció el ceño mirando la montaña de pergaminos que tenia por revisar. No llevaba ni cinco minutos y ya había reprobado a la mitad de los alumnos de primero.

"Mientras mas jóvenes mas lentos de aprendizaje"- pensó irónicamente.

Sin poder evitarlo sonrió al recordar a Harry, había pasado lo mismo cuando el entro y había mejorado mucho a lo largo de los años, no es que fuera un experto, pero se defendía.

Levanto la mirada al escuchar que la puerta de su despacho se abría, miro al recién llegado con una ceja levantada.

- Pensé que te había pasado algo, dejaste pasar mucho tiempo para volver a verme.

Lucius con una de sus hermosas sonrisas respondió.

- ¿Quién te entiende Severus?, primero te quejas porque te visito seguido, y ahora te quejas porque no lo había hecho antes.

- No me quejo, simplemente que te conozco, eres un Malfoy, no pensé que me harías caso.

- Tuve unos planes que hacer- dijo de manera misteriosa, la curiosidad de Severus aumento, pero no dijo nada al respecto.- ¿Algún experto pocionista esta por demostrar su habilidad?- señalo los exámenes con su bastón.

- Ya quisiera, creo que los niños de ahora son más tontos para aprender- dijo con esa dureza que lo caracterizaba.

El comentario hizo reír a Lucius.

- ¿Qué te trae esta vez por aquí?- hablo lento, arrastrando sus palabras, mientras lo miraba.

La risa del rubio se cortó por completo, miro a Severus con completa seriedad. Camino lentamente hacia el profesor, situándose detrás de el, con suavidad poso sus manos en los hombros del pocionista.

- Necesito hablar contigo de algo muy serio e importante.

Lo dijo con suavidad mientras sus dedos rozaban el cabello negro. Severus no pudo notar la sonrisa malévola que se dibujo en el rostro de Lucius.

- ¿Sobre Draco?

- No Severus, no es sobre Draco, es sobre ti.

Severus quedo confundido ante eso.

- ¿Sobre mi¿Pasa algo sobre mi de lo cual no estoy informado?- dijo sarcástico.

Lucius se recargo en el escritorio, a lado de Severus mientras lo miraba.

- No sabía que ahora te inclinabas por adolescentes Severus...- dijo fríamente.

El profesor, que para nada imaginaba que se trataba de eso, se puso mas pálido que de costumbre. ¿Cómo se había enterado Malfoy de su relación con Harry? Intentando recuperar la compostura, frunció el ceño. Aunque no iba a servir de mucho, ya que Lucius se había percatado de su descontrol.

- ¿De que diablos estas hablando?

- ¡No intentes negarlo Severus, los vi! Tú y Potter...besándose.- exclamo con repugnancia.

- ¿Ahora te dedicas a espiarme?- dijo furioso.

- Eso es lo de menos Severus, los vi... ¿Cómo pudiste caer tan bajo?

- ¡Mi vida no es de tu incumbencia Malfoy!- se levanto con brusquedad de la silla.

- Oh, en eso te equivocas Severus- soltó una carcajada seca.- Tú vida ahora esta en mis manos.

El profesor no respondió, se limito a mirarlo con odio. Sabía que no debía esperar nada bueno tratándose de un Malfoy.

- Ahora me vas a escuchar Severus Snape. Voy a darte la opción para no arruinar tu vida y mucho menos la de ese adolescente- observando que Severus estaba apunto de hablar, se apresuro a continuar.- Desde que estudiábamos juntos, tu sabias que no me eras indiferente...

Severus hizo una mueca al recordar eso. En sus tiempos de estudiante, Lucius quería pasar el mayor tiempo posible con el, hostigándolo todo el tiempo.

- Ahora bien...creo que ahora a llegado la oportunidad en la que podrás estar conmigo.

- No voy a estar contigo nunca Lucius- dijo duramente.

- Ahí es donde te equivocas Severus- se acerco a el.- Vas a estar conmigo, porque te voy a obligar a eso. Sabes todas las reglas que estas rompiendo al tener una relación con un alumno- aclaro esa palabra.- Yo tengo muchos contactos en el Ministerio de Magia y me creerían totalmente¿tienes idea de lo que podrían hacerte?

- Creo que tu plan esta mal hecho Malfoy¿crees que me importa lo que hagas conmigo? Ve y diles a todos aquellos a los que le lames sus botas, a mi no me interesa.

Severus se dio la vuelta, dándole la espalda, harto de todo aquello y apunto de retirarse, cuando un comentario lo hizo detenerse por completo.

- Pero no te gustaría que expulsaran a Potter, o que despidieran al Director por esto¿o si? No soy estúpido Severus, lo pensé todo, se que no te afectaría lo que hiciera contigo, pero si con las personas a las que mas aprecias...

Severus apretó los puños, sintió como clavaba sus uñas en sus palmas, pero no le importaba.

- Ahora la pregunta es¿Qué harás? Ten en cuenta que las consecuencias pueden ser severas, y no solo para ti. Te quedarías sin trabajo¿Qué otro lugar te contrataría después de saber esto? Dumbledore también se quedaría sin trabajo, y todo mundo sabe que el Colegio es su vida. Y Potter...tu niño de oro, lo expulsarían del Colegio y el Señor Tenebroso aun esta suelto...no tendría la protección que tiene aquí, estaría solo ¿Dejarías que algo le pasara Severus?

Supo exactamente donde darle. Era un Malfoy y había planeado todo a la perfección. Severus bajo la cabeza derrotado, mientras

- ¿Qué quieres que haga...?

- Fabulosa respuesta Severus- se acerco a el.- Quiero que termines con Potter.

Severus asintió lentamente. Eso iba a ser sencillo, le explicaría el porque, dejándole bien en claro que lo amaba, pero por el momento tenían que estar separados, por lo menos hasta que terminara el Colegio. Sintió a Lucius detrás de él, intento apartarse pero no pudo ya que el rubio lo sujeto.

- Pero no será tan fácil, quiero que le hagas el mayor daño posible en la ruptura.

- ¡Oh no, eso no!, jamás lastimaría a Harry.

Se aparto bruscamente, Lucius estuvo apunto de caer, pero logro sujetarse.

- Son mis condiciones Severus... ¿Quieres que Potter muera a manos del Señor Tenebroso?

- Te odio Lucius Malfoy- dijo furioso, lo que más deseaba era golpearlo, pero eso podría hacerlo enfadar y retiraría aquella oportunidad que le daba por cuidar a Harry.

Lucius, ignorando su comentario, siguió hablando.

- Quiero que le des a entender que no lo amas y que solo fue un juego para ti. Quiero que sufra...no tendrás la oportunidad para planear nada y decir que te estoy chantajeando, porque yo estaré aquí cuando hables con el. Y por ultimo quiero que le digas que tienes una relación conmigo desde hace tiempo...y quiero que lo hagas justo ahora Severus...

- Vete a la mierda Malfoy.

- Puedes decirme todo lo que quieras Severus, pero harás lo que yo te diga.

Se quedaron mirándose largo rato sin decir nada. Severus le lanzaba miradas que si mataran, Lucius hubiera muerto varias veces. Mientras que el rubio tenía una mirada victoriosa.

- ¡Dobby!

El elfo domestico apareció mas rápido de lo que Severus había deseado. Ignorando al rubio, el elfo se dirigió al profesor.

- Dígame¿Qué desea profesor Snape?

- Podrías decirle a Harry que necesito que venga, por favor.

- Enseguida profesor.

Con un plop, Dobby desapareció del lugar.

El ambiente era tenso y para colmo Lucius no ayudaba en nada; se acerco a Severus, demasiado para el gusto del pocionista. Y en voz baja pero amenazante hablo.

- Quiero que seas el frío profesor de pociones que siempre has sido, que tu mirada y el tono de tu voz acompañen claramente lo que estas diciendo. Porque si me percato de que intentas decirle la verdad en algún gesto, por mínimo que sea, se termina esto.

Severus asintió.

"Esta me la pagas Malfoy, aún no se como saldré de esto, pero cuando lo haga me las pagaras por todo el daño que le causaras a Harry"


Harry comía animadamente sus fresas, mientras escuchaba una de las tantas discusiones de tus amigos, parecía que esa era la forma en la que se demostraban su amor.

En ese momento apareció Dobby, causando un sobresalto en todos.

- ¡Por Dios Dobby¿para la próxima podrías tocar la puerta como una criatura decente?- dijo Ron con la mano en el pecho.

Todos, a excepción del elfo, soltaron una carcajada.

- ¿Qué te trae por aquí Dobby?

- Harry Potter, el profesor Snape lo mando llamar.

Los ojos verdes brillaron emocionados mientras se levantaba rápidamente de la silla. Acto seguido frunció el ceño, era extraño que Severus no llamara cuando habían quedado en que hoy no iban a poder verse. ¡Pero que más daba!, lo mas probable es que haya terminado antes lo que tenia que hacer y no pudiera esperar hasta mañana para verlo, lo entendía ya que a el le pasaba igual.

- Bueno chicos, si me disculpan, mi amado me espera- hizo un gesto de coquetería, haciendo que Hermione se riera y Ron lo mirara con gracia.

Con pasos rápidos se apresuro a salir de la Sala, y lo más rápido que pudo fue hacia las Mazmorras.


Severus estaba ideando como decirle a Harry sobre la ruptura sin lastimarlo tanto. Tenía ambos codos apoyados en una estantería y su mentón estaba apoyado sobre sus manos, en una actitud pensativa. De nada iba a servir que se rompiera el cerebro pensando en la manera menos dolorosa para decirle, si para salvar a Harry de caer en las manos de Voldemort, tenía que hacer lo que Lucius le ordenaba, lo haría. No podría soportar perderlo por completo.

En ese momento se escucharon unos leves toques en la puerta. Severus volteo para mirarla, su corazón latía acelerado.

- Lo más duro, frío, doloroso que puedas ser Severus...- le recordó Lucius.

Se alejo, para sentarse cómodamente y disfrutar lo que estaba apunto de suceder.

- Adelante.

La puerta se abrió. Harry entro con una gran sonrisa, pero se borro por completo al ver a Lucius Malfoy. ¿Para que lo llamaba Severus sino iban a estar solos?

- ¿Quería hablar conmigo profesor Snape?

Suspiro fuertemente, entrando por completo en su papel.

- Para algo lo llame¿no Potter? Obvio que para hablar con usted, no crea que para admirarlo.

Severus sintió nauseas al escuchar la risa de Lucius y al ver el dolor en el rostro de Harry por humillarlo así frente a uno de sus mayores enemigos.

El adolescente asintió bruscamente mientras entraba por completo al despacho, cerrando la puerta detrás de el.

- ¿Y de que quiere hablar conmigo profesor?

Pensó en todo, menos en como iba a iniciar con la conversación¿que podía decir?, "¿te llame para partirte el corazón frente a Malfoy?", no, eso seria una terrible idea. Para suerte o desgracia suya, Lucius intervino.

- Vamos Severus, no tiene sentido que le des mas vueltas al asunto, díselo tal y como es.

Para picar más a Harry, Lucius pronuncio el nombre del profesor de una manera en la que solo un amante podría hacerlo. Y la reacción no tardo en llegar.

- Si Severus- dijo con ironía.- Ve directo al grano.

- Se lo tuyo con Severus, Potter...

La ira de Harry desapareció por completo. Su expresión se volvió sorprendida y preocupada. Intento decir algo, pero no era capaz de hablar.

Lucius se levanto, acercándose a Severus. Lo tomo de la mejilla, para que volteara a verlo.

- Pero no te preocupes Severus, te perdono...se que solo fue un juego para ti.

- ¿¡De que demonios esta hablando, Severus!?

- ¿No se lo dijiste?, me ofendería, pero se que esa es tu actitud- volteo a ver a Harry sin alejarse del profesor.- Severus y yo estamos juntos desde hace tiempo Potter- con una sonrisa miro al pocionista mientras que este cerraba los ojos con dolor.

- No...Eso no puede ser verdad...Severus...dime que no es verdad...- la voz entrecortada de Harry era más dolorosa para Severus que una maldición imperdonable.

Sintió la mano de Lucius apretando su mejilla, recordándole la amenaza que le había hecho. Se separo del contacto para mirar a Harry. Le tomo un momento tomar el valor para pronunciar las siguientes palabras.

- Es verdad Potter...- dijo fríamente.- ¿En verdad creía que iba a enamorarme de alguien como usted? Simplemente quería saber lo que era tener al Elegido por una noche.

- Pero...pero dijiste que me...que me amabas...- para este momento Harry ya no podía luchar en controlar las lagrimas, una tras otra se derramaba sin control.

"Y te amo Harry, te amo con todo mi ser y no imaginas lo mucho que estoy sufriendo por esto"

Severus lamento enormemente no seguir con las clases de Oclumencia, le hubiera encantado que Harry leyera su pensamiento en ese momento. No sabia que responder, su actitud seguía siendo impecable, no demostraba para nada el inmenso dolor que estaba sintiendo, no solo por el, sino por ver a su pequeño llorar, y él era el que provocaba esas lagrimas.

- Si te amara¿haría esto?- el rubio, que no pudo quedarse callado, intervino. Tomo a Severus por el cuello, jalándolo hacia el dándole un beso. El profesor, que no esperaba esa acción se quedo paralizado, cuando escucho una puerta azotarse aventó a Lucius.

Se limpio la boca con su mano, mirando con todo el odio que era capaz de sentir a Lucius.

- Espero que saques algo de esto Lucius y que aproveches mientras te dure, porque cuando logre salir de esto, no sabes lo que te espera. No te perdonare nunca que me hayas obligado a lastimar a Harry...y esto Lucius, si es una amenaza.


Harry salio corriendo del despacho al ver aquella escena. No podía dejar de pensar en que Severus solo había jugado con sus sentimientos, el en verdad lo amaba, daría cualquier cosa por ese hombre y este solo se había reído con Lucius a sus espaldas.

Se detuvo al llegar a la entrada del Colegio, se apoyo en una pared mientras lloraba desesperadamente. Sentía un inmenso dolor dentro de el, un dolor que lo desgarraba poco a poco...abrió los ojos y sintió como el mundo se le movía, de pronto todo se volvió negro para Harry y cayo desmayado.