El regalo de aquella noche.
Harry fue abriendo los ojos despacio, aun se sentía un poco mareado. Deseaba despertar y que todo aquello fuera una horrible pesadilla, que Severus estuviera a su lado amándolo. Pero cuando enfoco la vista supo que no era un sueño, que aquello había pasado, aun sentía ese dolor que lo desgarraba. Sintió las lágrimas en sus ojos, pero no llego a derramarlas ya que no estaba solo; la Jefa de su casa, el Director y sus mejores amigos se encontraban ahí.
- ¿Dónde estoy?
- En la enfermería Harry- dijo Dumbledore con tono de preocupación.
- ¿Qué me paso?
- ¿No lo recuerdas?- pregunto Hermione un poco sorprendida.- Te desmayaste.
Harry no respondió. Imaginaba que el desmayo tenía que ver por lo que había pasado con Severus. Asintió levemente.
- ¿Puedo retirarme?
- Aun no Sr. Potter, queremos que Poppy te revise para saber que estas bien- dijo McGonagall con su tono autoritario.
- Pero solo fue un desmayo.
- Queremos asegurarnos que estas bien Harry, y que no te hiciste daño por el golpe.
Asintió nuevamente, no tenia ganas para replicar en ese momento. Se recostó mientras cerraba los ojos. Tras unos momentos entro Madame Pomfrey, escucho como les decía a los presentes que salieran para poder revisarlo. Al no escuchar respuesta abrió los ojos y observo que todos estaban saliendo cuidadosamente del lugar.
- Mione...
La castaña se apresuro a ir hacia Harry.
- ¿Qué pasa Harry?
- ¿Te puedo pedir un inmenso favor?
- Desde luego.
- No le avisen a Sev...al profesor Snape que estoy aquí- dijo en voz baja para que nadie más escuchara.
Hermione quedo totalmente sorprendida ante eso, quería preguntar más, pero sabia que no era el momento adecuado.
- De acuerdo Harry, no lo haremos.
Acaricio su cabello tiernamente, deposito un beso en su frente y salio del lugar junto con los demás.
La enfermera lo miro con reproche.
- ¿Qué fue lo que hiciste esta vez Harry?
- Sinceramente no lo se...venia caminando cuando me desmaye.
- ¿Comiste bien?
- Si.
- ¿Estuviste mucho tiempo al sol?
- No.
- ¿Te has sentido mal últimamente?
- No, aunque me ha pasado algo que antes no me pasaba, últimamente he tenido antojos.
Madame Pomfrey lo miro mientras asentía, le dio la espalda mientras buscaba su varita para revisarlo.
- ¿Eres sexualmente activo Harry?
El adolescente abrió los ojos como platos ante esa pregunta, imágenes de aquella noche le llegaron de golpe, una tras otra. Le tomo un rato responder, no quería que su voz saliera entrecortada.
- Si...hace unos meses que...bueno...usted sabe.
- Perdiste tu virginidad.
- Si...
Harry se sonrojo, era la primera persona, aparte de sus amigos, que se enteraba que era homosexual.
- ¿Aproximadamente cuantos meses?
- Tres, tres y medio creo...
- ¿Has escuchado sobre los embarazos en hombres Harry?
Harry soltó una carcajada ante ese comentario, pero al notar que la enfermera lo mataba con la mirada se detuvo.
- Es una broma¿verdad¿Cómo puede un hombre embarazarse?
- En este mundo es de lo más común Harry. Hay hombres que resultan ser fértiles, esto se debe que en el momento del embarazo, la madre esta más unida al bebe que cualquier otra, crean un vinculo muy estrecho, claro que el padre también tiene mucho que ver y la gran magia que tienen ambos. Se puede decir que es una especie de herencia física que dan los padres al hijo. De hecho es un poco raro de explicar- dijo suspirando.- Es muy raro que se de el caso en estos tiempos, son contados los hombres que son fértiles.
- Entonces¿estoy embarazado?- trago saliva.
- Eso es lo que vamos a averiguar- dijo con una sonrisa mientras empezaba a revisarlo.
"Genial, solo eso me faltaba, enterarme que estoy embarazado cuando el padre de mi hijo solo jugo conmigo"
Harry se mordía los labios con preocupación mientras miraba la varita de la enfermera recorriendo su cuerpo. Al final la dejo sobre su vientre un largo rato.
Jalaba la sabana de la cama con sus manos fuertemente debido a los nervios, mientras una leve capa de sudor abarcaba su rostro.
- Si sigues así tendrás que comprarme un juego de sabanas Harry.
- Lo lamento- dijo soltándolas.
Poppy soltó una leve carcajada, una luz tenue salió de la varita. La enfermera la retiro mientras miraba a Harry.
- ¿Estoy embarazado, verdad?
- Así es Harry, tienes tres meses y dos semanas.
Harry cerró los ojos mientras lágrimas se deslizaban por sus ojos. No podía negar que por un lado estaba emocionado y feliz, pero por el otro...
La enfermera lo noto y acaricio su brazo en señal de apoyo.
- ¿Y el padre Harry?
Harry abrió la boca para responder, pero solo salio un gran sollozo de ella.
- No creo...no creo poder contar con el...
- Vaya, lo lamento. Eso es algo malo para tu estado.
- ¿A que se refiere?
- Harry, si para una mujer, un embarazo es difícil sino se lleva con cuidado, para un hombre es cinco veces más grave. Puedes perder al bebe si este no recibe la magia adecuada, y para eso necesita a los dos padres. Digamos que estas en amenaza de aborto cada día.
- No, no quiero perder a mi bebe..."es lo único que me quedaría de Severus..."
- ¿Estas seguro que no podrías convencer al padre?
Harry negó con la cabeza.
- Te podríamos ayudar con pociones y hechizos Harry, pero eso no aseguraría que tu bebe llegara al ultimo mes de gestación. Por muy poderoso que seas, tu magia ahora estará dividida. ¿No te has sentido débil últimamente?
- Si...pero pensé que era por el estrés de los exámenes.
- Y sino recibes el cuidado necesario te sentirás peor, incluso no podrías levantarte de la cama por la debilidad que sentirás. El bebe solo estaría recibiendo tu magia Harry, cuando debería recibir la de dos personas- noto la preocupación del chico y sonrió levemente.- Pero te cuidaremos lo más que se pueda Harry. Es obvio que este bebe es importante para ti. Ahora, tendré que avisarle al Director tu estado.
El chico asintió, puso su mano sobre su vientre aun plano y una leve sonrisa se dibujo en su rostro, aunque de nuevo sentía esas lágrimas que quemaban sus ojos, pero esta vez no las dejo salir.
Escucho que la puerta de la enfermería se abría y volvía a cerrarse rápidamente, de reojo noto que Dumbledore y Poppy se quedaban cerca de la puerta, mientras la enfermera daba las noticias.
No paso mucho tiempo cuando tuvo que alzar su vista para toparse con esos ojos azules mirándolo con felicidad y preocupación.
- Supongo que tendría que felicitarte Harry.
- Supongo...
- Poppy¿podrías dejarnos a solas un momento por favor?, te pido que no le digas a nadie sobre el estado de Harry.
- No diré nada Director- dijo mientras asentía y pocos segundos después estaba fuera de ahí.
- Cuando salimos quise avisarle a Severus de lo que había pasado, pero la Srita. Granger me contó lo que le pediste.
Dumbledore se quedo callado, esperando a que Harry, por si solo decidiera explicarle lo que pasó.
- Mi relación con el termino, solo eso.
- ¿Solo eso Harry?, ayer no paraban de lanzarse miradas de amor y ahora me dices¿Qué solo eso paso?
- Yo aun lo amo, lo amare por el resto de mi vida, pero parece que mi amor no fue correspondido.
El Director frunció el ceño, no se necesitaba ser muy listo para saber que algo había pasado. Tendría que hablar con el profesor, pero eso lo haría en otra ocasión.
- ¿Le dirás sobre el bebe?
- ¿Para que profesor¿Para que se burle en mi cara diciéndome que no creerá que es suyo¿Para que me diga que es mi problema?
¿Qué demonios había pasado entre ellos?, se preguntaba Dumbledore una y otra vez.
- No pasara mucho tiempo para que el solo se de cuenta de tu estado Harry.
- No creo que le importe.
El Director se dio cuenta de que Harry no quería hablar más. Se levanto de su silla mientras le daba leve palmadas en su mano.
- Te cuidaremos mi niño. No estas sólo.
- Gracias profesor- dijo con una leve sonrisa, aunque muy sincera, jamás lo admitiría, pero en ese momento necesitaba más apoyo que nunca.- ¿Puedo retirarme a mi Sala?
- Desde luego, Poppy me dijo que estas muy bien, solo tienes que cuidarte mucho.
- Lo haré- Harry se levanto con cuidado.- No voy a perder lo único que me mantiene con fuerza en este momento.
Salieron juntos. Harry se reunió con sus amigos, y sin decirse nada se fueron caminando hacia su Sala Común. Mientras McGonagall, Dumbledore y Poppy los observaban.
- Mas que nunca tenemos que cuidar a Harry.
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Al entrar a la Sala Común, Ron y Hermione se miraron, querían hablar con el moreno, pero este venía absorto a cualquier otra cosa. Como si nada mas existiera.
- Harry...
El chico se detuvo, pero no se dio la vuelta.
- ¿Qué fue lo que paso hermano?
- ¿Qué fue lo que paso...?
Harry se quedo callado, como intentando asimilar todos los cambio que había tenido en tan solo unas cuantas horas. Dio un gran suspiro de tristeza antes de responder.
- Lo que sucedió fue que Severus me confeso que solo estaba jugando conmigo, rompiendo mi corazón en mil pedazos...y hace poco me entere que voy a tener un bebe, eso es lo que paso...y ahora si me disculpan quiero estar solo.
Harry subió las escaleras para ir al dormitorio, dejando a sus amigos totalmente boquiabiertos.
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Había pasado una semana desde aquel día. Una semana en la cual no se había presentado a ninguna clase, Dumbledore le había dado la orden de eso, y el se lo agradecía porque no quería toparse con Severus.
Al día siguiente, después de que se entero que seria padre, un poco mas tranquilo, les contó a sus amigos todo lo que había pasado. Como era de imaginarse Ron volvió a sentir el odio que sentía al principio por el profesor. Hermione en cambio, no dijo nada en contra del profesor, cosa que molesto a su novio. Obviamente consoló a su amigo y trato de animarlo, pero al igual que el Director, se imaginaba que algo había pasado. No podía creer que el profesor Snape hubiera jugado con Harry, simplemente porque el no era una persona de esas.
Ahora Harry se encontraba en el Gran Comedor, desayunando antes de irse a sus clases. Su mirada estaba fija en su platillo.
"No voy a voltear hacia la mesa de los profesores, no lo haré..."
Al estar tan concentrado en eso, Harry no noto que unos ojos negros estaban fijos en el.
Severus se sintió aliviado cuando miro a Harry entrar, no lo había visto desde hacia una semana, aunque Dumbledore le había avisado sobre eso, pero no quiso decirle el porque, aunque el tampoco lo pregunto.
Si Harry había sufrido toda la semana, para Severus no había sido lo contrario. Aquella semana había sido la peor de su vida, moría de ganas por ir a buscar a Harry, mandar todo al demonio y explicarle todo lo sucedido, pero no pudo hacerlo, porque para su desgracia, Lucius pasaba demasiado tiempo en el Colegio. Se encargaba de espiarlo todo el tiempo, comprobando que mantenía su palabra de no decir nada.
Pero finalmente había tenido la oportunidad de verlo, aunque Harry ni siquiera le dirigiera la mirada, lo tenia a tan solo unos metros, y para su suerte, hoy tenia clases con el durante dos horas seguidas.
El profesor se levanto de su lugar, algunos de los alumnos se giraron para observarlo, incluso podría arriesgarse a decir que Harry había volteado la cabeza unos centímetros para mirarlo de reojo, cosa que lo hizo sonreír levemente.
- ¿Te vas tan pronto Severus?
- Si Albus, tengo que preparar unas cosas para la clase.
- Hoy le darás clase a Harry¿cierto?
- Así es...
Severus se preparo para escuchar alguna advertencia del Director, pero este no dijo nada, simplemente asintió levemente con la cabeza. Un poco sorprendido se retiro del lugar rumbo a las Mazmorras.
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Harry sujetaba en su pecho, varios libros que traía, intentando calmar los alocados latidos de su corazón. Se sentía un poco confuso ya que en el Comedor pudo observar, aunque fue muy brevemente las miradas que le lanzaba su profesor. ¿Por qué si le decía que no lo amaba, lo miraba de esa manera?
El moreno cerró los ojos con frustración mientras suspiraba. Sintió la mano de Hermione acariciar su brazo, dándole consuelo. Escucho la puerta abrirse y se estremeció por completo al escuchar aquella voz.
- Adelante.
Como si Severus trajera algún imán, la mirada de Harry se poso directamente sobre el sin poder evitarlo. Sus miradas se encontraron por un momento; una seria, la otra, a pesar de todo, ensoñadora pero a la vez dolida.
- Vamos Harry- dijo Ron un poco molesto al ver aquello, tomo a su amigo del brazo y lo metió al aula.
- Hoy harán una poción que para ustedes, debe resultar muy sencilla. Tienen las dos horas para completarla, ya es que tardada- los alumnos se le quedaron mirando, a excepción de uno.- ¿Y bien, que esperan¿Qué les ayude?- dijo mordazmente.
- Profesor...- dijo Hermione algo tímida.- No nos ha dicho la página.
Severus maldijo por dentro, era increíble que ese adolescente lo distrajera de esa manera.
- Página 280- dijo secamente.
Harry abrió su libro, fue pasando las páginas lentamente hasta llegar a la indicada. Se trataba de una poción que ya habían hecho anteriormente, pero para el, aunque hiciera la poción diez veces, siempre seria como si fuera la primera.
Severus estaba revisando unos trabajos, cosa que le resultaba realmente difícil ya que lo tenia tan cerca después de una semana, que para el, había sido una eternidad. Seguía igual de hermoso que siempre, incluso más si era posible, pero veía en algo diferente, no estaba seguro de que se trataba, pero estaba ahí, eso lo tenía claro. Se veía un poco pálido, pero imaginaba que eso era por el hecho de estar en el mismo lugar que el. Si estuviera enfermo, el Director se lo habría dicho¿entonces que era?...Un fuerte ruido lo saco de sus pensamientos y no era difícil saber de donde provenía.
- ¡Longbottom!
Se levanto de su asiento, dirigiéndose con rapidez hacia el Gryffindor, el cual ya estaba temblando de nervios.
- ¿Cuándo será el día en que pueda hacer una poción?, no pido excelencia, pero no es mucho pedir que un día, espero que no muy lejano, haga una poción sin causar un accidente en mi aula¿o si?- dijo burlón.
Neville bajo la cabeza avergonzado mientras los Slytherin's se reían.
- Silencio.
Cuando el salón quedo en total silencio, el profesor comenzó a pasearse entre las mesas, revisando lo que los alumnos hacían. Solo se escuchaban los pasos que daba y el leve sonido que hacia su túnica cuando rozaba alguna de las mesas o sillas.
Harry se había desconcentrado por completo, ya que Severus pasaba mucho por donde se encontraba. Para su suerte tenia a Hermione a su lado, y podía revisar de reojo lo que ella hacia.
Estaba cortando uno de los ingredientes, cuando sintió una de sus fuertes manos posarse con suavidad sobre la que estaba sosteniendo el cuchillo, deteniendo sus movimientos. Por la posición en la que se encontraba Severus, nadie más que Hermione y ellos podían ver lo que acababa de hacer. Levanto la mirada lentamente hasta verlo.
- Lo esta haciendo mal.
Harry lo miro sorprendido, ya que nunca le ayudaba, ni siquiera cuando su relación estaba en el mejor momento. Sentía todas las miradas clavadas en ellos, pero no le importaba, se sentía hipnotizado por aquellos ojos negros. Esos ojos, que aunque lo miraban con frialdad intentaban decirle algo.
- Este es el paso 12 Potter, y si no me equivoco usted va en el 5.
- Lo lamento señor...yo estaba distraído...gracias por la advertencia- dijo en voz baja.
- Es común que viva en otro mundo Potter- dijo burlón. Sus dedos se movieron levemente, acariciando la mano de Harry.
FLASHBACK
Se encontraban en la Sala de los Menesteres, nuevamente convertida en aquel hermoso lugar donde había sido su primera cita.
Sus cuerpos desnudos estaban en total contacto, sus piernas entrelazadas, las manos de Harry sobre el pecho de Severus, mientras lo acariciaba con ternura. Las manos del profesor se encontraban en la cintura del adolescente, aunque de vez en cuando una se iba para acariciar la joven espalda. Habían pasado toda la tarde haciendo el amor, y ahora descansaban disfrutando su compañía, sin quererse separar nunca.
- ¿Sabes algo Severus?
- ¿Qué amor?
- Yo ya no vivo aquí.
- ¿Ah no¿Dónde vives?
Harry se volteo, aun recargado en su pecho para poder mirarlo.
- Vivo en un mundo, donde solo existimos tú y yo. Vivo en un mundo, donde la guerra termino. Vivo en un mundo, donde tenemos nuestra familia...- Severus sonrió al escuchar eso, no habían hablado de su futuro, pero vaya que le encantaría tener una familia con Harry.- Vivo en un mundo, que se fue creando al enamorarme de ti, que se completo cuando correspondiste mi amor. Vivo en un mundo que esta lleno de amor y felicidad, un mundo que no se desmorona porque tu y yo estamos juntos, y defenderemos este mundo si alguien quiere invadirlo.
- Me llevaste a ese mundo, vivimos en nuestro mundo...un mundo donde quiero vivir por siempre.
Harry sonrió enamorado y se acerco para darle un beso lleno de amor, un beso que sellaba una promesa. Esa promesa en la que iban a vivir en su mundo por siempre.
FIN DEL FLASHBACK
Al ver la mirada de Harry, supo que recordó lo mismo que el. Rompió el contacto de golpe, y regreso a su escritorio sin decir ni una sola palabra. Si recordar eso, fue un golpe bajo para el, no quería ni imaginar lo que había sentido Harry. El sentía que había roto esa promesa...el fue el que no defendió el mundo que había creado con Harry...
Como era de suponer, los ojos de Harry, se llenaron de lágrimas, pero había aprendido a controlarse, y de ninguna manera iba a llorar frente a los de Slytherin.
- ¿Harry, estas bien?
De reojo, Severus observo a la castaña hablar con el moreno. Noto que Harry le sonreía levemente para intentar tranquilizarla.
- Estoy bien Mione...
Harry sintió un repentino golpe de nauseas, los vapores que desprendían los calderos no ayudaban mucho, ya que el olor era fuerte. Puso su mano en su boca mientras respiraba profundamente intentando calmarlas.
- Mione...
Todo comenzó a darle vueltas, intento sujetarse de la mesa, pero no sirvió de nada. Su último pensamiento, antes de que todo se volviera negro, fue que se iba a darse un buen golpe. Hermione se dio cuenta de lo que pasaba, demasiado tarde, estiro sus brazos para sujetar a Harry, pero no logro hacerlo.
- ¡Harry!
La castaña cerró los ojos preocupada, para no ver aquella escena, mientras los demás soltaban grititos de sorpresa y preocupación. Incluso algunos de Slytherin. Pero el ruido del golpe en ningún momento llego. Hermione abrió los ojos, y se alivio al ver a su amigo en brazos de Severus. El cual miraba preocupado a Harry, ajeno de las miradas curiosas, mientras acariciaba con dulzura su rostro, intentando que reaccionara.
Continuara.
