Capítulo III:

Capítulo III:

Naruto se encontraba en mis brazos, estaba pálido pero a su vez tenía un suave carmín en sus mejillas producto de la fiebre, se encontraba ardiendo por lo que me preocupé más aún.

Yo ya había tomado una decisión, cuando vi a Naruto me di cuenta de lo que realmente quería y lo que debía hacer. Por una vez en mi vida, y aunque luego me arrepintiera de ello, dejaría mi orgullo, mi venganza y mi egoísmo; no pensaría en mi, solo en ti y tu bienestar. Ya lo había decidido… Regresaría a Konoha, olvidando todo, regresaría con la intención de quedarme aquí contigo… y esta vez… para siempre.

Ahora me dirigía hacia la torre de la Hokage, mas algo me detuvo, ya que en este preciso instante me acorralaron tres AMBUS seguidos del equipo siete, Sakura, Kakashi, y aquel chico que me remplazaba, Sai.

No tenía mucho tiempo como para explicar la situación y mucho menos para poder luchar contra ellos empezando por la clara desventaja y teniendo en cuenta que en mis brazos tenía a Naruto desmayado, sin contar que mi estómago dolía de solo pensar que MI kitsune podía empeorar.

- Sasuke, suelta a Naruto – ordenó Kakashi con su sharingan, su rostro expresaba molestia y era obvio ya que cualquiera que viera la situación desde otro punto de vista pensaría que me lo estaba secuestrando y era totalmente comprensible que estuviera enojado si el pensaba que podría hacer daño a lo que sería como un hijo para él.

Aún así no tenía más tiempo, a si que usando la técnica del reemplazo salté a un tejado, al menos tendría suficiente tiempo para escapar, sobretodo debido a que mi velocidad había aumentado considerablemente.

Finalmente en menos de cinco minutos me encontraba adentro de la torre y nadie lo había notado… se podría decir que lo único que agradezco a Orochimaru es que gracias a él mis capacidades como ninjas crecieron considerablemente.

Entre al despacho de la quinta y ella me miró, sus ojos se abrieron desmesuradamente al notar que era yo quien había entrado.

- Sasuke – susurró sin percatarse aún de a quien llevaba yo en mis brazos, sin embargo cuando lo notó su rostro pasó de ser de sorpresa a furia - ¡QUE LE HAS HECHO A NARUTO! – gritó.

Un segundo después me encontraba acorralado entre ella y la pared, tenía su puño en alto, dispuesta a pegarme, solo aferré más el cuerpo de Naruto contra el mío.

- Nada – respondí a la pregunta que anteriormente me había hecho – tiene fiebre.

Reaccionó rápidamente, mirando hacia MI rubito, fijándose en su deplorable estado.

Y nuevamente me encontraba rodeado por los AMBUS y el equipo siete, sin embargo esta vez fue Tsunade la que los detuvo.

- Retírense – ordenó la Hokage señalando la puerta, aún así el equipo siete ni se inmutó por lo que bufó molesta. Tenía claro por mi mirada que yo no tenía en mis planes soltar a Naruto por lo que se limitó a hacerme una seña para que la siguiera al hospital de Konoha y por razones lógicas, el equipo siete también nos siguió.

……..

Me encontraba inquieto, recorría el pasillo del hospital de un lado a otro, no sabía que hacer y lo único que me interesaba era saber como se encontraba Naru. No obstante yo no era el único intranquilo, Sakura al igual que yo se encontraba parada moviéndose de un lugar a otro mientras Sai y Kakashi se mantenían impasibles.

Hasta que de un momento a otro Sakura se abalanzó hacia mí y levantó su puño (y no era que yo fuera un idiota, ya que sabía perfectamente que un puño de ella le aseguraba hasta al más fuerte una estadía en el hospital por mínimo un mes) sin embargo no me moví y ella solo rozó mi mejilla para luego golpear la pared y escucharla destrozarse.

- Te aseguro que sí a Naruto le sucede algo, no vivirás para contarlo – la ignoré, supongo que de cierta manera ni yo mismo me perdonaría por no haber estado junto a él y haberlo protegido por mis deseos egoístas, aunque siempre fui así, un orgulloso, y alguien que solo pensaba en sí mismo.

Sakura había cambiado mucho desde que me fui de la aldea, había madurado considerablemente, antes prácticamente dependía de mí y estaba totalmente obsesionada conmigo, y ahora era fuerte, tenía sus metas, era una excelente ninja médico como había sabido y dependía de sí misma… Ahora era mi rival, no sabía si a Naruto le seguía gustando pero aún así yo estaba casi seguro de que a Sakura le gustaba MI kitsune.

Giré mi rostro resignado, y nuevamente levantó su puño solo que ahora fue Kakashi el que intervino, ya que nos conocía y sabía que esto debía detenerse ahora, después de todo estábamos en un hospital lo que no era un buen lugar para iniciar una lucha.

- Sakura, tranquilízate, recuerda que estamos en un hospital –

Finalmente la quinta apareció, cosa que hizo que tuviera sentimientos contradictorios, uno de alivio y otro de preocupación, Cómo era posible eso… Ni yo lo sé.

- Naruto se encuentra bien, solo tiene un poco de fiebre – nos tranquiliza Tsunade – también está bajo peso pero con un par de día estará totalmente recuperado –

- ¿Podemos entrar a verlo? – preguntó Sakura con notorio entusiasmo debido a la noticia cosa que hizo confirmar más mis sospechas y que ciertos celos crecieran en mi interior ¿Y que pasaba si ellos tenía algún tipo de relación? ¿Cuanto había cambiado desde que me había marchado?

- esto… - Tsunade titubeó para luego morderse el labio mientras dirigía su mirada hacia mí - … Sasuke pasa tú primero –

Me sorprendí al saber que la quinta me había dicho que yo pasara primero, pensé que sería la última persona que escogería, obviamente no repliqué ya que tenía muchas ganas de hablar por fin con Naru, a si que me acerqué hasta su habitación, sin embargo me detuvo el susurro de la godaime, lo que me hizo aminorar ligeramente el paso.

- Ni se te ocurra ni siquiera alterarlo –

Suspiré, ya sabía yo que era imposible que estuviera completamente de acuerdo en que yo me reencontrara con mi ángel. En fin, seguí sin detenerme del todo y entré por la puerta que se encontraba semiabierta cerrándola en el mismo instante en que la atravesé, quedando ambos totalmente solos.

Me encontraba un poco nervioso, algo que no iba con mi personalidad, aunque supongo que era el hecho de que se tratase de ti y que no te veía hace poco más de un año. Sin embargo ahora me encontraba al frente de ti… como si nada hubiese pasado.

- Sa…Sasuke – me miraste sorprendido, por lo que recordé que nadie te había avisado que me encontraba aquí - ¿Qué haces aquí?

Me acerqué a la cama donde te encontrabas, la habitación era totalmente blanca como cualquier habitación de hospital, solo que en la que estábamos era más amplia. Tú me mirabas sentado, sin quitar tus hermosos ojos azules de mí, tenías unas pequeñas ojeras y me pregunté hace cuanto que no dormías como debías, y también tenía los pómulos sonrojados debido a que aún no bajaba completamente la fiebre.

Acorté totalmente nuestra distancia acariciando tu rostro, tus mejillas y aquellas marquitas, que te hacían parecer un tierno zorrito, luego llegue a tus labios y del mismo modo los acaricié demostrando mis sentimientos hacia ti, algo totalmente impropio viniendo de mí, mas ya nada me extrañaba, ya que todo en cuanto se tratara de ti, hacía que simplemente no fuera yo.

- Regresé… y esta vez no me marcharé – dije tranquilamente, respondiendo a tu pregunta.

Tus ojos se abrieron de la sorpresa y sin importarte tu estado en el lugar en que nos encontráramos te abalanzaste hacia mí, rodeando mi cuello con tus brazos y yo aferrándome más a ti… sin querer que este simple contacto tan cálido finalizase.

- Sasuke, Sasuke, Sasuke… Dime que es verdad, dime que no es un sueño –

- Dobe, ahora te podrás convertir en Hokage – sonreí prepotentemente

- Teme, eres un baka….Baka, Baka, Baka, Ba…ka – dijiste mientras comenzabas a llorar y tu voz se entrecortaba.

- Usuratonkachi, ¿tanto me odias que hasta lloras? – bromeé, y sonreí ya que sabía de cierta manera que era especial para ti, que era tu amigo y ese lazo que yo había tratado alguna vez de romper, solo se había fortalecido y aunque sonara ególatra de mi parte el pensar eso, me alegraba saber que era lo más probable o simplemente ¿Quién se tomaría tantas molestias como el de haberme buscado tanto tiempo?

Lamentablemente fuimos interrumpidos, ya que Tsunade había entrado al cuarto por lo que MI Dobe se había alejado a mi pesar para mirar a la quinta. La situación era un tanto embarazosa ya que amos estábamos abrazados y yo con mis manos en su cintura cuando el tan solo llevaba un bóxer y una camisa ajustada.

- ejem… ¿interrumpo? –

- Obaa-chan que dices… - gritó mi rubito azorándose completamente.

- Bueno, de todas maneras necesito hablar con los dos – suspiró la Hokage para luego ponerse seria y mirarme – Sasuke, no podrás hacer misiones durante un año y tendrás que ser vigilado por Naruto durante este plazo, ese es tu castigo por traicionar a la aldea –

Con Naru nos miramos y el me sonrío zorrunamente e inmediatamente los del equipo siete entraron para poder ver a MI zorrito.

……….

Habían pasado ya un mes desde que Sasuke se había reincorporado a la aldea, algunos de los aldeanos lo miraban con cierto reproche, sobretodo cuando estaba junto a mí aunque el siempre me decía que no me preocupara ya que no le importaba lo que los demás pensaran.

Por otra parte Sakura se encontraba más distante de mí cuando Sasu se encontraba cerca, y era como si se odiasen, y sinceramente no lo entiendo ya que hace cinco años atrás ella se encontraba totalmente enamorada de él.

Yo pasaba todo el día con él, excepto cuando andaba de misiones, ya que me había cambiado a su "mansión" ya que era muy grande y como lo tenía que vigilar, llegamos a un acuerdo, sobretodo debido a que mi casa era mucho menos espaciosa que la de él. Al comienzo la casa era un desastre, pero luego de una semana de duro trabajo, la mansión Uchiha estaba totalmente limpia y era un lugar habitable.

También había querido confesarme a Sasuke, sin embargo nunca tenía la oportunidad ya que nos interrumpían o no era el momento indicado, a pesar de eso ambos estábamos perfectamente y yo había aumentado de peso a si que en general todo estaba en orden.

Ahora me encontraba sentado en el sofá en living de la casa, cuando sentí como Sasuke entraba a la habitación.

- Dobe – refunfuñe molesto por el apodo e infle mis mofletes.

- Teme, que no…-

- Te invito a comer ramen – me interrumpió – no has comido hace bastante ¿o no? – y era verdad ya que Tsunade me lo había prohibido durante un tiempo, permitiéndome comer solo verduras y cosas según ella "nutritivas y saludables" y Sasuke me obligaba a comer aquella "dieta equilibrada", de hecho no sabía si él me cuidaba a mí o yo me encontraba vigilándolo… creo que empecé a pensar que era lo primero…

- ¿En serio me vas a invitar al Ichiraku? – dije con mis ojitos brillosos de la emoción.

- Si, Dobe, y vamos antes de que me arrepienta –

Cuando escuché su afirmación me lancé a sus brazos sin tomar en cuenta el impulso, por lo que caímos ambos al piso; yo con mis brazos por detrás de su cuello, y el con sus manos en mi cadera por lo que me sonrojé notablemente.

- Yo… etto… gomen… - titubeé totalmente rojo, pero fui interrumpido nuevamente por él.

- Usuratonkachi, te ves lindo sonrojado – me dijo tranquilamente, y debido a su comentario me ruboricé más… si eso era posible.

- Baka – protesté, girando mi rostro hacia otro lado, más Sasuke me giró con su mano derecha el rostro para luego posar sus labios sobre los míos.

Abrí mis ojos desmesuradamente de la impresión, sin embargo ni un minuto después me dejaba llevar por el beso. Cerré mis ojos, sintiendo como Sasuke con una de sus manos recorría mi torso y la otra la tenía firmemente sujetada en mi cintura mientras yo aún seguía rodeando su cabeza con mis brazos. Y en tan solo un segundo me había girado para quedar encima de mí. Lamentablemente necesitábamos oxígeno por lo que tuvimos que separarnos.

- Naru…Me gustas – Me dijo sin darme tiempo para nada ya que de nuevo estaba devorándose, literalmente, mi boca…Tal vez hoy no comería ramen…

………..

El azabache, introdujo su lengua en la cavidad del rubio, explorando cada rincón, y el rubio trataba de seguirlo con su lengua inexperta, ambos luchando por tener el control sobre su compañera. Aunque el pelinegro salía victorioso, debido a que el rubio era un poco inexperto y considerando que su único beso había sido el que había tenido por accidente en la academia.

El ojiazul se separó levemente de SU neko para poder preguntarle algo, ya que le quedaba una duda, y no era por ser celoso… tal vez un poco pero sobretodo era curiosidad.

- Sasuke – comenzó el rubio girando sutilmente su rostro por la vergüenza – alguna vez has besado a otra chica o a otro chico en este tiempo –

- Acaso te molestaría – dijo el azabache, sonriendo prepotentemente con la intención de molestar al kitsune.

- Claro que no, baka – hizo un tierno puchero

- Usuratonkachi – respondió el azabache para luego besarlo nuevamente.

Seguido de esto, tomó al rubio estilo nupcial para llevarlo a su habitación. Lo acostó suavemente en la cama para luego posesionarse en cuatro sobre él. Le quitó rápidamente la camisa que llevaba puesta para tener el camino libre.

Comenzó por morder el lóbulo de la oreja del rubio, sintiendo como el menor se comenzaba a excitar, dando pequeños mordiscos al bajar hasta el cuello para pasar a besarlo, dejando pequeños chupones, marcando como suyo al ojiazul. Mientras que su mano la metía por el pantalón para empezar a acariciar el miembro del rubio por encima del bóxer.

- Sa… Sasuke… no hagas eso… - decía un abochornado kitsune –

- Tranquilízate… todo va a estar bien… te gustará – contestó el azabache quitándole el bóxer al kitsune

El rubio empezó a participar, aunque se encontraba nervioso al ser su primera vez. Empezó quitándole la ropa al ojinegro, mientras que este último bajaba hasta las tetillas del menor, chupándolas y mordiéndolas suavemente, haciendo que soltara leves gemidos y continuaba acariciando el pene de Naruto.

Cuando ambos estuvieron totalmente desnudos, Sasuke bajó hasta el miembro del rubio para remplazar sus manos, por su lengua, pasándola por los testículos de este, mientras que con una mano jugaba con las tetillas de Naruto y con la otra acariciaba la ingle, haciendo que se desesperara.

- Ahh… Sa… Sasuke… Hazlo – pedía un desesperado kitsune y hablando entrecortadamente debido a la excitación del momento.

- Hacer… que…- decía sensualmente, tratando de que SU zorrito le rogara.

- Ahh… ya sabes… - rogaba – ¡Mámamela… de una vez!

- Como… tú ordenes – dijo entrecortadamente con una sonrisa prepotente

Se metió el miembro del rubio de una sola vez, chupándola lentamente en un comienzo y aumentando la velocidad. El azabache lamía la longitud del rubio igual que un niño lamiendo una paleta, saboreando aquel delicioso manjar…

El Uchiha se excitaba cada vez más al oír los gemidos del ojizul, que iban en aumento debido al placer que Sasuke le estaba causando mientras el rubito acariciaba los cabellos azabaches de su koibito.

- Ahh… Sa…Sasu…ya me…- Gimió Naruto, para seguido de esto eyacular en la boca de su neko – Gomen – se disculpó una vez recuperada un poco la respiración.

El ojinegro llevo tres dedos a la boca del rubito haciendo que este último los comenzara a lamer igual que si se tratase de una paleta de helado, en seguida introdujo el primer dedo moviéndolo en círculos y haciendo que el ojiazul se quejara por la molestia. Así siguió con el segundo y el tercero moviéndolos circularmente sin detenerse hasta que el rubio dejó de quejarse y comenzó a soltar pequeños gemiditos debido al placer ocasionado; y cuando creyó haberlo preparado lo suficiente levanto sus piernas para acomodarse; colocando las piernas del rubio en sus hombros e introduciendo lentamente su miembro en la virginal entrada de Naruto.

- Te…Teme ¡DUE…LE! – Se quejó al sentir un dolor punzante, ya que tres dedos no se comparaban con el pene del azabache, mientras pequeñas lágrimas salían de sus bellos ojos azules – sa…sácalo…

- Tranquilo… ya… pasará…- habló entrecortadamente con los ojos cerrados al sentir una fuerte oleada de placer mientras introducía su pene en el rubio.

Cuando logró meter todo su miembro se quedó quieto, besando las lágrimas que aún salían de los ojos de su zorrito, hasta que finalmente SU kitsune comenzó a mover las caderas para señalarle que ya podía comenzar a moverse y el dolor poco a poco iba desapareciendo. En un comienzo las embestidas eran lentas, pero luego empezaron a ser rápidas y profundas haciendo que el rubito tuviera que cerrar sus ojos debido al goce que le estaba ocasionando el ojinegro.

- Ahhh… Sasu… motto…motto… -

- Na…Naru…eres…exquisitamente es…estre…cho… - gemía el azabache

El rubio se separó rápidamente de Sasuke, haciendo que este se quejase, lo tomó de los hombros e hizo que el ojinegro quedara recostado en la cama mientras el se sentó a horcajadas de su neko, auto penetrándose y haciendo que el placer de Sasuke aumentara al sentir la estrechez en la cual se encontraba su miembro y al ver a Naruto sobre él totalmente desnudo, causándole aquella deliciosa sensación, con sus mejillas totalmente sonrojadas, y pequeñas gotas de sudor resbalando por su rostro.

Sasuke rodeó el pene de Naruto y comenzó a masturbar a Naruto al mismo tiempo de las embestidas, provocando que el rubio se sintiera en el mismo cielo.

- Yo…etto… ah… me...vengo…- Dijo el rubio llegando al clímax y arqueando su espalda y cerrando los ojos. Y debido al placer otorgado llegó al orgasmo derramándose en la mano del azabache.

- Yo… también – exclamó roncamente para venirse en el interior de SU kitsune y caer encima de él.

El azabache salió del interior de su amado y se acomodó junto a él, rodeándolo por la cintura, acariciando los rubios cabellos y besando las mejillas de este.

Naruto aún con la respiración entrecortada y las mejillas sonrojadas abrazó a su ahora koi y se dejó mimar por el pelinegro.

El ojinegro se detuvo las caricias hacia su rubito para mirarlo y posar sus labios, ahora en un beso tierno y solo demostrando su amor.

- Dobe… tú fuiste y has sido mi único amor… y al único que he besado – sonrió sinceramente el azabache.

- Baka – sonrió el rubio, ya sabiendo que había sido el único en la vida de SU neko.

- Usuratonkachi –

- Sasu-Teme… Ai shiteru – dijo el ojiazul dándole un casto beso en los labios

- Yo también Te amo Naru-Koi – respondió para luego posesionarse nuevamente arriba de él.

- IN-SA-CIA-BLE – deletreó, a lo que Sasuke sonrió prepotentemente para luego apoderarse de los labios del rubio.

Owari