Pegatinas
Make
Un pliegue. Dos. Giro al interior. Deshacer la última doblez y… voilá. Otra pajarita de papel.
Albus Dumbledore dejó su más reciente creación sobre su escritorio, en compañía de la pequeña colección que había logrado en la última media hora. Tomando otro folio, uno dorado con asperezas en el reverso, y sin abandonar el movimiento mecánico de sus manos, doblando y girando el papel, observó cada una de las formas que adornaban la mesa.
A la derecha tenía la grulla, elevando sus alas elegantemente y volviéndolas a bajar con suavidad. La cabeza la giraba hacia la izquierda, un poco mirando al techo, un poco mirando a Albus, y luego hacía una inclinación tan leve que le confería un aire extrañamente digno al ave de papel. El hombre sonrió y se fijó en un gorrión gordo y sereno que protegía a otros pequeños gorrioncitos, los cuales picoteaban en la madera y jugueteaban entre ellos. Un poco más atrás un canario y un ruiseñor realizaban un concurso de canto mudo. El primero, un poco más grande y con unos ojos amenazadores, miraba de lado a su adversario, mientras éste se extendía hacia delante, exponiendo su garganta, y abría un poco las alas silbándole al aire.
La puerta del despacho se abrió bruscamente en el momento en el que el ratonero común se inclinaba desde su puesto elevado, sobre la pila de informes de la última semana, y se lanzaba en picado hacia una presa invisible cerca de las patas del escritorio. Minerva McGonagall observó la escena con una expresión de profunda censura, apretando sus labios hasta convertirlos en dos finas líneas.
-Minerva.- Saludó el director alzando la vista sin que sus dedos dejasen la tarea de doblar y redoblar el papel.
-Albus. Tenemos que hablar seriamente.-
Dumbledore alzó la mano sólo un segundo para indicarle el asiento libre frente a él y de inmediato volvió al gavilán que estaba naciendo sobre su escritorio. La mujer le miró, obviamente indignada, deslizó sus ojos hacia la silla y volvió a mirar al director. Sus labios temblaron, a punto de dejar escapar un reproche, pero finalmente cerró la boca y se dirigió con paso rígido a la mesa. No se sentó.
-Esta mañana una alumna de tercero se ha cortado las trenzas en mi clase de transformaciones.-
-Una decisión radical. ¿Metamorfomancia?-
Unas arrugas se dibujaron en la frente de la mujer.
-No. Un hechizo Parê.- Observó al anciano. Sus dedos arrugados y alargados se movían con demasiada agilidad sobre el pequeño pájaro de papel. Con un movimiento rápido giró el cuerpo de la pajarita y desdobló una esquina, sacó un ala y le dio un golpecito con su varita. La figura plana se hinchó hasta convertirse en un hermoso gavilán que voló hacia el ratonero para arrebatarle su inexistente presa.- Ayer MacMillan faltó a mis clases y a las de Sprout y Vector para pintar las paredes de su sala común de rosa chicle.-
-No es el color que yo habría elegido.-
-También ayer, por la tarde, Verónica Smethwyk y Romilda Vane fueron detenidas por destrozar el aula de defensa contra las artes oscuras mientras trataban de quitarle la camisa al profesor Spectrus.-
-No sabía que ambas muchachas estaban en el mismo curso.-
-No lo están.-Las manos de McGonagall se crisparon cuando observó como el director seguía con sus pajaritas, esta vez usando un papel verde palo, aparentemente indiferente a la situación que estaba sufriendo Hogwarts.- Verónica irrumpió en medio de las clases saliendo de su aula de Historia sin consentimiento de su profesor.-
Dumbledore se detuvo un segundo, miró asombrado la hoja que estaba usando y la elevó para observarla a contraluz.
-Está manchado.-Susurró, luego miró a la mujer y le sonrió condescendientemente, como si le perdonase por estar malgastando su tiempo. Minerva retrocedió un paso, indignada, y respiró hondo antes de continuar.
-Hannah Habbott tiró a Luci Sppinell por las escaleras cambiantes del tercer piso. Katie Bell robó doce de los veinte premios internacionales que hay en el salón de los trofeos y los enterró debajo del Sauce Boxeador. Melinda Bobbin ha convertido a las últimas trece chicas que ha visto en muchachos, y le puso mostacho a la profesora Burbage. Eddie Carmichael está en la enfermería por una sobredosis de estimulantes. Owen Cauldwell se comió la ropa interior de su jefe de casa y se auto hechizó para oler a aliento de dragón. Michael Corner se niega a hablar si no es mediante ladridos e insiste en dormir enfrente de la chimenea de su sala común. Stephen Cornfoot convirtió sus propias piernas en mazorcas de maíz y trató de hervirlas en clases de pociones. Colin Creevey quemó todas sus túnicas y se pasea por los terrenos de Hogwarts en ropa interior. Aún estamos tratando cogerle. Susan Bones convirtió su coleta en un caballo y galopa de cabeza por los pasillos del colegio…-
Albus Dumbledore alzó la vista y dejó escapar un jilguero de entre sus manos. El pájaro revoloteó alrededor de la mujer y se posó en su hombro sin hacer caso del gesto de desagrado que McGonagall trataba de controlar.
-Dime, Minerva ¿Hay algún alumno del que no tengas quejas?-
La cara de la subdirectora enrojeció abruptamente y sus manos se cerraron con fuerza sobre los bolsillos de su túnica. Su espalda jamás había estado tan rígida.
-Con el debido respeto, Albus…-
-¿Ninguno?-Le interrumpió el hombre volviendo la vista a su nueva pajarita de papel, esta vez azul celeste con líneas doradas en diagonal.
-Si está insinuando que…-
-¿Malcolm Baddock¿Miles Brethchley¿Lucian Bole¿Millicent Bulstrode?-
La mujer le observó extrañada, se movió incómoda y miró a su alrededor, donde el canario trataba de llamar la atención del jilguero con vuelos cortos.
-No, señor, de esos no tengo nada que decir.-
-Vaya.-Dos dobleces y a la izquierda. Deshizo el último paso y volvió a hacer dos dobleces y a la derecha.-Que curioso.-
La mujer se inclinó hacia delante con un indeciso aire conspirador.
-¿El qué¿Cree que se puede tratar de algo que hayan organizado los alumnos de Slytherin?-
Dumbledore volvió a alzar la vista para observarle extrañado y luego señaló a la pajarita.
-No. El papel. El papel no deja marca si deshago los pasos. ¿No es curioso? Tengo que descubrir de qué marca se trata. Seguro que…-
-¡Profesor!-Minerva le dedicó una mirada exasperada y apartó la vista reprochándose a sí misma la perdida de paciencia.-Creo que el asunto que estamos tratando es más importante que unas simples pajaritas de papel. ¿No lo cree así?-
-Créame, Minerva, estoy prestando plena atención a lo que me cuentas.-
La mujer se incorporó, mirándole desconfiadamente y fijó sus ojos en algún retrato que había en la pared, tras el director. Casi todos los antiguos directores de Hogwarts estaban aburridos mirando a las aves revoloteando por la habitación.
-¿Cree que los alumnos de Slytherin sean los propagadores de los encantamientos parê y por ello no se ven afectados?-
-Yo nunca he dicho eso.-Susurró el director. Sus cejas se fruncieron levemente al hacer un giro del papel.- Pero es extraño que no hayas recibido quejas de ninguno.-
-Entonces debería investigarles.-
-No.-Dumbledore se echó hacia atrás en su cómodo sillón de escritorio, logrando que la silla realizase un suave suspiro, y le dio unos golpecitos a la pajarita para colocarle la cola.-deberías ayudarles.-
Minerva primero pareció confusa y luego sus ojos se abrieron por completo.
-Dios mío. Esos niños... No se me ocurrió que ellos también pudiesen estar siendo víctimas de los hechizos.-Dio un paso atrás y apartó con un manotazo disimulado a la gruya que sobrevolaba su brazo.- Pero precisamente por eso ¿No cree que deberíamos tomar medidas al respecto?-
-Sí. Infórmale a Filch de que los hechizos parê estarán prohibidos a partir de hoy.-
-Albus, discúlpame, pero los hechizos parê están prohibidos por la ley desde que el ministro Teror Black se comió su propio sombrero durante la exhibición de los hermanos muggles Wright.-La grulla se dirigió directamente hacia la cabeza de la subdirectora, tratando de aterrizar sobre su hombro, y la mujer se giró abruptamente para derribarla con un golpe fallido de varita.
-Entonces tendremos que investigar quien distribuye los hechizos para detener el tráfico-Albus acercó la pajarita a su boca y sopló por un pequeño agujero en el papel. Inmediatamente el pájaro se hinchó y extendió las alas dispuesto a comenzar el vuelo.-Mira: por el método muggle.-
-Si me da su consentimiento…-Minerva esquivó el ataque intencionado de la grulla hacia sus gafas y prosiguió ignorando la interrupción.-puedo crear un comité de investigación para llevar este asunt…-Aprovechando un descuido, el pájaro burló las manos de la mujer y se enterró de lleno en la boca abierta de ésta. McGonagall la cogió con rabia, apretándola con fuerza entre su puño hasta asegurarse de que no volvería a alzar el vuelo y fingiendo no ver la cara de Dumbledore, continuó.-…con la mayor eficacia posible.-
-Por supuesto, Minerva, pero…-
Enfadada, la mujer se acercó dos pasos y, de no conocerle lo suficientemente bien, Albus habría pensado que la postura que tomó era amenazadora.
-Y creo que este es un asunto de máxima prioridad. Así que agradecería que tomase en serio lo que está ocurriendo.-Al ver que los ojos del director no se centraban en ella, sino que en la grulla que agonizaba aún en su puño, Minerva aplastó la pajarita contra el escritorio y comenzó a deshacerla.
-Espera, Mi…-
-En todos mis años en este colegio, a su lado, jamás me he encontrado con esta falta de profesionalidad, y menos esperaba encontrarla en usted, Albus.- La mujer terminó de destripar el ave y esgrimió la hoja en el aire como principal prueba de su argumentación.- He de confesar que me siento terriblemente indignada con el comportamiento que…-
-Espera, Minerva, no…-
-No, Albus, déjeme terminar. Usted me conoce y sabe que respeto su trabajo y sus decisiones, y si usted no considera alarmante la situación que estamos viviendo es porque sabe algo que yo ignoro. Y ambos sabemos que admiro sus capacidades de mando y sus decisiones a la hora de actuar, pero, espero que me perdone por lo que voy a decirle, me siento completamente insultada por cómo me ha tratado desde que he entrado en esta habitación y creo que debería de replantearse su comportamiento. Su actitud no ha sido, en absoluto, la que se espera del director de un colegio, y menos de un colegio como este.-Agresivamente, como pocas veces se podía ver a Minerva MacGonagall, estampó el papel de nuevo contra la mesa y lo acuchilló con un dedo acusador, una y otra vez.- No creo que este despacho se hiciese como espacio de recreo y, aunque entiendo que de vez en cuando uno haya de liberar la mente para evitar la sobresaturación después de un excesivo trabajo, hay que tener muy poca vergüenza para ocupar las horas que debería de velar por la seguridad y el orden en la escuela haciendo pajaritas de papel.-
-Minerva…-El hombre le miró sin un atisbo de enfado. Por el contrario parecía un poco cansado y un poco inquieto por la suerte de su antigua grulla.- Entiendo su preocupación pero, puede creerme, mientras parecía que tan sólo jugaba con pajaritas de papel, trataba de descubrir la mejor manera de anular los hechizos parê.-Dijo sonriendo en dirección a su deshecha grulla.
McGonagall bajó la cabeza y se fijó en la hoja llena de dobleces, comprendiendo de inmediato la táctica del director de Hogwarts. Por su mente pasó de inmediato la idea, para nada nueva, de que estaba tratando con una persona demasiado eficiente, pero de inmediato el pensamiento quedó oculto por un inmenso arrepentimiento. Mientras alisaba el papel y comenzaba a doblarlo de nuevo para rehacer la forma de la gruya, se deshizo en disculpas por su anterior reprimenda.
Albus sólo sonrió comprensivamente y le tendió un fajo de papeles especiales para la papiroflexia.
-Creo que se nos presenta una larga noche por delante.-
"If you read this, you must make paper birds"
"Si lees esto, deberás hacer pajaritas de papel"
N/A: Este os podrá parecer un capítulo de tránsito en el que no se diga nada, pero para mi era necesario ponerlo. En toda la historia sólo hay dos capítulos que no tienen como personaje principal a Harry o a Draco, pero los dos tienen un motivo de ser. Se podría decir que son explicaciones de por qué las cosas acabarán como acabarán.
De todas formas, para compensar, subiré otro capítulo corto hoy. Este capítulo no es parte de la trama principal. Sólo es una pequeña viñeta o añadido que puede ser leído en cualquier momento entre el primer y cuarto capítulo. Luego ya se le caduca el tiempo XD.
Suerte!
Sakka Eienkami
P.D: Gracias a Liwk por avisarme de que tenía activada la opción de sólo reviews firmados y decirme cómo se cambiaba. Ahora todo el mundo puede comentar -si se quiere-
