Vivi la arrastro literalmente por los pasillos corriendo. A su lado, caminaba Kaya tranquilamente con una pequeña sonrisa.

Nami intentaba memorizar todos y cada unos de los sitios que le indicaban Vivi, pero la peliazul hablaba tan rápido que era ligeramente complicado.

De pronto, chocaron con algo. O mejor dicho, con alguien.

- ¡Mirar por donde vais!- exclamo una voz musical.

Nami miro a las chicas que tenía frente a ella.

La que acababa de quejarse, las miraba con los brazos en jarras.

Era una chica guapísima, del tipo de chicas que hacen que pierdas una buena parte de tu autoestima, solo por tenerla cerca.

Su cabello, largo hasta la cintura, y ligeramente ondulado, era negro azabache, lo que contrastaba con su piel pálida. Unas largas pestañas negras, enmarcaban unos ojos verdes como esmeraldas, y sus finos labios, destacados con brillo, estaban fruncidos en un gesto de desprecio.

- Lo sentimos…- musito Vivi.

- Que ridícula – murmuro la chica apartándose el pelo con elegancia. – "Lo sentimos" – imito con su melodiosa voz impregnada de burla.

- Pero…- replico Kaya.

- Oh, venga ¡no pierdas el tiempo con ellas! Tienes mejores cosas que hacer…– susurro una chica al lado de la morena.

Era alta, de corta melena negro-azulada y ojos azules destacados por lentes. En su cara se veía una pequeña sonrisa.

La chica de ojos verdes las lanzo una última mirada de desprecio y se marcho murmurando algo.

Nami las observo marcharse.

Nunca había conocido a nadie tan desagradable como esa tal Alvida.

-¿Quiénes eran?- pregunto Nami. Era obvio que eran bastante populares, todos parecían conocerlas.

- Alvida Yuki y Tashigi Aki – contesto Kaya.

- Un par de arpías – resumió Vivi con los ojos en blanco.

- Aki nunca ha hecho nada malo como para que la taches de arpía – replico Kaya.

- ¿Tu de que lado estas? – se quejo Vivi.

-¡Del tuyo! – afirmo Kaya.

- ¿Las conocíais de antes? – pregunto Nami.

- ¿Y quien no las conoce? – Bufo Vivi imitando la forma de andar de Alvida - ¡las divas del instituto!

- Y las más antipáticas – murmuro Nami recordando el encuentro.

- No es por nada ¡pero llegamos tarde a clase! – interrumpió Kaya señalando su reloj de pulsera y mostrando su horario.

-¡Ostras!

Las tres chicas echaron a correr por los pasillos.

Nami agradeció mentalmente la presencia de sus "guías". A saber cuanto habría tardado en encontrar el aula ella sola.

La siguiente profesora no le cayó demasiado bien a Nami. Quizás influyera el hecho de que impartiera matemáticas…

Igualmente, Nami apenas atendió durante la hora que duraba la clase.

Y sucesivamente con el resto de las asignaturas.

Para cuando termino la mañana, Nami ya estaba acostumbrada al incesante parloteo de la entusiasta peliazul.

El despertador sonaba incesantemente.

Ella trato de ignorarlo y se acomodo aun más en la cama bostezando.

Pero basto una rápida mirada a la hora para que el sueño se desvaneciera en su casi totalidad y se escuchara en la casa el acostumbrado grito de todas las mañanas.

Como de costumbre, había vuelto a dormirse.

Apresuradamente, Nami abrió el armario, y sin fijarse demasiado en lo que elegía saco una minifalda azul marino y una camiseta naranja a rayas.

Rápidamente se arreglo y salió corriendo escaleras abajo.

Tras quejarse de que su hermana no la despertase, atragantarse con el desayuno, y rezar por no perderse en el camino al instituto, salió corriendo.

Nami corría por los pasillos intentando llegar lo antes posible.

Tan rápido, que ni siquiera reparo en el muchacho que caminaba frente a ella, hasta chocar con el.

Ambos cayeron al suelo.

Nami alzo la mirada refunfuñando palabras incomprensibles mientras se levantaba y lo miro de reojo.

El chico con el que acababa de chocar, era alto, moreno, y de ojos verde oscuro fascinantes, a conjunto con su pelo.

Tenía un aire pasota bastante atractivo.

Era guapo. Muy guapo.

- ¡Joder¡Ten más cuidado! – se quejo el asesinándola con la mirada.

E idiota. Muy idiota.

-¡Piérdete! – gruño Nami lanzándole una mirada psicópata y siguió corriendo.

Ella no solía ser tan borde, pero no sabía que tenía ese chico…que la sacaba de sus casillas sin tan siquiera haber intercambiado con el ni dos frases.

Entro apresuradamente en el aula, llegando por suerte para ella, antes que la profesora y se sentó al lado de Vivi, que no apenas la saludo, comenzó con su alegre charla interminable.

Cuando terminaron las primeras clases, Nami ya casi había olvidado el incidente de esa mañana. Pero alguien se encargo de recordárselo.

Ese alguien era un chico rubio, de ojos azules, y peculiares cejas.

- ¡Hola encanto¿Cómo decías que te llamabas?- El chico se acerco a Nami con una sonrisa.

-¡No te he dicho mi nombre! – contesto Nami cortante.

-¿No? Entonces ¿Por qué no me lo dices? – insistió el sin perder su sonrisa. – Yo soy Sanji.

- Por que no me da la gana – respondió la pelirroja cruzándose de brazos.

- Interesante… ¡Me encantan los retos! – contesto el guiñándole un ojo.

- Yo diría más bien que te encantan los imposibles – replico Nami marchándose de allí.

-¡Hey¡Espera! – dijo Sanji corriendo tras de ella.

-¡Sanji!

El rubio se giro hacía un chico moreno de alegre sonrisa y preciosos ojos negros.

-¡Ven con nosotros! Ya la acosaras más tarde – dijo el chico – por cierto, yo soy Luffy D.Monkey.-se presento sonriendo.

Nami le devolvió la sonrisa y miro como se marchaba con el chico rubio…hacía donde estaba el imbecil de esa mañana.

Frunció el ceño.

- ¿Guapos, verdad? – susurro Vivi a su lado siguiendo la dirección de la mirada de la pelirroja.

- ¡Que dices! – Nami se sobresalto - ¡En absoluto!

- Claro, claro – rió Vivi dándole un codazo cómplice.- Eso dices ahora.

- Por cierto ¿Quién es el chico del pelo verde?

- Zoro Rolonoa – contesto Kaya mirándolos.

- ¿Ese tampoco te parece guapo? – pregunto Vivi con una risita.

-¡No! – mintió Nami. Si, le parecía guapo… pero no estaba dispuesta a reconocerlo.

- Mejor. Es guapísimo, si, pero un completo idiota ¡como su novia!

-¿Su novia? – Nami sintió curiosidad ¿Qué clase de chica seria capaz de soportar a semejante imbecil?

- Alvida Yuki. – Contesto Vivi - ¿Y a que viene tanto interés?

- No, por nada. Simplemente conocí a Rolonoa esta mañana.

Y explico el encuentro.


Notas de Autora (5 septiembre)

Uno de los capitulos mas largos que he escrito en mi vida n.n

Espero que os haya gustado:

Agradecimientos a: Nami-Haruno, Anita-Asakura, EspadachinaSuly, JessyMoon15, AngelNemesis y a Maya ¡Gracias por leer!