-¡Que guapa! – exclamo Luffy mirando a la pelirroja con admiración.

- Gracias – contesto Nami sonrojándose. No por nada había dedicado toda la tarde en decidirse (sin contar la peligrosa incursión al cuarto de Nojiko en busca de una de las camisetas favoritas de su hermana)

Empezaron a caminar tranquilamente, y Luffy empezó a ponerse nervioso.

- Por cierto…respecto a lo de hoy… no estaremos solos – musito el moreno evitando mirarla.

-¿No?- Nami lo miró interrogante.

- Veras… también estará un amigo y su novia. Es que su novia quería organizar una cita para cuatro… y ¡lo siento! Debería habértelo dicho antes. Quizás no quieras venir ¡Y lo entenderé! Yo…

- No pasa nada – comentó Nami quitándole importancia al asunto, y sonrió. Una cita era una cita. Aunque no estuvieran solos.

Su sonrisa no tardo en esfumarse, al conocer a la pareja que les acompañaría.

¡Llegas tarde, imbecil! – exclamo Zoro al verlos llegar. Y a su lado, estaba Alvida esbozando una radiante sonrisa.

- No hagas caso Luffy-kun ¡solo han sido unos minutos de nada!

Nami quedo sorprendida. Cuando la había conocido, para dirigirse a ella y a sus amigas había utilizado un todo de desprecio. Pero en esos momentos, su voz no podía sonar más dulce.

- ¡Hola! – Saludo Luffy - Os presento a Nami-chan.- dijo señalándola.

Nami deseo desaparecer.

- ¡Valla! ¿Esta no es la nueva? – pregunto Alvida mirándola.

Zoro la miró durante un instante, y sus ojos se cruzaron con los de Nami. Ella, aparto la mirada, tímidamente.

- Si, es nueva – dijo Luffy.

- Espero que seamos amigas – dijo Alvida sonriendo y tendiéndole la mano a Nami.

Nami la miró. Alvida estaba incluso más radiante que la vez que la había visto en el instituto.

- Claro – asintió cogiendo la mano, y esbozando una pequeña sonrisa.

Alvida se soltó instantáneamente y miró a Luffy.

- Aunque ¡Luffy-kun! Cuando sugerí una cita doble, pensé que hablarías con Tashigi. – comento Alvida, como si careciese de importancia.

Luffy se encogió de hombros.

- Tashigi es muy aburrida.

Alvida miró desafiante a Nami.

- Por cierto Nami, está es Alvida – señalo a la esbelta morena – y este gruñón de aquí es Zoro.

Nami tragó saliva y los miro desafiante. No iba a permitir que esos dos le arruinaran la cita…

Y no le importaba tener que aguantar a Alvida toda la tarde. Era SU cita, y mientras Luffy estuviera con ella, todo iría bien.

O al menos eso creía…

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-¿Me acompañas al baño Nami-san? – preguntó Alvida sonriente.

Nami asintió y ambas chicas empezaron a andar. Cuando llegaron, al baño, Alvida saco una pintalabios del bolso, y tras retocarse el maquillaje, se giro hacia Nami.

- No se que te has podido pensar, pero ¡Mantente lejos de Luffy! – Desafío la morena – Además, alguien como tú, no pega con un chico como él. – afirmo.

Nami la miro perpleja.

-¿Por qué no?

- Un chico como él, necesita a alguien como yo a su lado. No alguien como tú. - Alvida sonrió de una forma maliciosa.

¿A que venia todo eso? Entonces una sospecha le cruzo por la mente.

A Alvida le gustaba Luffy. Podía estar saliendo con el borde de Zoro, pero en realidad le gustaba su mejor amigo.

Entonces tuvieron sentido todos los gestos que ella atribuyo a "amistad". La voz dulce cada vez que le hablaba, consultarle su opinión sobre cualquier cosa, agarrarse a Luffy en la película de miedo…

Entonces lo decidió.

- Eso lo veremos – contesto, desafiante. No iba a ceder terreno. Y menos, ante Alvida.

Alvida la miro, con los ojos verdes chispeantes de furia.

Había comenzado una guerra.

………………………………………….

-¡Es increíble lo que tardáis las chicas en el baño! – masculló Zoro mirándolas con el ceño ligeramente fruncido.

- ¡Lo sentimos! Hablábamos de… - Alvida sonrió – cosas de chicas.

Zoro la miro y su semblante se suavizo. Nami observo aquel detalle y se sintió molesta. No era por que le gustase ese cabeza hueca, no, pero no le agradaba nada ver como Alvida jugaba con él.

Entonces tomo una decisión.

Iba a quedarse con Luffy, si, pero, también le abriría los ojos a Rolonoa.

Y sonriendo, dedico él resto de la tarde a tramar complejos planes (que probablemente nunca llevaría a cabo) en contra de Alvida.

………………………………………….

-¿Eso te dijo? ¡Esa maldita arpía…!- A pesar de que solo eran las nueve de la mañana, estaba claro que Vivi tenia bastante energía.

- ¡Baja la voz! Todos nos están mirando – musito Kaya, ligeramente sonrojada.

Nami se encogió de hombros. Otra de las cosas a las que se estaba acostumbrando, era a ser el centro de atención.

-¡Bah, miraran lo guapa que soy! – afirmo Vivi riéndose. – Pero insisto, hay que hacer algo. ¡No te preocupes, Nami! ¡Nosotras te ayudaremos!

Nami sintió un escalofrío.

Apenas la conocía, y ya presentía que Vivi tenía unas ideas altamente peligrosas. Por no decir surrealistas. Pero por otra parte… ya tenía bastantes problemas ¿Qué importaba uno más?

- Por cierto, Nami ¿Qué día vendrá tu madre? – pregunto Kaya tímidamente.

- El miércoles ¿Por? – contesto Nami intrigada.

- He leído muchos de sus artículos y me encantaría conocerla – afirmo Kaya sonriendo.

Nami le devolvió la sonrisa. A veces olvidaba que su madre era bastante conocida… entre la gente a la que le gustaba leer.

-¡Sin problema! Ya te la presentare, pero te advierto que en persona es mucho menos interesante – afirmo Nami con una risita maquiavélica.

-¡No creo! Seguramente, como tú la conoces, no le ves ningún misterio, pero seguro que a mi, tu madre me fascina. – afirmo la rubia.

- ¡Eso! A lo mejor nos da una buena idea. Los periodistas siempre tienen buenas ideas – intervino Vivi.

Nami se sintió sobresaltada.

-¡Nada de contarle a mi madre algo sobre Luffy o Alvida! – Gritó atrayendo más miradas - ¡Si lo hacéis, mi vida será un continuo interrogatorio! Querrá saber todo, y con detalles ¡Prometer que no diréis nada!

Vivi se echo a reír.

-¡Te doy mi palabra de boy scout!- Afirmo contenta.

-¡Tú no eres una boy scout! – Intervino Kaya riéndose – pero por mi parte, tranquila ¡Seré una tumba!

Nami miro a Vivi que finalmente, dio su palabra de una forma válida. (Tras varios intentos de dar una palabra que carecía de valor)

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- ¿De verdad es necesario hacer esto? – preguntó Nami.

Estaba agazapada tras una puerta entreabierta, junto a Vivi y Kaya, con un precario equilibrio… espiando a Alvida.

-¡Claro que sí! En el amor, hay que conocer todos los puntos débiles de la rival…ya sabes ¡En la guerra y él amor todo vale! – afirmo Vivi, sin quitarle los ojos de encima a Alvida.

- Si, hasta ahí llego ¡Pero esto es pasarse! – insistió Nami intentando no caerse...y tirar a las demás durante su caída.

- Cuando tengamos algún jugoso secreto inconfesable suyo no pensaras lo mismo – susurro Vivi.

- No creo que le saquemos un secreto inconfesable persiguiéndola por el instituto – intervino Kaya.

- ¿Quién ha dicho que solo la vamos a perseguir por el instituto? – pregunto Vivi.

Entonces se hizo un incomodo silencio entre las tres amigas.


¡Hola! Cuanto tiempo sin actualizar... pero aqui estoy (y en compensación, este capitulo es un poquito más largo de lo habitual) Con la batalla vs Alvida, Nami empezara a acercarse a Zoro... si, dentro de poco (por fin) empezara el ZoNa (aunque por ahora habra más LuNa)

Muchas gracias a todos los que estais siguiendo este fic (y cabe destacar lo pacientes que sois XD).

¡Gracias por leer!