LA VIDA Y UN PAÑUELO

Capítulo 2: Enfrentamiento

El primer fin de semana en el internado había llegado sin previo aviso, era una temprana mañana de sábado y Sakura se encontraba en el baño de su habitación correspondiente disfrutando de una relajante ducha, su compañero de cuarto, el misterioso Sai, todavía no se había levantado, era normal, teniendo en cuenta que la noche anterior había llegado cerca de las 3 de la mañana. Sakura no se explicaba qué podía hacer un chico de 17 años a esas horas solo por la calle. Podría pensar fácilmente que había quedado con unos amigos de fuera del internado para salir de fiesta, pero le resultaba extrañamente raro el que se diera ese hecho, debido principalmente a que en el propio internado no tenía amigos, si era incapaz de llevarse bien con nadie en un internado que tiene más de 1000 alumnos ¿cómo iba a tener una pandilla de amigos fuera del mismo? Además, tampoco se le veía un chico lo suficiente marchoso como para salir los fines de semana a los bares para emborracharse, más bien parecía serio y demasiado educado, tal vez en exceso.

Desde el primer contacto que tuvieron aquella noche que le sorprendió entrando por la ventana de la habitación apenas habían coincidido en la habitación, y en las extrañas ocasiones en que lo hacían, su comunicación se basaba en un ligero saludo y un silencio que se le hacía muy incómodo a la muchacha. Sai era muy, pero que muy raro. ¿De verdad salía con mujeres mayores? ¿Cómo era posible que un tío tan carca le gustara a una mujer cuarentona? Ella imaginaba que precisamente lo que necesitaban las mujeres de mayor edad en sus aventuras amorosas era pasión y entretenimiento. Tal vez era que simplemente era bueno en la cama, y con esa apariencia arrebatadora y embriagante de seguridad que despojaba cada uno de sus movimientos era suficiente para encandilar a una mujer.

"Dios mío" pensó la pelirrosa "¿Será como una especie de Adonis?" se preguntó a sí misma sorprendida de haber conocido a una persona así, ella sola se entretejía sus paranoias mentales.

"De todos modos creo que será mejor que no se entere de que soy una chica, no me fio mucho de él"

Salió del cuarto de baño, ya duchada y aseada, con la peluca perfectamente colocada y vestida como todo un adolescente de 17 años. Observó cómo Sai se levantaba de la cama con parsimonia, los rayos de la luz del sol se habían colado entre las diminutas rendijas de la persiana y parecía que su compañero tenía el sueño ligero, porque se frotaba los ojos todavía empañados de sueño, pero ya estaba en pie con el nítido contacto de la luz de la mañana.

-Bueno días – saludó Sakura tratando de ser cortés.

Obtuvo un bostezo como respuesta y Sai se dirigió al baño sin contestarle, debía de estar todavía demasiado dormido, o eso pensaría ella si fuera otra persona, pero siendo Sai, seguro que era su "manera cortés" de saludarla por la mañana.

Frunció el entrecejo mientras se sentaba en la cama y se ataba los cordones de las zapatillas, hoy tenía una cita muy importante.


- ¡¡Ino!! ¡Te estábamos esperando!

- ¡Hola chicas! Lo siento, me quedé dormida, he venido lo más rápido que he podido…¿he hecho esperar mucho al equipo?

- Tranquila – contestó una de sus compañeras – todavía falta Hinata, la verdad es que es muy extraño que nuestra manager esté tardando tanto, normalmente es muy puntual…

- Bueno, no siempre se puede ser perfecto… - comentó la rubia inspirando pacíficamente en dirección al cielo.

Aquel era uno de los más maravillosos sábados que a Ino se le iban a presentar en mucho tiempo, normalmente el club de baloncesto solía realizar 3 reuniones al año, una por cada trimestre, en las cuales ambos equipos, tanto el de chicos como el de chicas, disfrutaban de un día de diversión. En este caso se había escogido el parque de atracciones como lugar de encuentro.

El clima ayudaba a la gran cita, el sol se presentaba deslumbrante en el firmamento de un color azul nacarado, y ni una nube se asomaba ni siquiera por el horizonte, prácticamente ya se habían reunido todos, la rubia pudo distinguir entre el grupo de los chicos a su tan apreciado Sasuke.

Sasuke…

Alto, atlético, guapo, inteligente… Lo tenía todo, le había conocido en el campeonato de baloncesto de verano, y desde el mismo instante en el que toparon juntos, quedó prendada de él.

FLASHBACK

Había tenido un día horrible, la pobre Ino se dirigía hacia los vestuarios en busca de toallas para el equipo, el manager tuvo que marcharse un par de días antes por asuntos familiares, y le había tocado hacer parte de su trabajo. Caminaba lenta y trabajosamente, con los hombros caídos y una expresión mustia en su rostro, acababan de jugar su último partido y habían perdido, en semifinales, les había faltado tan poco para llegar a la final…

Oyó el tímido sonido de un trueno lejano, decidió acelerar el paso, pero en cuestión de segundos la intensa lluvia le había dejado calada hasta los pies, maldijo para sus adentros y se decidió a realizar un sprint final para llegar a los vestuarios cuanto antes y resguardarse. Tan mala suerte tuvo que tropezó con un bache del pavimento y cayó de bruces al suelo.

- ¡Maldita sea! No podía tener peor día… - trató de levantarse - ¡ouch! Lo que faltaba, creo que me he torcido el tobillo… - hizo un puchero - ¡aaahhhh! ¡quiero largarme de aquí cuanto antes!

El ligero murmullo de unos pasos llegó hasta sus oídos, un par de zapatillas de deporte estaban inmóviles frente a ella, alzó la vista.

- Si sigues ahí tirada te resfriarás.

Ino se sonrojó hasta más no poder, ante ella se alzaba el chico más guapo que hubiera visto en su vida. Sus ojos negros como el más puro de los carbones la observaban con cierta indiferencia y el rasgueo de sus párpados le daban un toque de autoridad a su mirada. Unos finos labios que se cerraban, mostrando una graciosa comisura. Una tez aterciopelada que forraba delicadamente una finas pero a su vez varoniles facciones. Una voz ronca y profunda voz que inundaba todavía sus oídos.

Meneó la cabeza, debía despertar de su ensoñación cuanto antes y contestar a ese atractivo extraño.

- Yo… bueno… me he caído… mi tobillo…

- Torpe – sentenció él - ¿no puedes ni siquiera levantarte? – no esperó su respuesta dado que sus bien trabajados brazos le habían agarrado de los hombros para levantarla.

- Gracias… - dijo ella abrumada en su propio éxtasis.

- No apoyes mucho el pie – dijo él ignorando su comentario.

Nuevos pasos se volvieron a escuchar.

- ¡Inoooo! ¿te encuentras bien? – vociferó una de sus compañeras de equipo a la vez que llegaba hasta donde estaban ellos.

- Tu compañera se ha torcido el tobillo – masculló el muchacho – llévala a la enfermería.

- Ah… sí… claro… - contestó la muchacha con las mejillas completamente rojas.

Él no dijo nada más, se alejó a paso presto de las dos muchachas.

- ¡Espera! – interrumpió la rubia antes de que él desapareciera - ¿cómo te llamas?, debería de agradecértelo en condiciones.

- ¿Es que no sabes leer? – dijo él sin ni siquiera girarse, y continuó su camino.

Ino entonces cayó en la cuenta de que su nombre estaba escrito en su camiseta.

Dorsal número 10.

Uchiha Sasuke.

- Ah…. Los del Konoha Junior High están todos tan buenos… - comentó la compañera de Ino.

- ¿Konoha Junior High?

FIN FLASHBACK

- ¡Mira Ino, allí viene Hinata!

La susodicha se dio media vuelta, la larga cabellera de Hinata ondeaba al viento a la misma velocidad que sus pies se movían a la carrera.

- Espera… ¿viene con alguien más?

- ¿Alguien más? – dijo Ino más para sí misma que para el resto de las chicas – oh, no…

La figura disfrazada de Sakura acompañaba a la de Hinata en su acelerada carrera.

- ¿Pero por qué…? – dijo por lo bajo a la vez que se tapaba la vista con la mano.

Finalmente Hinata y Sakura llegaron al lugar de encuentro.

- Perdonad… el… retraso… - dijo Hinata entre jadeos – quedé… con Nishiwaki-san… pero se perdió de camino a nuestra cita….

- ¡Hinata! ¿estás saliendo con Nishiwaki-san? – preguntó una de las muchachas completamente sonrojada. A Ino se le escapó un pequeño jadeo que Sakura interpretó como risa contenida, la miró con mala cara.

- Nooo…. no… - respondió la joven azorada - es solo que… Nishiwaki forma parte de nuestro club desde el jueves… como necesitaba un ayudante en los quehaceres del equipo… y me dijo que aunque no hubiera comenzado su trabajo de encargado… quería venir a la cita para conocer a la gente del club… por eso…

- Eeeeeeeehhhh, ¿Qué éste burro está en el equipo de baloncesto como encargadoooo? – vociferó Ino a la par que señalaba acusivamente a Sakura, ésta sólo le devolvió el desdeñoso gesto con una sonrisa de autosuficiencia.

- Deberías de estar contenta, Yamanaka-san, tener a tu amigo de toda la vida aquí en el equipo también.

- Sí… ya… - respondió ésta en un tono más que desconfiado.

El sonido del silbato de uno de los entrenadores del club resonó con estruendo interrumpiendo la conversación, todos los miembros del club se giraron hacia sus superiores, quienes decidieron que ya era la hora de comenzar tan esperado día.

-Espero que lo paséis muy bien, a las 2 nos reuniremos todos en la zona de hostelería del parque de atracciones para comer juntos – anunció uno de ellos.

Comenzaron a entrar en el complejo de ocio, e Ino aprovechó para acercarse a Sakura entre todo el bullicio.

-¿Cómo has conseguido entrar en este club? ¿No te valía con saber sólo en qué club estaba?

-Me dijeron que necesitaban a alguien de ayudante de manager, así que le dije a mi buen amigo Naruto que hablara con Hinata y no tuve ningún problema en entrar – contestó sacándole la lengua.

-Pues que sepas… - comentó la rubia con la voz crispada de la rabia, maldeciría un millón de veces a Uzumaki Naruto - ¡que no pienso dejar que me amargues el día! – dijo a la par que corría en busca de sus compañeras de equipo.

-¡Pues que sepas tú también que ya sé quién es el chico que te gusta! ¡No te lo pondré fácil! – gritó Sakura a pleno pulmón.

Ino ni siquiera se giró para contestarla, continuó su camino haciendo caso omiso.

-Ya veremos quién gana esta partida… - murmuró la disfrazada pelirrosa.


Ino se estaba empezando a cansar, las tres horas hasta el momento más estresantes de su vida habían ocurrido desde el momento en el que se encontró en el parque de atracciones con Sakura. Fuera a donde fuera ahí estaba la sombra de la desaliñada pelirrosa, persiguiéndola como si de un delicuente se tratara. Ino ya no podía más, ni siquiera sabía (ni quería saber) cómo se las había ingeniado Sakura para lograr colarse en la interminable fila de la montaña rusa y conseguir sentarse detrás suyo. Su paciencia estaba sobrepasando con creces su límite, así que decidió acercarse a su amiga para decirle unas cuantas verdades.

-¡Sakura! – la llamó, la aludida se sobresaltó detrás del poste desde donde la estaba vigilando – tenemos que hablar, ¡sal ya de ahí! ¿o te piensas que no sé dónde te escondes?

-Está bien, está bien… - se rindió la joven disfrazada.

Ino se acercó a ella a pasos agigantados, las henchidas mejillas y el color rojo carmesí que se apoderaba de ellas eran pruebas fieles de su ya notorio enfado.

-Ya está bien, ¿no?

Sakura desvió la mirada, haciéndose la ignorante y comenzó a tararear una canción, haciendo como si no supiera nada de lo que le estaba comentando.

-¡¡Sakuraaaaaaaaaaaaaa!!

-¡Ssssshhhhh! ¡está bien! ¡está bien! Pero no grites mi nombre así, o la gente sospechará…

-¿Acaso no te estás cansando de todo esto? – dijo Ino ya con un tono de voz más dulce, producto del cansancio – llevas todo el santo día detrás de mí, y eso que ni siquiera me he acercado a Sasuke…. ¡por dios! Que no soy tu hija…

-Debo estar preparada ante cualquier peligro, llámese "hombre", que se te acerque, no pienso dejar que tus tonterías vayan todavía más lejos solo porque estés en el mismo parque de atracciones que ese estúpido.

-¡Sasuke no es ningún estúpido! ¡aquí la única estúpida eres tú! – chilló Ino interrumpiendo cualquier réplica que su compañera pudiera expresar.

-Escucha, no pienso rendirm…

-Como te vuelva a ver cerca de mí en lo que resta de día… ¡te juro que te arranco esa estúpida peluca que llevas delante de todo el equipo!

-Pero In…

-¡Y no hay más que hablar! ¡Hum!

La rubia se marchó del lugar con sus aires de enojo alrededor de ella, dejando una atmósfera incandescente alrededor de Sakura, quien hundió los hombros y se agachó de cuclillas en señal de derrota.

-¿Es que ahora me odia o qué?

Una ligera brisa golpeó con suavidad la mejilla derecha de la muchacha, en ese momento se sentía el ser más solitario del planeta, parece ser que su estrategia de vigilar a Ino e impedir que tuviera contacto alguno con ese Uchiha sólo había creado un ambiente de mayor hostilidad entre la rubia y ella, sus ánimos comenzaron a decaer y le entraron ganas de marcharse de allí.

Sin embargo, ese sentimiento de abandono rápidamente dejó de tener cabida en su mente ante la escena que se le estaba presentando justo en ese momento.

Su buen camarada, el tal Uzumaki Naruto, discutía acaloradamente a escasos metros de ella con el "inigualable" Uchiha Sasuke, palabras tales como "estúpido" "gilipollas" o "imbécil" martilleaban el acontecimiento, pareciera que el ambiente fuera a explotar de un momento a otro, como si de una guerra se tratara. La violencia no se hizo de esperar en el momento en el que los dos muchachos se cogieron del cuello de la camiseta. Sakura vio en ese momento su gran oportunidad para entrar en escena.

-¡Ey ey! ¡chicos, tranquilizaos! – la joven se interpuso entre ambos extendiendo sus brazos para separarlos – no creo que sea el lugar ni el momento para pelearos aquí.

-¡Apártate Nishiwaki! ¡Me voy a cargar a éste gilipollas! – soltó un Naruto completamente fuera de sus cabales.

-¿Tú? ¿a mí? ¿desde cuándo los cerdos vuelan? – respondió mordazmente el Uchiha.

-¡Cállate! ¡te demostraré de qué pasta estoy hecho, ven aquí si te atreves, gallina!

-¡El único gallina aquí eres tú, Uzumaki!

Ambos jóvenes, se acercaron aún más pese a que Sakura trataba de separarlos, por un momento se vio semi aplastada entre los cuerpos de ambos, hasta que con un gran esfuerzo logró dar un empujón a cada uno de los muchachos logrando que éstos dieran un par de pasos hacia atrás.

-¿Pero qué narices os pasa?

-¡Es éste cabeza de gallina! – replicó Naruto - ¡dice que no valgo para jugar al baloncesto y me ha invitado a dejar el equipo!

-Yo sólo digo la verdad, eres un maldito patán que no sirve ni para recoger los restos de basura – contestó con parsimonioso enfado Sasuke.

-¡Serás…! – Naruto se abalanzó contra Sasuke, pero Sakura logró interceptar el intento de éste.

-¡Parad ya! ¡a este paso arruinaréis el día de fiesta del club! ¡hay otras maneras de enfrentarse sin utilizar la violencia!

-¿Y tú quién coño eres? – preguntó con marcada molestia el Uchiha.

-Nishiwaki Konohamaru, desde el jueves pertenezco al club de baloncesto, soy ayudante del manager.

-Como sea… no me interesáis ni tú ni tu vida, ahora dejadme los dos, tengo cosas mejores en las que entretenerme que tratar con un inútil y un novato de mierda.

-¡Espera! – irrumpió Sakura de nuevo mordiéndose la lengua, algún día no muy lejano le haría tragarse sus propias palabras al Uchiha – tengo una idea que hará que vuestras diferencias se solventen sin el menor tipo de violencia.

El Uchiha paró en seco, todavía de espaldas, y Naruto se dedicó a dirigirle una mirada llena de interés.

-Es muy sencillo, una competición…

-¿Competición? – preguntó Uzumaki.

-Sí - aclaró Sakura – allí – finalizó mientras señalaba uno de los puestos del parque – tiro al blanco, quien acierte el mayor número de disparos se considerará el ganador, así, si Naruto gana, tendrá que quedarse en el equipo con tu pleno consentimiento, y si Sasuke, ganas tú, podrás echar a Naruto del equipo.

-¡Muy bien! ¡te demostraré de lo que puedo llegar a ser capaz, y entonces me reconocerás como uno de los mejores jugadores del equipo!

-¿Y quién dice que vayas a ganar, idiota? – replicó el Uchiha – muy bien – dijo cerrando el trato – al mejor de diez.

-¡Hecho!

Los dos muchachos se dirigieron al susodicho puesto, mientras tanto una maquiavélica sonrisa se fue dibujando en el rostro de Sakura, si no podía estar junto a Ino para vigilarla… se quedaría al lado de Sasuke para que no se topara con ella, así le fuera la vida en ello.

CONTINUARÁ

Capítulo cortito, ya lo sé, pero me pareció mejor dejarlo aquí porque sino iba a salir algo demasiado largo. Bueno, más o menos hemos tenido una medio-presentación de Sasuke, con su mal carácter característico de él. La verdad es que no ha habido mucha acción en este capítulo, pero quería aclarar el momento en el que Ino conoce a Sasuke y sentar mejor las bases del siguiente capítulo que ya tendrá bastante más tela que cortar.

Por cierto, siento mucho mucho mucho haber tardado tanto en actualizar, pero la inspiración me llega con mucha dificultad, de hecho este capítulo no me parece lo suficientemente interesante, pero tampoco soy partidaria de que los momentos romance Sasusaku se den a la primera de cambio, más que nada porque no van no con el carácter de Sasuke, ni con el carácter de Sakura en este fic.

Sin embargo, en el próximo capítulo habrá alguna que otra situación embarazosa para nuestra querida Sakura.

De todos modos, agradezco muchísimo los comentarios que me habéis brindado en el capítulo anterior, seguid dejándome algún comentario, por favor, que siempre animan al escritor a seguir con su trabajo, de hecho, si me forcé a acabar este capítulo, fue porque me releí una y otra vez vuestros comentarios.

Bueno, nada más que añadir, espero que nos veamos en el próximo capítulo ;)

-sakura-hop-