LA VIDA Y UN PAÑUELO

Capítulo 5: Victoria personal

-¡Muy bien chicos! En quince minutos comenzamos... – la profesora Kurenai dijo las mágicas palabras tras dar un pitido con el silbato, todo el curso de segundo del Konoha Junior High se encontraba en la amplia playa de la ciudad de Hokkaido, eran las cuatro de la tarde y el día estaba un poco nublado, perfecto para la ginkana, de ese modo el sol no les asfixiaría nada más comenzar.

La joven profesora se dirigió a sus dos compañeros de trabajo, Asuma y Kakashi disfrutaban de la fresca brisa de la tarde tumbados en un par de hamacas, el de barba aspiraba silenciosamente de un cigarrillo mientras observaba disimuladamente las nubes y el de pelo blanco se escondía detrás del último número de la serie de libros "Icha icha paradise" un tipo de lectura que se podría catalogar entre la erótica y la comedia.

-Menudo par estáis hechos... los chicos emocionados con la ginkana y vosotros aquí marginados del resto del mundo.

-Aaaahhh... déjales, Kurenai – respondió Asuma – son jóvenes y están llenos de energía, nosotros ya no tenemos el vigor de antaño y no somos capaces de seguirles el ritmo.

Kakashi simplemente pasó de página.

-Oh... por Dios... oírte decir eso es como oír a un abuelo, ¿por qué no vamos a animar a los chicos?

-De eso nada, para un rato en el que podemos disfrutar de nuestro tiempo libre... y encima en la playa.

-Asuma...

-Venga, tanta responsabilidad tuya me da urticaria – interrumpió el profesor - ¿por qué no te unes a nosotros? – y rápidamente se hizo un poco de lado para dejarle espacio a la mujer en su hamaca mientras le guiñaba un ojo más que amistosamente.

-¡Asuma! – exclamó la mujer mientras le daba una ligera patada en el muslo.

-¡Ouch! Mujer... sólo bromeaba...

Kurenai le miró recelosa y suspiró en señal de derrota. Kakashi volvió a pasar de página.

-¡Profesora Kurenai!

La mencionada se dio media vuelta y observó a Hinata que se acercaba a paso rápido.

-¿Qué ocurre?

-Bueno... la verdad es que necesitamos su ayuda, para la carrera de velocidad necesitamos a alguien que vigile en la salida, pero también necesitamos a otra persona que vigile en la meta, y los participantes no se fían del resto de alumnos como árbitros... necesitaríamos a alguien imparcial...

-¡Eso está hecho! ¡Asuma, Kakashi, arriba! – y rápidamente les hizo levantar de sus hamacas – vosotros haréis de árbitros.

-¿Qué? con que vayáis Kakashi y tu ya es suficiente... – dijo Asuma dispuesto a tumbarse de nuevo.

-De eso ni hablar, no se les puede dar tan mal ejemplo a los alumnos, ¡os quiero ahora mismo en vuestros puestos!

-Vaya... ahora que estaba tan interesante... – murmuró Kakashi desganado.

Kurenai observó la triste escena.

-Dos hombres de mediana edad... actuando como si fueran críos de 15 años... – en un visto y no visto la profesora les requisó el libro y el paquete de pitillos a los dos - ¡hasta que no cumpláis con vuestro cometido no recuperaréis esto! – dijo mientras metía las cosas en su bolsa de playa - ¡y no quiero quejas!.

-Kurenai... – dijo Asuma muy desmotivado – no me...

-Escucha – le dijo la mujer al oído en un sensual susurro – puede que esta noche le dé un premio al árbitro más esforzado... tu y yo... una cena romántica...

Dulces palabras que recorrieron la mente del profesor como una veloz flecha, su rostro enrojeció y se formó una expresión ligeramente lasciva en su rostro.

-¡Kakashi, vamos, tenemos que preparar la prueba!

-¿Cómo? – y antes de que pudiera decir nada estaba corriendo al son del ritmo de Asuma.

Las dos chicas se quedaron observándolos, Hinata sorprendida y Kurenai complacida.

-Ay Hinata... todos los hombres tienen el mismo punto débil...

-¿A qué se refiere, profesora?

-Nada... lo sabrás cuando seas más mayor... ¡vamos!


-¡Muy bien, dos equipos de cuatro personas cada uno! Disponeos en la línea de salida – exclamó Asuma señalando una cuerda de unos ocho metros extendida – os colocaréis alternando una persona de cada equipo, ¡y no quiero codazos nada más salir! El equipo cuyos miembros lleguen antes a la meta gana, así de simple, la distancia son 20 metros.

-¿Desde cuándo el profesor Asuma se entusiasma tanto con los deportes? Si normalmente es más vago que cualquiera de nosotros... – murmuró Shikamaru al oído de Kiba mientras se disponía en la línea de salida.

-No lo sé... y tampoco me importa... más te vale que te esfuerces, Shikamaru, sino Naruto lo va a pasar mal para derrotar a Sasuke...

-Como si fuera tan fácil... tu vas en el equipo de Sasuke, así cualquiera, es el equipo que mejores deportistas tiene.

-Bueno... me vendrá bien para tener más éxito con las chicas – dijo socarronamente Inuzuka mientras se erguía con orgullo.

-Menudo razonamiento...

Cuando los ocho jóvenes se hubieron dispuesto en la línea de salida Asuma alzó el brazo, mientras tanto Kakashi y Kurenai estaban en sendos extremos de la línea de meta para registrar mejor la llegada. Los alumnos se agolpaban alrededor, las chicas animando al equipo de Sasuke en su mayoría. Sakura y Naruto estaban en primera fila para ver mejor el acontecimiento.

-¡Ánimo Shikamaruuuuuuuuuuu, corre como si la vida te fuera en ello! – gritaba Naruto enérgicamente.

-¡Ánimo a todos, chicos, machacad a esos niñitos de papá! – coreaba a su vez Sakura.

El brazo de Asuma bajó del todo, señal de que la carrera comenzaba, y todos los participantes salieron disparados de la salida. Todo el mundo se puso a gritar desaforadamente apoyando a su equipo preferido. Ino observó la carrera con el corazón a punto de estallar, rezando internamente porque el equipo de Sasuke ganara, después de que Tenten le comentara su plan al completo, era lo único que realmente podía hacer, rezar para que la suerte estuviera de su lado.

FLASHBACK

-¡Tenten! ¡¿cómo se te ocurre ponernos como premio de una competición?! – gritó la más que enérgica Yamanaka, con la vena de la sien remarcada por el enfado. Detrás suyo permanecían de pie Temari, con una expresión de poco convencimiento y Hinata con el rostro todavía coloradísimo por la vergüenza.

-Es... escucha Ino, no es lo que piensas...

-¡¿Cómo que no es lo que pienso?! ¡¡No somos tres trozos de carne dispuestos a calmar las hormonas de un ejército de tíos salidos!!

-¡¡Es que no es eso!! ¡¡déjame explicarme!!

Ante el severo grito de Tenten, Ino tuvo que callarse, esperó reticente a que la de moños se explicara mejor.

-A ver... – comenzó la muchacha – está claro que el equipo de Sasuke es el que lleva las de ganar, así que... cuando ganen, probablemente Sasuke sea el que más puntos tenga, de este modo cuando tenga que elegir a una de vosotras, Temari y Hinata se echarán para atrás... podéis decir que os encontráis mal... o lo que se os ocurra, lo que importa es que a fin de cuentas Sasuke elegirá a Ino lo quiera o no, ¡es la oportunidad perfecta para que puedas estar a solas con él y sin que nadie os moleste!.

-Esto... puede que los planes de Tenten sean un poco descabellados, pero... lo está haciendo sólo por ti, Ino, además, a mí no me importa retirarme, si alguien me eligiera probablemente me desmayara de la vergüenza – susurró la tímida Hinata.

-Hinata tiene razón – apoyó Temari poniendo una mano sobre el hombro de la Hyuuga – a nosotras no nos cuesta nada retirarnos y tú lo tendrás mucho más fácil, es un plan sencillo y eficaz, ¡ánimo Ino!.

-¿Entonces qué te parece? – preguntó Tenten expectante.

-Es... está bien... espero que las cosas salgan como lo has planeado...

-Sólo tienes que confiar en la capacidad de Sasuke... y no pongo en duda que Sasuke es el mejor deportista de nuestro instituto... – dijo la de moños guiñándole un ojo.

-Tienes razón...

FIN FLASHBACK

-¡Y el equipo ganador es el equipo de Sasuke! – exclamó Kurenai tras pitar con el silbato, los chicos del equipo victorioso saltaron de alegría, mientras que los demás se quedaron sentados en la arena de la playa con los hombros caídos.

Ino salió de su ensimismamiento, y comenzó a aplaudir con el resto de alumnos, su victoria personal estaba cada vez más cerca.

-¿Qué puñetas ha pasado? – preguntó la disfrazada Sakura a Shikamaru, quien estaba tendido en el suelo jadeando.

-Pues que... ellos... son mucho.... más... rápidos que... nosotros...

-¡Maldita sea, no podemos dejar que nos ganen en la siguiente prueba! – dijo la pelirrosada de mal humor. Observó a Sasuke que se alejaba del evento junto con su amigo Neji, por un momento sus miradas se entrecruzaron, él la miró con altanería y superioridad, seguro de sí mismo, ella por su parte le devolvió una mirada centelleante y dispuesta a combatir hasta el final, todavía quedaban cuatro pruebas, y ella confiaba en los participantes de su equipo.

Decidió no pensar en lo furiosa que estaba con Sasuke y concentrarse en la siguiente prueba.

-Es la de sumo – oyó decir a Naruto entre sus divagaciones.

-La de sumo... – murmuró Sakura.

-No os preocupéis por eso, en esta prueba ganamos, eso seguro - trató de tranquilizarles Shikamaru.

-¿Cómo puedes estar tan seguro? – preguntó Sakura.

-Muy sencillo, Konohamaru, simplemente tienes que verlo...

La competición de sumo iba a dar comienzo en cinco minutos, mientras los participantes se disponían. Kakashi, a un lado del círculo delimitador del campo iba dando las instrucciones.

-Esta competición de sumo difiere de las normales chicos... os dispondréis los ocho en el campo, y el equipo que acabe con el último participante en el círculo es el que gana, en caso de que todos hayáis salido, gana el equipo cuyos miembros hayan salido más tarde, ¿comprendido?.

-Siii – gritaron todos al unísono.

Sakura y Naruto se hicieron paso entre la muchedumbre para ver mejor.

-¿Ése no es... Chouji? – preguntó Sakura.

-¡Claro! – dijo Naruto como si la bombilla se le hubiera encendido – con Chouji en el equipo seguro que...

-¡Que comience el juego! – gritó Kakashi bajando la mano.

Y los chicos comenzaron a empujarse los unos a los otros tratando de sacarse del círculo. Sin embargo, los jóvenes miembros del equipo de Sasuke hicieron gala de sus habilidades deportivas y en menos de un minuto era Chouji el único que quedaba en pie y dentro del círculo delimitador.

-¡Maldita sea, en esta también vamos a perder! – maldijo Naruto.

Sakura ante la impotencia apretaba fuertemente los dientes, llena de rabia, maldijo a Sasuke, y maldijo por no haberse preocupado de evaluar las habilidades deportivas de los de su equipo.

-¡Mierdaaaaaaaa! – gritó la joven - ¡haz algo gordo seboso! – continuó hablando sin pensar en que su grito lo había escuchado la mayor parte de los que se encontraban allí, incluido Chouji.

-¿Cómo.... que....? ¡¡GORDO SEBOSOOOOOOOOOO!! – exclamó el aludido fuera de sí, muy enfadado.

-Solo... estoy... ¡¡RELLENITOOOOO!! – y sacando una fuerza sobrehumana el muchacho comenzó a golpear a diestro y siniestro, los jóvenes del equipo de Sasuke fueron saliendo uno a uno disparados del círculo, ya que el incontrolable Chouji no hacía más que golpear a todo aquello que estuviera al lado suyo.

En un momento, el joven se había quedado solo en el improvisado campo de sumo. Todo el mundo se quedó mudo ante tal escena, incluida Sakura, que no daba crédito a lo que acababa de ver.

-Impresionante... – murmuró Naruto – será mejor que no le diga nada sobre sus kilitos de más de aquí en adelante.

-¡Así me gusta Choujiiiiiiiii, eres el mejooooooooooor! – gritó alocadamente Sakura tras el estupor del inicio.

-Y... el equipo ganador es el equipo de Naruto... – sentenció Kakashi aún alucinado ante el espectáculo que había dado Akimichi.

Sasuke se alejó de la zona seguido por Neji.

-Ese gordo se cargó a todos los de nuestro equipo... – comentó el Hyuuga.

-Fue porque esa...ese Konohamaru al final le puso hecho una furia... sino les hubiéramos ganado sin ningún esfuerzo... pero da lo mismo, quedan todavía 3 pruebas más, han tenido suerte una vez, pero no se volverá a repetir... – dijo el Uchiha.


La tarde comenzaba a menguar, el oleaje de la playa se había embravecido debido a que la brisa se había convertido en un ligero viento, un tanto molesto. Las nubes seguían encapotando un cielo gris neutro. Apenas había gente en la playa, a excepción de algún que otro anciano que había sacado el perro a pasear, o un par de parejas que trataban de aprovechar la intimidad que le da a la playa un día nublado.

Los alumnos del Konoha Junior High habían comenzado la ginkana a las cuatro de la tarde, eran las seis y media y cuatro de las cinco pruebas ya se habían realizado, la mayoría de los jóvenes estaban alrededor de las hamacas de Asuma y Kakashi, y éstos a su vez se encargaban de hacer el recuento de puntos individuales. Lo más sorprendente de todo el asunto es que el equipo de Naruto había conseguido empatar al de Sasuke.

Tras las pruebas de velocidad y de fuerza, tocó realizar una de fútbol-playa, en la que el equipo de Sasuke ganó 5-3, sin embargo, al llegar al partido de volei-playa, fue el equipo de Naruto el que consiguió vencer con dos sets de diferencia. Pese a que Sasuke fuera bueno en prácticamente todos los deportes, y que gracias a su participación en el partido de fútbol pudieran ganar, Sakura tenía especial habilidad en voleibol, y al haber participado con su equipo consiguió darles la victoria. Ahora sólo quedaba saber el recuento de puntos individuales.

Kakashi volvió a hacer las cuentas para asegurarse de que no se había equivocado en nada, sin embargo, Kurenai le dijo que no hacía falta volver a hacerlas, ya que todo estaba completamente revisado, así que el profesor se levantó y con el papel en la mano dio los resultado provisionales.

-Chicos... parece que hay un empate entre Uzumaki Naruto y Uchiha Sasuke... tenéis 10 puntos cada uno de vosotros... en el segundo puesto se encuentra Hyuuga Neji, y en el tercero Haruno Konohamaru.

-Así que... tendremos que resolver definitivamente esto con la prueba de surf... – dijo Naruto entre dientes.

-Eso parece... – consolidó el Uchiha más que complacido, el surf era uno de los deportes que más le gustaba practicar.

-Muy bien, entonces, a prepararse – dijo Sakura decidida.

-¡Antes de que os preparéis! – anunció Kakashi con voz seria – he de aclarar las normas de la prueba y las limitaciones.

Todos pararon en seco y se quedaron en su sitio a la espera de que retomara el discurso.

-Se permiten tres participantes por cada uno de los equipos. Sin embargo, han de ser tres personas que sepan manejarse bien en el agua, no quiero disgustos... La prueba consiste en mantenerse de pie sobre la tabla el mayor tiempo posible, y a partir de ahí aquel que se haga las mejores piruetas sobre las olas será el que obtenga mayor puntuación...

-¡Entendido! y ahora a...

-¡Espera Uzumaki! – interrumpió de nuevo Kakashi.

-¿Y ahora qué?

-Sólo una última cosa... Bajo ningún concepto debéis de ir más allá de las claraboyas blancas, aquellas que delimitan la zona exclusiva de bañistas.

-¿Eeeeehhhh? Pero en esa zona apenas hay oleaje... – reclamó Naruto.

-Por una vez estoy de acuerdo con el tío este... – apoyó Sasuke – apenas hay oleaje como para poder hacer maniobras un poco más complicadas.

-Lo sé, pero esto no es una competición profesional, y mucho menos vosotros sois profesionales, debemos de mantener la seguridad a toda costa, no quiero que ninguno de vosotros salga lastimado, así que se deberán de acatar las normas...

-Ugh... entendido... – murmuró Naruto.

Asimismo hicieron el resto de los participantes, y entonces el profesor les dio un margen de diez minutos para prepararse. Sakura observó a Sasuke enganchar su tabla de surf a su tobillo derecho, parecía que el joven manejaba demasiado bien ese deporte, simplemente observando cómo sujetaba y manipulaba la tabla podía saber que tenía bastante experiencia. Sin embargo, ella y Naruto se habían estado entrenando para poder superar esta prueba, las ganas no les faltaban, y estaba segura de que Naruto estaba igual o más ansioso que ella por derrotar a Sasuke. Cogió su tabla de surf, de color rojo con adornos en blanco y la ató a su tobillo derecho.

Ino se acercó a Sakura, antes de que ésta se dirigiera hacia la orilla del mar.

-¡Sakura!

-Oh, Ino... ¿qué quieres?

-Es sólo... ¿qué tal la venda?

-¿La venda? – dijo mientras se levantaba disimuladamente la ancha camiseta que llevaba – mira, toca. Se me debe de dar bien esto de vendar, porque está perfectamente ajustada... tranquila que no se nota nada y además es la mar de cómoda...

Ino se aseguró de que la venda estuviera bien anudada, y al comprobar que así era relajó la expresión de su rostro.

-Ten cuidado ¿vale?.

-Claro que lo tendré... no tardaremos nada en ganar al equipo de Sasuke... – respondió guiñándole un ojo.

-En fin... – dijo Ino suspirando – eso no me incumbe... tú haz la prueba sin ningún percance, que es lo que verdaderamente importa...

Sakura miró desconfiadamente a Ino, sin embargo hizo caso omiso de sus últimas palabras y se despidió enérgicamente de ella.

-¡Ya verás cómo les fundo a todos! – dijo antes de echar a correr a la orilla.


-Preparados... – anunció Kakashi mientras alzaba el brazo - ¡YA! – dijo bajando su brazo levantado velozmente.

Los seis participantes echaron las tablas de surf al agua, se tumbaron boca abajo sobre ellas y moviendo brazos y pies se internaron en el mar. Sakura observó a Naruto, cerca suyo, y a Haku, el otro miembro de su equipo, al que se le debía de dar bien este deporte, más allá de Naruto. Miró a su izquierda, Sasuke les aventajaba en distancia, seguido por su fiel amigo Neji, un poco más atrás se encontraba un tal Suigetsu, quien parecía desenvolverse bastante bien en el agua.

-Más deprisa, más deprisa... – fue lo único que pensó la joven.

Notó un poco de frío en la espalda, miró preventivamente hacia el cielo y observó que el gris neutro que anteriormente predominaba en las nubes era ahora un gris oscuro.

-¡Naruto, parece que aunque estemos en la zona segura, tendremos oleaje! – exclamó la muchacha para que su compañero la escuchara.

Naruto miró también al cielo, y después le guiñó un ojo.

-¡Pues a por ellos! – le respondió a la joven.


-Está empezando a llover... – comentó intranquila Ino.

-Oh... – Tenten miró su antebrazo, un par de gotas acababan de caer – no te preocupes, probablemente chispee un poco y deje de llover.

-Pero... el viento comienza a ser más fuerte... – hizo notar Hinata mientras se hacía una coleta en vista de que con el viento el pelo no se le iba de la cara.

-¡Mirad! – exclamó Temari señalando un punto en el agua – ese Uchiha claramente es un genio, ya se ha levantado de la tabla, ¡y mira! Está surfeando casi como un profesional...

-Es fantástico este Sasuke... – suspiró Tenten.

-Sí que lo es... – repitió Ino olvidándose de sus preocupaciones.

Mientras tanto Sakura y Naruto trataban de ponerse de pie en sus respectivas tablas.

-¡Maldita sea, ese Uchiha ya está surfeando, tenemos que apresurarnos, Konohamaru!

-¡Lo estoy intentando, pero con este viento está siendo más difícil de lo que pensaba!

Tras un par de minutos, observaron que tanto Neji como Suigetsu ya estaban de pies sobre sus tablas y comenzaban a seguir el ritmo impuesto por Sasuke, a su vez, Haku comenzaba a coger el equilibrio.

-¡Venga! – gritó Sakura - ¡no nos podemos quedar atrás!

Sakura encauzó su tabla al sentido que llevaba el oleaje, cuando notó que había cierta estabilidad, con la fuerza de sus brazos se impulsó para colocarse de cuclillas sobre su tabla.

-Mierda... el oleaje se está embraveciendo... – murmuró, sin embargo, eso no fue razón para echarse atrás, y con mucha dificultad, al final logró ponerse de pie sobre la tabla.

-¡Mira, mira, Naruto, lo he conseguido! – dijo mirando hacia atrás.

-¡No eres el único!- le respondió el rubio unos metros más atrás erguido sobre su tabla.

Tras llevar el ritmo durante un par de minutos y coger un poco de confianza, la joven Haruno comenzó a desviar un poco la tabla, para poder hacer alguna pirueta. Veía entre el oleaje la silueta del Uchiha cada vez más cerca, se colocaría al lado suyo y le demostraría lo que era capaz de hacer.

-¡El oleaje se está intensificando! – gritó Ino corriendo hacia los profesores.

Asuma y Kakashi ya se había puesto un par de chalecos salvavidas.

-No te preocupes, Yamanaka, iremos a por ellos.

-Por dios, tienen que darse...

-¡Oh, Dios mío!

Ino se dio media vuelta aterrada, Tenten se puso las manos sobre la boca, de sus ojos completamente abiertos comenzaban a manar las lágrimas.

-¡Naruto, no se ve a Naruto!


-¡Maldita sea, Narutooooooo! – gritó Sakura desesperadamente, el oleaje no se había intensificado, estaba completamente desbocado, parece ser que les había pillado una buena tormenta - ¡tengo que ir a por él! – y la joven se bajó de la tabla, volviendo a la posición inicial para buscar a su amigo.

Por su parte, el Uchiha trataba de controlar la potencia de las olas amoldándose a las formas del agua, sin embargo, oyó el grito que Konohamaru emitió llamando a Naruto, la cosa se estaba poniendo muy fea.

-¡Neji! – gritó buscando a su compañero.

-¡Aquí! – contestó el aludido a unos metros todavía sobre la tabla.

-¡¿Lo has oído?! – preguntó el Uchiha.

-¡No se ve la silueta de Uzumaki! – respondió Hyuuga - ¡ni tampoco la de Haruno!

-Mierda... ¡¿y el resto?!

-¡Parece que bien!

-¡Tenemos que encontrarles, Neji!

-¡Joder, ya lo sé, pero este oleaje...! – y una enorme ola les dio de pleno, haciéndoles caer de sus tablas.

Sin embargo, Sasuke y Neji, fueron capaces de volver a subir a las tablas, tumbados boca abajo sobre ellas, se unieron a Haku y Suigetsu y comenzaron a buscar entre los cuatro a sus dos compañeros perdidos.

La bravura del mar era despiadada, las olas se alzaban como gigantes asesinos y lo removían todo, los cuatro muchachos buscaban con desesperación el rastro de alguna de las tablas, hasta que pudieron ver a unos cinco metros, las siluetas de Konohamaru y Naruto, juntos en la misma tabla.

-¡Eeeeeeeeeey! ¡¿estáis bien?! – gritó Neji lo más fuerte que pudo.

-¡Estamos bien! – respondió Naruto - ¡pero hemos perdido una de las tablas, necesitamos ayuda!

-¡Ya vamos! – respondió el Hyuuga.

Entre los cuatro consiguieron acercarse lo más que pudieron a los dos afectados.

-¡¿Qué ha ocurrido?! – preguntó Sasuke.

-¡Naruto, coged a Naruto, su pie...! – dijo Konohamaru a la vez que señalaba, el tobillo del pie izquierdo del joven Uzumaki estaba completamente inflamado - ¡fue una medusa! – terminó de aclarar Konohamaru.

Sasuke y Neji, ayudados por Haku y Suigetsu consiguieron acercarse hasta la tabla. Neji se encargó de coger al lesionado Naruto y transportarle a su tabla.

-¡¿Puedes moverte tú solo?! – preguntó Sasuke a Konohamaru mientras tanto.

-¡No te preocupes! – respondió éste.

De repente Sasuke se acordó de la escena en la enfermería, y vio en vez de un chico, a una muchacha joven e indefensa. "Con lo poco que pesa no aguantará mucho tiempo sobre la tabla con este oleaje" pensó el muchacho. Entonces el Uchiha soltó la cuerda de su tobillo y se la lanzó a la joven.

-¡Amarra tu tabla a la mía, así no nos perderemos!

-¡Entendido! – respondió la joven.

Cuando el nudo estaba prácticamente hecho, otra enorme ola sobrevino, empujando fortísimamente al agua tanto a Konohamaru, como a Sasuke. Neji se giró sobre sí mismo.

-¡Mierda, Sasuke, Konohamaru!

La desesperación llegó al resto de los muchachos, quienes habían vuelto a perder a dos de sus miembros.


La guardia costera arribó en la playa, en la zona en la que anteriormente se había iniciado la prueba de surf. De la lancha color amarillo bajaron Naruto, Neji, Suigetsu y Haku. Ino salió a todo correr al encuentro de los muchachos, su expresión se contrajo al no ver ni a Sasuke ni a Sakura.

-¿Dónde? ¿dónde están Sasuke y Sak... y Konohamaru? – preguntó desesperadamente.

-Lo siento... sólo encontramos a estos chicos... hemos dejado otras dos lanchas adentradas en la costa, pensamos que la marea les puede haber arrastrado hasta los arrecifes... patrullaremos durante toda la noche – respondió uno de los guardas.

-Ay... Dios mío.... – a Ino se le fueron las fuerzas y cayó de rodillas al suelo, su querido Sasuke, su querida Sakura – no debí dejarla hacer la prueba... si acababa de aprender a mantenerse de pie en la tabla...

La joven Yamanaka se echó a llorar desconsoladamente, arropada por los brazos de su amiga Tenten, un grito de terror e impotencia se hizo resonar en toda la playa.


La marea parecía haberse calmado un poco, a Sasuke apenas le quedaban energías para trepar por las rocas de un peñasco, que parecía ensancharse hacia lo que veía con dificultad que parecían unas socavaciones en la piedra. Alzó un poco a la joven Sakura, para que se despertara un poco y se agarrase a las piedras por sí misma.

-¿Qué tal vas? – le preguntó el Uchiha cuando se hubo subido al conjunto rocoso, le tendió la mano, pero la muchacha declinó la oferta subiéndose de un impulso a la superficie.

-Voy bien, no hace falta que me ayudes...

El Uchiha miró con un poco de desdén al ¿chico? que se presentaba delante suyo.

-¿Qué miras? – preguntó Sakura a la defensiva.

-Deberías verte las pintas que llevas...

-Como si las tuyas fueran mucho mejores... – de repente un dolor abdominal invadió todo el cuerpo de la muchacha, un temblor le sobrevino y sus piernas flaquearon, cayendo de bruces contra el suelo – mierda...

Sasuke recogió a la chica, se la echó a los hombros y se dirigió a la especie de cueva que se situaba a unos cuantos metros, cuando hubo llegado, la soltó y ella misma se sentó, apoyándose con sumo cuidado contra la fría roca. Se tocó el vientre, y trató de disimular una mueca de dolor, no lo suficiente para que la perspicacia de Sasuke observara el ligero movimiento de la joven.

-Déjame ver eso – dijo tratando de levantarle la maltrecha camiseta.

-¡NO! – impidió ella apartándole la mano de un empujón.

-En las condiciones en las que estás... dudo que te me resistas mucho...

-¿Quieres probar a ver cuánto resisto? – desafió la muchacha – puede que te lleves una sorpresa - los ojos verdes centellearon.

-No hace falta probar nada, es evidente que no estás en condiciones de pelear – comentó el joven con frialdad.

-Está claro que no entiendes que... ¡eh! ¡suéltame imbécil! – dijo la pelirrosada mientras pataleaba, Sasuke la había empujado hacia atrás, con la intención de tumbarla sobre el suelo para observar su vientre.

-Eres un coñazo de tía, tienes demasiada mala leche, ¿sabías?, déjame mirar esa herida o se nos complicarán las cosas, no sabes las ganas que tengo de largarme de aquí, al fin y al cabo, ha sido todo culpa tuya, joder.

-¿Cómo que culpa mía...? un momento... has dicho... ¿tía? – Sakura se quedó paralizada, momento que aprovechó Sasuke para levantar su camiseta - ¿tía? ¡yo soy un hombre! – señaló más que asustada.

-No es eso lo que dice tu aspecto – comentó el joven Uchiha mientras observaba la venda que la joven traía puesta.

-¿Mi... aspecto? – se tocó el pelo, sin embargo no lo notaba tan corto como cuando llevaba la peluca, se lo volvió a tocar y cogió un mechón, que atrajo lo más que pudo a sus ojos.

Se encontró con un mechón de cabello de un rosa pastel.

Sus ojos se abrieron a más no poder.

-¡Mi peluca! – gritó desconsolada.

Sasuke se reclinó.

-No pensarás que aguantaría todo el oleaje...

-¡Tendría que haber aguantado, mierda! – de repente, un click se le hizo en la cabeza – pero... tu.. ¿no dices nada más?

-¿Qué voy a decir?, tarde o temprano te tendría que descubrir... – sonrió socarronamente.

-Tú... ya lo sabías... ¡ya lo sabías! – dijo sujetándole del cuello de la camiseta.

-¿Y qué si ya lo sabía? – la volvió a tumbar en el suelo frente al quejido de dolor que ella emitió – primero curemos eso y luego ya hablaremos.

Sakura hubiera replicado de no ser porque el dolor abdominal se había intensificado tanto que hasta le costaba respirar. Sasuke se dio cuenta de que la venda se extendía desde la cintura hasta más allá arriba del pecho, levantó un poco el cuerpo de la joven para quitarle la camiseta, una vez hecho esto, deshizo el nudo y comenzó a retirar la venda. Sakura emitió un par de quejidos lastimeros, sin embargo no dijo nada. Una vez retirada la venda, Sasuke observó que la muchacha llevaba un bikini por debajo de toda la ropa. Su vientre tenía un moratón enorme.

-Creo que... me golpeé contra las rocas... – atinó a decir la muchacha.

-Y tanto que te golpeaste... además, con lo apretada que llevabas la venda... se te ha puesto peor.

-Te... tenía que...

Sasuke observó el escote de Sakura, sus pechos se movían al compás de su respiración.

-Ya... no me digas más, ya sé lo que tenías que ocultar... – murmuró el joven – cogeré algunas algas allá afuera, te vendrán bien para la lesión.

El Uchiha se levantó de su sitio y se alejó, salió de la improvisada cueva al exterior, la marea se había tranquilizado bastante, aprovechó que vio la tabla de surf de Sakura para ponerla en vertical sobre algunas rocas, su visibilidad sería mayor y tal vez así los de rescate la verían antes. Tras ello recogió algunas algas, y regresó al interior de la cueva.

Observó a Sakura tumbada y completamente empapada, su rostro estaba ceniciento, comenzaba a hacer frío y ella estaba prácticamente en cueros, su delicado vientre estaba morado casi al completo, fue entonces cuando recordó la pelea que tuvieron en el campo de fútbol frente a Hidan, Deidara y Tobi, tal vez no se hubiera recuperado por completo del puñetazo que en aquella ocasión había recibido en la tripa. El joven Uchiha se arrodilló a su lado y colocó equitativamente las algas sobre el vientre. Se quedó mirando el rostro de la joven, más tranquilo, debía de estar dormida, el agotamiento físico y el dolor del impacto que había recibido habían debido de mellar con sus energías.

Se quitó la camiseta, dejando a la vista un cuerpo escultórico y casi perfecto. Tendió la prenda húmeda sobre la muchacha y la atrajo para sí. Debían de compartir todo el calor posible durante aquella extensa noche, probablemente la más larga de su vida. Se observó a sí mismo junto con la muchacha, una escena deplorable... ¿Cómo podía haber acabado todo de esta manera?.

-Es todo por su culpa... – se dijo a sí mismo el atractivo joven.

Miró reticente a Sakura, y la estrechó más contra sus brazos. Su cuerpo comenzó a generar calor, tanto que hasta le dio un calambre, debía de apegarse más a ella para poder pasarle el mayor posible. La joven durmiente tuvo un escalofrío.

Sasuke le colocó la peluca a Sakura, había conseguido rescatarla justo antes de subirse al arrecife, le separó el cabello de la nuca y de las orejas, y colocó la peluca encima. Apenas se veía el cabello rosado, se quedó observando la tabla de surf al fondo bamboleándose por el viento, sin darse cuenta apoyó el mentón sobre la clavícula de la muchacha y entró en un estado de sopor.

Definitivamente aquella sería una noche muy larga.

CONTINUARÁ

Uoooo, no me puedo creer ni yo lo poco que he tardado en actualizar... jojojojo!!! La verdad es que ahora tenía tiempo y también tenía el capítulo pensado, así que me costó mucho menos. Siento igual no haber puesto tanto Sasusaku, como igual esperáis algunas, pero que conste que a partir de ahora los momentos sasusaku se harán casi primordiales... xD De todos modos espero que la escena os haya gustado, no es algo muy fuerte, porque creo que hay que ir introduciéndoles en el amor poquito a poco, sobretodo a Sasuke...

En fin, os agradezco mucho a todas vuestros reviews xD

A priscila, kororita, Kunoichis-San, setsuna17, nekiitha7, dark-hatake, sakuracr, Stefany, OoOoOchivis-H-H-M-OoOoOoO, Sakuchiha, anii, Al y BlessTheDevil

Sin vosotras este fic no es nada, y yo tampoco, jajaja!!!

En fin, espero veros por el siguiente capítulo, que aviso, tardaré más en publicar, ya que cuando acaben mis vacaciones de Navidad comienzo los exámenes de la uni, y lo primero es lo primero... De todos modos no me olvido del fic, para después de exámenes volveré a actualizar. Espero que os haya gustado.

Saludos a todos!!!

-sakura-hop-