Capitulo 5

Alguien más se une a la investigación, sueños extraños

Los guerreros xiaolin llegan al templo encontrándose con el Maestro Fung.

Maestro Fung: guerreros xiaolin que bueno que los veo cuéntenme ¿Cómo les ha ido con la búsqueda de los shen-gon-wus?

Al terminar la oración los chicos no querían hablar de lo avergonzados que estaban de no haber podido atrapar los dos últimos wus.

Dojo: bien sobre eso ha habido uno que otro problema.

Kimiko: el problema es que han llegado nuevos enemigos muy poderosos se podría decir.

Raimundo: si tienen poderes como los de nosotros, elementales pero su especialidad es convertirse en otras personas con poderes inimaginables.

Clay: así es Maestro Fung hasta ahorita le han ganado a Raimundo y a Kimiko.

Maestro Fung: ¿Cuántos eran?

Omi: 5 ¿por qué?

Dojo: tienes idea de quienes son ¿verdad?

Maestro Fung: son cinco muchachos y solo hay cuatro elementos ¿el quinto elemento cual es?

Kimiko: supongo que por la investigación que hice en Internet, el quinto elemento es el Corazón de Kandrakar.

El maestro Fung se quedo pasmado por un momento pero después respondió.

Maestro Fung: voy a ayudarles un poco, por mi cuenta investigare quiénes son estos chicos.

Omi: gracias Maestro Fung.

Raimundo: pero de que nos servirá si de todas maneras ya perdimos, porque no creo que al señor Clay le gustaría pelear, lo digo porque su cabeza llena de petróleo no sabe que la caballerosidad á muerto ya que lo reto una chica.

Clay solo lo miraba con su cara enojada, al mirar Raimundo le dijo hola con la mano y le sonrió como si le diera una disculpa de lo que dijo.

Kimiko: no te preocupes Rai porque no va a haber duelo, vamos a ser los primeros en encontrar el Shen-gon-wu.

Llega la noche y todos duermen tranquilamente excepto los guerreros Xiaolin y su dragón simpático, Dojo.

En los sueños de Raimundo el veía algo brillante desde lo lejos, el corrió para ver que era, al llegar vio un collar con un signo raro como si fuera una "e" pero sin cerrarse.

Raimundo: que lindo.

Raimundo intento tocarlo pero empezaron a salir sombras alrededor de el y de el collar.

-tú eres el elegido, tú eres, tú eres, tú eres.-

Las sombras empezaban a decir eso una y otra vez alzando la voz, Raimundo estaba nervioso quería atacar pero al intentarlo no pasaba nada.

En los sueños de Omi sucedía lo mismo.

-Tú eres el elegido, tú eres, tú eres, tú eres.-

Omi: de que soy el elegido, díganme.

Gritaba con enojo y desesperación pero las sombras solo decían lo mismo una y otra vez y miraba un collar con el mismo símbolo, una "e" pero era diferente, no se cerraba y el palito de abajo era un poco alargado.

En los sueños de Kimiko, la situación era diferente.

- Déjate morder, déjate, déjate, déjate.-

Kimiko: ni loca me dejare morder la mano por un dragón.

Enfrente de ella estaba una dragona de escamas color nacarado, sus ojos no tenia pupilas, en verdad era hermosa la dragona pero Kimiko no se dejaba morder, se preguntaba ¿Por qué me tiene que morder la mano?

A Clay le pasaba lo mismo en sus sueños.

-Déjate morder, déjate, déjate, déjate-

Clay no decía nada, solo miraba al dragón que parecía un toro ya que tenía unos largos cuernos de color dorado, sus escamas eran de un verde oscuro.

Clay: es hermoso pero de todas maneras no voy a dejar que me muerda.

Las sombras seguían diciendo lo mismo una y otra vez.

En los sueños de Dojo era un poco diferente, una sombra que parecía una muchacha le daba la mano, las sombras eran menos que la de los demás chicos y repetían esto.

Debes morderla, muérdela, muérdela, muérdela.

Dojo: lo siento yo no muerdo personas a menos que me ataquen.

Lo mismo sucedía, no le contestaban.

Los chicos ya no estaban enojados sino asustados, las sombras se les acercaban poco a poco sin dejarles espacio para poder salir de ahí, de repente despertaron con un grito de miedo de repente llega el Maestro Fung.

Maestro Fung: ¿qué paso?

Dojo: fue horrible unas sombras se me acercaban y me decían muérdela, muérdela aaaaaah.

Dojo grito horrorizado y abrazo al Maestro Fung.

Omi: yo tuve el mismo sueño solo que me decían, tu eres el elegido, tu eres, tu eres

Raimundo: ¿Qué? A mí me decían lo mismo y había un collar enfrente de mi.

Kimiko: a mí me decían, déjate morder, déjate, déjate.

Clay: y estaba enfrente de ti un dragón.

Kimiko: si.

Los chicos estaban asustados ya ni tenían ganas de dormir.

Maestro Fung: Parece que alguien entro en sus sueños.

Dojo: ¿pero quién?

Omi: apuesto que esos chicos.

Llega la mañana y los monjes estaban desayunando pero no con muchas ganas si no con unas grandes ojeras que llegaban hasta los cachetes.

Clay: estoy más desvelado que un gallo cuando canta a las 5 de la mañana.

Kimiko: si esos chicos fueron los culpables de que no dormí, ellos serán los siguientes en no dormir de tanto que los voy a golpear.

Omi: Claro que ellos fueron, ¿verdad Raimundo? ¿Raimundo?

Raimundo no contestaba, estaba acostado en el plato llena de comida durmiendo pero de repente despertó.

Raimundo: ¿Qué? ¿Qué? yo no me comí el emparedado de Clay solo lo vi y se me antojo pero la tentación me ganó y me lo tuve que comer.

Clay: por tú culpa no cené.

Dojo: oigan chicos se á revelado un nuevo shen-gon-wu, es la capa rejuvenecedora, al ponerte esta capa con solo pensar la edad que tienes la capa hará lo demás. Si no quieren ver a esos chicos más vale apurarnos.

Los chicos suben a Dojo y se dirigen hacia Nueva Zelanda. Al llegar no sabían por donde comenzar.

Raimundo: ¿dónde está el wu?

Dojo: bajo el mar.

Omi: ¿en las profundidades?

Dojo: correcto

Kimiko: ¿oigan chicos no es demasiado el silencio que hay aquí?

Clay: tienes toda la razón.

Dojo: no puede ser miren.

Los chicos miraron a mismo lado que Dojo, sorprendentemente unas columnas de tierra formadas por la arena subían y bajaban como locos.

Kimiko: ¿Qué está pasando?

Antonio: nada solo Jilary mueve las manos y esas columnas se forman con solo desearlo.

Al oír esa voz que menos querían voltearon.

Clay: Así que se llama Jilary la que controla la tierra.

Omi: dos cosas uno donde esta Jilary y dos como se atreven a entrar en sus sueños.

Raimundo: nadie entra a mí mente ¿entendieron?

Evelyn: hay ni si quiera sabemos de que están hablando.

Jilary: ¡EY! ya lo encontré

Jilary tenía una mano alzada, una columna tenia la capa, de repente Clay pensaba como ir por ella estaba muy lejos.

Jilary: que lastima el señor Clay no sabe cómo ir allá, que bueno que yo si tengo cerebro para saber cómo ¡Tierra!

Saco unas columnas de pequeña a grande como si fueran escaleras, empezó a correr asía el wu, Clay rápido subió a las columnas antes de que desaparecieran, Jilary llegó pero también Clay, pero él no estaba del todo muy bien a la situación.

Jilary: ya sabes mi nombre es Jilary y soy la reina de la tierra, te reto a un duelo xiaolin.

Los chicos habían llegado volando con el poder de Raimundo y Evelyn (por su parte claro)

Clay: lo siento pero no puedo aceptar eso.

Todos: ¿QUÉ?

Raimundo: lo sabía esa cabeza llena de arena piensa en la caballerosidad en el momento menos preciso.

CONTINUARA…

CONTINUARA…