una nueva historia
espero que les guste

AMIGA

Aquello estaba mal, ella lo sabía, lo tenía muy claro, no era ese el sentimiento que se había imaginado tener por la persona con la que iba compartir el resto de tu vida.

-No es un mal hombre- dijo Matzuri.

-¿Si es lo que tu quieres?- medio opino Kankuro

-Ten cuidado- fue la opinión de Gaara.

Pero la opinión que mas le sobresalto llego de la persona que monos se lo esperaba.

-No es para ti Temari- fueron las palabras de su Sensei Baki.

Si cuando aquel chico la beso se sintió muy bien, pero no era de ese sentimiento que te ase sentir mariposas en el estomago era mas bien el hecho de sentirte querida, deseada y apreciada por alguien, era alguien que no la miraba por ser hermana de… o hija de…, la veía a ella.

Sus ojos eran de lujuria, y ella lo tenía muy claro, no por nada había vivido toda su vida rodeada de hombres.

Lo único que aquel Ninja pretendía de ella era eso, era su cuerpo, pero era más de lo que alguien se había acercado a ella.

Tenia sentimientos encontrados, un amigo de ella que compartía trabajo en la oficina de su hermano, un chico no muy atractivo pero, muy inteligente, con el podía conversar y sentirse muy bien pero no sabia que era lo que aquel chico pensaba de ella y no quería arriesgarse a perderlo como amigo, si ni ella sabia lo que sentí por el.

Pero había alguien mas, había una persona que le hacia remecer el alma, que tenia la capacidad de hacer que toda su vida se viera de manera hermosa tan solo con su presencia, hacia que su alma se alegrara, aquel era el hombre con el que soñaba, el era la persona con la que se podía ver compartiendo el resto de su días.

Como toda en la vida de la rubia, todo tenía un pero, a esa persona no la veía casi nunca, solo en momentos cortos cuando ella viajaba a su villa, momentos en los cuales las conversaciones giraban en torno al trabajo.

La amistad de ambos se había convertido en algo muy lindo a pesar de la distancia que los separaba, pero todo el tiempo que pasaban separados… hacia que ella pensara que eso era imposible, ella estaba segura que el tenia ya a otra persona.

El no se dijo, ella no lo pregunto, prefería no saberlo, era mejor así, era mejor de esa manera.

La sonrisa en los labios de ella cuando se pronunciaba su nombre, el calor en sus manos cuando lo abrazaba, la paz en su alma cuando sentía sus manos cercas de las suyas, eso era lo que esperaba, eso hacia que cada día tuviera sentido, que cada batalla fuera mas importante.

Desde el momento en el que la rubia comenzó a salir con aquel Ninja, alto robusto, de pelo corto y sonrisa misteriosa, ella nunca estuvo a solas con el, consiente o inconscientemente, siempre estaba su mejor amiga con ella, pero ahora las cosas habían cambiado y lo tenia muy presente.

La pelirroja era su cable a tierra, la única dentro la villa a que Temari le decía amiga, de hecho era una de las pocas personas con las que combatía, que la conocía bien, sin ella a su lado se sentía completamente aislada del mundo y de la gente.

Las cantaletas diarias las recorrían su mente, entrena… solía decirle, no eres la kunoichi mas fuerte dedícate… no mezcles trabajo con placer, yo te ayudo pero concéntrate.

Por más que ella reclamo, la reto, le hablo, le dijo, le advirtió, su amiga no entendió y en una misión ase dos días fue alcanzada con una lluvia de Kunai.

Su muerte fue inmediata y parte del alma de Temari se perdió con su amiga, en aquel momento solo podía recordar con tristeza el momento en el cual su hermano reunió a la familia directa y a ella en la oficina para darles la mala noticia, recordaba el sollozo de su madre, luego la mano de su hermano que le preguntaba si estaba bien.

-Es una tonta, cuanto le dije que entrenara, que se concentrara, pero no me hizo caso- dijo la rubia sin derramar ni una sola lágrima, a ella no le habría gustado eso.

En este momento, cuando todo el mundo se retiraba de la lapida de su amiga y ella se dedicaba a inclinarse a darle flores, podía sentir la mano del chico con el que estaba saliendo recorrer toda su espalda.

Cerro sus ojos y entre la pena de pender a su amiga, y la culpa que sentía por no haberla podido acompañar a esa misión, sus pensamiento volaban diciendo, esto es normal, es normal que el este aquí.

La culpa se incrementaba a medida que la culpaba por haberla dejado sola.

Se levanto lentamente sintiendo como el chico la abrasaba por la espalda, haciendo que su sexo rozara con su espalda.

-Vamos Temari- sintió la voz de su hermano Gaara que la llamaba.

Un alivio sintió su cuerpo y salio corriendo de aquel lugar, al encuentro de sus dos hermanos que la esperaban.

Una, dos semanas pasaron, y Temari se refugio en su trabajo, llegando temprano en la mañana y saliendo muy tarde en las noches, sin animo, sin ganas.

Se sentía egoísta al pensar que la había dejado sola y ahora lo único que hacia era evitar a su novio, no quería estar a solas con el, pero no podía evitarlo toda la vida y eso lo tenia muy presente.

-Temari quiero que vallas a Konoha, lleves estos documento a Hokage y esperes respuesta- dijo su hermano –si quieres puedes llevar a Ikki si quieres contigo-

No lo llevaría aquel era un viaje que pretendía hacer sola, la excusa era buena para alejarse de el y descubrir de una buena vez si se quedaría con el, o mejor sola…

El viaje lo realizo lento, sin ninguna prisa, camino recordado todos los pequeños detalles que a su amiga le gustaban y que ella apreciar a apreciar.

Al divisar la frontera con el país del fuego una llovizna muy fina rodeaba todo el bosque, la rubia sonrío.

-¿sabes?, no me gusta la lluvia, te deja muy mojada y te ase tener frío, pero las lloviznas suaves de los bosques son distintas, te refrescan, humedecen el ambiente y limpian el espíritu- le dijo una vez su amiga. Tal vez ella no la había dejado sola y la guiaba por el camino que estaba tomando.

Sus coletas resbalaron de su cabello, y sus pelos ondulados formaron unos grandes resortes que enmarcaron su rostro, su ropa tenía pequeñas gotas que resbalaban por doquier y el olor a tierra mojada impregnaba el bosque.

Una sonrisa se fue formando en su cara, a medida que avanzaba, si tenia suerte el estaría en Konoha y podría verlo aun que sea por un rato.

Camino con calma los alrededores de la ciudad, hasta estar a unos cuantos metros del gran portón.

Podía ver como los grupos de ninjas de la Konoha entraban a la villa, dos grupos se pararon al verla y la rubia se encaminaba a saludarlos y entrar junto con ellos a la villa, se saludaron cordila mete, atravesaron el portón y su mundo se detuvo.

Hay esta como siempre esperándola a la entrada de la villa, los ruidos se convivieron en un susurro, todo dejo tener importancia, una suave brisa calida recorrió su cuerpo casi empujándola.

Todos los que estaban en ese momento en el portón notaron como la kunoichi de Suna se alejo de ellos, con la decisión firme en cada paso que daba.

Haría lo que estaba acostumbrada a hacer, actuar y dejarse de estupideces, así no era ella, ese había sido lo ultimo que le dijo su amigo antes de irse en aquella misión.

Shikamaru alcanzo a sonreír cuando se vio súbitamente paralizado, de sorpresa, la rubia lo tomo de la solapa de su chaqueta lo atrajo hacia si y le dio un gran beso.

Unos momentos se tomo para darse cuenta de lo que ocurría, lejos de lo que ella esperaba, el moreno la abrazo por la cintura con un brazo y por la nuca con el otro.

Ella podía sentir la lengua del chico jugar en su boca, y un sentimiento calido recorrió su cuerpo.

Ese era el sentimiento que quería para ella. Esa sensación de paz, de calma, de entrega.

Abrió lentamente los ojos para toparse con sus profundos ojos oscuros que la miraban con ternura.

-¿Como estas mujer?- le dijo el moreno, con entono de preocupación.

-Ahora estoy bien- le dijo abrazándolo por la cintura y recostándose en su pecho.

Un viento húmedo calido los rodeo, mientras se encaminaron por las calles de Konoha hacia el hostal donde se hospedaría.

En la entrada todos aun miraban con incredulidad en dirección hacia donde se había perdido la pareja.

Unos minutos después se podía escuchar los a Naruto rezongar que por que el tenia que llevar las cosas de Temari. Pero nadie lo escucho.

La puerta de la habitación se cerro brusco, la rubia ya no quería perder tiempo era mucho ya el desperdiciado.

Sin miramiento tiro a su compañero a la cama, se sentó sobre el y comenzó a besarlo con pasión.

Introdujo sus manos en el pelo moreno soltándolo de su coleta, lentamente le saco la chaqueta, mientras le seguía besando, le hizo levantar los brazos para no tener obstáculos al sacarle la camisa.

La rubia sonrío, se acerco tomo el labio inferior del chico y lo jalo con suavidad, aquel era ensueño que se le presentaba casi todas las noches y no pudo evitar cumplir su deseo.

Bajo por el pecho masculino besando a cada centímetro, por momento Shikamaru sentía un calor que le recorría todo el cuerpo, su vista se nublaba a momentos, al sentir las manso de la rubia recorriendo todo su cuerpo.

Cuanto había deseado esto, sentir a la rubia mas problemática de todas rozando su cuerpo, poder acariciarla y besarla, pero sus esperazas se había esfumado cuando Naruto le dijo que la herma del Kasekage se encontraba de novia con un choco alto y fornido.

Sus pensamientos volaron al momento en que la rubia llego a Konoha de improviso y lo acompaño a dejarle flores a la tumba de su Sensei, -Disculpa por no Haver podido estar con tigo- fueron sus palabras cuando prendió un incienso en honor al caído.

La noticia del compromiso de la chica fue confirmada por la Hokage y para el moreno la había perdido, si bien nunca fue suya, en sus sueños si lo había sido.

Maldijo a Akatsuki, maldijo a Oroshimaru y a Sasuke, maldijo al mundo y sus alrededores por no haber podido tener el tiempo necesario y la valentía para decirle lo que todos ya sabían.

Pero eso ya había pasado, hay estaba… hay la tenia… que importaba nada si podía ver sus pechos danzando sobre el, si podía sentir su calido aliento, ya no importaba nada, no dejaría que nada ni nadie se la quitara.

Sus ropas había quedado tiradas en la habitación, el moreno la abrazo y la beso como siempre había querido, rodó por la cama para quedar sobre ella.

La beso por todo el cuerpo, la acaricio lamió sus senos, la miro por momentos, una ventana se abrió y una ráfaga de viento calido los rozo.

La rubia sonrió, sus mejillas sonrosadas, su respiración entrecortada, gotas de sudor que bajaban por su cuerpo, y sus manos acariciando su sexo, no podía habar nada mas bello en este mundo.

-¿estar segura?- le pregunto.

Ella solo asintió trago saliva y cerro los ojos. El gesto el chico lo entendió, acerco su boca a la de ella y la beso con pasión.

Froto su erecto sexo contra el de ella, provocando una gran humedad, miro de reojo sus manos que se había detenido de acariciar su cuerpo y agarraban con fuerza las sabanas.

No lo prolongaría mas, no podía prolongarlo mas, entro en el cuerpo de la chica de un solo movimiento. Y se detuvo.

Un grito ahogado la espalda de la rubia se había arqueado como un gato, podía sentir como su interior se dilataba lentamente.

Un hilo de sangre recorrió su entrada, al tiempo que ella comenzó mover sus caderas, señal para el Chico que el dolor estaba pasando.

El movimiento al principio fue suave, al sentir que el entraba y salía de ella le comenzó a provocar un placer que recorría todo su cuerpo

-mas rápido- exigió entre Gades y el obedeció sumiso.

La rubia jadeaba y de arqueaba y lo arañaba como felino, presa del orgasmo que sintió. Lo tomo del pelo y lo atrajo hacia si besándolo con gran pasión.

Ahogo un nuevo gemido en los labios del moreno cuando sintió una nueva contracción en su interior.

Un calor indescriptible sintió florecer desde su interior, por unos segundos su respiración paro y su vista se desenfoco, todos sus músculos se contrajeron provocando que el moreno explanara en su interior.

Tres envestidas con fuerza y cayo rendido sobre y dentro de ella. –esto es mejor que mis sueños- susurro

En algún momento el sol se oculto, pero eso que importaba, al menos a ellos no, solo durmieron acurrucados uno al lado del otro, abrazados, deseando que aquello no pasara. Que el día no llegara.

Al abrir los ojos la chica estaba mirándole techo pensativo, con un semblante de preocupación, Shikamaru la abraso u acaricio su espalda con ternura.

-Lo arreglaremos- dijo al aire atrayendo la atención de la rubia.

-la distancia, la familia, el trabajo, Todo lo arreglaremos, no te dejare sola, no te separaras de mi lado- le dijo con una sonrisa en sus labios.

Ella solo asintió y lo beso, y luego se durmió nuevamente en sus brazos.

Y fue así, aguantaron los sermones y las clases de sexo de Yoshino y su marido, luego los retos de la Hokage por haberse perdido sin avisarle a nadie, las advertencias de Gaara y Kankuro, el tiempo la distancia, su ex novio, todo…

El nunca la dejo, ella nunca se arrepintió y un año después en medio se su boda una suave llovizna callo, la rubia lloro con una sonrisa en su rostro.

Pensando que a su amiga le habría gustado estar hay.

Pero de alguna manera ella sise presento.