Aquí os dejo algo escrito que me llevaba dando vueltas a la cabeza desde hace mucho tiempo, aunque es una auténtica paranoia...explicaciones al final.

Los personajes no son míos.

El duelo final

Arrepiéntete, Tom Riddle...creo que es tu única opción: el arrepentimiento.

Por fin había llegado el momento, el tan temido y a la vez ansiado enfrentamiento final con Lord Voldemort. Ambos se quedaron mirando fijamente a los ojos mientras daban vueltas en círculo, midiéndose mutuamente con las varitas en alto, dispuestos a lanzar el primer hechizo en cualquier momento...aunque Harry sabía que no iba a ser necesario hechizo alguno para acabar de una vez por todas con Lord Voldemort. La solución estaba en el bolsillo trasero de sus pantalones, una solución tan efectiva y tan absurda, que aun se daba cabezazos contra la pared por no haberlo pensado antes. Joder, sí es que era de cajón...

Ya se estaba cansando del jueguecito que se traían, los dos bailando una especie de macabra danza circular ante los supervivientes de la batalla, que les miraban como hipnotizados, esperando el duelo mágico más famoso de todos los tiempos. Bien, Harry lo sentía pero no le quedaba más remedio que decepcionarlos. Ese duelo no iba a ser mágico, y tampoco estaba seguro de que fuese un duelo en toda regla.

- Veamos Potter si estás a la altura de las circunstancias. Ahora estamos solos tu y yo, no tienes nadie que te proteja. Por fin veremos cual de los dos posee la magia poderosa, la mas...

En ese momento un estallido sonó en el comedor y los supervivientes de la batalla vieron como una gran bola de fuego surgía de la mano derecha de Harry, mientras un extraño olor impregnaba las fosas nasales de los que se encontraban más cerca. Pero unos cuantos se percataron de que algo no encajaba: con la mano izquierda aun seguía sosteniendo la varita de Draco. ¡¡Potter había aprendido a hacer magia sin varita!!

Inmediatamente vieron como Voldemort saltaba hacia atrás uno, dos, tres, hasta cuatro metros, dejando a su paso un estela de sangre. Al caer contra el suelo pudieron ver que su cabeza había desaparecido de cejas para arriba. Definitivamente, estaba muerto.

Al final, después de tanto esfuerzo, de tanto temer el enfrentamiento final, había resultado muy fácil, rematadamente fácil. Creía que ni siquiera Tom Riddle lo había visto venir. Claro, lo que acababa de hacer Harry no entraba en la cabeza de alguien tan obsesionado con la pureza de sangre.

Harry se acercó lentamente a la profesora McGonagall, la miró largamente y le dijo, intentando permanecer serio:

- Un consejo profesora: para el año que viene yo incluiría una asignatura de métodos de defensa y ataque muggles. Como acaba de ver son muy eficaces y creo que traspasan hasta el Protego más potente. Ahora si no me necesita para nada más, creo que me iré a descansar.

Y tirando un revolver a sus pies, se fue en busca de Ginny.


Vale, sí, se me ha ido la pinza, ya lo sé. Pero es que el duelo final, ese que llevas esperando siete libros, me decepcionó tanto que, ya puestos, éste creo que es más efectivo. Y sí, ya se que son magos y todo eso, pero así se hubieran evitado muchos líos, ¿no? Y en el Departamento de Misterios ni os cuento...

Bueno, prometo volver con algo más serio la próxima vez.

Saludos,

Peter