Jacob
4. SEDUCCIÓN
- Vamos, Nessie, Edward se enfadará si no te llevo a casa temprano.- le dije. Me había advertido que no podía llevarla tarde.
- Apuesto que esta muy ocupado con Bella.- dijo sin prestar atención.
- ¿A que te refieres?- pregunté mientras caminábamos por el bosque.
- Jacob, ¿A caso estás sordo? ¿No escuchas lo que pasa dentro de su cuarto? No es que yo preste mucha atención en eso, pero sus ruidos se escuchan por toda la casa.
- Nessie...- dije sorprendido al saber a lo que se refería. Bueno, estaba entrando a la edad ¿no? La edad en que pasar tiempo, haciendo cosas adecuadas, sería mas difícil para mi. Estaba llena de hormonas disparadas.
- Es la verdad.
- No diré nada,- le respondí,- aunque tengas razón.
- Jake, tengo un problema...- dijo viendo hacia el suelo, luego me miro a mi,- ¿porque me miras así? – preguntó y sonrió. Era totalmente adorable. Era hermosa. Su gran sonrisa me obligó a esbozar una de esas s que le fascinaban a Bella y hacían que ella también sonriera.
Bella.
Bella.
Nessie me la recordaba tanto.
La seguía queriendo. Adoraba estar con ella, pero estaba casada... ¡agrrr! ¿Por qué se había casado con el chupasangre? ¿Por qué se había convertido en una de ellos? Eso verdaderamente me enfurecía.
- ¿Jake...? No estas escuchando.- me reclamó.
- Lo siento, Nessie. ¿Qué pasa?
- Olvídalo. Estas demasiado ensimismado como para meterte aun mas cosas en la cabeza.
- perdón, de verdad me distraje.
- Si, lo noté.- dijo mientras empezaba a caminar y luego se detuvo en seco.- Jake...
- ¿si?
- Mira, un chupasangre...-dijo cuando estaba solo a unos milímetros de ella.
- ¡¿Qué?!- comencé a temblar y en un segundo ya era lobo.
Al convertirme, mi brazo choco contra el árbol y lo derrumbe aunque me herí la pata.
- Perro, soy Rosalie.- dijo la miss universo.- ¡Nessie!-gritó. Me di cuenta de que Renesmee estaba en el suelo con las manos en su tobillo.
-¿Rosalie? ¿Qué haces aquí?-pensé y luego recordé que ella no me podía escuchar.
- Mira lo que acabas de hacer perro idiota.- luego se volvió.- Nessie, ¿estás bien?
- Hum... si creo. Me duele mucho tobillo.- dijo Nessie con voz quejumbrosa.
- Que bueno. Me preocupaste.
- ¡Auch, mi brazo! Me queje mientras volvía a mi forma humana detrás de unos arbustos.- Hum... Rubia, no voltees ¿De acuerdo?
- Totalmente, no quiero ver miserias.
- Miserias la que tienes en tu casa…- conteste ofendido.
- Con Emmett no te metas ¿De acuerdo?
- Dejen de pelear. – interrumpió Nessie.
- Si, si... como sea.- dije,- ¿Sabes? Necesito algo de ropa.
- Está bien,- dijo en un suspiro,- ahora la traigo.
Se fue. Nessie se quedo sentada con la espalda recargada al un árbol. ¿Qué le pasaba a la Golden Retriver? ¿Como dejaba a Nessie conmigo mientras yo estaba en esta situación? ¡Yo estaba completamente desnudo! De cualquier manera Nessie no me prestaba atención.
- Nessie, Lo lamento.
- No te preocupes, fue mi culpa. No debí haberte dicho que era un 'chupasangre'.
- ¿qué tal si te vas a la casa?
- No lo creo.- dijo mientras sacudía la cabeza.- ah... tu sangre huele delicioso, Jake.
- ¿sangre? ¡Oh, demonios, Mi brazo!- estaba sangrando y no lo podía mover. Hacia mucho tiempo desde la ultima vez que me rompí un hueso. En ese momento llego la Rubia.-No te acerques, estoy sangrando.
-oh, genial, lo único que faltaba. – Entornó los ojos,- Nessie, dale esto a Jacob, por favor.
-claro, tía Rose.- dijo Nessie levantándose y acercándose hacia mi.
- Nessie, mantén tu distancia. Solo arrójalas.- le advertí. No estaba dispuesto a que Nessie me viera desnudo. Ella solo asintió y arrojo las prendas.
- Tía, me duele la pierna.
- ay cariño. Llamare a Carlisle para que venga a revisarte. Tiene un excelente autocontrol y además te puede curar.
- Claro.
- Llamaré a Carlisle.- dijo la rubia y luego desapareció.
- ¿Como esta tu brazo? Pregunto Nessie.
- Creo que bien. No voltees.
- esta bien, esta bien.
Me puse la ropa que Rosalie me había llevado, pero deje la camisa desabrochada, ya que los botones eran difíciles de poner con una solo mano, y enrolle la manga del brazo lastimado.
- ¿Jacob? ¿Nessie?- dijo una voz maternalmente preocupada.
- Esme.- dijo Nessie abrazándola.
- Hola Esme, ¿qué haces aquí?
- Verás, Rosalie me contó lo ocurrido, y ya que Carlisle no esta, decidí venir yo. También se de medicina y tengo mucho autocontrol.
- Si, gracias. Creo que Nessie se lastimo.- dije algo incomodo.
- Rosalie me comentó también eso.
- Primero revisa a Jake. Yo estoy bien.- le dijo Nessie a su abuela.
- De acuerdo.- aceptó de buena gana.- Jacob, déjame ver tu brazo.- dijo mientras se acercaba a mi. Me tomó del brazo y lo observó detenidamente. Su brazo apenas alcanzaba a cubrir la mitad de mi brazo.
- Vaya, que gran brazo tienes.- dijo, como si hubiera leído mi mente, mientras me ruborizaba. No em gustaba alardear.
- Hum… si, ya sabes, eso de la licantropía.
- Si, entiendo.- dijo mientras se reía, aunque mas que risa parecía canto; una risa delicada y sonora.
- y ¿Qué tal está?- pregunté tratando de desviar el tema.
- Bien. Sanará en unos días… mejor dicho minutos.- dijo riendo de nuevo.
- Eso es bueno, tengo cosas que hacer. ¿Donde está Nessie?
- Fue a caminar.
- Genial. Dale a Rosalie gracias por mí, eh… por favor.- No estaba acostumbrado a ser atento con las personas, pero Esme se lo merecía aunque no entraba en la categoría de 'persona'.- Iré por Renesmee.- Ella solo sonrió.
Esme era tan sensible, atenta, cariñosa…tan maternal. Yo realmente extrañaba eso.
Dejé de fantasear y fui a buscar a Nessie.
La encontré vagando sin rumbo, yendo de un lado a otro lentamente, rozando los árboles con la yema de los dedos, mirando todo y a la vez nada. Sus rizos color bronce volaban con el viento, y ella parecía disfrutarlo mucho.
La alcancé y la tomé por la cintura llevando mi cara hacía su cuello y rocé mi labios contra su piel. Sentí como se estremecía bajo mi roce. Volteó su cara, tenía los ojos cerrados. Colocó su mejilla sobre la mía y se quedó muy quieta. Le di vuelta sin dejar de sujetar su cintura, me puse frente a ella y tomé su cara con ambas manos. Ella abrió los ojos y me miró a los míos.
-Jacob…- Suspiró
- ¿Si?- dije con mis labios pegados a los suyos. Prácticamente la estaba besando.
- Te amo.- dijo cerrando los ojos de nuevo.
- Yo también.- le dije cerrando los ojos.
- Dudo que sea posible amar tanto como yo te amo a ti.- argumentó en un suspiro.
- No tienes idea de los que dices.- murmuré aún con mi boca pegada a la suya.
Tenía que hacerlo, necesitaba hacerlo.
- Nessie, sé que no tengo ningún derecho…- comencé pero deje la frase inconclusa ya que mis impulsos y mis deseo eran mas fuertes que mi voluntad y mi conciencia.
La besé contra todo lo que le había prometido a mi padre, al chupasangre, a Bella… Me sentí culpable enseguida, pero no deje de besarla y ella tampoco me alejó de ella aún después de que ella también lo había prometido.
Ambos teníamos un de pacto con Bella, Edward, Billy y Charlie. Era como una clase de "abstinencia", por llamarlo de algún modo. Yo era muy grande para Renesmee y solo me permitieron estar cerca de ella después de prometer que no haría nada impropio de su edad… lamentablemente habían especificado: 'no bezar, no roces, ni nada parecido', esas habían sido las palabras exactas de Charlie.
Dejó que la besara unos cinco, diez, o quince minutos hasta que su respiración se hiso entrecortada, me tomó con mas fuerza y me comenzó a besar. Me arrastro hacia ella cuando comencé a tomar conciencia de lo que pasaba y trate de alejarme, sin mucho éxito.
Comenzó a recorrer sus manos por mi espalda y comenzó a hiperventilar. A mi también me faltaba la respiración pero no pude detenerme. Ella comenzó a pegar su cuerpo contra el mío y caí en cuenta de que se estaba desviando mucho de mis intenciones. Estaba llevando mis propósitos a otro punto, un punto no apto para ella. Un punto que yo sabia que nunca deberíamos tocar, por mas trabajo que me costara. Definitivamente no ayudaba en nada que sus hormonas estuvieran viajando a mil kilómetros por segundo…. No sabia si seria lo suficientemente fuerte como para evitar lo que ella me estaba proponiendo de forma indirecta, no verbalmente pero si con sus acciones.
No me podía permitir a mi mismo hacerle eso a Nessie. No era justo para ella. Era algo egoísta, sin nombre. Era totalmente estúpido pensar en hacerle algo así a una persona que yo amaba tanto y- aunque fuera algo pervertido y fuera en contra de todos mis principios,- la deseaba. La deseaba de una manera en la que solo había deseado a una persona aparte de ella.
Su madre.
Bella era la única persona a la que había deseado hasta hacia un tiempo, y claro que la seguía deseando, pero Nessie sobrepasaba ese deseo, aunque fuera aun más mítico e inmoral.
Yo sabía que lo que estaba ocurriendo era algo tonto, depravado, no ético, inmoral, estúpido, embaucador e incluso avasallador, como Bella me había llamado alguna vez, pero no me podía detener. No podía dejar de besarla, de tomar su cabello entre mis puños y acercarla más a mí.
Tampoco podía dejar de desear que ella no dejara de recorrer sus manos por mi desabotonada camisa de acariciar mi abdomen y de besarme con la pasión con la que lo estaba haciendo. Era muy difícil pensar cuando estaba así con ella.
Para hacerme aun más difíciles las cosas, subió sus manos a las solapas de mi camisa y comenzó a deslizarla por mis hombros. Entonces, incontrolablemente, y con un gruñido salvaje, me separé de ella.
En mi cabeza tenia la idea de que seria para ponerle un fin a esa situación, pero mi cuerpo me engaño, y cuando me di cuenta, Renesmee no tenia blusa…
Ella miro a diferentes direcciones y después a mí. Me tomo del cabello y comenzó a besarme de nuevo.
Mi tonta reacción fue llevarla contra un árbol y seguirla besando. Ella suspiró mi nombre, la seguí acariciando, besando. El contacto físico que estaba teniendo con ella provoco que pudiera ver cada cosa en la que ella estaba pensando, sus sentimientos, sus fantasías...perdí el control de mi mismo.
Me detuve cuando había abajado sus tirantes. Estaba haciendo mal. No podía estarle haciendo eso a Nessie. Mucho menos cuando la besaba a ella, estaba consiente de eso y me gustaba, claro, pero de repente sentí el deseo de que fuera Bella quien estuviera frente a mí.
Mi loco pensamiento hizo que la dejara de besar y retrocediera para ver sus alborotados rizos color bronce.
- ¿Qué pasa, Jacob?
- No puedo, Nessie, no puedo hacer esto.
- ¿Porque no? ¿Acaso no sientes lo mismo que yo? ¿No me… deseas como yo te deseo a ti?
- Renesmee, no tienes idea de los que estas diciendo, de verdad.
- ¿Lo niegas o lo afirmas?
- Ninguna de las dos.
- Entonces contéstame, ¿Me deseas o no?
- No responderé eso.
- Lo tomare como una negación, entonces.-murmuró despechada.
- Renesmee, por favor, no digas tonterías. ¡Claro que te deseo! Te deseo como no tienes no la más mínima idea.
- Entonces ¿Por qué te detienes? ¿Por qué no sigues con esto?
- No podemos estar haciendo esto, no está bien. Eres muy joven para…
- Jacob, no me digas que soy muy joven para hacer el amor contigo.- me interrumpió. Me sorprendió lo directa que fue al decirlo.- Tu mismo eres una prueba de que la edad no importa para amar a alguien.
- Ness, no tienes experiencia en esto y…
- ¿Y tu? ¿Tienes experiencia para esto?- me volvió a interrumpir. Preferí quedarme callado, era mejor que decirle lo que había ocurrido con su madre hace ya doce años.- ¿Con quien fue?
- ¿Con quien fue que?
- No me vas a hacer preguntártelo de forma directa ¿o si, Jacob?
- Nessie, no he hecho esto antes con ninguna mujer.- Solo con una vampira,-no seas ridícula.
- Entonces, ¿Cuál es el problema?
- Que no ha llegado el tiempo para ti Renesmee, ni la persona adecuada.- dije desviando la mirada
- Tú eres la persona adecuada.- me replicó mientras tomaba mi cabeza entre sus manos y me obligaba a mirarla. Sabía que si me lo pedía directamente no iba a poder resistirme.
- No, Ness, no lo soy. Soy demasiado grande para esto. Esto se consideraría como abuso a menor. Debes encontrar a alguien de tu edad y tener mas experiencia antes de… de que tu y yo…- me costaba mucho trabajo decirlo.
- Entonces, ¿me propones que pierda mi virginidad con alguien más?- pregunto retóricamente.
- ¡No!- me exalté ante la conclusión a la que salto pero después intente moderar mi voz,- claro que no, Renesmee. Te estoy pidiendo que tengas paciencia.
- Pero no puedo, Jacob. Te amo y no puedo ni quiero esperar más tiempo. Simple y sencillamente No-pue-do.- dijo exagerando la frase.
- Yo he esperado más de catorce años y te aseguro de que es posible tener paciencia. El que espera desespera pero tiene su recompensa.- le dije tratando de convencerla.
- Pues no tienes que esperar mas.- dijo acercándose a mí mirándome con ojos llenos de fuego.
- Renesmee, ya tome mi decisión y dije mi ultima palabra. No me harás cambiar de opinión. - le dije sonando mas decidido de lo que de verdad estaba.
- Apuesto a que podría…
- No, Ness. – Le dije recogiendo su chaqueta del suelo y tratando de ponérsela - ya que su blusa había pasado a mejor vida- para que no me pusiera más tentación.- Vámonos.
