Usagi POV

Estaba muy pensativa y creo que eso no es usual en ella. ¿Qué le estaría preocupando a la mujer que me robó el corazón en un instante? Quería preguntárselo pero no me atrevía. ¿Y si se molestaba? Si fuera algo grave me lo contaría. En eso se basa una relación, en la confianza. Sacudió la cabeza y me sonrió con esa sonrisa que me derretía y que si me pedía algo ahora caería rendida a sus pies. ¿Cómo alguien puede tener tal efecto en otra persona? La vida era un completo misterio...

-¿En qué piensas?- Su voz me sacó de mis conclusiones.

-En ti. ¿En qué sino?- Ella rió.

-Deberías dejar de decir eso, me sonrojas cada vez que lo haces.- Ahora era yo la que me reía.

-¿No me digas? Seguiré haciéndolo porque cuando te sonrojas estás muy mona. ¿Ves?- Dije notando comos sus mejillas se tornaban en un leve sonrojo.

-No es cierto.- Ahora estaba más roja que un tomate.

-Claro que sí y eso me gusta.- Y nos fundimos en un beso. Cuando nos separamos por falta de aire más que por ganas, le susurré al oído: "Te amo." Sentí como temblaba ligeramente al hacerlo. -Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.-

Creo que si no llega a estar abrazada a mí se hubiera caído. ¡Estaba temblando como un flan! Se agarró más fuerte a mí y me dio a entender que se caería de un momento a otro, reí. Así que la ponía nerviosa... Me aproveché un poco más de ello.

-Para de hacer eso o no me mantendré de pie...-

-¿Y qué pasaría si te caes?- Me miró asustada, estaba claro que pensaba que se haría daño. -Que caerías en mis brazos.-

-Entonces me dejaré caer.- Pero no lo hizo y se separó de mí. -Será mejor que no te alejes mucho, estoy temblando aún.- Eso me gustó.

-Está bien, de todas maneras tampoco podría alejarme de ti.- Y dicho esto, caminamos pero ella tropezó y yo caí en sus brazos. -¿Te has hecho daño, Sery?- A partir de ahora la llamaría así, amorosamente.

-Para nada. ¿Y tú Usako?- Negué con la cabeza. Pero ese "Usako" me gustaba.

-Me encanta que me llames así.-

Todavía no nos habíamos levantado del suelo y rogué a Dios que no lo hicieramos durante unos minutos pero a ella parecía que no le gustaba mucho estar tirada en el suelo así que me levantó pero en un ágil movimiento la empuje hacia mí y ahora era yo la que estaba en el suelo tirada, quedando nuestros rostros muy cerca.

Serenity POV.

Esto no podía estar pasandome. ¡Yo intentándome controlar y ella provocándome! Esta chica era todo lo contrario a mí: Era divertida y alegre, inocente, en cambio yo era aburrida y para nada alegre, solo en ciertos momentos, digamos que era más bien reservada. Me acerqué a su oído y le susurré unas palabras.

-Estás jugando con fuego, puedes quemarte y eso no es bueno. ¿Sabes?- Se estremeció ante tal contacto.

-¿Y si quiero jugar y quemarme?- Volvió a decir en tono inocentón y no me pude resistir más.

Abrió los ojos de sorpresa al notar que ese beso no era como los demás y la seguí besando. Mis manos se posaron en su nuca, proundozando el beso mientras la otra estaba en su espalda. Nos separamos por falta de aire.

-Pasará esto y si no quieres que continúe será mejor que nos vayamos ya.-

-¿Y quién te dice que no quiero continuar?- Y me besó de la misma manera que yo lo había hecho.

Un calor empezó a recorrer mi cuerpo. ¿Así se había sentido ella cuando yo la besé? Era lo más dulce y apasionado que existía en estos momentos para mí. Haciendo gala de una voluntad increíble me separé de ella por lo cual hizo un puchero que me pareció adorable. De hecho, toda ella era adorable.

-¡Usako espera! ¡No me dejes aquí!- Grité mientras corría, estaba enfadada. -¿Y ahora que he hecho?-

-Cortarme el rollo, ahora que estaba tan metida en mi papel de mujer...- No la entendí bien pero asentí por si las moscas, no me gustaba estar enfadada con ella.

-Lo siento, pero no era el momento, deberás tener hambre... Vamos a la cocina, quizá encontremos algo.-

Le ofrecí el brazo y dudó en cogérmelo o no, se decidió por hacerlo y nos dirigimos hacia el refrigerador: No había nada, tan solo bebida. Reí nerviosamente, no me acordaba que siempre iba a cenar fuera.

-Vale, no problemo, te invito a cenar.- y antes de que me reclamara tiré de ella hacia el coche. -Sube cariño.- Le dije en tono de orden pero cariñoso.

Me sacó la lengua y reí, encendí el motor y fuimos a un burger cerca de ahí. Sé que no es un buen lugar y de romántico nada pero a estas horas estaría todo ocupado ya así que la comida rápida era nuestra única esperanza si queríamos comer algo. Teníamos suerte de que el lugar estubiera casi vacío.

-come todo lo que quieras, invito yo.- al decir esto se le iluminó la cara.

Ella se pidió dos hamburguesas y yo tan solo me pedí una ensalada y un helado de postre. Cuando se las acabó pidió otra más y como acompañamiento un helado grande. ¿Dónde metía tanta comida? Sonreí cuando se bebía el agua de un solo golpe. ¿Cómo puede ser alguien tan adorable?

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Casi, casi lse lían. Aún queda un poquiiiito... xD Tranquilos, llegará xD.