Bueno, tal como dije, otro nuevo capi. Disfrutadlo;)

_________---

Usagi POV

Estar abrazada a ella era como estar en el cielo. simplemente divino. hoy al mediodía dejaríamos de estar juntas para seguir con nuestras vidas, por supuesto que no seguiríamos viendo, le prometí que la volvería rebelde y nunca he faltado a mi palabra. No tenía ni idea de qué hora era pero me desperté. Miré el reloj y marcaba las ocho de la mañana, demasiado temprano para mi. Intenté dormirme pero su mirada me lo impidió, no sé que efecto extraño provocaba en mi pero me hacía perder la noción del tiempo y olvidarme de todo.

-Buenos días.- Me sonrojé al ver su cuerpo.

-Eh, buenas. ¿Cómo has dormido?-

-Mejor que nunca, dormir a tu lado era como estar en el cielo.- Pensaba igual que yo cuando estaba abrazándome antes. Qué agradable coincidencia. -¿Y tú?-

-Divinamente porque estaba contigo.-

-Hmm, tonta.- Se acercó a mí y me besó. -El de los buenos días.-

-Aah, ya decía yo que esto era extraño en ti.- Me gustaba ver como fruncía el ceño.

-¿Me estás diciendo que no soy romántica? Puedo serlo si me lo propongo.- Uhh, eso sonaba a reto pero me encantaba.

-Adelante, empieza cuando quieras.-

-Bueno... ¿Qué te parece si te invito a cenar? Nada de burguers ni cosas de esas, te lo prometo.- Eso me hizo acordarme de la cena de ayer y de lo bien que me lo pasé.

-Me encanta la idea, acepto.-

-¿No se enfadarán en tu casa?-

-Para nada, han aceptado que no pase la mayoría de noches en casa así que por una noche más... Además de que presiento que será especial.-

La verdad es que ir a cenar a cualquier lugar con ella estaba bien. Me dijo que me arreglara y que me pasaría a buscar a las diez para ri a ese lugar secreto que no me quería contar. Me decía que si me lo decía dejaría de ser secreto y perdería parte del encanto, en realidad tenía razón y no pude resistirme a besarla: Se me estaba haciendo muy adictivo esto de darle besos pero éstos iban subiendo de intensidad. Lo que pasó la noche anterior no lo olvidaré jamás y quería repetirlo.

-Hmmm, acabo de despertar, estoy espesa...- Se quejó ella.

-Yo te acabaré de despertar...- Y volví a besarla indicándole que me moría de ganas por repetir lo de la noche anterior.

Empezó a reaccionar y torpemente intentaba acariciarme la espalda, todavía estaba medio dormida a pesar de la conversación de hace unos momentos, si es que era única en su especie. Se empezó a despertar pero no me besaba como ayer, hoy lo hacía dulce y tiernamente, se notaba que quería disfrutar de los momentos a solas.

-Usako... ¿Te he dicho alguna vez que te amo?-

-Mmm, creo que no.-

-Pues ya lo sabes.- Reanudó el beso.

Estuvimos así un rato pero ninguna de las dos parecía desear ir más lejos. Sabía que en una relación no existía tan solo el sexo, eran estas pequeñas cosas la que hacían que la relación prosperara. El cariño, el afecto y la confianza que la pareja se tenía mutuamente y eso era lo que teníamos ahora mismo. Se nos había pasado el rato muy rápido, tanto que faltaba media hora para las doce y tenía que estar en mi casa a esa hora porque mi hermano Shingo venía a vivir con nosotros después de no se cuántos años sin vernos. Suspiré ya que siempre me he llevado mal con él pero nada serio simples bromas pero nos queremos mucho. Me recosté en su pecho y así nos quedamos unos minutos.

Serenity POV

Estaba a punto de irse de mi lado y yo volvería a reanudar mi vida con mi prometido, cosa que no tenía ganas de hacer y mucho menos ahora que había encontrado el verdadero amor. ¿Cómo amarla completamente mientras esté él por medio? si no hubiera firmado aquel papel entonces ahora no estaría debatiéndome entre enfrentarle o seguir. si hacía lo primero mi familia se quedaba en la calle, claro que en mi casa serían bien recibidos y tenía suficiente dinero y si hacía la segunda tenía más posibilidades de quedarme con lo que le pertenecía a mis padres y lo que esas personas -los padres de mi prometido- se las quitaran indebidamente y jugando sucio. Se me crispó la mano y ella lo notó.

-¿Estás enfadada conmigo?- ¿Cómo podía pensar eso y por qué lo hacía?

-Claro que no, tan solo recordaba a mis desgraciados suegros. Por culpa de ellos es que estoy con...- No era capaz de decir su nombre por asco.

-Entiendo... Bueno, decidas lo que decidas yo estaré aquí para ti. Siempre y si te quedas en la calle y sin dinero no voy a reprocharte nada porque yo te quiero a ti, no a tu fortuna.-

Eso de veras me aliviaba un poco. Me estaba preguntando otra vez por qué estaba conmigo, al menos no era por el dinero como Kenta- como mi prometido se llama-, sí tan solo estaba conmigo por mi dinero y eso era lo que más me molestaba y hoy tenía que verme la cara con él. No sé qué seré capaz de hacer pero por ahora solo quería disfrutar de mi coneja, en diez minutos la tendría que dejar en su casa. ¿Podría estar ahora separada de ella? La respuesta: No.

-Ay coneja mía, te echaré de menos.- Le dije mientras nos vestíamos.

-Yo también a ti pero creo que tú lo tendrás peor aunque nos veremos esta noche.-

-Por supuesto.-

Nos acabamos de vestir y muy pesadamente fuimos al coche, conducí lo más lento que me permitía el coche pero aun así llegamos dos minutos antes, le di el beso de despedida, esperé a que entrara en casa y me fui con mi tristeza, dispuesta a enfrentar un nuevo día. Tenía la sensación de que Kenta no era el mismo desde hace una semana. ¿Le odio y me preocupo por él? Quien me entienda que me compre. Había quedado con él en el restaurante de siempre, me estaba aburriendo de ese lugar, cada día iba ahí y quería cambiar un poco pero con él es imposible razonar: Estoy en sus manos. Aparqué y saludé al camarero el cual ya me conocía y me dirigí hacia la mesa. Me sonreía amorosamente. ¡Ja! Como si eso fuera verdad. Le saludé de la misma manera y pedimos lo de siempre.

-¿Qué tal el día?- Empezamos bien...

-Como los demás.- No tenía ánimos de hablar.

-Hmm. ¿No tienes nada interesante que contarme?- ¡Claro que sí lo tenía pero no se lo iba a decir por miedo a como reaccionara!. Será tonto...

-No.- Dije secamente dando por zanjado el tema.

-Vamos, no te hagas la tonta. Sé que tienes un amante o mejor dicho, una.- ¿Cómo lo sabía? ¿La había estado siguiendo?

-¿Me has seguido?- Pregunté incrédula.

-Por supuesto, esa chica es muy bonita. ¿Qué pasaría si me liara con ella?-

-No te atrevas...- ¿Realmente sería capaz de hacerlo?

-Con mi vida hago lo que me da la gana, tan solo estamos atados por un papel. ¿Crees que yo quiero casarme contigo? Para nada, soy un hombre de muchas mujeres.-

Todo eso ya lo sabía, no hacía falta que me lo volviera a decir. Empezaba a odiarlo como nunca antes lo había hecho y tomé una decisión: Hablaría con mis padres a ver qué podían hacer aunque ya sabía la respuesta pero por intentarlo...

-¿Crees que yo sí?-

-Por tu bien espero que te alejes de ella si no quieres que le haga daño.

¿Alejarme de ella ahora? Estaba chiflado. La defendería de él y de cualquiera a toda costa, por ahora era hacerle creer que lo aceptaba, como siempre: Agachar la cabeza y callar. Me estaba cansando de ello y tarde o temprano acabaría por estallar.

_--

Uuuuyy, Serenity está al límite de su paciencia. ¿Estallará? ¡Descúbranlo en los siguientes capítulos!