Usagi POV

Prácticamente me tuvo que sacar de ahí a rastras. Todo eso era hermoso y más sabiendo que lo hizo ella o, al menos, que Sery lo conservaba. Sé que está triste, lo noto en su mirada, en sus gestos. ¿Habré hecho algo que la ha puesto así? Cuando se lo pregunté me dijo que no, yo no era la culpable de ello y que a veces los recuerdos -tanto buenos como malos- vuelven a nuestra mente y nos juegan malas pasadas. Asentí porque en eso llevaba la razón pero si en mis manos estaba calmar esa tristeza que emanaba de ella lo haría

-Bueno cariño, te dejo para que te arregles, pasaré por ti a las diez de la noche.-

-Está bien amor, ese sitio es hermoso. Gracias por enseñármelo.- Bajó la cara con una sonrisa pesada y rió.

-Solo tú sabes donde está, no se lo digas a nadie.-

-Tranquila, no lo haré.-

La besé fugazmente en los labios y me despedí de ella con otro beso. Me decía que si seguía así me secuestraría. Qué ganas tengo de que eso fuera verdad pero era demasiado correcta, sabe que si me alejo de mis seres queridos me sentiría muy triste, era una buena persona y para nada egoísta, aunque algunas veces sí pero... ¿Quién no lo es? Me dirigí a la puerta y como siempre esperó a que entrara sana y salva a casa, escuché el rugir del motor y como lentamente se iba alejando. Al entrar noté a mis padres muy, pero que muy serios. Algo grave debe de haber pasado.

-¿Qué pasa, por qué esas caras?- Pregunté preocupada y mi padre estaba llorando con lágrimas de cocodrilo.

-Es que... Es que...- No podía hablar.

-Usagi, te hemos visto con esa chica y...-

Palidecí. ¿Se negarían a que la siguiera viendo? Si lo hacían era capaz de salir de ahí y correr a buscarla, encontrar el consuelo en sus amorosos brazos y que me llenara con palabras de amor pero creo que me estoy precipitando.

-¿Y?- Les animé a seguir.

-Esto es raro, siempre pensamos que te gustaban los chicos y... Bueno, no sabemos cómo reaccionar.-

-Simplemente es como si fuera un chico, digamos afeminado, pensadlo así.- Rieron por mi mal chiste.

-Es que no es un chico afeminado... ¡Es una chica en toda regla! ¿Sabes lo que eso significa?- Mi padre me gritaba haciendo un drama increíble.

-Sí papá peor yo la amo y ella a mi.- Eso pareció dejarlos más tranquilos.

-¿Y qué dice sobre tus "escapadas nocturnas"?-

-Creo que ya no habrá de eso, al menos sin ella porque pienso llevarla de fiesta conmigo algún día de estos.-

-La quieres mucho...- No era una pregunta, sino una afirmación.

-La amo más que a mi vida, más que cuando estaba con Darién. Ella es diferente.- Mi padre se crispó al escuchar ese nombre.

Decidí dejar el tema de mi ex novio aparte y me hicieron preguntas tales como: "¿Como la conociste? ¿Fue amor a primera vista?" Y preguntas parecidas y yo iba respondiéndolas una a una hasta que me fijé que eran las nueve y cuarto. Les dije que pasaría por mí a las diez y que quería estar lista a tiempo.

Serenity POV

Hace media hora que estaba lista y andaba como un león enjaulado de un lado a otro. Cuando acabaran de cenar la llevaría al mirador de Tokio y allí le diría del secreto, si todo salía como había planeado, mañana la llevaría a aquel lugar. Tan solo espero que sepa entenderme... Me fijé que eran las nueve y media y entre que llego y no llego serán las diez y poco menos así que cogí mi teléfono móvil, mi cartera y mis llaves y me las puse en el bolsillo, no me gustaba llevar bolsos ni cosas de esas, además de que no iba conmigo.

Salí y cogí el coche para llegar a tiempo, teníamos mesa reservada a las once pero me gustaba llegar antes así se puede hablar sin que el mesero te esté interrumpiendo a cada momento pidiéndote si quieres más vino. Un mensaje me llegó y vi que era de ella, lo abrí y me decía que cuando llegara tocara al timbre. Hice caso omiso a lo que había detrás de todo esto y así llegué e hice como me pidió. Toqué y una señora con el cabello ondulado y de color azul largo vestida con ropas de estar por casa y un delantal me abrió la puerta.

-Pasa, estará por terminar.-

No sé por qué pero al entrar me noté nerviosa, me hizo pasar al comedor y un hombre con el cabello negro y uniformado con gafas, estaba sentado de brazos cruzados mirándome fijamente. Deducí que era su padre y ella su madre, me senté y el hombre empezó a hablar.

-Así que tú eres la que conquistó el corazón de mi pequeña... Interesante.-

Tragué saliva. ¿Cómo se habían enterado de ello? ¿Nos habrían visto alguna vez? Siempre hemos sido cuidadosas con eso pero siempre puede haber algo que se me escapa, siempre y me maldije por ello, me pegué en la cabeza y se pensaron que habían hecho mal en decírmelo, les negué de que no tenían culpa y sentí una puerta abrirse y un maullido ensordecedor.

-¡Perdona lunita! Si no estuvieras por medio...- Gritó mi amor y cada vez que se acercaba sudaba. Todavía no me creía que esto estuviera pasando.

Cuando entró con aquella minifalda y aquél jersey de negro con escote en V, sus delgadas y finas piernas al descubierto calzada con zapatos de tacón bajo y con esa sonrisa que me volvía loca me quitó el poco aire que circulaba por mis pulmones.

-Ay hija, creo que la mataste de la impresión.- Escuché decir mientras yo seguía embobada.

-Ry... Sery... ¿Hola?- Dijo mientras me pasaba la mano por delante de la cara pero yo como si nada. ¡Eh!- Y palmeó sacándome de mi trance.

-¿Qué?-

-¿Como que qué? Estabas ida.-

-Ah, es que estaba viendo a un hermoso ángel, el más hermoso que he visto en mi vida.-

-¿Y tengo que ponerme celosa de ese ángel?-

-A ver, déjame pensar... No porque tú eres ese ángel.-

Y delante de sus padres me besó fugazmente sin yo poder reaccionar. Escuché un suspiro a lo lejos pero yo ya estaba perdida en su beso y creo que sus padres se fueron para dejarnos solas pero nada me importaba ya porque al lado de mi ángel nada podía salir mal... O eso pensaba yo en esos momentos. Se separó de mí cortando el beso y me sonrió.

-Estás hermosa hoy.-

-Y tú estás de infarto. No sé cómo no he muerto antes.-

-Exageras.-

-¿Eso crees? Usagi, eres hermosa. Ahora sé por qué todos los hombres te miran cuando vas por la calle y los entiendo yo me siento igual o mejor. ¿Y sabes por qué?- Ella negó con la cabeza. -Porque tú eres mía y no de ellos, soy yo quien camina a tu lado y no ellos, soy yo quien besa tus dulces labios, no ellos y me siento feliz por ello.- Lágrimas salían de sus ojos.

-Serenity, jamás me habías dicho cosas tan hermosas.-

-Eso es porque no me conocías, ya te lo dije: Puedo ser romántica cuando me lo propongo.-

La abracé tiernamente y momentos después me levanté para irnos, se nos haría tarde y podrían quitarnos el sitio. Le ofrecí mi mano la cual aceptó gustosamente y se despidió de sus padres a gritos y yo la imité. Entramos en el coche con una sonrisa y nos dirigimos al restaurante al fin.


Tenía pensado que llegaran hoy al restaurante del que tanto he hablado pero parece ser que será en el siguiente.

¡Nosssssss vemosssssss!