Usagi POV
Después de hablar con ella me sentía mejor. ¿Por qué? Se me quedó mirando a mis ojos fijamente. ¿Qué tenían mis ojos? Cuando se lo pregunté tan solo me dijo:
-Tus ojos brillan de calma, no veo dolor en ellos, cariño.-
¿No ve dolor? ¿Qué es esta sensación de paz? ¿Qué me has hecho mi cara de Luna? Cuando estoy con ella siento una paz increíble. ¿Será porque quizá me entiende o porque simplemente me ama? No sé pero tan solo sé que la amo, más incluso que a Darién. Ahora hablar de él no me dolía... ¿Sería porque lo que me temía no se había hecho realidad? Temía que al saberlo se alejara de mi y que me dejara sola pero no, ahí estaba, mirándome con amor.
-Sery... ¿Me odias?-
-Usa, amor. Te amo más que a mi vida. Tú eres mi sol y sin ti yo no puedo vivir.- Iba a interrumpirme pero puse un dedo en sus labios, haciéndola callar. -No, déjame acabar. ¿Crees que eso que me has dicho me importa? Yo te quiero por ser tú ahora y me duele saber que ese hombre te hizo eso. Quiero protegerte Usagi, de él y de todos, no quiero que te pase nada porque ahora tú eres mi vida. Jamás pensé que me enamoraría hasta tal punto de alguien. No te odio, al contrario: Te amo más que antes si eso se puede.-
-Yo también te amo y no sabes cuánto... Déjame que te lo demuestre.-
-No hace falta que me lo demuestres, lo sé y lo veo en tus ojos.-
La jalé sin previo aviso obligándola a quedar encima mío con los rostros casi pegados y no me pude resistir, necesitaba sentirme suya otra vez, estar en sus brazos como la noche anterior y que me diga cuánto me ama aunque eso ya lo sé y le besé.
-Usako... No es el lugar correcto... Tus padres...-
-Tranquila amor, las paredes son insonorizadas. No se oye nada de lo que digamos u hagamos. Por eso puedo poner música alta a estas horas y cantar.-
-Pero...- No le di tiempo de acabar porque la besé de nuevo.
Noté como aflojaba la fuerza para apartarme y cómo correspondía a mi beso, no parábamos de besarnos y transmitirnos amor, cada beso sabía diferente y nunca me cansaba de besarlos. Sus manos recorrían suavemente mi espalda haciéndome suspirar mientras yo le quitaba las gomas del pelo, haciendo que le cayera en cascada por su espalda. Lo tenía muy largo y pasé mis dedos por un mechón de su cabello, lo tenía suave y sedoso. Sonrió y ella hizo lo mismo con el mío aunque era más corto que el suyo.
-Ahora te pareces más a un ángel que a un humano.- Me sonrojé ante este comentario.
-Tú también eres un hermoso ángel.-
Noté sus manos en mis hombros y como lentamente me quitaba el jersey, dejándome en ropa interior. Se acercó a mí y soltaba su aliento en mi cuello haciendo que me estremeciera, me quitó el sujetador pero no abandonó mi cuello, el cual a hora estaba siendo atacado por dulces besos y yo no podía hacer nada: Estaba completamente en sus manos y mi intimidad no podía estar más mojada. Me tumbó y me desabrochó lentamente los pantalones mientras depositaba besos en mi estómago, provocando que me excitara más y más y por último me quitó la única prenda que me quedaba puesta, al hacerlo sonrió y pasó su lengua por mi intimidad suavemente y yo no podía estar más excitada, se secó con la mano y me besó a la misma vez que introducía dos de sus dedos en mí y me aferré a su espalda, dejando algún que otro arañazo de placer y no podía ni siquiera tocarla a ella, era tal el placer que nublaba mis sentidos. Jamás he sentido esto pero es tan placentero que no quiero olvidarlo jamás.
-Sery... Ah... No aguanto más...-
-No lo hagas...- Me susurró con voz sensual en mi oído.
Al hacerlo aumentó la velocidad y la fuerza con la que entraba y salía de mi interior y cuando notó que estaba a punto de llegar me pedía que lo gritara y así lo hice mientras enterraba de nuevo mis uñas en su espalda y me arqueaba de placer peor ella no paró de entrar y salir hasta que acabé de gritar. En sentía exhausta cuando acabé y ella no retiró sus dedos aún.
-Usagi, me encanta ver como te retuerces de placer que yo te provoco. Me excita...-
-Te estoy volviendo pervertida...- Dije aún jadeando de cansancio, todavía no recuperaba el aliento del todo.
-Me estás volviendo muchas cosas mi coneja.- Sonreí ante este comentario.
-Y si compramos algún juguetito para esto? Me apetece probar ciertas cosas...-
-¿Quieres que vayamos a un sex shop?- No podía ser más directa, no...
-Eh... Sí.-
-Cuando quieras, ya te he dicho que me da igual lo que piense la gente.-
-Mm, bueno, ahora te toca a ti disfrutar.-
Serenity POV
Esa mirada me daba miedo pero también me excitaba, el no saber lo que mi coneja haría conmigo me calentaba así que la atraje más hacia mí y le susurré con voz sensual al oído:
-¿Y como vas a hacerlo?-
-Si te lo digo no tiene gracia.-
Se levantó a su equipo de música y una música lenta y romántica sonaba de fondo, invitando a hacer cosas prohibidas y yo estaba dispuesta a aguantar lo que me hiciera. Me hizo cerrar los ojos y en unos momentos estaba besándome frenéticamente. ¿Es que esta chica era insaciable? Ya me daba igual lo que me hiciera, sus besos me tenían en una nube de la cual no tenía intención de salir. Levantó mi jersey lentamente haciendo que la tela rozara mi piel y eso me estremecía, se posó a horcajadas sobre mío y acercó su rostro a mi cuello y lo lamía lentamente.
-Ah...- Es lo único que podía decir en aquellos momentos.
Me quitaba lentamente mi sujetador y masajeó mis pechos lentamente, provocando que arqueara mi espalda. Susurraba cosas que mi mente no lograba entender del todo porque estaba en otro lado. Me está torturando, lo sé y me gusta esta dulce tortura. Su mano recorrió lentamente desde mis pechos a mi intimidad pero antes de llegar se detuvo. Le dije que siguiera pero no me hizo caso, tan solo noté como algo vibraba en poca intensidad, haciéndome gritar.
-¿Que haces?-
-Ya verás, te gustará...-
-¿Eh?-
Tan solo noté como algo ancho y vibrante entraba en mi interior y volví a gritar. Poco a poco subía de intensidad mientras lo introducía y lo sacaba y yo tan solo me retorcía de placer y arqueaba mi espalda. Sea lo que fuere daba mucho placer y no tardé mucho en llegar al clímax, gritando su nombre y aferrándome a su espalda, dejando marcas como las que ella me ha dejado a mí y escuché como se quejaba al hacerlo.
-Ah... Eres... Cruel...-
-Ya, eres más hermosa sin ropa.-
-Tú tampoco te quedas atrás mi ángel cruel.-
-Tengo sueño. Ojalá todas las mañanas pudiera amanecer contigo...-
-Ya tendremos tiempo, Usagi. Te lo prometo.-
Dicho esto, la besé y se quedó dormida en mi pecho. Yo también quiero estar todos los días con ella pero por ahora no era posible, no mientras esté atada a él. Me quedaba una semana para solucionarlo... Una semana y sería su esposa si no hacía algo... LA sola idea de ir de blanco a su lado me aterraba y estaba segura de que al decir el "sí, quiero" saldría corriendo antes de hacerlo. Me daban igual mis padres, se lo merecían, si vendo mi casa me sacaré mucho dinero, lo suficiente para vivir diez años sin trabajo como mínimo. Y yo a veces me pregunto... ¿Por qué dicen que están en la quiebra si no tienen empresa alguna? Jamás me lo había planteado hasta ahora... ¿Qué estaba pasando aquí?
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O_O, Serenity se está dando cuenta de muchas cosas (a buenas horas xD) ¿Qué serán esas cosas? ¡Descúbranlo en las siguientes entregas!
¡Adiós!
