Usagi POV

Al despertar no la encontré a mi lado si no mirando por la ventana con semblante triste ¿Le habría pasado algo? Sin que me escuchara, me levanté y la abracé por detrás y se asustó.

-¿Qué te pasa?- Pregunté con voz dulce.

-Pasa que me han tenido engañada todos estos años. Eso pasa.- ¿Engañada? ¿A qué se refería exactamente?

-¿Por qué dices eso?-

-Mis padres me decían que tenía que casarme con ese hombre para salvar la empresa pero me he dado cuenta de que no tenemos ninguna... Qué tonta soy.-

¿Así que todo esto era una trampa? ¿Por qué a ella y por qué motivos harían sus padres eso?

-No eres tonta para nada, tan solo has vivido engañada...-

-Pero debería haberme dado cuenta. Creo que acepté la decisión de escabullirme de algún problema por la vía fácil...-

No me lo creo... ¿Ella huyendo? Claro que antes no la conocía -aunque me hubiera gustado- pero... Yo no creo que fuera de esas si no, no estaría... Haciendo... todo esto... No, definitivamente no.

-Soy la culpable de mi propia desgracia. ¿Te lo puedes creer?- Por raro que parezca, no había lágrimas en sus ojos. -Y por culpa de ello no puedo estar libremente junto a ti...-

Ahora estaban empezando a salir unas lágrimas de sus ojos y me abrazó fuertemente sin poder evitar llorar amargamente. Odiaba verla así pero no la voy a juzgar porque la amo y ella no sabe que no fue culpa suya, quería decirle que todo estaba bien, darle alguna falsa esperanza para aliviarle el dolor pero nada estaba bien e ilusionarla con algo que no era verdad tampoco era lo correcto.

-Sery... Amor... Tú no tienes la culpa de nada... Vamos, sonríe.- Le dije mientras la cogía delicadamente de la cara y la acercaba a mis labios.

-No puedo... No...- En ese momento se desmayó en mis brazos.

-Sery... ¡Serenity, reacciona!-

Le grité pero no hizo nada, la llevé como pude a la cama y la recosté, fui al baño y cogí el alcohol y se lo pasé por la nariz, según dicen eso va bien cuando uno se desmaya y así fue como al cabo de cinco minutos llamándola y acercándole el alcohol se despertó. Se llevó una mano a la cabeza y articuló la frase que dice todo el mundo en estos casos:

-¿Qué me ha pasado?-

-Te desmayaste. Estás cansada y es normal.-

-No, no lo estoy. Estoy sospechando algo pero...-

¿Sospechar algo? ¿Qué podía tener además de cansancio? ¿Dolor de cabeza, calor o simplemente se ha desmayado? No lo sé pero pronto lo averiguaré.

-¿Y qué es eso que sospechas?-

-¿Tú no te lo imaginas?- Negué con la cabeza. -Voy a tener un bebé, Usagi.- ¿Cómo dice? ¿Un... Bebé?

-¿Estás segura de ello?- Contesté más feliz de lo que debería parecer.

-Así es, quería contártelo pero se me pasó. Eso es lo que tengo y ahora tendré que casarme con él por mi pequeño...-

Oh, no. ¡Eso sí que no! ¡Ni de coña! ¡Antes pasará por mi cadáver! Y pesar que si me voy con ella tendré que cuidarla y ayudarla... ¡La simple idea me ponía feliz! La abracé efusivamente y se estaría preguntando... ¿Por qué me abraza así? Simplemente porque ahora más que nunca tendría que mover mis contactos, volvería a ver a mis amigas y la iba a librar de todo aquello.

-Sery, no tiene por qué enterarse.-

-Pero...-

-De peros nada. ¿Quieres ser feliz?- Asintió, -Entonces hazme caso: Quédate conmigo estos días y no se lo digas a nadie, ni siquiera a tus padres y yo me ocuparé de todo. Tú tan solo descansa.-

-Usako... ¿Qué vas a hacer?- Sonreí.

-Hacer algunas visitas, no me tomará más de una mañana.-

-Déjame acompañarte.- Vaya que si era tozuda... Como las mulas.

-¿Que parte del descansa no entiendes? El "des" el "can" o el "sa"?- Sonrió.

-Ninguna de las tres, repítemelo.- Al menos tenía buen humor y eso era buena señal.

-A descansar y es una orden.-

-Te comportas como si fuera tuyo.-

-Como si lo fuera y ahora hazme caso, Shingo me hará de chofer.-

Serenity POV.

La vi salir de la habitación y luego escuche un coche que se alejaba rápidamente. ¿Que tenía esta chica en mente? Tan solo espero que no se meta en problemas por mi culpa, jamás me lo perdonaría. Le he dicho que voy a tener un bebé de ese hombre y no me ha odiado, se había alegrado. Sin duda me amaba porque de ser así se hubiera puesto celosa y me hubiera gritado, aunque vi que en sus ojos había rabia también felicidad. El solo hecho de pensar que estaría a mi lado viéndolo crecer me hizo sentir muy feliz y si tuviera a mi otro hijo conmigo lo sería aún más. Ojalá lo encuentre algún día e hice lo que me ordenó: Seguí tumbada y me dormí. Quería dormir hasta que ella volviera y para eso quedaba mucho rato.

Usagi POV.

Me dirigía hacia el restaurante más famoso del barrio y alrededores: El Crown Center, el cual antes era una zona de recreo solo- ahora tenía un restaurante y bastante grande. El ambiente era muy extraño pero confortable, me gustaba y sobretodo porque era la cliente número uno de dicho lugar. Le mandé un mensaje de texto preguntándole si me podía recibir ahora y me contestó que sí, que tan solo diera mi nombre al chico de la entrada y la llevarían a su despacho y así lo hice, cuando llegué el camarero simpático me guió hasta el primer piso donde estaban las oficinas y cuando abrió la puerta una chica de cabello castaño, recogido en una cola alta, con unos pendientes con forma de rosa y de estatura alta y ojos verdes me miraba sonriente.

-Hasta que te acuerdas de que tienes una amiga.-

-El matrimonio te ha sentado bien por lo que veo.-

-En cambio a ti la soltería te sienta de maravilla.-

Las dos reímos y antes de abordar el tema charlamos un poco de nosotras, cómo habíamos estado, qué hemos hecho, planes para el futuro y hablar de cuando íbamos al colegio y siempre recordábamos algún anécdota gracioso y me decidí a abordar el tema.

-Bueno Makoto, tengo un problema y te necesito.-

-Aja, interesada.- Sonreímos. -¿Qué tipo de problema?-

-Verás...-

Le conté cómo conocí a Serenity y los problemas que tenía, también le comenté que fuera discreta y que ella era mi novia, al decírselo se sorprendió y me felicitó aunque todas pensaban que yo acabaría con Darién no fue así, acabé enamorada de una chica y esa chica era la persona a la que he amado realmente. Por ella lo daría todo y lo estoy haciendo. Le pregunté que si me podía ayudar y aceptó encantada.

-Tendrás que llamar a las demás...-

-Eso tenía pensado hacer. Oye, Podríamos reunirnos todas un día y os la presento.-

-Aquí siempre seréis bien recibidas.-

-Gracias Mako-chan, tenemos menos de seis días para solucionar esto y de la búsqueda del pequeño me encargo yo.-

-Como quieras pero si necesitas algo no dudes en llamarme.-

-Así lo haré, Mako-chan.-

Y dicho esto me fui despidiéndome de ella con un beso en la mejilla. Ahora me dirigía al hospital central de Tokio, donde trabajaba la mejor doctora que he conocido en mucho tiempo, sé que a estas horas debería de haber terminado su trabajo y estaría en la cafetería de enfrente, esperando a su prometido y también le envié un mensaje de si podíamos vernos y me dijo que aún no había acabado y que Urawa -como se llamaba su prometido- no la vendría a buscar hoy lo cual me iba fenomenal.

Me senté en una mesa y a los diez minutos una chica de la misma estatura que yo, con el cabello azul el cual no el llegaba casi a sus hombros, ojos marrones y con gafas se acercaba a mí con una sonrisa en sus labios.

-Vaya Usagi, cuando al fin te acuerdas de mí. Desde que tuviste aquél constipado no te he vuelto a ver.-

-¿Eso es buena señal?- Pregunté divertida.

-Claro, significa que estás saludable.-

-Será de salud porque mentalmente sigo siendo la misma.-

-Bueno, entonces me callo. ¿Y de qué querías hablarme?-

-Bueno pues...-

Le dije lo mismo que a Makoto y ella no lo tomó tan bien como mi otra amiga pero después de explicarle bien las razones me sonrió diciéndome que jamás se lo hubiera imaginado ya que siempre salía con chicos y no con chicas peor ella era especial. Era la excepción a la regla.

-¿Y qué quieres que yo haga?-

-¿Tienes acceso a todos los partos que se hicieron en este hospital cierto?- Ella asintió. -Necesito que me encuentres todos los que nacieron entre abril y junio de hace tres años. Tan solo eso. ¿Podrás hacerlo en menos de seis días?-

-Me menosprecias Usagi...-

Una vez hablado nos pusimos un poco al corriente de nuestras vidas y así pasamos bastante rato, su relación con Urawa iba viento en popa y dentro de un mes se casarían y también le dije que nos reuniríamos todas un día y ella aceptó encantada.

Ahora el tocaba a la actriz Minako Aino la cual era difícil de localizar pero para mí no, la conocía como si fuera mi hermana y muchas veces me confundían con ella porque las dos somos rubias y de la misma edad y que yo sepa de novios ninguno, todo lo que inventaba la prensa era falso y siempre me llamaba para quejarse de esto o de aquello. Mi teléfono comenzó a sonar con la melodía que tenía asignada a ella y lo cogí.

-Tengo la impresión de que vendrás a verme.-

-Pues tienes impresiones acertadas.- Ambas reímos. -Tengo que pedirte un favor, pero en persona.-

-¡Of course! Ahora mismo voy para allí.- Siempre usaba alguna frase en inglés, incluso cuando estábamos en el instituto.

-Pero si no sabes donde estoy...-

-Ya pero ahora me lo dirás.-

Esta chica nunca cambiaría. Por muy mal que estén las cosas siempre nos hacía reír. Le dije donde me encontraba y a los cinco minutos la escuché gritar mi nombre. Era raro que en esta parte de la ciudad la dejaran tranquila, normalmente era acosada por los medios de comunicación. Por eso me gustaba este barrio: Tranquilo y decente como tiene que ser. Nos sentamos al borde de la gran fuente y le hablé de Serenity y de lo que tenía que hacer. Dudé si lo había entendido del todo.

-¿Me has entendido? Antes de seis días.-

-Que sí mujer, yo me ocuparé de expandir estas fotografías que tú me has dado por todas las revistas y periódicos que pueda. Tranquila.-

Suspiré y también charlamos un buen rato hasta que ella se tuvo que ir a la fuga porque algunos periodistas la reconocieron y empezarían a hacerle preguntas, sonreímos y me solté el pelo, me haría pasar por ella como siempre y ambas corrimos hacia diferentes direcciones, desconcertando a los paparazzi y para que ella pudiera huir tranquilamente.

Ahora tan solo me faltaba la temperamental Rei, con ella sí que era más difícil pero no imposible ya que siempre estaba en congresos, reuniones u ocupándose de su esposo y su hijo de apenas un añito la cual la madrina era yo. Tan solo esperaba que estuviera desocupada...

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buenooo. ¿Qué tal va todo? Aquí como siempre la entrega de este fic. Falta Rei. ¿Se lo pondrá difícil? Conociéndola seguro que sí xD.