Wólfram salto de la cama. -¿QUIEN EN EL INFERNÓ ES ÁNGEL? ¿TU ASQUEROSO, PERVERTIDO, DE LA NADA REY?- gritaba mientras miraba con asco a lo que había leído. Con la furia hirviendo lanzo el diario al suelo, y se deslizo hasta parase en el centro de la habitación. Una bola de fuego chispeaba con furia en so mano. Estaba a punto de quemar el diario cuando oyó alguien golpeando levemente la puerta. La puerta se abrió despacio y Günter asomo la cabeza.
-¿Wólfram esta todo bien? Es que estaba andando enfrente de tu puerta cuando te oí gritar obscenidades sobre nuestro precioso y majestuoso rey.
-¡Solo una pesadilla Günter!
-¿Tan mala era para que tengas una bola de fuego aun en tu mano?
En ese momento Wólfram se dio cuenta de que aun tenia la bola de fuego en su palma, y aun pero, el diario estaba en el suelo entre el y Günter. Miro al diario suplicando por todos los suplicios de que Günter no se había fijado en el diario. Wólfram con cautela ando hacia el diario.
Günter mientras tanto ya había visto la libreta en el suelo. Dándose cuento de la acción de Wólfram, el corriendo fue hacia el diario ganándole a Wólfram.
-¡Günter devuélveme mi libreta!- pedía Wólfram mientras Günter le daba la espalda. Wólfram intentó quitarle el diario a Günter, pero Günter levanto el diario sobre su cabeza fuera del alcance de rubio. Wólfram salto varias veces, pero siendo mas bajo, no pudo alcanzarlo. Mientras mantenía el diario fuera de alcance, Günter leo la cubierta.
-¿Wólfram a donde as encontrado esto, como as podido? Esto son los más privados y bonitos pensamientos de su Majestad. Nunca en mi vida he sido tan avergonzado por tus acciones.
Wólfram se volvió varios tonos de rojo oscuro y estaba a punto de pedir perdón, cuando le vino otro pensamiento. – De cualquier manera, YO soy su prometido. Yo tengo que saber lo que el esta pensando para poder entenderle mejor y protegerle de todas esas rameras.
-Eso aun no te da ningún derecho.
-¿O? ¿Deeee veeeerdaaaad? ¿A ti no te gustaría saber lo que el piensa de ti?
-Se que su Majestad me habrá elogiado.
Wólfram, con una sonrisa de 'Maria Sabedias', los brazos cruzados sobre el camisón melocotón, la cabeza alzada hacia un lado, dijo –O, eso te lo crees tu. Sugiero que leas la primera pagina.- Mientras daba unos toques en le suelo con el pie, y volviendo a mirar a Günter dijo, -No me mientas diciéndome que no estas ni un pellin curioso.
-Bueno, la verdad, es, es, es, pues SI estoy curioso.
-Ala, ves, siéntate en el sofá y lee la primera pagina.
-¡Prefiero que NO!- dijo Günter con la voz un tono poco alto.
Wólfram se deslizo hacia Günter, pestañeo sus ojos esmeraldas, sonrió seductoramente y dijo, -Solo una pagina no hará daño a nadie. Y, no hay porque decírselo a nadie. Será nuestro pequeño secretó,- el ronroneo.
-Vale, solo una página. Pues así podré entender mejor a nuestro adorable majestuoso rey.
Günter se sentó en el sofá y empezó a leer. –Ay, so alteza es tan atento en dar tal regalo a nuestro amado Majestad. ¿Qué querrá decir con que eres legal en la Tierra?- Wólfram no le respondió, pero lo miro de reojo mientras pasaba a la primera pagina. -Ay, su Majestad de verdad tiene una caligrafía tan bonita.
-¡Ala date prisa y lee!
-Paciencia Wólfram, ya sabes que es una virtud.
-¡LEE!
-Vale, no es para que te pongas asi.
Günter empezó a leer. Después de un rato, -¿Qué es un jugado de fútbol americano?
-Ni idea.
Sigo leyendo. –Wólfram, podría apostar con certeza, que a ti no te a gustado nada que su Majestad llamase a Lord Weller…como era…a ver…a…si…un Príncipe Encantado.
-UMPFFFF
Günter cayadito seguío leyendo hasta, -Bueno en eso su Majestad tiene toda la razón. Conrart no puede contar un chiste aunque su vida dependedse de ello.
-En eso estoy de acuerdo.
Günter continúo leyendo. Sus ojos sonreían con cariño, se sonrojo, y soltó un suspiro, -Su Majestad dice tantas cosas maravillosas de mi.
Wólfram lo miro con una ceja elegante elevada. –Aun no as llegado a la mejor parte.
Günter continúo leyendo. Su sonrisa dulce se desapareció, y una mueca apareció en su rostro. -¿Plumita? El dice que soy una Plumita,- y empezó a llorar. – ¿Que habrá sido que le a dado esa idea?-
-Bueno, déjame ver. ¿Qué tal esto? Wólfram subió los brazos hacia el techo y grito, -¿SUUU MAAAAAAAAAAJEEEEEEEESTAAAAAAAAAD!- mientras ondulaba su cuerpo como una ola.
-¡Yo no hago eso!
-¡Si lo haces y termina de leer!
Los ojos llenos de lágrimas volvieron al diario. –Mmmm… ¿Wólfram?... ¿Quien es Ángel?
-No lo se. Pero cuando agarre a ese pelele infiel, lo mejor será que no haya nadie alrededor que quiera vivir.
-Wólfram, se que lo que voy a decir esta mal, pero creo que será mejor continuar leyendo para saber quien es Ángel. Siento por decir esto, pero si el conoce a alguien de que nosotros no sepamos, su vida puede estar en peligro.
-Bueno, eso es una manera de verlo. Ahora tienes una excusa para invadir la privacidad de tu precioso rey. Lo que tu quieres saber es hasta que punta te considera plumita.
-Muy bien continuare leyendo el resto en voz alta.- Günter le dio vuelta a la pagina y jadeo. –¡¡¡O SHINOU!!!-
-¿QUÉ PASA?- grito Wólfram. Con muchísimo medio Günter miro a Wólfram. Bruscamente Wólfram le quito el diario y vio lo que le hizo jadear a Günter. La entera segunda pagina solo tenia una entrada. Dibujado en tinta roja un corazón extra, extra, extra grande con lo siguiente en el interior:
Y.S.
AMA
A.D.C
