Cronología: 2 años antes de que naciera Atenea.

Omake 1 Chocolate

Era una cálida tarde de verano, cuando seis aprendices de santo irrumpieron en la casa de géminis, donde entraron a gritos y corriendo. Llamando al dueño de la casa.

- Saga! Sagaaa!- Chillaba un mini Milo- Sagaaa!

- Cállate Milo- Le dijo Camus- No ves que no se encuentra aquí

- Y entonces donde esta, listo?- Le reprocho Milo- Es evidente que no puede haberse esfumado.

- Quizás este en la casa de mi hermano- Dijo Aioria, poniéndose las dos manitas detrás de la cabeza.

- y que se supone que a ido hacer?- siguió Milo impertinente, a lo que Aldebarán le dio un buen coscorrón ( sip, Aldebarán ya tenia esa costumbre de corregir a sus compañeros a golpazos)

- Milo. puede que aya ido a buscarlo para reparar la lampara que rompiste- Dijo Aldebarán- Porque no se si lo recuerdas, pero quedaron en verse en Sagitario

- Esta bien- Accedió al final- Iremos a ver si esta en Sagitario. Otra cosa mas, no me pegues tan fuerte Aldeee!- Dijo milo con los ojos llorosos- Que me quedare tonto.

Dicho eso, los demás santitos, estallaron en risas ( y quien no). Cuando al fin pudieron calmarse, se encaminaron hacia sagitario, aunque por el camino tuvieron algún que otro altercado.

En Cáncer, Mascara trato de enviarlos al yomotsu, pero Camus le izo resbalar, creando una fina capa de hielo en el suelo, para así lograr escapar.

Pasaron las casas de Leo y Virgo sin distraerse, pero al llegar a Libra, Aioria tropezó, y se fue escaleras abajo con Mu, el cual había agarrado para no caerse. Al cabo de media hora, los dos llegaban otra vez a Libra para retomar su camino con los demás.

Así por fin llegaron a Sagitario, pero para su sorpresa no estaban ni Aioros ni Saga, en su lugar había una caja del tamaño de un contenedor de armaduras. Los seis, intrigados, se acercaron para observarla mejor, a esas alturas ya se habían olvidado de el porque buscaban a un adulto. Habían concentrado toda su atención en la misteriosa caja. Estuvieron un rato pensando en que hacer con esa caja, pero al final decidieron abrirla y mirar que contenía. Que sorpresa se llevaron al descubrir un montón de chocolate.

- Shaka- Dijo Aioria

- Que?- Le contesto el con carita interrogante

- As abierto los ojos- Le contesto sorprendido- Nunca los abres

- Es Que...- Comenzó- Me encanta el chocolate- puso su mas tierna sonrisa- Y me sorprendí mucho al ver tanto - Una gotita se instalo en la frente de todos excepto de Aldebarán, quien había estado muy callado.

- Chicos!- Grito Aldebarán- Estos chocolates están muy buenos porque no los probáis- Alde, tenia la cara llena de chocolate y estaba abalanzado en la caja- Venga! que si no se acabaran.

En ese momento todos los santos saltaron encima de la caja, para coger sus respectivas porciones de chocolate, quedando la cosa así.

Al tirarse todos juntos, Mu no tuvo espacio para poder coger ni una pizca de chocolate, por lo que los ojos se le humedecieron y se fue a un rinconcito a llorar silenciosamente. Milo, el muy espabilado logro llevarse consigo una gran cantidad de ese delicioso dulce, pero cometió un ligero error. Le tiro a Camus un poco de chocolate desecho, cosa que izo enfadar bastante a Camus, el cual le congelo parte de las piernas y los brazos, haciendo así, que resbalara y se pudiera sentar encima de Milo para comer tranquilamente el chocolate.

Por otro lado Aioria se mancho de arriba abajo de chocolate, de una manera desconocida para el ser humano, y salio corriendo por toda la casa de Sagitario manchando todo a su paso ( sip, demasiado azúcar en su organismo.).

Shaka, en cambio se percato de que Mu estaba en un rincón llorando. Al ver así a su gran amigo y compañero, se le acerco e intento consolarlo con palabras amables. Mientras que Aldebarán, seguía comiendo felizmente.

En ese momento un feliz e inocente Aioros entraba a en lo que quedaba su antigua casa. Nada mas poner un pie dentro, abrió los ojos enormemente, observando todo con un detenido cuidado. Saga que había entrado justo detrás que su compañero, al principio le dieron unas ganas tremendas de reír, pero esas ganas se esfumaron rápidamente, porque recordó que los niños iban a estar a su cargo a partir de las 5 de la tarde, y resulta que eran las 7. por lo tanto, supuso que cuando lo fueron a buscar, el ya no estaba. Saga tendría que ayudar a limpiar el destrozo.

- Aioros- comenzó Saga- Lo siento, se me olvido que me iba a tocar estar pendiente de los enanos.

- No pasa nada Saga- Le contesto con una venita en la frente- Solo Espero que por tu BIEN, me ayudes con los destrozos- quizás fue el tono de Aioros, pero Saga pudo deducir que la paciencia de la que el santo de sagitario estaba dotado, se había esfumado.

Luego de aquello, cuando lograron, por así decirlo, mantener a raya a los santitos, les cayó una épica bronca. Luego entre todos recogieron la casa de sagitario, y seguidamente fueron metidos en la bañera `por turnos. El castigo, fue severo, todos los niños, excepto Mu quien no había probado el chocolate ni formado parte del destrozo, fueron castigados sin postre después de las comidas y sin salir de las 12 casas, nada mas tenían permitido salir para entrenar.

Fin de Omake 1