No es un ganador el que nunca ha caído…
Ganador es quien ha caído y se ha vuelto a levantar.
Capítulo 3: Un iguapanejo
-Dios mío- gritamos al unisono.
-Ahora tú me pagarás con servicio comunitario- farfulló Emmett entre risas.
Rosalíe se levantó, mientras que Seth hacía lo mismo, parecía que a Leah le iba dar un colapso. Un silencio sepulcral rondó por el patio, todos teníamos las miradas plantadas en ese par, los dos se quedaron muy cerca, casi con los labios rosándose y el ceño fruncido.
-¿Te echaste para atrás, amor?-preguntó Emmett divertido.
La rubia al escuchar esto besó al lobo, mis ojos se abrieron como platos, pasaron como 10, si DIEZ segundos y recién terminaron el ósculo, Emmett tenía la cara como si hubiera visto que Barney se comía a Bob Esponja.
-¿Contento osito?- preguntó Rosalie, con aires de superioridad.
-Muy contento-respondió, mientras parpadeaba varias veces seguidas.-Se…seguimos- Hizo girar el lapicero, crucé los dedos para que no me toque, todos comenzaron a reír, claro menos a los que les tocaba…los que no se reían eran Jasper y Esme.
Se acercaron y se miraron con disculpa, Jasper mandó olas de tranquilidad. Bajó la cabeza un poco, ya que era bastante alto como para la pequeña estatura de Esme. El beso fue rápido. Nota mental: No jugar la botella borracha o lapicero borracho nunca más.
Jake POV
-¿Dos gatos?-pregunté a Nessie algo asombrado, puse las manos en la cintura.
-Me encantan los animalitos-
-Ya sé ¿Acaso te los piensas cenar?-pregunté aún más confundido.
-Quiero cuidarlos, bañarlos…-
…-Mejor ten hijos, que patos, ya tienes 24 años-Me sonrojé al notar lo que había dicho. Ella y yo teníamos algo más fuerte que una amistad, era el único chico con el que tenía mucha confianza. Renesmee entrecerró los ojos.
-Son gatos-
-Pues te acompaño a comprar los "animalitos"-reí a carcajadas. Para luego pasar a soltar un gran bostezo. Se escucharon muchas risas desde afuera, Renesmee se acercó a la ventana y comenzó a reír.
-Tío Jasper besará a Leah, increíble- murmuró, se volteó y me miró atentamente –Tú te quedas a dormir, yo voy por mis gatitos.
-Odio los gatos- gruñí
-Te enseñaré a quererlos, yo amo a un lindo perri…-se dio la vuelta bajando la mirada- Bueno ya regreso, si te preguntan por mí ya sabes dónde fui.
-Que te vaya bien en la selección de tu iguana- Sonrió moviendo la cabeza negativamente ¿Qué dije? Salió a paso apresurado. Me quedé como cinco minutos meditando en el sillón. No me quedaba dormido. ¿Y si voy a jugar el lapicero borracho? ¿Si me toca besar a Leah? Me reí, que horror, entro en fase y me voy corriendo. Volví a reír ya que no era cierto que fuera capaz de hacer una cosa así.
Me incorporé de un salto y casi corriendo salí por la puerta hacia el patio ¿Eso estaba permitido? Esme y Carlisle se estaban besando, wow, no es justo ¡Y Nessie que se fue a comprar cuyes!
-¿Aceptan a este humilde chico, despreciado por una chica quien se fue a comprar conejos?-
-¿Conejos?-dijo Jasper
-¿No eran Patos?-preguntó Edward, mirándome algo amargo ¡Vaya el me estaba leyendo la mente!
-Era una iguana-afirmó Esme.
-Va…no lo sé, bueno ¿Qué dicen?-interrogué
-Bueno siéntate al lado de Carlisle, dijimos que sería mujer, hombre, mujer, des coordinas, pero no importa, juega tranquilo amigable perrito-abandonado-por chica-que se-fué-a-comprar-un-iguapanejo- chilló Emmett.
Me senté al costado de donde se sentó Carlisle.
-Lapicerito gira-gritó Emmett. La punta me señalo y miré a quien tocaba besar, Edward, todos nos carcajeamos. Emmett volvió a hacer rodar el lapicero. Un silencio sepulcral invadió, otra vez el lapicero me señalaba…y también a Bella.
-Be…Bella, si, si tú, no…no de…deseas hacerlo, comprende…comprenderé-tartamudeé
-No no puedes, decir eso, reglas del juego- intervino Seth.
-Si no puedes hacerlo- Agregó Embry.
Ella se paró y yo la imité, mi cuerpo temblaba de puro nerviosismo, sus labios estaban cerca de los míos. La besé, no sentí nada, ni una pequeña electricidad, ni un cosquilleo, fue un simple beso, como saludar a alguien con la mano. Me fui a sentar a mi lugar. Edward me miraba atentamente –No quiero a Bella de esa forma, tu sabes a quien quiero en realidad-pensé. El solo asintió.
-Que miedo, esto está raro y retorcido- farfulló Alice.
-La última- dijo Emmett a la vez que besaba al lapicero- Rueda.
-Estas premiada, rubia-musité, esta me fulminó con la mirada- Atención, antes de tu beso con Embry, quiero contar un pequeñito chiste. ¿Saben por qué las rubias tienen cabeza?
-No-todos dijeron al unisono.
-Pues, simplemente para que con la lluvia no se les moje el cuello-
Ella se quedó muy seria, mientras que los demás se partían de risa. Se acercó a Embry y le dio un pico.
-Uyuyuy, eso no vale-atacó Carlisle. Todos lo miramos confundidos, parecía de 15 años jugando este juego.
-Cierto-apoyó Bella.
-Bien-frunció el ceño la comprometida. Y besó a Embry. PUAJ que asco debe ser besar a una descerebrada, ósea como besar a un coco, pura agua por dentro.
-Acabó-afirmó Esme. Todos intercambiamos miradas de alivio, nadie se había atrevido a terminar el juego.
Se me prendió el foco…quería hacerle un regalo especial a Nessie, ya quería decirle que la quería…para mí.
Salí corriendo a buscar el regalo.
-Será perfecto- dije para mí mismo.-No hay duda de eso, las piernas me temblaban de puro nerviosismo, le iba a decir si quería ser mi novia, le daría esta rosa – Miré la bellísima planta extraña, muy extraña en realidad, una rosa azul- tan hermosa como ella, aunque en realidad nada la iguala.
Caminé lentamente con la rosa entre mis manos, la puerta de la casa estaba abierta, entré sin tocar, todos los vampiros miraban la Tv ¿A dónde se habrán ido los lobos?
-A la Push- respondió Edward- Corren rápido.
-Vaya…yo ya no tengo nada que hacer en La Push- Se me hizo un nudo en la garganta al recordar a mi padre…en ese ataúd.
-Mañana visitaremos a Charlie-murmuró Bella- Le contaremos toda la verdad-frunció el ceño ¿Nos acompañas?
-Sí, pero…quiero saber donde esta Nessie-
-En su cuarto-dijeron al unisono. Rosalie, me lanzó una mirada envenenada.
-¿Para que quieras ir?-preguntó la rubia.
-Solo quiero decirle, que mañana voy… a… a acompañarle a Bella a donde Charlie y si quiere ir-
Edward me vió fijamente.
Fui directo a la habitación de ella. Entré y la vi leyendo un libro, lo bajó a sus piernas y me miró suspicaz…en realidad no a mí, si no a la rosa.
-Para ti- rezongué, no le dije nada más por vergüenza.
-Gracias eres grande- chilló mientras me abrazaba. Soy un estúpido, otra vez…me volví a echar para atrás. ¿Algún día tendré el valor para hacerlo?-¿Te gustas mis gatos?- dijo señalando a su cama. ¿Tenía a los gatos en su cama? Los animales, dormían incómodos. Los acaricié, uno era marroncito y el otro era claro. Parecíamos los dos…Nessie y Jake.
-¿Ya ves?, ahora te gustan-
Moví la cabeza de un lado al otro. Todo lo que le pertenezca…siempre me iba a encantar.
