Hola a todos, aquí un nuevo capítulo. En el anterior prologó volvide colcoaralgo de suma importancia que es desde donde, en relacion a los libros, se escribe esta historia. Bueno, es en Luna Nueva, aprocimadamente mediados de noviembre, Edward se ha ido hace dos meses. Bella no tiene una logra tener una relación cercana con Jacob, AUN. Todavia no sabemos las volteretas de esta hsitoria. No tengo nada presupuestado en cuanto a su duración, solo escribire y espero que lo disfruten. Un beso enorme de mi parte y ahora a disfrutar.


Capítulo 1: Un nuevo comienzo

Era otro día más en aquella gran casa para los Callen. No había mucho que decir, más bien nada. Hacia casi 2 meses que Edward había tomado la decisión de dejar a Bella en Forks por su propio bien, como él había dicho. En un comienzo todos se negaron pero lo acaecido en su decimo octavo cumpleaños fue una muestra fehaciente que Bella se encontraba en peligro cuando estaba con ellos. Alice, de entre todos fue la más afectada, su propio esposo fue el responsable de poner en peligro la vida de Bella, acción que obligo a su hermano a separarse de la mujer que amaba y a separar a su familia, ya que actualmente no se encontraban todos juntos. Una vez todos se hubieron ido de Forks, Edward desapareció sin que nadie le pudiera encontrar. Llamaba de vez en cuando para decir que se encontraba bien, pero todos sabían que era mentira y que él solo se había ido para que su familia y en especial Jasper, no sintieran su dolor.

- Alice –dijo Jasper sacando a su esposa de sus cavilaciones.

- Bella esta llorando, otra vez –dijo Alice con la vista perdida –Charlie esta con ella, parece que tuvo pesadillas.

- Alice, deja de torturarte –dijo Jasper bajando la cabeza, sintiendo la culpa de su esposa en él.

- Tu también te sientes culpable –dijo Alice sin siquiera mirar a Jasper.

- Si yo hubiera podido controlarme, Edwards no hubiera tenido que irse… nadie –dijo Jasper apoyando su frente en el hombro de Alice.

- Es probable, pero eso ya no lo sabremos –dijo Alice apoyando su cabeza sobre la de Jasper –ahora solo puedo ver a Bella e intentar cuidar de ella a la distancia.

- ¿Volvió a escribirte? –Pregunto Jasper mirando el portátil que se encontraba al lado de Alice, sobre la cama.

- Sí, me pide disculpas por habernos causado tantos problemas… ¿Puedes creerlo? Ella se culpa –dijo Alice sonriendo con tristeza –Bella llora todos los días, casi no come, tiene constantes pesadillas, ha comenzado a enfermarse.

- Deja de torturarte por favor, no soporto sentir tu tristeza, me mata –dijo Jasper totalmente compungido.

- Lo lamento –dijo Alice saliendo de pronto del trance en el que se encontraba, para abrazar a su esposo.

- Vamos de caza –Emmett con el rostro serio. Cabe decir que Emmett no ha vuelto a ser el de siempre desde que nos fueron de Forks, ni siquiera Rosalie había logrado ser la misma. Todos sentían la ausencia de Edward y de Bella, quien ya se había vuelto parte de la familia.

- Vamos enseguida –dijo Alice cerrando el portátil para salir junto a su esposo en su expedición de caza.

Los días pasaban y el mundo se volvía monótono. No había demasiado que hacer, todos se encontraban con sus respectivas parejas, sumidos en una constante tristeza y sensación nostálgica.

- ¡OH POR DIOS! –Grito Alice sobresaltando a todos los que se encontraban en su casa, en especial a Jasper que se encontraba a su lado

- Alice –dijeron Carlisle desde la puerta un segundo después, acompañado del resto de los ocupantes de la casa.

- ¡Bella! –Sollozó Alice apretándose contra Jasper-¡Maldito Edward!

- Alice –dijo Rosalie acercándose a ella con ansiedad.

- Aun no termina la visión –dijo Jasper viendo los ojos de Alice, los que se encontraban perdidos en algún punto de la habitación.

Tras unos segundos, más de visión, Alice miró a Jasper mientras sollozaba sin poder derramar lágrimas.

- Alice ¿Qué sucedió? ¿Qué viste cariño? –Pregunto Esme acercándose con rapidez a la muchacha.

- Bella… Charlie la hecho de su casa –dijo Alice sorprendiendo a todos los presentes.

- ¿Por qué haría Charlie algo así? –Pregunto Carlisle sorprendido.

- Bella… ella está… esta embarazada –dijo Alice mirando a Carlisle.

- ¿Embarazada? –Pregunto Rosalie sorprendida.

- Charlie cree… que es de Edward por eso la hecho de la casa –dijo Alice colocándose de pie.

- Vaya, veo que Bella no pierde el tiempo –dijo Rosalie de forma ácida, ganándose una mirada ruda por parte de todos.

- Alguien puede haberle hecho algo –dijo Alice tomando su celular.

- Alice, Edward nos pidió que no tomáramos contacto con Bella, debemos… -dijo Carlisle mirándola con tristeza.

- ¡A la mierda lo que Edward dijo! ¡Bella esta sola y todo esto es por su culpa! –Gritó Alice mientras marcaba al celular de Bella, pero este se encontraba fuera de servicio –Maldición.

- ¿No pudiste ver cuanto tenia? –Pregunto Esme, preocupada por la salud de Bella.

- No, solo vi como Charlie la abofeteaba y la echaba de la casa –dijo Alice pasándose las manos por el cabello -¿Qué vamos a hacer?

Todos guardaron silencio unos segundos. La situación era bastante desconcertante en todos los sentidos, todo aquello de un embarazo de Edwards no tenía lógica alguna, ya que los vampiros no pueden tener hijos.

- ¿Qué vamos a hacer? Pues nada, ella ya olvido a Edward, quizás se acostó con otro y quedo embarazada y ahora resulta que quiere hacerle creer a su padre que Edward es el responsable porque el otro chico le dejo –dijo Rosalie de forma muy ácida.

- Cierra la boca Rosalie –dijo Alice, con una brusquedad nunca antes vista en ella –Carlisle…

- Alice, los vampiros no pueden tener hijos –dijo Rosalie dando un paso hacia delante –Bella engaño a Edward…

- ¡Cállate! –grito Alice lanzando un gran rugido contra Rosalie quien retrocedió sorprendida.

- Basta –dijo Carlisle colocándose en medio.

- …Los vampiros no puedes tener hijos –dijo Esme quien no parecía haberse percatado del altercado entre Alice y Rosalie –pero Bella sí…

Todos se miraron sin entender del todo la afirmación de Esme, la cual parecía demasiado obvia.

- Las vampiras no pueden tener hijos porque… nuestros cuerpos no pueden modificarse en el tiempo, estamos paralizadas –dijo Esme mirando a su marido quien comenzaba a comprender lo que Esme intentaba decirle –por eso no podemos tener hijos, pero una humana sí… en el caso que los vampiros puedan fecundar, para ser padres solo pueden hacerlo con una humana…

- ¿Creen que Edward y Bella tuvieron relaciones? –Pregunto Jasper tomando seriamente la teoría de Esme.

- No lo sé, Edward jamás comento esas cosas –dijo Carlisle mirando a su esposa, mientras si cerebro maquinaba a toda prisa alguna conjetura –esto puede… puede ser verdad… Bella puede estar embarazada de Edward.

- Debemos comunicarnos con Edward ahora mismo –dijo Esme colocándose de pie de un salto.

- También debemos encontrar a Bella –dijo Alice dando un paso hacia delante –ella no debe estar sola, no importa si la criatura es no de Edward.

- Pero ¿Qué puede haber engendrado una humana y un vampiro? –dijo Emmett dando a todos otro tema en el que pensar.

- Antes de hacer cualquier conjetura debemos hablar con Edward –dijo Carlisle tomando el móvil de la mesa, pero Alice se le adelanto, marcando de su propio teléfono.

- Contéstame –dijo Alice con el teléfono pegado al oído.

- Alice –dijo Edward contestando al otro lado de la línea.

- ¡Edward! –gritó Alice suspirando de alivio.

- Dame el celular Alice –dijo Carlisle con tal seriedad que Alice no tuvo más remedio que entregárselo.

- ¿Carlisle? –Pregunto Edward con voz cansada y con un dejo de preocupación -¿Qué sucede?

- Edward necesito que me contestes algo, es importante –dijo Carlisle tomando aire tras escuchar una afirmación por parte de Edward –mientras… mientras estuviste con Bella, tu y ella ¿Tuvieron relaciones sexuales en alguna oportunidad?

Toda la casa se quedo en competo silencio a la espera de que Edward contestara, conteniendo el aliento de los nervios.

- Edward –dijo Carlisle con impaciencia.

- ¿A que viene esa pregunta Carlisle? –Pregunto Edward con dolor.

- ¡Solo respóndeme Edward! –dijo Carlisle alzando la voz.

- … Sí… una vez… hace dos meses –dijo Edward haciendo que todo contuvieran el aliento por la sorpresa –Carlisle dime que demonios esta sucediendo.

- Ven de inmediato a Alaska Edward, es urgente –dijo Carlisle con tan seriedad que la respiración de Edward se contuvo.

- Es Bella ¿verdad? –Pregunto Edward entre dientes.

- Ven, ahora Edward –dijo Carlisle voz de mando, para luego colgar el teléfono sin darle tiempo a replicar –Alice, intenta ver a Bella.

- Solo la veo manejar, no ha tomado ninguna decisión de hacia donde dirigirse –dijo Alice con la vista perdida –se detuvo a un costado de la carretera, se ve cansada.

- ¿Dónde está? –Pregunto Esme con dolor.

- No logo identificar el lugar –dijo Alice con frustración.

- Carlisle –dijo Rosalie saliendo de detrás de Emmett y Jasper quienes solo guardaban silencio -¿Crees que Edward pueda ser… el padre?

- No lo sé Rosalie, eso lo sabremos cuando tengamos a Bella con nosotros –dijo Carlisle suspirando para luego salir de la habitación hacia su despacho.

- Un policía la detuvo, le pidió los documentos… le dice que avance hasta una zona de descanso, que es más seguro –dijo Alice fijando su vista en Esme quien se notaba terriblemente preocupada.

- ¿Puedes ver a Edward? –Pregunto Emmett.

- Sí, llegará mañana cerca de las 10 –dijo Alice volviendo su concentración hacia Bella.

- Mira donde esta esa zona de descanso, quizás logremos saber donde se encuentra –dijo Jasper tomando las manos de Alice.

- Esta cerca de Montesano –dijo Alice abriendo los ojos de golpe –necesito comunicarme con ella.

- Espera que llegue Edward, hablaremos con él y partiremos a buscarla de inmediato –dijo Jasper intentando calmarla.

- Esperemos que no se meta en problemas de aquí a mañana –dijo Esme apretando las manos sobre su pecho.

Tal como lo vaticino Alice, el avión de Edward aterrizó pasadas las 9 de la mañana, y estuvo a las 10 en punto abriendo de golpe la puerta de la casa, donde todos lo esperaban, no con muy buenas caras.

- ¿Dónde está? ¿Dónde está Bella? –dijo Edward entrando desesperado en la casa.

- Bienvenido Edward –dijo Carlisle colocándose de pie –siéntate por favor.

- Carlisle –dijo Edward intentando leer la mente de todos, pero le estaban bloqueando con bastante maestría.

- Siéntate para que podamos conversar –dijo Esme acompañando a su esposo –ven.

Llevaron a Edward hasta los sillones, donde se encontraba el resto quienes lo miraban entre apenados y enfadados, ya que si no fuera por si terquedad Bella estaría con ellos en ese momento.

- Tuve una visión de Bella Edward –dijo Alice mostrándole la visión en su mente, dejando a un Edward completamente aturdido.

- ¿Cómo… es eso posible? –Pregunto Edward mirando a Carlisle con sorpresa.

- No tengo registro alguno al respecto, pero puede ser… ella es humana –dijo Carlisle "puede que las vampiras no puedan engendrar porque su cuerpo no puede ser modificado, pero el de una humana si, puede que nosotros si podamos tener hijos, pero no con vampiras"

- ¿Dónde está Bella ahora? –Pregunto Edward mirando a Alice.

- Va de camino a Portland pero no se si se quedara ahí, aun no toma la decisión, Charlie la tiro a la calle ayer, ella tomo sus cosas y se marcho –dijo Alice al momento en que otra visión cruza ante sus ojos.

Edward, miro atentamente la mente de su hermana mientras se producía la visión.

OOOOOOOOOOO

Edward se encontraba en una habitación blanca y espaciosa, con una cama matrimonial en medio, donde descansaba una pálida Bella, quien amamantaba a una pequeña de tez blanca, que se aferraba al pecho de su madre con energía, mientras su corazón punzaba con fuerza.

- Tiene tu cabello –dijo Bella con voz cansada.

- Espero que tenga tus ojos –dijo Edward acariciando la pequeña cabeza de la recién nacida.

- Estos nueve meses fueron una eternidad, deseaba tanto tenerte conmigo mi pequeña –dijo Bella mientras entrelazaba sus dedos con los de Edward sobre la cabecita de la pequeña.

- Gracias por hacerme el hombre más feliz del mundo señora Cullen –dijo Edward acercándose para robarle un beso a Bella y luego bajar la mirada a su pequeña y sonrosada hija.

OOOOOOOOOOOO

Todos alrededor de los dos vampiros miraban expectantes, para saber que era lo que Alice había visto, pero ninguno de los dos decía nada, ambos estaban demasiado sorprendidos con lo que acababan de ver.

- ¿QUÉ DEMONIOS VIERON? –gritó Emmett perdiendo la paciencia.

- Vimos a… Bella –dijo Alice mientras una sonrisa comenzaba a cruzar su rostro.

- A Bella y a mi hija –dijo Edward quien parecía estar en shock.

- ¿Tu hija? –Pregunto Rosalie sorprendida.

- La niña tenia un corazón que latía, Bella lo estaba amamantando –dijo Alice con una sonrisa en el rostro.

- ¿No era un monstruo ni nada parecido? –Pregunto Emmett con muy poco tacto.

- ¿Monstruo? –Pregunto Edward sorprendido y enfadado a la vez.

- No me mires así, nunca había escuchado de un vampiro teniendo hijos con humanos –dijo Emmett intentando justificarse.

- ¿Estas segura que era al hija de Edward Alice? –Pregunto Rosalie mirando seriamente a Alice.

- ¿Por qué demonios preguntas eso Rosalie? –Pregunto Edward apretando los dientes consternado por las barbaridades que la rubia estaba pensando.

- No sabemos aun si es posible que Edward o cualquier vampiro tengan hijos, puede que ella haya estado con otro y… -dijo Rosalie mientras observaba fijamente esperando una reacción de enfado por parte de Edward, pero en quien no se fijó fue en Alice, quien de un solo salto estuvo aprisionando a la rubia contra la muralla, mientras gruñía con furia sobre ella.

- Te lo advertí Rosalie –dijo Alice siseando entre dientes.

- Confías demasiado en ella –dijo Rosalie intentando soltarse de Alice.

- Basta –dijo Carlisle apareciendo de la nada para tomar a Alice y alejarla de Rosalie, mientras Emmett y Jasper se acercaban a sus respectivas parejas.

- Ves, eso es lo que ha hecho esa humana entre nosotros, nos ha separado –dijo Rosalie entre los brazos de Emmett.

- Tú nos has separado, tú con tu envidia hacia ella porque ella si fue capaz de llamar mi atención cuando era solo una humana y tú eras una vampira inmortal y hermosa –dijo Edward.

Rosalie bajó la cabeza y apretó los dientes antes de de soltarse con un solo manotazo de Emmett para desaparecer por la puerta.

- Ella no tiene la culpa de todo esto Edward, la tienes tu –dijo Emmett saliendo tras su esposa.

Todos quedaron en silencio unos segundos, sorprendidos por todo lo que había sucedido solo unos segundos después del arribo de Edward.

- Luego conversaremos con ella, ahora es necesario encontrar a Bella –dijo Carlisle mirando a Alice y a Edward –Alice ¿Podremos alcanzar a Bella si viajamos ahora mismo?

- Se quedara en Portland –dijo Alice viendo a Bella aparcar en una bencinera para poder dormir.

- Bien, vamos de inmediato –dijo Edward comenzando a caminar hacia la puerta, junto a Alice, Carlisle y Esme.

"Es mejor que yo me quede acá Edward, no quiero causar más problemas" Escucho Edward desde la mente de Jasper.

- No digas tonterías Jasper, eso ya sucedió, sé perfectamente que jamás quisiste hacerle daño a Bella –dijo Edward deteniendo su archa ante la sorpresa de todos.

- Jasper –dijo Alice acercándose rápidamente a su esposo.

- Te necesitaremos, no se como encontraremos a Bella, debes tranquilizarle –dijo Edward sonriéndole a su hermano –no te culpo hermano.

- Gracias –dijo Jasper abrazando a Alice con un brazo, mientras caminaba hacia al puerta con una sonrisa en el rostro.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Decir que estaba cansada era poco, estaba francamente agotada. Se había encontrado con un aguacero que le había hecho andar más despacio y con mayor precaución. Se arrepentía de haber arrancado la radio que Emmett había instalado en su auto. Ahora le serviría para no quedarse dormida.

Bajo un poco el vidrio de la ventana del copiloto al acercarse a la orilla del camino, para luego continuar su viaje. Al posar su mano sobre el asiento, encontró su celular tirado a su costado. Lo tomo y lo llevó por sobre el manubrio para poder verlo mientras observaba la carretera. Estaba apagado desde ante de salir de Forks. Suspiro pesadamente antes e bajar con algo de dificultad la ventada de su lado y lanzar el móvil hacia fuera. De ahora en adelante no pensaba tener contacto con su vida pasada. Ahora era solo ella y su bebe, nadie más que le hiciera daño.

Suspiro con cansancio. Aun le quedaban varios kilómetros para llegar a Portland. Había decidido quedarse ahí un tiempo, no sabia si definitivamente, pero por el momento era un buen lugar donde quedarse. Intentaría encontrar un empleo y un lugar donde quedarse, pero antes que todo necesitaba sacar algo de dinero de algún cajero para poder pagar algunos días de alquiler por adelantado y tener un lugar donde estar. No pedía demasiado, solo una cama donde tenderse, el resto ya se las arreglaría de alguna forma.

Era realmente increíble como en un par de meses había cambiado toda su vida. Primero vivía con su madre, luego en Forks, se había enamorado, la habían abandonado, ahora estaba embarazada, su padre la había echado de su casa y ahora iba camino a una ciudad que no conocía bien, con un poco de dinero y las ganas de salir adelante por su hija.

- Por lo menor alguien te querrá, dicen que eso es de lo mas importante –dijo Bella acariciándose el vientre –no tengo idea de cómo serás, solo se que te querré he intentare por todos los medios que nada te falte.

Tras unas horas más de viaje, Bella llegó a Portland. Ya casi estaba anocheciendo y ella tenía hambre. A esas horas era difícil poder encontrar algún lugar donde dormir por lo que otra vez tendría que dormir en el auto, pero esta sería la última.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

- ¿Cómo no van a tener vuelos a Portland? –Pregunto Edward totalmente furioso.

- Lo lamento señor, la lluvia… -dijo una muchacha a punto de llorar.

- No se preocupe, el esta un poco nervioso, muchas gracias de todos modos –dijo Esme mientras Carlisle arrastraba a Edward hasta unos asientos.

- Tranquilízate Edward, con esa actitud no ayudas a nadie –dijo Carlisle de forma severa, haciendo que Edward bajara la cabeza avergonzado.

- Bella pasara la noche en una bencinera –dijo Alice volviendo a tener otra visión –a las 2 de la madrugada autorizaran los vuelos, ahí nos iremos, deja de preocuparte, la vigilo a cada segundo.

Edward simplemente asintió mientras se dejaba caer en una silla con las manos en la cabeza.

- No puedo creer que la haya dejado pasar por esto sola –dijo Edward sintiéndose el hombre mas estúpido del mundo.

- Tu no sabias que ella podría embarazarse –dijo Esme tomando el hombreo de su hijo –ninguno tenia el conocimiento de esto.

- Pero… la abandone… vi en la mente de Alice como ha llorado, cuanto a sufrido por mi culpa -dijo Edward tapándose la cara con las manos.

- Hijo, no seas tan duro contigo, solo intentabas protegerla, pero creo que el destino de Bella siempre fue conocernos y estar con nosotros –dijo Esme tomando el hombro de su hijo.

- Quizás –dijo Edward dejándose caer hacia el respaldo –estas horas se me harán eternas.

- No te preocupes, hoy mismo estaremos de vuelta con Bella –dijo Alice dándole ánimos a su hermano.

Como lo predijo Alice, a las 2 de la mañana se embarcaban en su vuelo a Portland, vuelo que les tomaría un par de horas dada la distancia de Alaska con el estado de Washington.

Todos estaban demasiado metidos en sus pensamientos como para conversar de algo en el viaje, por lo que estuvieron la mayor parte en silencio. Jasper con Alice, Esme con Carlisle y Edward quien había preferido sentarse apartado de ellos, necesitaba pensar.

Todo lo sucedido lo tenía realmente agobiado, siendo é un vampiro, no quería ni imaginar como estaría Bella, sola con una responsabilidad tan grande, su padre la mando a la calle sin miramientos, él la abandono cuando más lo necesitaba.

"Debería de odiarme, no la culparía si así lo hiciera… pero suplicaré, si es necesario me arrastrare para que me perdone y me permita estar con ella y mi hija" pensó Edward imaginando a Bella con su pequeña en brazos, sonriendo, feliz.

"Todo saldrá bien Edward, debe salir bien… ustedes se lo merecen" pensó Alice haciendo sonreír a su hermano, ella siempre había estado tan emocionada de que al fin hubiera encontrado una compañera, además ella había encontrado otra hermana y una amiga. Se imaginaba el odio que debió de sentir hacia él cuando les pidió que no interfirieran en su decisión y se marchara.

"No te culpo de nada hermano, solo te pido que no nos vuelvas a hacer este año tan grande, no te dañes a ti, no dañes a Bella, ya estamos pasando por demasiado, date una oportunidad para ser feliz, Bella ya pertenece a nuestro mundo y no puedes hacer nada para impedirlo, ella ya forma parte de nosotros, ahora solo debemos cuidarla lo mejor posible" pensó Alice a lo que Edward solo pudo sonreír.

- Gracias –dijo Edward en un susurro pero sabedor de que Alice le había escuchado.

"De nada, para eso estamos las hermanas" Pensó Alice mientras se abrazaba a su hermano.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Se estiró sobre el asiento de su camioneta, intentando quitarse lo soñolienta. Suspiro y miró por la ventanilla hacia fuera. El servicentro estaba abierto, ahí encontraría algo que comer.

Bajo de la camioneta, con su billetera y se encamino al lugar. Al entrar una brisa cálida la envolvió del y aminoro el frío que se sentía fuera.

- Señorita ¿En que pueda ayudarla? –Pregunto la muchacha que atendía.

- Sí, quiero una leche de… vainilla y unas galletas con chispas de chocolate –dijo Bella comenzando a abrir la billetera –ah y un sándwich de jamón y queso, por favor.

- Enseguida –dijo la muchacha comenzando a recolectar lo que Bella le había solicitado –aquí tiene.

- Tenga, muchas gracias –dijo Bella entregando el dinero justo –Que tenga un buen día.

- Igualmente –dijo la muchacha, mientras veía desaparecer a Bella tras las mamparas de vidrio.

Caminó con sus comestibles hasta un pequeño kiosco para comprar un diario que pudiera orientarla de donde podría encontrar un lugar donde quedarse. Tas realizar todas sus compras se dirigió hasta su camioneta, comió algo de galletas y un poco de leche, para luego comenzar a andar hacia el centro de la ciudad, fijándose en los diferentes lugares donde podría buscar trabajo.

A no tanto andar, se fijo en una pequeña tienda que vendía comestibles en una esquina, donde había un letrero que indicaba que necesitaban a una vendedora. Se notaba que el local era antiguo, por la fachada del local. Respiro hondo un par de veces antes de tomar su bolso, donde traía alguna de sus referencias antes de bajar de la camioneta y encaminarse al local. Al entrar había un par de personas revisando los pasillos del local, otro joven guardaba algunos víveres en los estantes, no parecía tener más edad que él. Llevaba una camina gris y unos jeans, junto a unas zapatillas de lona, atuendo sobre el cual llevaba un delantal verde que lo identificaba como empleado del local. A un costado, había un mesón donde se encontraba la maquina registradora, administrada por una anciana de cerca de 50 años, junto al que parecía ser su parido por la forma en la que hablaban.

- Buenos días señorita ¿Puedo ayudarla en algo? –Pregunto la mujer en tono amable.

- Eh, bueno… yo estaba buscando trabajo y encontré su letrero en la ventana –dijo Bella con nerviosismo, mientras hurgueteaba en su bolso, sacando una libreta grande, donde solía guardar curricular (cartas de presentación donde salen tus datos, donde trabajas, en definitiva definen quien eres para que las personas te conozcan a grandes rasgos) –tome, aquí tiene…

- Oh, vaya, el letrero lo acabamos de colocar esta mañana y ya tenemos interesadas –dijo la mujer mirando el papel con atención –no eres de aquí ¿Verdad? todos tus empleos son de Phenix.

- Sí, llegue aquí… hace poco, por eso necesito el empleo –dijo Bella con nerviosismo, metiéndose los en los bolsillos mientras mordía su labio.

- ¿Dónde vives muchacha? Aquí no sale tu dirección –dijo la mujer mirándole a través de los anteojos de aumento.

- Llegue… recién, aun no tengo donde vivir –dijo Bella más nerviosa aun cuando la mujer se miró con su marido algo escéptica ante tan sorprendida llegada.

- Mire, esos son los empleos que he tenido donde yo vivía, pueden darle referencias sobre mi –dijo Bella apuntando a la lista de tres empleos que salían en el curricular.

La mujer miro unos segundos a su esposo para luego tomar el auricular del teléfono y marcar a uno de los teléfonos de referencia que Bella había anotado.

"Suerte que andaba con estos benditos papeles" pensó Bella suspirando nerviosa mientras la mujer lograba comunicarse.

- Hola –dijo una voz susurrando en su oído.

- Ah…hola –dijo Bella sobresaltándose un poco.

- Lamento haberte asustado, pero pareces nerviosa –dijo el chico que Bella había visto reponiendo mercadería –No son malas personas, solo son precavidos.

- Entiendo –dijo Bella viendo como la mujer sonreía complacida –espero que es agrade.

- Les agradan los chicos jóvenes, dicen que les recuerdan a sus nietos –dijo el chico sonriendo tontamente mientras se acomodaba un poco el cabello –Oh, disculpa… mi nombre es Kevin.

- Isabella, pero dime Bella –dijo Bella tomando la mano que el chico le había ofrecido.

- Muchacha, acércate –dijo la anciana mujer llamándola al mesón, junto a su esposo –mira, es bastante sorpresiva tu aparición por aquí, pero me has caído en gracia y uno de tus jefes me habló maravillas de ti, te dejare a prueba estos días para ver como funcionas ¿Qué te parece? –Pregunto la mujer mirándola por sobre los anteojos de aumento.

- Claro, muchas gracias –dijo Bella suspirando aliviada –usted dígame donde puedo ayudarla.

- Mira, por ahora Kevin necesita ayuda ordenando los comestibles, más tarde hay mucha más gente y te necesito para poder trabajar en la caja que esta en frente ¿Te parece bien? –Pregunto la mujer con una sonrisa.

- Claro, muchas gracias –dijo Bella sonriendo complacida. Giró sobre sus talones y miró a Kevin que estaba agachado tras ella, ordenando algunos tarros de conservas.

- Toma uno de los delantales que están colgados ahí –dijo Kevin sonriéndole a Bella.

- Claro –dijo la castaña acercándose al lugar donde estaban los delantales, dejo su chaqueta y su bolso colgados ahí y se colocó el delantal.

- Dame tus cosas, eso esta al alcance de cualquiera, podrían robárselos –dijo Kevin levantándose del piso para tomar las cosas de Bella.

- A ok –dijo Bella entregándole sus cosas al chico quien desapareció tras unos estantes donde había una puerta tras la cual colgó las pertenencias de Bella. Mientras el chico hacia aquello, Bella se agacho a terminar de ordenar las conservas con las que el chico trabajaba.

- ¿Quieres quitarme mi trabajo? –Pregunto Kevin acercándose con el ceño fruncido.

- Oh, no… solo quería ayudarle la señora… -dijo Bella apresuradamente mientras se alejaba un poco al ver que le chico se agachaba frente a ella.

- Era una broma, no hay problema –dijo Kevin riendo al ver la reacción de la chica –era una broma.

- No me hagas esas cosas, no quiero empezar con mal pie aquí –dijo Bella suspirando aliviada mientras tomaba algunos tarros de una de las cajas cercanas.

- Oye, hablando de eso… ¿Dijiste que llegaste recién? –Pregunto Kevin mientras seguía ordenando los tarros.

- Sí, llegue de Forks –dijo Bella sin levantar la cabeza.

- Vaya, pueblo tranquilo ¿Por qué te viniste a una ciudad mucho más grande? –Pregunto el chico viendo que Bella no levantaba la cabeza –Nada legal ¿verdad?

- No –dijo Bella mientras reía, levantaba la cabeza y veía los castaños ojos del muchacho –bueno, tal vez sí… tuve problemas con mi padre, que es el jefe de policías del pueblo ¿Eso cuenta?

- Puede ser –dijo Kevin riendo ante el comentario del chico –yo también me arranque de mi casa por problemas con mis padres, pero soy de aquí, vivo en un piso a unas cuadras de aquí… no se si te interese, pero… tienen una habitación disponible, no es la gran cosa, pero sirve para dormir y ducharse.

- Suena bien –dijo Bella terminando su labor –me viene conocer a alguien aquí.

- Sí, se agradece mucho cuando uno no noche los barrios –dijo Kevin tomando las cajas vacías para doblarlas y poder guardarlas –si quieres podemos pasarnos por ahí a la hora de almuerzo, el señor y la señora Coleman cierran para ir a almorzar y tomar u sagrado mate.

- Genial –dijo Bella sonriendo al tener más información "Que tonta, ni siquiera pregunte sus nombres".

Tras aquello, ambos jóvenes se dedicaron a ordenar los comestibles del local y a atender a los clientes que llegaba, en especial Bella, quien tenia mucha más experiencia en ello que Kevin.

Tras el viaje más largo de su existencia Alice, Edward, Carlisle, Esme y Jasper llegaron a Portland.

- Sera mejor que arrendemos un auto, no sabemos el tiempo que nos costar encontrar a Bella –dijo Carlisle tomando su móvil.

- Sera mejor comenzar el recorrido desde la entrada por la 52, desde ahí podemos intentar encontrarla –dijo Jasper.

- El problema no era encontrarla, sino convencerla de que venga con nosotros, al parecer ya encontró un lugar donde trabajar, ahí hay un chico que le ofreció un lugar donde vivir, ella aceptó, veo que se harán amigos –dijo Alice mirando el futuro de Bella –aun no toma una decisión en relación a nosotros porque no sabe que estamos aquí, pero no estoy del todo segura que nos reciba con los brazos abiertos.

Edward suspiro con cansancio, sabía que las cosas no iban a ser fáciles, tanto él como su familia la habían abandonado sin siquiera despedirse, era normal que no nos recibiera de la mejor forma, pero debía de intentarlo, ahora que estaba tan cerca de ella nuevamente, no iba a alejarse. Jamás.

Contínuará

Esta palabra me trae sentimientos encontrados, por un lado me gusta escribirla, pero no leerla (en otros ff por ejemplo) pero bueno.

ESTAMOS A 31. Espero sinceramente que puedan pasarla con sus familias, que disfruten con ellas este cambio de año, ojala que este año que paso hayan logrado cumplir con todas las metas que tenian presupuestadas, si no fue así, se viene otra año, no se desesperen.
Personalmente les deseo MUCHAS BENDICIONES a todos, espero que comiencen este 2010 con buen pie y nada, nos estamos leyendo pronto.

y ahora A DISFRUTAR!!!!...

Se despide

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ.Konnyta.Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ


"Aun año más, que se va, un año más, cuantos se han ido, un año más, que mas da, cuantos se han ido ya...
Son 15, son 20, son 30, 40, 50, 60, no importa los años que tienes, es el tiempo el que no se detiene...
Una año más, que mas da, cuantos se han ido yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...."

(Esta es una cumplia sandunguera que disfrutamos para el año nuevo en Chile, se llama originalmente UN AÑO MAS. y es de la sonora de TOmy Rey, se las recomiendo)