Capítulo 3: Mirando a nadie.
Un suspiro se le escapo de entre los dientes, estaba francamente agotada, sentía los ojos hinchados como pelotas de ping-pong, tanto así que le costaba abrirlos. Sentía una gruesa manta que la envolvía y sobre ellos, unos firmes brazos la aprisionaban.
- Bella –escucho susurrar sobre su oído. Conocía esa dulce voz, sabía a quien pertenecía ese dulce aliento que acariciaba su piel.
- ¿Edward? –Pregunto Bella apretando los ojos, no quería despertar de ese hermoso sueño.
- Abre los ojos cariño –dijo Edward besando la coronilla de Bella, haciéndola estremecer.
- No, si los abro el sueño terminará y desaparecerás –dijo Bella afligida.
- No desapareceré, no estas soñando –dijo Edward con la misma aflicción –estoy aquí, no es un sueño.
- Mentira, ya ha sucedido antes… abría los ojos y no estabas –dijo Bella apretándose contra Edward, quien al escucharla solo suspiro para acercarse lentamente y besar sus cerrados parpados.
- Te juro que no volveré a irme jamás –dijo Edward mirando atentamente como Bella abría los ojos despacio y fijaba sus hermosos ojos chocolate en él.
- ¿Cómo es posible que el sueño no haya terminado? –Preguntó Bella con confusión –tal vez me volví loca, esa puede ser una opción, tal vez alucino, pero no me molesta aluciar si es contigo.
- ¿Qué voy a hacer contigo Bella? –susurro el vampiro mientras pasaba una mano por el cabello de la castaña -¿Cómo te convenzo que no estas soñando?... así, ya sé…
Bella vio como Edward fijaba sus ojos en sus labios, acercándose lentamente a ellos, disparando su pulso hacia las nubes.
- No, por favor… cuando todo acabe y despierte ya será lo suficientemente duro sin esto –susurró Bella en una súplica.
- Bella no estas soñando y no voy a volver a dejarte –dijo Edward afligido al ver el dolor en los ojos de Bella – ¿O es que te he causado tanto daño que ya no deseas tenerme cerca? Puedes decírmelo, no temas herirme…
- Te amo –dijo Bella sin siquiera pensarlo interrumpiendo el discurso de Edward.
- Eso me bastaba –dijo Edward para apoderarse de eso tibios y suaves labios con decisión y desesperación. Los había anhelado tanto, estaba tan desesperado por saciar esa sed que no se percato de la falta de aire de Bella sino hasta que su puso volvió a dispararse. Se alejo levemente para dejar que el aire entrara en los pulmones de su amada, luego tomo su labio inferior y tiro levemente aprisionándolo entre sus labios.
- Te amo Bella –dijo Edward haciendo que ella se paralizara donde estaba, recordando su último encuentro en el bosque de Forks.
"¿Tu… no… me quieres? Se escucho su propia voz en su cabeza. No –escucho pronunciar a Edward"
- Pero… dijiste…. –dijo Bella confundida –no entiendo nada.
- Lamento haberte mentido ese día, pero debí hacerlo, no ibas a dejar que me marchara así nada más, pero de todos modos tú tienes parte de culpa ¿Cómo pudiste creer con tanta facilidad que no te amaba? Te he dicho hasta el cansancio que eres mi vida, mi todo, que sin ti no puedo vivir –dijo Edward acariciando la mejilla de Bella.
- Jamás ha tenido demasiado sentido que me quieras –dijo Bella esquivando la mirada de Edward –solo soy una simple humana.
- La única humana que me ha hecho revivir del eterno letargo en el cual existía antes –dijo Edward robándole otro beso –Sí hubiera sabido el dolor tan grande que te estaba causando jamás me abría marchado, todo esto no valió la pena… solo logre que ambos sufriéramos, pero ahora estoy aquí y ruego que me dejes quedarme a tu lado y al lado de nuestra pequeña…
Al recordar a su bebe, Bella se quedo rígida, recordando de pronto tanto su sueño como lo sucedido minutos después, sintiéndose tremendamente avergonzada.
Edward giró para dejar el cuerpo de Bella a su costado, uno de sus brazos la envolvió mientras el otro acariciaba con adoración su plano vientre.
- Lamento haberte dejado cuando más me necesitabas… te suplico me perdones y me permitas permanecer en sus vidas, tanto en la tuya como en la de ella, aunque sea como una sombra, te lo suplico –dijo Edward suplicando con su mirada a la atónita Bella.
- No voy a dejar que te esfumes otra vez, te necesito aquí, a mi lado, estoy aterrada –dijo Bella en un susurro mientras se acercaba al rostro de Edward para robarle un beso.
- Bella, nosotros jamás hemos pensado en hacerte daño ni a ti, ni a la bebe y menos hemos pensado en alejarte e ella, nunca haríamos eso… solo queremos protegeré he intentar que nos perdones por haberte abandonado cuando más nos necesitabas –dijo Edward pegando su rente a la de ella.
- Ahora lo sé, lamento mi comportamiento de anoche… es solo que yo… tengo miedo, Charlie… él… -dijo Bella pero no pudo continuar, los recuerdos la agobiaban y la asustaban.
- No estarás sola nunca más, me quedare contigo, cuidaremos de nuestra pequeña –dijo Edward con una sonrisa en el rostro –ahora los tres seremos una familia.
- ¿Me lo juras? –Pregunto Bella - ¿Por nuestra hija?
- Te lo juro por ti y mi pequeño tesoro que son lo más grande que he tenido jamás –dijo Edward robándole otro beso, beso anhelante de algo más, beso que estaba cargado de amor, deseo, pero también de añoranza por recuperar el tiempo que habían estado separados.
"Edward, Bella debe alimentarse" dijo la voz de Carlisle en su mente, lo que lo obligo a separase de ella, quien protesto con un leve quejido.
- Debes comer, estas demasiado delgada y necesitas estar fuerte –dijo Edward tomándola en brazos para salir con ella de la cama.
- Un rato más –dijo Bella aferrándose con fuerza al cuello de Edward.
- Tendremos todo el tiempo para eso cariño, ahora necesito que comas y que Carlisle te revise –dijo Edward recordándole a Bella su estado de gestación.
- Hay dios, es cierto… con todo lo que ha sucedido me olvide por completo que aun no me hago un chequeo médico –dijo Bella con el temor dibujado en la mirada.
- Tranquila, Carlisle te revisara, no pasa nada –dijo Edward comenzando a bajar las escaleras para llegar al living donde estaban todos reunidos.
- Que bueno que bajas Bella –dijo Alice acercándose con su caminar grácil.
- ¿Qué quieres para desayunar cariño? –Pregunto Esme con ternura.
- Edward… -dijo Bella pidiéndole a su amado con la mirada, que la colocara en el suelo. Al hacerlo, Bella se tomo las manos con nerviosismo y bajo la mirada para ocultar el sonrojo.
- Primero que todo, yo quisiera… pedirles disculpas a todos –dijo Bella en un susurro, pero con la convicción que todos y cada uno de ellos le habían oído claramente –yo… estaba asustada y… nunca quise desconfiar de ustedes, es solo que yo… mi sueño fue tan real que no sabia si… lo lamento, lo lamento mucho…
- Bella –dijo Carlisle dando un paso hacia delante para tomar a Bella por los hombros –ninguno de nosotros te esta juzgando, ninguno de nosotros tiene la más remota idea de todo lo que has tenido que sufrir todo este tiempo, solo tú sabes la causa de tus miedos, pero quiero que sepas que estamos aquí para protegerte, para cuidarte a ti y a esa criatura, no quiérenos hacerte daño ni menos alejarte de ella.
- Lo sé, por eso necesito que… -dijo Bella intentando con desesperación pedir disculpas.
- No es necesario que expliques nada Bella –dijo Rosalie sorprendiéndolos a todos –ninguno de nosotros puede juzgarte por comportarte como una madre protegiendo a su hija.
- Por lo demás nos lo tenemos merecido por habernos largado de esa forma –dijo Esme con notorio pesar en su voz –ni tu, ni nosotros lo paso bien en todo este tiempo.
- Pero ahora estamos aquí y es lo que importa –dijo Alice pasando los brazos por los hombros de Bella –ahora no volveremos a dejarte jamás, eso te lo juro.
- Aunque el atolondrado de Edward le de otro ataque de sobreprotección –dijo Emmett acercándose hacia Bella, quien vi como todos les lanzaban miradas de reprobación -¿Que? Si es lo que todos pensaban.
Bella solo sonrió dispuesta a agradecerles por su perdón, pero el rugido de sus tripas exigiendo comida la interrumpió y la avergonzó.
- Creo que alguien tiene hambre –dijo Esme con tono alegre, tomando de la mano a Bella para llevarla a la cocina, la cual jamás había sido utilizada –dime ¿Qué quieres para desayunar?
- Eh… bueno… no estoy segura –dijo Bella al ver que todos estaban en la cocina acompañándola –leche supongo.
- ¿Solo eso? –Pregunto Edward frunciendo el seño.
- Y… tostadas con huevo revuelto y tocino… -dijo Bella mientras su estómago seguía rugiendo –y galletas de anís.
- ¿Galletas de anís? –Pregunto Edward sorprendido –nunca te ha gustado el anís.
- Es que… -dijo Bella mientras el rubor subía a sus mejillas ¿Cómo explicar una ferviente necesidad de comer algo que jamás te había gustado? –Creo que tengo antojos.
- Ah, eso déjamelo a mi –dijo Alice desapareciendo por la cocina.
- Oye, deberías ser tu quien atienda mis antojos –dijo Bella mirando seriamente a Edward quien no pudo más que sonreír ante la recriminación de su pequeña y frágil humana –no Alice.
- En eso tiene razón –dijo Esme moviéndose rápidamente en la cocina –esa es tu labor.
- Científicamente los antojos no son parte del proceso de un embarazo –dijo Edward ganándose una severa mirada de parte de Esme y Rosalie quienes lo acribillaron con los ojos –pero estaré encantado de cumplir tus antojos desde ahora en adelante, amor.
Bella sonrió divertida y lo aprisionó entre sus brazos para robarle un beso.
- Oigan contrólense, ya se han portado lo suficientemente mal –dijo Emmett con picardía haciendo sonrojar a Bella.
- Emmett –dijo Carlisle ayudando a su esposa a servir el desayuno de Bella.
- Sera mejor que les dejemos solos –dijo Rosalie arrastrando a Emmett con ella.
- Esto… Bella –dijo Jasper parado en la cocina, no más alejado de Bella posible –yo quisiera poder… disculparme contigo… por todo.
Bella levanto la vista sorprendida primeramente de no haberse percatado de la presencia de Jasper en la habitación, además del dolor que aquellas llevaban implícitas esas palabras.
- Me he sentido tremendamente responsable todo este tiempo por todo lo que sucedió el día de tu cumpleaños y… -dijo Jasper tan abatido y culposo que Bella se sintió tremendamente desesperada por consolarlo.
- Jasper –dijo Bella bajando de la silla en la que Edward la había subido, pero sin separase de su amado –yo no te culpo de nada, aunque no logro imaginar lo complejo que debe ser para ti controlarte, lo entiendo… se que jamás quisiste herirme, que jamás quisiste que nada de lo que sucedió, realmente hubiese ocurrido.
- No logro sentirme menos culpable –dijo Jasper levantando la vista, con un tremendo dolor emocional.
- Los accidentes suceden y más aun si se trata de mi –dijo Bella encogiéndose de hombros con resignación, sacando una sonrisa de todos los vampiros presentes –lo importante en este momento es que estamos todos juntos, porque yo ahora formo parte de su familia… les guste o no, con el tiempo aprenderemos a ser cuidadosos, tanto ustedes como yo… así que por favor te pido que dejes ese incidente atrás y que empecemos todo de nuevo ¿Te parece?
Jasper la miro unos segundos, con una sonrisa en el rostro, bajo la cabeza y suspiro, acto que también imito Edward, el cual la miro con intensidad antes de volver los ojos hacia su hermano vampiro.
- Me parece perfecto –dijo Jasper con la que seria la primera sonrisa genuina que Bella ve dibujada en su perfecto rostro.
- ¡Listo! –dijo Alice apareciendo con su vampírica velocidad con una caja llena de galletas de anís.
- ¿Por qué tardaste tanto? –Pregunto Bella sin poder esconder la sonrisa del rostro, mientras intentaba tomar las galletas que Alice tenia en sus manos.
- ¡Ey! –se quejo Alice alejando las galletas con un rápido movimiento.
- ¡Alice! –se quejo Bella haciendo pucheros a Edward quien no pudo más que sonreír para luego moverse rápidamente hacia su hermana y arrebatarle las galletas a su hermana, la cual no alcanzo a predecir sus movimientos.
- ¿Cómo lo hiciste? –Pregunto Alice viendo a su hermano con una sonrisa traviesa en el rostro, mientras entregaba las galletas a Bella –no te vi hacerlo.
- Sin pensar demasiado, cuesta pero puedes lograrlo –dijo Edward con una sonrisa de autosuficientica.
- Mm… gracias Alice –dijo Bella sentándose nuevamente en su asiento para comer el desayuno que Esme había preparado.
- Oye, yo las recupere –dijo Edward mirando con falsa cara de enojo.
- Pero fue ella quien se dio el trabajo de traerlas, trabajo que debiste hacer tu así que el mérito es suyo –dijo Bella comiendo una cucharada de huevos –Mm… Esme, esta exquisito.
- Gracias –dijo Esme sonriendo a Bella con cariño –te dejo comer tranquila, vamos chicos.
Esme se llevó a Carlisle, Jasper y Alice, dejando solos a los dos enamorados.
- Así que ahora tendré que estar pendiente de tus antojos –dijo Edward apoyando su cabeza en el hombro de Bella, quien disfrutaba de su alimento.
- Es tu deber –dijo Bella bebiendo un poco de leche.
Edward sonrió al escuchar aquello, ese era uno de sus nuevos deberes desde ahora en adelante, atender a su amada lo mejor que pudiera, acto que no se comparaba con el que a su juicio, era el mejor regalo que ella podría haberle dado jamás, una hija.
- Estaré encantado de cumplir todos sus antojos de ahora en adelante –dijo Edward besando su mejilla, para luego sentarse a su lado y verla comer con emergía. Colocó con cuidado un mechón rebelde tras su oreja, haciendo a Bella sonreír.
- ¿Qué haremos hoy? –Pregunto Bella sin levantar la vista de su plato.
- Lo que quieras –dijo Edward observando como ella terminaba con tranquilidad si desayuno.
- Quiero que Carlisle me revise y corroboremos que todo ande bien –dijo Bella mirando a Edward –después me gustaría descansar, estos días han sido muy ajetreados y no he podido descansar como se debe.
- Respecto a eso, me gustaría saber que fue lo que sucedió con Charlie –dijo Edward con simpleza, sin demostrar la ansiedad que el tema representaba para él.
"Miedo y rencor" dijo la voz de Jasper en su mente, haciendo que la ansiedad de Edward aumentara. "No la presiones, deja que ella nos cuente cuando este lista" dijo la voz de Carlisle en su mente.
- Tal vez en otro momento –dijo Bella luego de unos minutos de silencio –ya termine ahora me gustaría que Carlisle pudiera revisarme.
- Espérame aquí un segundo, iré con Carlisle a arreglar todo arriba y luego te subiré –dijo Edward dejándola sentada en la cocina, para luego desaparecer a velocidad vampírica.
Bella suspiro y apilo los platos en el lavaplatos para lavarlos cuidadosamente, luego secó sus manos y se sentó mirando hacia la ventana a ver el nublado día. Al parecer este sería su nuevo hogar por lo que tendría que olvidarse de la calidez del sol por esos meses. Miro el espesor de los arboles que rodeaban la propiedad, perdiéndose en sus pensamientos hasta que vio una figura parada a unos cuatro metros de la ventana, una persona que la miraba fijamente. Bella pestañeo rápidamente para ver si su vista se había nublado, pero aquel hombre seguía ahí, mirándola fijamente. Al fijarse un poco más, noto que el hombre llevaba una chaqueta de cuero, una polera blanca y un colgante de cuerno café oscuro que como lo era el tono de su piel. Llevaba unos jeans gastados y unas botas puntiagudas, era calva brillaba al igual que sus rojos ojos. Esperen ¿Rojos ojos?
Bella empezó a hiperventilar al percatarse que el hombre la miraba fijamente. Había un vampiro en el patio de la casa y la miraba a ella, la miraba y la analizaba.
Bella miro hacia todos lados imaginando que todos debían de haberse percatado de la presencia de otro vampiro en las cercanías, un vampiro que claramente no compartía su dieta, lo cual siempre les inquietaba, pero contrario a lo que ella pensaba, nadie estaba a su lado, ella estaba sola en la cocina, con un vampiro a cinco metros de ella y nadie más que ella parecía haberse dado cuenta.
Intentando mantener su autocontrol, bajo despacio del banco y camino de espaldas hacia la puerta de la cocina, sin quitar la vista del vampiro que la siguió con la mirada, frunciendo el seño levemente al notar como ella tampoco despegaba sus ojos de él. Al posarse de espaldas en la puerta, el vampiro dio un paso a velocidad humana hacia ella, haciendo que el pánico la dominada.
- Bella –dijo Edward a su espalda.
- Ahhhh –gritó Bella pegando un buen brinco antes de girarse totalmente aterrada.
- ¿Bella? –Pregunto Edward sorprendido ante el pánico de los ojos de Bella –Bella, mi amor.
Bella hiperventilo unos segundos antes de girarse a mirar por la ventana, sin encontrar a aquel extraño vampiro. ¿A caso habría sido una ilusión?
- Bella ¿Estas bien? ¿Qué sucede? –Pregunto Edward tomando las manos de Bella entre las suya –Dios, tu corazón late demasiado rápido.
- ¿Qué sucede Edward? –Pregunto Carlisle asomándose tras su hijo como el resto de los vampiros de la casa.
- Bella siéntate –dijo Edward tomando con rapidez uno de los pisos para acercárselo a Bella y sentarla en él –no lo sé, parecí a su espalda y pego un grito, esta un poco ida.
- No… estoy… bien –dijo Bella sintiendo como su corazón latía dolorosamente en su pecho –es solo… que Edward… me asusto.
Edward la miro atentamente por unos segundos, haciendo sentir a Bella que no había tragado aquella escusa.
- Mi hermano tiene ese efecto, es poco agraciado, ya lo sabes –dijo Emmett para distender un poco el ambiente.
- Edward, llévala a mi despacho para poder revisarla –dijo Carlisle desapareciendo escaleras arriba.
Edward se acercó rápidamente a ella y la cargo con sumo cuidado, como si de una figura de cristal se tratase, Al acomodarla Bella piso mirar hacia la ventana, intentando encontrar a aquel vampiro, pero ya no había absolutamente nada ahí.
"Sí, definitivamente fue mi imaginación" pensó Bella recargando su cabeza en el hombro de Edward mientras suspiraba.
Al entrar al despacho de Carlisle, Bella notó varias cosas diferentes, entre ellas que las puertas que daban a una habitación contigua, que siempre se encontraban cerradas, ahora estaban abiertas de par en par, dejando ver una camilla, un biombo variados utensilios médicos y una maquina de ecografías de alta tecnología.
- Dios ¿En que momento organizaron todo esto? –Pregunto Bella mientras la dejaba con sumo cuidado sobre la camilla.
- Cuando Edward fue por ti a Port Angel –dijo Carlisle tomando el esfigmomanómetro de mercurio (el que toma la presión arterial) para comenzarlo a enrollar en su hombro –ahora tranquilízate, quiero tomarte la presión.
Bella se relajo mientras sentía que la banda que apresaba su brazo comenzaba a llenarse de aire, suspiró y miró con escepticismo el ecógrafo que parecía muy tecnológico.
- Tienes la presión un poco alta –dijo Carlisle tras quitarle la banda del brazo.
- ¿De donde sacaron ese ecógrafo? –pregunto Bella mirando a Edward quien se había acercado para ayudarla a bajar de la camilla.
- Lo arrendamos –dijo Edward con total simpleza guiándola hasta la pesa digital.
- ¿Estas bromeando Edward? Eso debió de costar una fortuna ¿Por qué mejor no vamos a un hospital y listo? –Pregunto Bella bastante sorprendida mientras se quitaba los zapatos y se subía a la balanza –hay no quiero mirar.
- Estas en tu peso normal Bella –dijo Carlisle mirando la pesa que marcaba 48 kilogramos –de hecho diría que par estar embarazada estas bajo peso.
- Carlisle solo quiero subir lo estrictamente necesario –dijo Bella bajando de la balanza para volver a colocarse los zapatos – ¿Tu me harás las revisiones Carlisle?
- Primero necesitamos saber que tan normal es el embarazo Bella, de acuerdo a eso sabremos si seguiremos el embarazo desde aquí o te llevaremos a un hospital como debería ser.
- ¿Y si… no es tan normal como debería ser? –Pregunto Bella mientras Edward la recostaba en la camilla con facilidad.
- Tranquila mi amor, todo estará bien –dijo Edward besando su frente para luego colocarse del otro lado de Bella, para dar espacio a Carlisle quien se acercaba con el ecógrafo.
- Bien, levántate la camiseta Bella –pidió Carlisle a Bella, quien de inmediato levanto su polera y bajo levemente los pantalones para dejar a la vista todo su vientre.
Instintivamente rebusco sin quitar la mirada de la pantalla del ecógrafo, la mano de Edward a su lado para poder apretarla y hacerle palpable su nerviosismo por el primer encuentro con su bebe.
- Bien, esto se va a sentir frío pero no te asustes –dijo Carlisle esparciéndole sobre el vientre una sustancia trasparente y gelatinosa –vamos a ver… aquí esta.
Al escuchar esas palabras, Bella contuvo el aliento y apretó con fuerza la mano de Edward. En fracción de segundos en la habitación solo se escucho el rápido latido se ese pequeño ser que se movía tímidamente en el vientre de su madre.
- Eso pequeña, muévete un poco para poder verte mejor –dijo Carlisle mirando la pantalla con suma atención al igual que Edward.
Ambos permanecieron en silencio observando desde distintos ángulos a la pequeña que crecía en el vientre de Bella.
-dios, díganme algo, me estas poniendo nerviosa ¿Está todo bien con mi bebe? –Pregunto Bella mirando a ambos -¡Edward!
- Todo esta bien Bella, es solo que estamos sorprendidos… la pequeña parece mucho más humana de lo que nosotros mismos esperamos –dijo Edward con una sonrisa de orgullo en su rostro.
- Esos son sus latidos ¿verdad? –Pregunto ella mientras lágrimas se acumulaban en sus ojos.
- Sí, e se e su corazón y late fuerte y sano –dijo Carlisle con la misma emoción reflejada en el rostro.
- Gracias a Dios –dijo Bella cerrando los ojos mientras que las lágrimas desbordaban sus ojos.
- Mi amor –dijo Edward besando su frente con la misma emoción en sus ojos, los que parecían derretirse ante tanto amor –es nuestra pequeña.
- Sí, nuestra –dijo Bella llorando de alegría mientras se aferraba al cuello de Edward con su mano libre.
- Bien, eso nos indica que pues controlarte en un hospital normal –dijo Carlisle con evidente alivio –conozco un excelente que puede controlarte.
- De más esta decirle Carlisle que me gustaría que estuvieras al pendiente a pesar de ello –dijo Edward con seriedad y preocupación –no quiero que nada les suceda a la bebe o a Bella.
- Tranquilo hijo, conservaremos el ecógrafo hasta que la pequeña nazca para mantener nuestras propias revisiones.
- ¿Mantenerlo? Pero eso costara una fortuna Edward, esto debe de ser muy caro –dijo Bella con consternación.
- No te preocupes Bella, esto no tiene la menor importancia, lo realmente importante es asegurarnos que tanto la bebe como tu estén perfectamente bien –dijo Carlisle regalándole una sonrisa.
- Oye Carlisle… ¿No conoces a una ginecóloga? –Pregunto Bella con un rubor en las mejillas.
- No te preocupes mi amor, estaré vigilando sus pensamientos, ante cualquier cosa extraña te sacare de inmediato de ahí –dijo Edward en su oído, pero sabedor que todos en la casa le habían escuchado.
"No quieres que toquen tu mercancía ¿Eh Eddie?" pensó Emmett haciendo enfurecer a Edward.
- ¡No digas estupideces Emmett! –gritó Edward sorprendiendo tanto a Bella como a Carlisle.
- ¿Qué sucede? –Pregunto Bella sin entender.
- No importa, ahora vamos para que te bañes y te cambies, Esme y Alice te esperan en mi habitación –dijo Edward cargándola nuevamente.
- ¿Me quedaré definitivamente en tu habitación? –Pregunto Bella mientras Edward avanzaba con tranquilidad a la habitación.
- Sí ¿Por qué? ¿No te agrada la idea? –Pregunto Edward algo contrariado.
- No al contrario, es solo que deberías decir "nuestra" habitación en vez de tú habitación –dijo Bella con una sonrisa que hizo sonreír a Edward.
- Lo tendré en cuenta –dijo Edward entrando a la habitación para dejarla en la cama con una sonrisa en el rostro –aquí les traigo a Bella, cuídenla por favor.
- No tienes ni que pedirlo –dijo Alice haciéndose la ofendida –ahora vete, tenemos trabajo que hacer.
- Nos vemos amor –dijo Edward robándole un beso a Bella antes de marcharse.
- Bien, manos a la obra Esme –dijo Alice acercándose con su madre hacía Bella quien se estremeció al verlas acercarse.
Pasadas tres horas se arrepintió de aquel pensamiento, Alice y Esme se habían encargado de darle una atención digna de un spa de alta categoría, dejándola como nueva y tranquilamente acostada en la cama, tanto así que se quedó profundamente dormida.
- Bella –escucho un susurro cerca de su oído –linda Bella, despierta
- Mm… -murmuro girándose hacia el lado contrario al molesto susurro.
- Abre los ojos, Isabella –dijo una voz completamente desconocida en su oído, voz que la hizo abrir los ojos inmediatamente, topándose con un hombre moreno, completamente calvo y de increíbles ojos rojos.
- Hola Bella –dijo el vampiro con una sonrisa que dejaba ver sus perfectos y blancos dientes –tenia tantas ganas de conocerte.
Bella estaba completamente atónica, sin habla y con el corazón latiéndole aceleradamente en el pecho.
Tranquilízate, tus latidos llamaran la atención de tu querido Edward –dijo el vampiro sentándose al lado de Bella con comodidad –quiero que tengamos una conversación, bueno más bien yo hablare y tu responderás con tu cabeza con un sí o un no ¿Te parece?
Bella intento meter más aire a sus pulmones y así poder relajarse un poco, al lograrlo movió levemente su cabeza afirmativamente. Estaba completamente a merced de ese vampiro, si él quería podría asesinarla antes de que el resto pudiera hacer algo más para detenerlo. Esperen ¿Cómo el resto de los Cullen no se habían percatado de aquel vampiro?
- Bien querida Bella, antes que todo quiero presentarme, mi nombre es Acyl y digamos que soy un conocido de Victoria ¿Recuerdas a Victoria? –Pregunto Acyl a lo que Bella respondió afirmativamente –bien, resulta que ella me pidió que viniera a ver a los Cullen, ya que tiene un especial interés en asesinarte lenta y dolorosamente. Ahora me imagino que tu te preguntaras porque me envió a mi y no vino ella misma, la respuesta es porque yo tengo un don muy especial, tengo el don de hacer desaparecer mi presencia cuando lo deseo y con quien deseo, excepto contigo. Ahora tu te volverás a preguntas ¿Por qué yo? bien, eso mismo me pregunto yo ¿Por qué tu no eres inmune a mis poderes? Siendo que Victoria te presento como una humana tan común he inservible, la mascota de estos extravagantes vampiros vegetarianos.
Bella lo miraba atentamente mientras el vampiro emitía su monologo, ella estaba completamente paralizada.
- ¿Qué hay de especial en ti Bella? –Pregunto Acyl acercándose a Bella –a parte claro esta de tan peculiar efluvio que liberas, efluvio que se mezcla con el de su querido Edward.
Bella negó con la cabeza levemente y se encogió de hombros dando a entender su ignorancia sobre el tema.
- Hay Bella, debo decir que me he llevado una gran sorpresa, pensaba encontrarme con una humana que prácticamente era la mascota de esta extravagante familia y me encuentro con una humana que esta enamorada de un vampiro y un vampiro que esta enamorado de ella, también me encuentro con una humana que es inmune a mis poderes ¿Puedes creerlo? Una simple y vulgar humana, esto me ha causado un gran shock, sobre todo hoy en la tarde cuando me has descubierto observándote –dijo Acyl haciendo que el ceño de Bella se frunciera levemente –vamos no te sientas ofendida, Victoria te pinto como… prácticamente un parasito, pero me topo con toda una… caja de sorpresas, lo que a su vez me hace estar en una tremenda encrucijada, primero porque Victoria quiere asesinarte y la verdad, me pareces demasiado interesante como para que ella te asesine, seria un verdadero desperdicio, pero por otro lado yo le dije a ella que le ayudaría a asesinarte, cosa que tampoco estoy obligado a cumplir.
Mientras Acyl pensaba y analizaba sus posibilidades, Bella intentaba a toda costa procesar la información en su cabeza, pero el terror no solo paralizo su cuerpo, también su mente.
- ¿Tú que crees? –Pregunto Acyl a Bella quien no dejaba de templar –Oh vamos muchacha relájate, mira, creo que no te matare, francamente no hay tanta cercanía con Victoria como para hacer eso, claro que tampoco soy tan cercano a ti como para ayudarte pero pareces mucho más interesante, así que relájate, no te asesinare ni te llevare con victoria, es más te ayudaré con ella.
Bella lo miró unos segundos sin entender demasiado, pero simplemente se dedico a asentir a todo lo que decía, en un ataque de pánico.
- Ahora será mejor que me vaya porque tu Edward está notando cuan alterado esta tu latido cardíaco –dijo Acyl colocándose de pie para caminar a velocidad humana hacia la ventana –ahora será mejor que no le digas a nadie que he estado aquí o tal vez cambie de opinión respecto a no matarte… ¡era broma muchacha, relájate o te dará un ataque!
Bella simplemente asintió conteniendo la respiración mientras veía como Acyl saltaba por la ventana segundos antes que Edward irrumpiera en la habitación.
- ¿Bella? –Pregunto Edward mirándose asustado al ver la palidez de la mujer que amaba -¿Estás bien?
- Una… una pesadilla –dijo Bella con un hilo de voz –fue solo una pesadilla.
Bella le estiró los brazos a Edward para que se acercara y la abrazara, cosa que él no dudo ni un segundo en hacer, entregándole la tranquilidad que Bella tanto necesitaba en esos momentos.
Tranquila amor, todo estará bien –dijo Edward apresándola firmemente entre sus brazos intentando entregarle esa tranquilidad que ella tanto parecía necesitar en esos momentos.
"¿Realmente estaré bien? ¿Cumplirá ese tal Acyl su palabra? ¿A caso no sería mejor decirle todo a Edward? ¿Y si Acyl le hace daño a Edward o al resto de la familia? O peor aun ¿Sí le cuento todo a Edward y él decide marcharse nuevamente para esta vez no volver jamás? No, Yo no soportaría eso, no podía volver a estar sola, no otra vez. Debo guardar silencio, debo mantener esto en secreto por el bien de mi bebe y mío, yo no soportaría estar sola otra vez, Sí, eso es lo mejor."
- ¿Quieres seguir durmiendo o bajas a comer? Esme casi termina tu almuerzo –dijo Edward sacándola de sus cavilaciones mientras acariciaba tiernamente su rostro.
- No quiero dormir más, será… será mejor que bajemos –dijo Bella un con el pulso acelerado.
- ¿Tanto te atormento Alice y Esme que tuviste pesadillas? –dijo Edward en tono bromista pero con un gran interés en saber que era lo que había asustado tanto a Bella.
- Sí un poco –dijo Bella intentando sonreír pero no tuvo demasiado éxito –bajemos.
- Claro –contesto Edward tomándola de la mano para guiarla hacia la cocina donde Esme terminaba de preparar unas verduras salteadas con un poco de pollo para que Bella almorzara.
Durante el resto de la tarde Bella estuvo mirando constantemente por la ventana, intentando mantener a raya sus miedos, pero ni Edward, ni Jasper pasaron por alto lo alterada que estaba, lo cual corroboró al sentir las constantes miradas de ambos vampiros, lo que finalmente la hizo decidir retirarse temprano a la cama para descansar.
- Dejé tu pijama sobre la cama –dijo Alice mientras dibujaba sobre un block sentada en un mullido y blanco sillón junto a Jasper.
- Gracias Alice, buenas noches a todos –dijo Bella despidiéndose para subir a la habitación junto a Edward, el que no se despegaba de su lado ni un solo segundo.
Al estar preparada para dormir, se introdujo en la cama junto a Edward, el que lo había pronunciado palabra alguna desde que habían entrado en la habitación que ambos compartían.
- ¿Te encuentras bien mi amor? –Pregunto Bella una vez se hubo acomodado a su lado.
- Yo sí, pero la que no parece estar del todo bien, eres tú –dijo Edward fijando su intensa mirada color oro, en ella.
- Fue solo una pesadilla –dijo Bella bajando la mirada paraqué él no viera el temor en sus ojos –las he tenido desde que…
- Desde que me fui, lo sé –respondió Edward bastante acongojado.
- Edward mírame –espetó Bella tomando el rostro de Edward entre sus manos –eso ya sucedió, es historia, ahora estamos juntos, las pesadillas pasaran, es solo cosa de tiempo y de que te mantengas a mi lado todas las noches.
Edward la observo unos segundos, analizando las palabras de Bella, su rostro y sus actitudes. Ella sabía que Edward no estaba del todo convencido con aquellas palabras, peor que por el momento se quedaría con ella y no insistiría, lo que le daba a entender que debía tener cuidado si quería mantener en secreto la llegada de ese tal Acyl.
- Carlisle ya te consiguió una hora con el doctor Clarkston –comentó Edward cambiando radicalmente de tema, cosa que ella agradeció.
- Eso es bueno, mientras antes empiece con mis controles mucho mejor para nuestro bebe –dijo Bella sonriendo a su amado vampiro –ahora quisiera saber otra cosa… ¿Nos estableceremos aquí definitivamente?
- Sí ¿Por qué? ¿No te agrada la idea? ¿Quieres quedarte en otro lugar? –Pregunto Edward mirándola intrigado y contrariado.
- No, aquí me gusta, está bien… es solo que… -dijo Bella dudando en continuar –me gustaría continuar en la escuela, al marcharme de Forks tuve que dejar todo, pero no quiero dejar inconclusos mis estudios, me agradaría poder graduarme ¿Crees que sea posible?
- Por supuesto que si, no te preocupes, volveremos a la escuela para que puedas terminar como se debe –dijo Edward besando su frente con una sonrisa en la cara.
- ¿Volveremos? –Pregunto Bella levantando la cabeza con el ceño fruncido al imaginar las intensiones de Edward.
- Sí, yo también iré contigo –dijo Edward con una sonrisa de autosuficiencia en el rostro.
- Pero mi amor, tú ya has hecho muchas veces la preparatoria, no es necesario que vuelvas a pasar por ese calvario otra vez –dijo Bella frunciendo el ceño.
- No es un calvario si estoy contigo, además no voy a permitirme volver a estar separado de ti ni un instante –dijo Edward robándole un casto beso que la hizo suspirar.
"Ojala eso fuera cien por cierto" pensó Bella mientras un gran bostezo la atacaba.
-ahora será mejor que duermas, mañana empezaremos a buscar una escuela –dijo Edward acomodándose en la cama –buenas noches cariño, descansa que yo cuidaré de tus sueños, no me separare de ti.
- Gracias mi amor, te amo… buenas noches –dijo Bella besándolo antes de echar la última mirada por la ventana antes de cerrar los ojos, más tranquila al no ver a Acyl. Pero aquella tranquilidad era gracias a la incapacidad de sus humanos sentidos de percibir a Acyl vigilando a Bella y a los Cullen, escondido entre la oscuridad del bosque que rodeaba la casa.
Hola a todos, lamento la demora pero me fui de vacaciones y me he demorado un poco en transcribir todas las cosas que intenten adelantar. Ah sido un poco complicado retomar el ritmo, tengo varias historias inconclusas y tengo que retomarlas de a poco. Esta esta un poco más fresca porque la escribo desde hace poco pero el resto se ha empolvado un poco y me esta costando tomarles el ritmo nuevamente pero de a poco lo estoy logrando.
Bien, ahora los dejo con esto, espero volver pronto a actualizar pero no sera hasta que no logre sacar un capitulo en el resto de mis historias, asi que probablemnete sea ya en marzo, un beso a todos.
Nos estamos leyendo, cuidense y dejen sus comentarios.
Se despide su humilde servidora.
:.:Konnyta-granger:.:
