Disclaimer: Sí les había quedado alguna duda de si Hetalia era mío, lamento informarles que, desgraciadamente, no me pertenece, es propiedad de Himaruya Hidekaz. No intento ganar nada con su creación, esto es sólo con fines de entretenimiento.
¡Ah! De nuevo vengo a actualizar a la 1 de la madrugada… debo de dejar de dormirme tan tarde. Pero ahí vengo jeje.
Este capítulo fue muy fácil de escribir, aunque un tanto aburrido por la mitad, aún así espero que sea de su agrado ^^
Ahora, quiero agradecerles a las personas que comentaron, ustedes hacen que este fic siga, y me hace muy feliz que a ustedes les guste, aunque ya saben, cualquier duda o comentario no duden en decirlo.
Ahora sí, disfruten del capítulo.
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Cambio de Cuerpo
Capítulo 4: Conociendo al mundo.
Código Rojo… La palabra mágica para que todos los países supieran que el mundo se iba directo al hoyo. Sólo se había usado un par de veces en toda la historia, pero aún así alteraba los nervios de los que tenían la mala fortuna de vivir el momento.
Se había escogido la sala más grande para tal reunión, la única que tenía la capacidad de albergar a todos los países.
Ahora todos, o casi todos, estaban ahí, sentados mirándose incómodamente los unos a los otros, unos más felices y relajados, otros enojados y unos más preocupados, intentando descifrar que era lo que había causado esa situación que parecía salida de la cabeza de alguna loca autora sin nada mejor que hacer. La mayoría de los asientos estaban ocupados, sólo faltaban dos.
Hasta el frente de la sala se encontraba Estados Unidos, el empezaría la reunión… cualquier cosa con tal de no tener que sentarse al lado de la loca psicópata de Belarús.
-Bueno, primero que nada –Empezó Estados Unidos paseando la vista sobre los demás sentados a la mesa- ¿Han logrado saber algo de Japón?
Habían esparcido la noticia por todos los rincones del mundo, China aún no podía recordar cuál de todas sus casas de campo era en la que se encontraba minutos antes de perder el conocimiento y eso había traído problemas intentando encontrar al desafortunado país Nipón. Así que habían pedido ayuda a todos por sí alguien lo veía.
-Lamentablemente no –Dijo sacudiendo la cabeza, Alemania- Hemos buscado en la mayoría de las casas de campo de China, pero aún nos faltan. Tampoco hemos recibido ni una sola llamada o aviso departe de Japón.
-Espero que este bien –Dijo Italia tristemente, sentado a un lado de Alemania.
-Bueno, luego nos ocupamos de eso, ahora vamos al punto verdaderamente importante –Anunció seriamente Estados Unidos. Inmediatamente todos los países prestaron atención, atentos a lo que se estaba a punto de decir- Lo más importante es recuperar mi cuerpo.
Todos se le quedaron viendo no pudiendo creer lo que estaba diciendo. La otra persona que faltaba era Rusia, por ende faltaba el cuerpo de Estados Unidos. Había intentado llamarle pero no contestaba, le habían enviado un Memorándum para que supiera de la junta pero, pese a que el cartero les afirmó que había recibido la carta y que personalmente la había leído, no había asistido. Y eso preocupaba al norteamericano.
-Veamos, yo iré adelante, por supuesto, los demás serán mi apoyo y traeremos a Rusia aunque sea por la fuerza.
Casi enseguida sus palaras fueron recibidas por una, nada conforme, audiencia.
-¡Eso es lo más estúpido que he oído! –Dijo Inglaterra con una mueca.
-Mejor deberíamos preocuparnos por descubrir como revertir esto –Dijo Francia, sentado a un lado de Inglaterra.
-¡Oh! Sí, lo había olvidado, aquellos que me lleven la contraria no serán tomados en cuenta –Continuó el estadounidense con una sonrisa- ¿Alguien más?
-Yo estoy de acuerdo con Francia –Anunció China desde el otro lado de la mesa, junto a los bálticos.
-¡Por el amor del cielo! –Dijo de pronto Suiza levantándose- ¡Toma tus propias decisiones!
-Eso hago –Respondió China devolviéndole la mirada.
Todos se quedaron callados, detrás del cuerpo de Austria, que ahora ocupaba Suiza, se encontraba Hungría con la mirada baja, como queriéndose hundir en su silla hasta desaparecer. Liechtenstein le jaló tímidamente la manga a su hermano mayor, indicándole que volviera a tomar asiento. Este se ruborizó un poco y volvió a su silla murmurando algo sobre la costumbre.
-Yo creo que deberíamos hacer una lista, digo, para saber quién está en quién –Sugirió España desde el cuerpo de Romano, sentado al lado de este.
-Yo digo que busquemos al culpable y le demos de palos hasta que nos regrese a la normalidad –Apuntó Romano.
-Lo apoyo –Dijo Belarús desde el otro lado de la mesa levantando la mano.
-¿Eh? Es… es… esperen, no hay que pasar a la violencia, hay que tomar las cosas con calma –Dijo Inglaterra con una risita nerviosa mal disimulada.
-Tú tuviste algo que ver con esto ¿verdad? –Preguntó Francia mirando al nervioso Inglaterra con sospecha.
-¿¡Qué! Jaja, pero que cosas dices… ¿cómo crees que yo tuve algo que ver en esto? –Más risitas nerviosas.
Francia se le quedó viendo con más sospecha aún, tal vez tendría que hacer algunas investigaciones luego.
-Tal vez –Surgió una voz que todos acostumbraban oír seria y monótona, pero está parecía preocupada, con un tono casi infantil. Inmediatamente todos voltearon a ver al dueño de la voz, Finlandia, desde el cuerpo de Suecia- Deberíamos encontrar la causa que ocasionó esto y así, tal vez, podríamos revertirlo.
-Dándole de palos ¿verdad? –Belarús se le quedó viendo esperando una respuesta a su interrogante.
Al lado de Francia, Inglaterra sólo tragó saliva. Ya había aprendido que abrir la boca no le traía más que problemas. De ahora en adelante tendría que cuidar sus espaldas, no fuera que alguien se enterara de quien había sido toda la culpa y se le echaran encima, aunque ahora que lo pensaba bien, ¿tendría que cuidar sus espaladas? ¿O las de su cuerpo, y por ende las del francés?
-¿Pero de quién sería la culpa? –Preguntó Estados Unidos, apenas y levantando la vista de unos planos dibujados por él (no muy bien por cierto) sobre una invasión a su casa.
-Tal vez no sea un quién, tal vez sea un qué –Dijo Austria, sentado a un lado de Hungría, ahora convertida en Liechtenstein.
-¿A qué te refieres con eso? –Preguntó Suiza mirando a su interlocutor.
-Tal vez sea algo así como un fenómeno natural o un experimento científico que salió mal, no sé.
-¿¡Algo así como un malvado experimento científico, creado por un malvado científico para controlar el mundo con maldad! –Italia se había puesto de pie y respiraba agitado.
Alemania se le quedó viendo con una expresión seria, sacudió la cabeza en una señal de negación y le jaló la parte trasera de la camisa blanca que llevaba puesta, obligándolo a sentarse nuevamente.
-Mejor no digas nada.
-Yo no creo que sea un fenómeno natural, es muy improbable que algo natural provoqué algo tan innatural –Comentó Estonia.
-Que tal sí fue un castigo de Dios por algo malo que hayamos hecho –Todos voltearon a ver a Hungría, que se mordía el dedo pulgar- Sabía que debía haberle dado con la sartén a Francia1 –Esto último lo dijo por lo bajo, para que nadie la escuchara.
-En ese caso ¿por cuál mala acción será el castigo, la primera o la segunda guerra mundial? –Dijo para sí mismo Italia.
-Jaja –Rió Estados Unidos, levantando por fin la cabeza de sus planos- No creo que sea un castigo de Dios, digo, yo ni siquiera creo en él –Agregó con una sonrisa de suficiencia.
-¡Eso es! –Saltó de pronto España- ¡Ella lo mencionó! ¡Hay que consagrar a Rusia2!
-No creo que eso vaya a resolver el problema, tonto –Dijo Romano mirando con desaprobación a su vecino de asiento.
-Tal vez sólo haya que ir a pedir misericordia al vaticano –Propuso Francia.
-No –Dijo rotundamente Estados Unidos- Hay que mantener al margen a la iglesia.
-Sí, no creo que la iglesia pueda hacer mucho –Dijo Suiza que hasta ese momento había permanecido observando a Finlandia.
-¿Qué tal si hacemos algunos experimento científicos? Digo, la ciencia siempre tiene la razón –Aportó Finlandia mirando inocentemente a todos los presentes.
-No creo… mejor debería investigar algunos conjuros –Empezó Inglaterra, más hablado consigo mismo que con los demás.
-Pero qué dices… la magia no existe –Dijo Francia mirando burlonamente al inglés.
Inglaterra se le quedó viendo por unos minutos -¿En serio? –Preguntó alzando las cejas.
Francia se quedó en silencio, había sonado exactamente igual que esa mujer de la biblioteca. Tal vez después de todo, él sí tenía razón, y tal vez la magia era la clave de todo… ¿pero qué diablos estaba pensando? ¡La magia no existe! Tenía que convencerse de eso, lo que había visto en la mañana sólo había sido una alucinación... estar en el cuerpo de ese tonto cejas de azotador tal vez ya le estaba afectando.
-¡Claro que la magia no existe! Lo que pasa es que tú alucinas, quién sabe lo que le pongas a ese té que tan seguido tomas –Provocó el francés.
-¡Claro que existe! ¡No alucino! ¡Estoy seguro de que tú mismo los viste!
Francia se cruzó de brazos y giró la cabeza hacia el otro lado haciéndose el desentendido –No sé a qué te refieres.
Y de nuevo, se desató una pelea. Francia e Inglaterra siempre estaban peleando, no importando la situación, no importando el bando en el que se encontraran, siempre tenían que estar peleando. Aunque este sencillo hecho les traía algo de tranquilidad a algunos países, al menos algunas cosas seguían igual.
Pero había otros a los que sin importar la situación les seguía molestando, otros países que disfrutaban de la tranquilidad y la paz y a los cuales las constantes peleas no les hacían ninguna gracia, Austria y Suiza estaban entre esos países. Pero había otros, otros a los que la jaqueca les iba en aumento, otros que ya estaban llegando al límite de su paciencia y no iban a seguir aguantando esto.
-¡Muy bien! ¡Ustedes dos ya cállense! –Ordenó Alemania poniéndose de pie y azotando las manos contra la mesa.
El murmullo general que se había levantado, se silenció de golpe. Todos observaron a Alemania, aunque lo que veían era a un Italia inusitadamente serio y enojado.
-Todos han estado discutiendo que hacer para revertir la situación, pero ni siquiera sabemos que lo causó –Dado la poca seriedad que los demás le estaban dando al problema, Alemania estaba dispuesto a tomar las riendas- Yo creo que lo mejor que podemos hacer en este momento es regresar cada quien a las respectivas casas de sus cuerpos y no levantar sospechas. Levantaremos un equipo de investigación para intentar averiguar qué fue lo que sucedió y la manera de revertirlo, pero hasta entonces regresaremos a la vida cotidiana y la intentaremos llevar tan normalmente como se pueda. También hay que continuar con la búsqueda de Japón y Rusia –Estados Unidos le dirigió una mirada esperanzada- Pero hay que hacerlo sin hacer mucho escándalo. El que quiera agregar algo, tiene cinco minutos para expresarse claramente ¿entendido? –Sin esperar respuesta Alemania se volvió a sentar, esperando la reacción de los demás.
Todos los demás se quedaron en completo silencio. No estaban totalmente seguros de que era lo que los había impactado más, que les hubieran dicho que hacer sin tomar en cuenta su opinión o si estaban de acuerdo en ello, o el ver a Italia gritándoles órdenes con un tono de voz muy duro, para nada ese suave y meloso que era habitual en él.
Nadie dijo nada por un buen rato.
-Bien, me alegro que todo haya quedado aclarado –Dijo Alemania, luego se dirigió a los países que estaban delante de él- Inglaterra, Francia y Estados Unidos, quedan a cargo de reunir información acerca de lo sucedido. Luego me harán reportes a mí. –Luego se dirigió hacia otro país- China, tú estás a cargo de encontrar a Japón. ¿Entendido?
Y de nuevo, sin esperar respuesta se puso de pie –Bien, si eso es todo, se levanta la cesión. Pueden irse.
El alemán se dio la vuelta y salió por la gran puerta, probablemente apurado por encontrar una aspirina.
Los demás se quedaron callados, un tanto asombrados.
-¿Alguien podría explicarme qué fue lo que sucedió-aru? –Preguntó China observando a la gran puerta de madera cerrarse detrás de Alemania.
Mientras tanto…
No entendía nada de lo que sucedía, de pronto había despertado en el medio de una enorme multitud de gente que lo observaba con preocupación. Había estado tirado en el medio de una calle bastante transitada de algún barrio que no conocía, aunque la gente se le hacía familiar. Luego se dio cuenta de que se hallaba en el medio de alguna de las casas de campo de China, aunque ignoraba que era lo que hacía ahí. Eso había ocupado su mente durante los primeros minutos, hasta que dio con la ventana de un local y notó que no era él el que se reflejaba en la superficie de la ventana, era China.
Al principio se asustó mucho, movió un brazo, y luego una pierna, asegurándose de que en verdad era su reflejo el que lo imitaba. Se giró e investigó la calle en busca del verdadero China, rogando que fuera él el que le jugaba una broma. Pero ahí sólo estaba él.
Ahora se hallaba preocupado, asustado y perdido en medio de una caótica masa de gente que avanzaba por las calles. Era más gente de la que había visto jamás, y eso que su casa también era muy concurrida.
Luego del susto inicial, casi había perdido la razón, pero sabía que debía mantenerse calmado. No debía dejar que ninguno de los peatones se enterara de su situación, no era el lugar adecuado para soltarse a gritar y llorar corriendo en circulitos. Debía encontrar ayuda, eso era lo más importante ahora, pero ¿dónde había un teléfono? Tenía las intenciones de llamar a su casa para pedir ayuda, o si no, al menos debía llamar a Alemania, el siempre sabía qué hacer.
¡Pero es que había tanta gente! Y tantos locales distintos, ¿cómo podría encontrar un teléfono en ese caos?
Caminó un par de calles prestando atención a los puestos, pero mientras caminaba su mente fue asaltada por inquietantes preguntas. ¿Por qué había acabado en el cuerpo de China? ¿Qué era lo que había sucedido? Sí el estaba ahí ¿dónde estaba su cuerpo? ¿Había sido alguna especie de táctica para tomar control sobre su casa? ¿Era alguna especie de complot? ¿Habría más involucrados en esto? Si ese era el caso, debía de advertir a Alemania de inmediato. Además ¿En qué lugar del mundo se encontraba? Sabía que estaba en algún barrio chino, pero no sabía exactamente en qué lugar.
Mientras cada una de estas preguntas lo deprimía, finalmente vio lo que buscaba, en un local había un letrero que decía "Teléfono".
-Finalmente –Dijo emocionado y apresuró el paso hasta llegar al local.
Metió las manos en sus bolsillos en busca de algo de dinero para poder usar el artefacto, pero no encontró nada.
-¿Sin… dinero?
Mientras tanto, en Norteamérica, Rusia se paseaba de un lado a otro en el estudio de Estados Unidos. De pronto se detuvo, perdido en sus pensamientos. A un lado de él había una gran ventana que permitía observar la magnificencia de la casa del americano. Rusia se detuvo delante de ella, afuera el sol apenas empezaba a salir, pero aún así se podía observar el vasto y verde jardín cubierto de flores y grandes árboles de manzanas.
-Qué bonito –Dijo hipnotizado por la belleza del panorama.
En su cara se trazó una sonrisa, una maliciosa sonrisa.
¡Tsuzuku!
1¡ESPOILER! De la nueva serie Hetalia World Series… En el capítulo 7, Dios se le aparece a Hungría mientras esta dormía y le pide que golpee a Francia con una sartén, sin embargo al final está no se atreve.
2Refiriendose al segundo de tres secretos que la virgen de Fátima entregó a uno de tres pastores portugueses que observaron el milagro (Lucía, la mayor). En este segundo misterio, se decía que para salvar a las almas del infierno se debía de consagrar Rusia al Inmaculado Corazón y así vendría un tiempo de paz mundial, sin embargo esto nunca se hizo.
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Bien, ahora voy a responder a algunos comentarios, no los respondo todos porque ya es muy tarde y ya hasta veo doble, tengo sueñito.
MyobiXHitachiin: No te preocupes, no los cambie por parejas, los cambie por… umm ¿por qué fue? Bueno, creo que el anime tuvo algo que ver en mi elección, pero en el intercambio de Rusia por EU, es porque así era necesario para el fic (risa maléfica)… a mi también se me haría muy raro ver esta pareja jeje.
JuHahaMoutons: Me hiciste reír muchísimo con lo de "Soy un niño de verdad" jaja aún me rio… no lo había visto de esa manera. Por cierto lo de Sacre Bleu, sí, ya me di cuenta -_- (leí una mala traducción del anime donde se usaba la palabra y decía dios mío… perdón por el error)
Artemisav: Pues que decir… Italia ¡es un despistado! Jaja, me alegro que te guste el fic ^^
Sha-Lin: Perdón por lo confuso, espero que este ya haya quedado más claro… aunque, mientras más países, más difícil es explicar la situación jeje, tendrán que usar un poco su imaginación, intenten recordar quien está en quien e imagínense la situación de esa forma n_nU.
Mangetsu Miru-Chan: ¿Quién dijo que por poco? Jaja no te creas, estuvo cerca pero no llegó a tanto, principalmente por que Ucrania los detuvo.
Mikaelaamaarhcp: Sí, es lo que me gusta de Alemania jaja siempre igual xD. Bueno en este capítulo intenté sacar a España y a Romano (aunque en estos momentos no estoy en muy buenos términos con España, sacó a Alemania del mundial T_T) Pero no te preocupes, sí van a tener su capi aparte… (en cuanto se me ocurra algo -_-U)
Maestro jedi: Bueno, aquí esta la continuación, espero que también te guste tanto como los anteriores, pero si no, no te preocupes viene lo mejor (risa maléfica).
Bueno, esos son todos los que contesto, ya que… ¡Dios! Casi me duermo sobre el teclado.
Nos vemos la siguiente semana.
TsChÜs!
