Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a nuestra querida Meyer


Sirenas


Summary: Cuando sucede el asesinato de su padre, Rosalie se ve en el deber de buscar a sus hermanas en tierra firme para que la ayuden a vengar su muerte. Un viaje que les traerá la reconciliación en su familia y quizás hasta el amor verdadero. R&A&B E&B


Cap 1

Peleas

Habían pasado ya unos cincuenta años desde que la ultima de las joyas _como las llamaba el rey_ había nacido. Cincuenta años de peleas, del inicio de los altercados entre el rey y la menor de sus hijas, Isabella _Bella como le gustaba que le dijeran_ una hermosa muchacha de cabellos largos a la espalda de color caoba, delgada pero con curvas en los sitios adecuados, con una cola larga y estilizada de un precioso color brillante azul-verdoso, poseedora de unos ojos de color chocolate, los cuales sus hermanas decían serian la puerta a su alma si es que tuviera alguna. Las constantes peleas eran por que esta no compartía su visión de manejar al océano. No le gustaba que le pagaran pleitesías tan solo cuando salía a pasear ó que los guardias la siguieran por órdenes de su padre ó tan solo con la idea de ir a cazar pobres peces, que no eran necesarios, que solo eran para caza deportiva, como le decían los humanos.

Le desagradaba totalmente toda la situación, no era que le gustara pelear con su padre, pero es que él no dejaba de hostigarla con sus deseos. Pero lo que ella se preguntaba, ¿que pasaba con sus propios deseos?, ¿es que no valían de nada? Por las constantes peleas con su padre, se le sumaban las peleas con su hermana mayor, Rosalie, hermosa como ninguna otra. Con una figura como ninguna, una cola extremadamente larga de colores dorados y verdes tornasolados, una cabellera rubio-dorado mas haya de la cintura, sus labios carnosos y rosados, y sus ojos perfectos de azul cielo, capaz de transmitirte sus verdaderos sentimientos.

Las peleas con su hermana Rosalie, siempre habían sido culpa por las peleas con su padre, ya que Rose idolatraba a Charlie y nunca se le oponía; le molestaba que Bella fuera tan quisquillosa y molestaba a su padre. Su carácter era totalmente distinto al de Bella, adoraba que besaran el agua por donde nadaba, que la admiraran, que le dijeran lo hermosa que era y que hiciera lo que ella decía; en fin le gustaba todo lo que a la otra no.

La hermana del medio Alice, un espíritu libre, sin preocupaciones; bueno solo una sus hermanas y sus constantes enfrentamientos. Es una chica alegre de ojos verdes de color jade, cabello azabache corto ya que odiaba que se le enredara _si, sabemos que es raro que una sirena con cabello corto; pero digamos que la querida Alice no es muy normal que digamos_ su físico era fino, su cola pequeña comparada con la de sus hermanas pero no menos hermosa de color púrpura y verde.

La pequeña _de tamaño_ hermana se preocupaba por las constantes peleas que había en el castillo. No había ni dos día de paz seguidos, si no eran Charlie y Bella, eran Rosalie y Bella. Era un suplicio estar en esa casa y en parte sentía pena por su pequeña hermana. La entendía en cierta forma ya que ella también tenía sus sueños que nadie conocía, no se atrevía a confesárselo a su hermana y mejor amiga ya que sabía justamente lo que diría. Pronto se armaría a valor y lo haría.

Los días fueron pasando entre las peleas las huidas y más peleas; hasta que al fin llego el día mas esperado por todos, sobre todo por Rosalie. El día de la entrega de dotes, el cual afirmaba un puesto en el reino como igual, pero a su vez por ser hija del rey sus dotes serian incrementados por sus respectivas joyas y a su vez portaría el titulo de princesas de ahora en adelante.

-Mis pequeñas niñas ya es hora- anuncio la Señora Cope entrando al tocador común de las joyas.

El gran evento se iba a llevar a cabo en el gran salón del castillo. Todo el mundo oceánico estaba invitado a semejante evento. Esto alegraba a Rose y a Alice, ya que la primera gozaba con las alabanzas recibidas y la otra con conocer a personas simplemente. En cambio a Bella la estresaba tanta atención, ella prefería estar sola, cantar y tocar algún instrumento ó simplemente nadar, le gustaba la simplicidad de la vida.

Las joyas llegaron al salón y comenzó a sonar la orquesta dando así iniciada la celebración y la llegada de las chicas. Entraron y todos los presentes dieron sus mejores deseos a las pequeñas. Luego de un rato de celebración el Rey Charlie hizo presencia en el salón. Saludo a cada uno de los presentes, para luego llegar a donde se encontraban sus hijas. Saludo una por una con un abrazo y un beso en la coronilla. Después de dejar a sus pequeñas, se dirigió hacia el trono para comenzar la entrega de dotes.

-Atención, atención- llamo el rey para comenzar su discurso -Como todos sabrán, esta celebración es para dar a conocer los dotes de mis joyas- dijo con solemnidad. Se giro hacia las chicas para continuar -Mis niñas, hoy se les hará entrega de sus preciadas dotes. Ellos son especiales para cada uno, quedaran atados a ellos, así que los tienen que cuidar con sus vidas. Estarán ligados a ellos por toda la vida- término de decir el rey mientras llamaba a la señora Cope, para que trajera las dotes.

-Comencemos-

-Joyas... Rosalie Oceanía, Alice Oceanía, Isabella Oceanía... Presentes- dijo uno de los guardias encargado de las presentaciones.

-Por favor Rosalie acércate- la joven se acerco a donde su padre, mientras este tomaba el primer cofrecito con su dote -Hija Rosalie- pronuncio el rey tendiéndole el cofrecito, ella lo sostuvo mientras el rey continuaba - Tu dote es una peineta, la cual se transforma en un poderoso tridente, el cual servirá para tu protección y la protección de los que lo necesiten- dijo tendiéndole la hermosa peineta -Tu joya es un collar de Zafiro Azul, poderosa, equilibrada, conciente, sabia y hermosa como tu. Deberás regirte por estas cualidades, las cuales son más poderosas en ti-

-Gracias padre- dijo la rubia aceptando la peineta y el collar. Antes de volver a tomar su puesto abrazo a el rey y le dio un beso en la mejilla.

- Ahora... Alice, acércate- se giro a tomar un nuevo cofrecito -Querida hija, tu dote y tu joya son el mismo- dijo sacando una hermosa tiara con pequeñas Esmeraldas incrustadas. A la pequeña Alice no le hizo mucha gracia su dote, no es que no fuera hermosa, pero no le agradaba la idea de andar con una tiara en su cabeza todo el tiempo -Tu piedra preciosa en diferencia a la de Rosalie, significa lo que hace falta en tu vida, estabilidad, tranquilidad, un equilibrador emocional. Pero no quiere decir que no signifique lo que eres pura, brillante, espiritual y sobretodo hermosa-termino de decir su padre. Mientras tanto que el rey decía todo eso, la pequeña Alice hacia muecas por lo dicho, ósea le habían dicho inestable en pocas palabras y no le agradaba.

-Gracias- no dijo más ya que su inestabilidad le pasara factura. Tomo sus dotes y regreso al lado de sus hermanas.

-Isabella- apenas la llamaron nado lo mas rápido con tal de terminar lo mas rápido posible, algo le decía que este día no iba a terminar bien.

-Bueno Isabella, tu dote será un espejo compacto. El cual te enseñara lo que desees, solo tienes que pedírselo con el corazón y el te lo mostrara. Tu joya serán unos pendientes de Topacio Rojo, los cuales muestran la fortaleza de tu mente, tu pasión, franqueza, energía y luz. Siempre hazle honor a tus pensamientos- dijo con cierto brillo en los ojos, los cuales mostraban el orgullo que sentía pero no lograba demostrar.

-Gracias padre- tomo sus cosas, con un abrazo y un beso. Aunque hubiera muchas peleas Bella amaba a su padre, aunque en su mundo el amor no existía.

Regreso con sus hermanas para seguir festejando, rieron, comieron, y disfrutaron de las atenciones que le brindaban. Luego de un par de horas, la celebración acabo y las joyas se dirigieron a sus aposentos para alistarse a dormir, cuando su padre se apareció en sus tocadores pidiendo hablar con ellas.

-Dime padre, ¿Qué sucede?- pregunto Rose dejando de peinar su sedoso cabello. Mientras las otras hermanas se daban la vuelta para ver a su padre.

-Bueno niñas les quería hacer saber una decisión tomada y las involucra a ustedes- dijo el rey recalcando la palabra tomada, eso quería decir que no había cambio alguno y tenían que acatarla al pie de la letra.

-Y ¿que será?- dijo Bella temiéndose la decisión, ya que nunca le había gustado que le manejaran la vida.

-Pues verán, se casaran con los duques principales de la corte- soltó de sopetón y completamente sin tacto.

-¿¿¿Qué???- gritaron las chicas, eso nunca se lo esperaban apenas habían ascendido a princesas.

-¿Por qué?- pregunto la pequeña Alice con un matiz de tristeza en su voz. Ella no quería ser atada a nadie, ella simplemente era un espíritu libre.

-Por qué necesito a alguien que sepa del manejo del reino y ustedes no están preparadas para ello. Así que se casaran y punto-

-Esta bien padre, si es tu decisión la respetaremos- pronuncio Rose por todas las hermanas. En ese momento fue que estallo Bella.

-¿¿Qué??... ¿Qué estupideces dices Rose?... Nada de que la respetaremos, eso es una injusticia. Yo no pienso casarme con alguien por obligación, yo si lo hago lo haré por amor- grito exasperada, Bella se encontraba fuera de si y claro su padre no se tardo en notar.

-Tú harás lo que yo diga, por eso soy tu padre-

-No haré nada de lo que tú digas, y si te soy sincera estoy más segura que Alice piensa lo mismo que yo, solo que ella lo hace por su libertad- especto con una rudeza inimaginable a su padre, colocándose a su altura.

-A mi no me metan en sus peleas- dijo la pequeña con crueldad, aunque Bella tenia toda la razón y le dolía en el fondo tener que tratar a su hermana de esa manera.

-Pero Alice…- dijo indignada, nunca se espero que su hermana se comportara de esa manera.

-Pero Alice, nada- se dio la media vuelta y nado un poco para alejarse. No quería seguir discutiendo.

-Como quieras… pero yo no me caso- dijo de manera obstinada, colocando sus brazos en forma de jarra.

-Te casas o te vas… tu decides- especto con crueldad su padre. El que dijo que las sirenas eran crueles y sin sentimientos, seguramente había conocido al Rey Charlie.

Sus hermanas en cambio quedaron petrificadas en su lugar cuando Charlie pronuncio esas palabras, ellas no podían creer que Charlie seria capaz de botar a Bella del castillo. Pero lamentablemente sabían que Bella si era capaz de irse, así que estaban rogando que su hermana entrara en razón y no se fuera.

-Bien- sin mas se dio vuelta para entrar a sus aposentos recoger su bolso con unas cuantas cosas y sus dotes. Paso al lado de su familia y sin decir palabra, salio del castillo.

Pensando que al fin se habían acabado las peleas y podría vivir tranquila. Además de que seria capaz de buscar y encontrar a su alma gemela.


Hola chicas!!!

Bueno aquí esta el primer cap de este nuevo fic… espero realmente que les guste y me digan que les parece… por fis, por fis *ojitos de perrito mojado* … acepto flores, dulces, chocolates, tomatazos, lechugazos, lo que deseen pero díganme si les gusta o no, todas sus opiniones son muy bien aceptadas

Adelanto desde ahora que este fic tiene una segunda parte o secuela como les guste decirle J

Así que por favor denle al globito de abajo y díganme que tal…

Recuerden que los rr son gratis y nos alegran el alma a las escritoras

Las quiere mucho

xoxo

Ro