Capitulo 8.
Me quedé mirando a Jake fijamente. Te quiero. Sus palabras resonaban una y otra vez en mi mente, mientras el peso de la felicidad embargaba mi corazón.
Sin pensármelo dos veces, me abracé a su cuello y lo besé.
Fue un beso lento, suave, calmado pero lleno de sentimientos. Jacob alzó una mano para ponerla en mi pelo y lo acarició mientras pasaba otra mano por mi cadera. Nos separamos y vi como los ojos de Jacob brillaban con intensidad. Volví a besarle. Me volvía loca su forma de besar: tan lenta, tranquila, pero intensa, deseabas seguir besando sus labios aunque se te acabase el aire.
Nos separamos de nuevo. Noté el calor en mis mejillas, avergonzada.
-Yo también te quiero, Jacob. - susurré, sin dejar de clavar mis ojos en los suyos.
Volvimos a besarnos.
-Algunas heridas están un poco feas. - dije, mientras le curaba a Jake las heridas del brazo. El baño era bastante espacioso y para poder curar a Jacob con comodidad había colocado una silla en el centro.
-Lo sé, pero tenía que darle su merecido. - refunfuñó. Reí suavemente. Presioné un poco sobre la herida del antebrazo, pero Jacob no se quejó. Lo miré, preocupada puesto que no se había reído conmigo. Parecía sombrío y tenía la mirada perdida cuando volvió a hablar. -¿Hice bien? - inquirió, con un hilo de voz.
-Si… - susurré yo, poniendo mi mano sobre su mejilla. - ¿Te arrepientes de haberlo hecho?
El negó rápidamente con la cabeza, sonriente de nuevo.
-Para nada, sólo que… necesitaba tu aprobación.
-Ah… - dije yo. Seguí curando sus heridas, algo tensa, y fruncí los labios, pensativa.
¿Qué necesitaba mi aprobación? ¿A cuento de qué venía eso? Sabía que podía decidir por si mismo. Él sabía perfectamente que yo lo apoyaría en todo. Incluso en matar a Edward.
-¿Te ocurre algo? - preguntó, nervioso.
-No, no. No es nada. - dije, sonriéndole. El me sonrió a su vez y me dio un pequeño beso.
-¿Te apetece ir a La Push mañana? - preguntó Jacob desde la mesa de su cuarto. Me senté en la cama (en la cual estaba acostada leyendo revistas de cotilleo) y lo miré fijamente.
Había pasado una semana desde que nos habíamos besado y habíamos confesado nuestros sentimientos. Las cosas iban bastante bien con Jake. Era demasiado cariñoso conmigo.
-¿A la Push? - inquirí. El asintió con la cabeza. - Me parece una buena idea. - concluí con una sonrisa. - Pero… ¿porqué no hoy, mejor? Al atardecer. Hace mucho tiempo que no voy a ver un atardecer a una playa.
"Y sería mucho más especial contigo…" pensé, pero no se lo dije. Aún era tímida e incluso los besos con Jacob me parecían extraños, a pesar de que no era el primero.
-De acuerdo. - dijo, sonriéndome.
-¡Vale! - canturreé, alegre, levantándome de la cama. Me acerqué a el y le di un beso en la mejilla. - Voy a prepararme. - le dije, pero el me cogió del brazo y tras darme un intenso beso en los labios, me susurró.
-No te hace falta. Tu siempre estas bella con cualquier cosa que te pongas.
Me sonrojé ligeramente. Eso era algo a lo que tampoco me había acostumbrado aún.
-Ya, pero… bueno, adiós, cielo. -dije, dándole un beso en los labios. Salí corriendo del cuarto.
La playa estaba increíblemente tranquila, sólo se escuchaba el murmullo de las olas y se veía el sol poniéndose en el horizonte. Una sonrisa enorme cruzó mi rostro. Jake sonreía levemente mientras dejaba que la brisa le diese suavemente en su cara.
-Gracias. - dije, sentándome en su regazo mientras acariciaba su mejilla.
-¿Por qué? - preguntó el en un suave susurro que se fundió lentamente con el de la brisa.
-Por todo. - suspiré. - Y por traerme a esta hermosa playa. - dije, clavando mis ojos marrones en los suyos negros. El me miró con intensidad.
-Bueno, no puede ser mas hermosa que tu. - dijo con una pequeña sonrisa. Puse los ojos en blanco.
-No soy tan guapa. - dije, mirándolo fijamente. Ahora era su turno de poner los ojos en blanco, aunque luego rió y dijo:
-Para mi si.
Sonreí levemente y luego nos besamos con intensidad.
Me separé, algo sonrojada.
-¿Y esas mejillas? - preguntó con tono pícaro mientras las acariciaba. Me sonrojé aun mas y me mordí el labio.
-Verás… es que aun no me acostumbro a esto… - expliqué en un susurro.
-No te preocupes. Esperaré.
-¡No! No quiero que te separes de mi. -inquirí. Le di un beso en los labios, uno pequeño y suave.
-No voy a hacerlo. - replicó el, mientras me devolvía el beso a su manera.
Reí cuando nos separamos. ¿Podía sentirme feliz con alguien que no fuera Jacob? Definitivamente no. Nos volvimos a besar.
Fin del Capitulo.
Bueno… espero que os haya gustado! Bsos!
