CAPITULO 3: EL DIAMANTE DêVôTIôNIS
-Oye Lily, ¿Por que no ha venido Hermione a la clase?- Preguntó Alice a la pelirroja cuando salían del aula. Alice Smith era una bruja mestiza, rubia de cara redondeada y amable. Sus amigas la llamaban Al y era la más pacifica de las cuatro. Estaba completamente enamorada de su compañero de casa Frank Longbottom, a quien también le atraía ella aunque ninguno de los dos se animaba a confesárselo.
-No lo sé, No la he visto desde el desayuno..- Respondió Lily con un tono de preocupación
-Tampoco ha estado Black- Comento Mar. Marlene McKinnon era proveniente de una familia de magos muy reconocida, amantes de la limpieza de sangre. Aunque no les hacia gracia que su única hija mujer quedara en Gryffindor, solían apoyarla en todas sus ideas. Era rubia y con facciones muy delicadas, aunque muy torpe también.
-Es verdad. Black salio detrás de ella por la mañana, tal vez discutieron o algo así.. ¿Les parece que la busquemos?- Cuestionó Alice. Sus dos amigas asintieron y comenzaron a caminar por el largo pasillo.
Lily, Alice y Mar recorrieron aquellas áreas del castillo donde Hermione solía estar, pero no dieron con ella. Les faltaba revisar las afueras y la Sala Común de Gryffindor, pero como estaban más cerca de esta última, decidieron dirigirse allí apurando el paso.
Cuando entraron reconocieron a gran parte de los alumnos pero no vieron por ningún lado a Hermione. Decidieron sentarse a descansar un momento antes de seguir su búsqueda, Con la mala suerte de que los únicos asientos que estaban libres eran cerca de donde estaban los Merodeadores.
-¿Y que más ocurrió?- le pregunto James atento
Peter encogió los hombros.
-Y me dijo que si quería igual podíamos tener una relación furtiva o algo así..
-Solo tu te metes con una que esta comprometida, Colagusano- Reflexionó el joven de gafas, sin pasar desapercibido que Lily y sus amigas estaban entrando a la Sala Común.
-Uno no elige de quien enamorarse Cornamenta- Le respondió el más pequeño tajante
-Eso es verdad. Mirate a ti con Lily. Solo a ti se te ocurre meterte con esa fierecilla- Bromeó Remus dejando por un momento de leer su libro, y observando también hacia la entrada de la Sala.
Los cuatro merodeadores aprovechaban cada uno a su modo la hora libre. Remus, como siempre, leía un nuevo libro. James escuchaba a su amigo y a la vez jugaba con su inseparable snitch. Peter pedía consejos al rompe-corazones mas grande que Hogwarts haya podido conocer jamas. Y Sirius, extrañamente, solo observaba hacia la ventana con la mirada perdida.
James divisó su melena colorada favorita abriéndose paso entre la gente en dirección a él. No pudo evitar sonreír y exagerar aún más sus atrapadas.
Lo que menos quería Lily era tener que hablar con James Potter, pero por su amiga tendría que hacer un esfuerzo.
Cuando James la vio a su lado no pudo dejar de asomar una sonrisa
-¿me extrañabas Lily?
-Callate Potter, no vine a hablar contigo- Le cortó sentándose en el sofá más alejado de él.
-Vinimos a hablar contigo Sirius- Anunció Alice, mientras se sentaba al lado del ojigris. El aludido la miró entrecerrando los ojos.
-¿Que quieren de mi?
-Saber donde esta Hermione- Le respondió Mar de mala gana. Sirius alzo una ceja a la rubia- Sabemos que esta mañana estuvo contigo y desde entonces no volvimos a verla
-¿Y porque no le preguntan a Rosier?, seguramente él sabe- Inquirió de mal humor al tiempo en que se levantaba para irse. La chicas se miraron entre si confundidas.
-¿Rosier? ¿Estamos hablando del mismo Rosier, Canuto?- Soltó James, prestando mas atención al dialogo que a Lily, por primera vez.
-Si, Evan Rosier; su hermano favorito- Añadió el ojigris volteándose y mirando hacia la ventana de nuevo. Recordar aquella situación extrañamente le causaba nauseas.
-Es imposible, Hermione no estaría nunca con él, no lo soporta. ¡Si se ha pasado todo el verano atormentándola!- Le dijo la rubia entrecerrando los ojos.
-¡Pues parece que a Granger no le molesta tanto que el la atormente!- Sirius había gritado sin siquiera darse cuenta y toda la gente de la Sala Común volteó a verlo. Sin embargo les lanzo una mirada de odio que hizo que todos volvieran a su actividad. El ojigris caminó unos pasos hacia la salida, ante la atenta mirada de sus amigos y las chicas, quienes no entendían nada.
James se levantó inmediatamente y paró a su mejor amigo antes de que saliera por el retrato. Sirius se frenó en seco, aunque sin mirarlo.
-¿Sucede algo hermano..algo que deba saber?
-No sucedió nada, Cornamenta- Le respondió aún sin voltearse- Mejor me voy, porque me tienen harto hablando de Granger.¿no se fijaron en la biblioteca? Se dice que es el único lugar del castillo que conoce esa rata de laborat-- Pero no pudo continuar porque una muchacha de melena castaña pasó por su lado chocando su hombro violentamente. La vio salir de la Sala Común y sólo atinó a seguir sus pasos.
-Será mejor que vaya..- Lily, quien había llegado junto a James en un intento de hablar con Hermione cuando la vio bajar de las habitaciones, comenzó a caminar hacia el retrato pero James puso su brazo para impedirlo.
-No, Mejor deja que esos dos arreglen sus problemas solos, o se la agarraran contigo..- Le dijo el Merodeador, para sorpresa de Lily, sin rastro alguno de soberbia.
Lily accedió y se sentó nuevamente en el sofá. Alice se acomodó en el sofá que había estado Sirius, mientras Mar se sentó junto a Remus.
-Entonces, el sábado es la primera visita a Hogsmeade y quería saber si tu--
-No empieces Potter- Sus amigas sonrieron. Era tan típico verla rechazar a James .
-Escuche que inauguran una nueva parte de las Tres Escobas, podríamos ir todos allí- Comentó Remus mirando a Marlene, quién se sonrojó un poco y desvió su mirada hacia su opuesto.
-Es buena idea- Dijo Alice, al ver que su amiga no gesticulaba ninguna palabra
-Pero lo hacen a la noche Lunático, y debemos estar en el castillo antes de las 9..- Le recordó Peter
El licántropo sonrió de lado
-¿Y desde cuando las reglas nos impiden hacer algo que queremos?
James también sonrió entusiasmándose con la idea.
-Es verdad Colagusano. A veces parece que te olvidas que eres un Merodeador- Las chicas rodearon los ojos al escuchar sus palabras- Además, puedes llevar a esa persona de la que me estabas hablando, no creo que nadie conocido vaya..- James le guiño el ojo y Peter sonrió con entusiasmo.
Alice tosió a propósito para que todos volteen a verla.
-Pero no se olviden de que nosotras no somos parte de los Merodeadores, y normalmente no acostumbramos a andar rompiendo reglas por ahí..
-Es verdad, Además yo soy Premio Anual. ¿Que diría Dumbledore si-- James interrumpió a su pelirroja favorita.
-Si no tienes el valor de hacerlo, nadie te obliga Lily- Le dijo con una sonrisa arrogante. La Gryffindor enfureció inmediatamente.
-¡Claro que tengo el valor Potter! Estaremos allí- Y sin mas subió llena de ira a su cuarto.
-Creo que mejor voy a ver que no destroce la habitación. Nos vemos luego chicos- Alice se despidió para luego seguir a su amiga por las escaleras.
-Yo también me voy..- Comentó la Gryffindor rubia al tiempo en que se levantaba.
-Espera.- La frenó Remus tomándola del brazo. Ese gesto la tomó tan sorpresivamente a Mar que no pudo evitar golpearse con el sofá de James.- ¿Estás bien?
Ella asintió rápidamente mientras se sonrojaba.
-¿Iras verdad?- Preguntó el licántropo mientras se paraba frente a ella.
-Cla--Claro..- Emitió en un susurro apenas audible. Remus le sonrió y la soltó, e inmediatamente la chica subió por las escaleras.
-Si no te conociera diría que es otra de tus conquistas.- Dijo Colagusano. James lo apoyo
-¿Que te traes con McKinnon?
-Parece una chica simpática, y es muy bonita- Dijo mientras subía sus hombros y sonreía picaramente.
-Has lo que quieras mientras no afecte su rendimiento en el Quidditch- Amenazó Cornamenta mientras le tiraba un almohadón a su amigo, agarrándolo desprevenido y dándole de lleno en la cara.
Se rió estruendosamente ganándose un almohadazo de parte de su amigo lobo. Volvió a tirarle otro que Remus esquivo golpeando de lleno la cara de Peter. Peter tomó otro cojín para darle con él a James. Se rieron hasta que acabaron aquella guerra, luego de casi una hora.
OoOoOoOoOoOo
-¿Que quieres?- Pregunto al fin Hermione, luego de que Sirius la siguiera hasta llegar una parte del lago que no era muy concurrida usualmente por los alumnos.
-Explicarte. Lo que quise decir no es lo que tu--
-¿lo que yo que? ¿lo que yo pienso? Debes saber Black que a diferencia de tus fans, yo SI tengo cerebro y puedo interpretar muy bien tus palabras- Le gritó mientras lo tocaba con su dedo justo en el pecho. Es verdad, había decidido tratarlo bien. Se había convencido de que era una buena persona a pesar de todo. Pero escucharlo decir aquellas cosas sobre ella la hizo desistir de esos pensamientos. Black no se merecía que lo trate bien. Él sólo la había defendido para quedar como un héroe delante de todos.
Sirius sólo se rió.
-¿De que te ríes, Black?- Le gruño exasperada
-No entiendo porque nos llevamos tan mal, si los años anteriores..- Pero la castaña lo insto a que se calle con el brazo. El obedeció pensando que le gustaba que ella lo interrumpiera. Salia de lo común.
-Yo también he estado pensado en lo mismo. Y llegué a una conclusión. Los años anteriores nos ignorábamos y estaba bien. Desde que comenzaste a molestarme a mitad de quinto año no haces más que traerme problemas.-
-Te agradezco que ocupes tu tiempo pensando en mi Granger- Comentó sonriendo. Hermione rodó los ojos acostumbrada a que Black cambiara su discurso a su favor- Pero no es mi culpa que te haya notado en quinto- Respondió encogiéndose de hombros. Hermione se enfureció aún más, si eso era posible.
-No- Lo corrigió- Tu no me notaste a MI, sino que notaste que era una de las pocas a las que tu encanto no hacia efecto. Eso fue lo que notaste, porque eres un cerdo machista
-Oye Oye, yo soy el que debería estar enojado!- Dijo ahora con el semblante serio, poniéndose en actitud defensiva.
-¿tu?- Pregunto incrédula mientras no podía evitar reírse nerviosamente por la ira
-Si, yo. ¡Yo fui el que te vi besándote con Rosier!- Hermione levanto una ceja
-No. Tú no me dejaste explicar. Ese estúpido se tomó el atrevimiento de besarme sin que yo lo considerase siquiera- Se defendió
-Eso no fue lo que vi- Contestó el ojigris con desconfianza
-¡Es que me tomó por sorpresa! Cuando pude reaccionar él ya se había ido y tú no me dejabas hablar-
El moreno la observó detenidamente, como si examinara su mirada para descubrir si lo que decía era cierto o no.
-En ese caso debí haberte defendido de ese imbécil- Murmuró para si.
-No necesito que me defiendas Black. Deja de jugar al héroe conmigo. Te agradezco lo del Gran Salón, pero creo que te va mejor defender a Bella o alguna de tus fans..- Le dijo secamente al tiempo en que se sentaba en la hierva. Odiaba que pareciera tan buena persona, siempre ayudando a los demás. Ese no era Sirius Black. Sólo lo hacía para que los demás lo vieran, como había hecho con ella.
-¿Que es lo que tanto te molesta; que tenga mi grupo de fans, o que tu propia hermana guste de mi?
Touché
-Me molesta todo de ti, Black- La castaña se sentía estallar, pero debía controlar su ira, o definitivamente lo mataría.
Sirius se sentó a su lado. Hermione suspiro y de pronto recordó su estrategia.
-No creo que yo te moleste tanto, Es mas, creo que hasta te importo.- Añadió mirándola y esperando una respuesta
-Si, claro..- Emitió mientras agarraba una piedra y la tiraba al lado. Sirius se llevo el pelo hacia atrás con una mano.
-¿Otra vez eso?
-¿Otra vez que?- Pregunto curiosa, esta vez mirándolo.
-Lo de no hacerme caso, Sabes que me exaspera- Informo tirando él su propia piedra al lago. Hermione no pudo evitar sonreír.
-Lo sé..
-Entonces vas a decirme- Pregunto al rato de quedarse en un incomodo silencio
-¿El qué?- Se hizo la desentendida lanzando otra piedra. Sirius bufó, sin embargo la castaña miró el lago frunciendo el entrecejo.
-¿Que es lo que tanto te molesta de mi?- Volvió a preguntarle.
-¡Claro!- Exclamó mientras se acercaba mas a la orilla del lago, gateando. El Gryffindor volvió a quejarse
-¡Te dije que me molesta que me ignoren!-Pero su compañera no le hablaba, sólo miraba el lago con interés- ¿Granger?..- La llamo sin éxito- ¿Granger?.. ¿Hermione?
La castaña reaccionó y lo miró recordando que el todavía se encontraba allí. Se acercó un poco, lo tomó de la corbata y tiró para que la siguiera. Sirius dudo ante el contacto de la chica, pero luego la imitó, acercándose a la orilla del lago.
-¿Ves eso?- Le dijo con vos soñadora y señalando hacia el centro del lago
-¿Que cosa?- Preguntó Sirius entrecerrando los ojos. El ojigris pensó que la chica debía estar volviéndose loca de tanto estudiar. Miró largo rato al lago, pero no llego a ver nada mas que agua.
-¡Eso!- Repito exasperándose y volviendo a señalar.
Esta vez Sirius logró ver un pequeño destello en lo profundo del agua. Era algo que brillaba con mucha fuerza para que pueda verse desde tanta distancia, pensó el animago.
-¿Que es?- Pregunto interesándose
-No pensé que Dumbledore la conservaría aún...- Volvió a ignorarlo, esta vez sin intención. Sirius se fastidio del todo. No estaba acostumbrado a no ser el centro de atención todo el tiempo.
-¿Vas a decirme que es, Granger?- La tomó de lo hombros para que lo mirara. Hermione se sorprendió. El sentir su aliento tan cerca hizo que sus vellos se erizaran.
Sirius no pudo evitar mirar a Hermione detenidamente, como nunca antes había tenido oportunidad. Sus cabello, sus ojos, su nariz, su boca.. Sus labios parecían tan suaves. Si tan sólo tuviera oportunidad de comprobarlo..
Se obligó a sí mismo dejar a un lado esas ideas. ¿Pero porque? ¿Por que parar? Si él estaba tan acostumbrado a eso, a estar con cualquier chica que se le cruzara. ¿Por que parar con ella?
Comenzó a acercarse lentamente a aquella boca, mientras su corazón se aceleraba involuntariamente.
Tenia esos ojos grises cada vez mas cerca. Esos ojos que la hacían olvidar cualquier cosa y perderse dentro de un mar gris. Pero no, no podía ser. A ella no le gustaba Black, nunca seria una de sus estúpidas fans.
La castaña sacudió la cabeza alejándose de Sirius rápidamente y volviendo su vista al lago.
-Ahora que obtuve tu atención, ¿me contaras?- Murmuró Sirius con una sonrisa arrogante. Aunque no lo admitiría, quería esconder su frustración al no poder probar esa boca.
-Es un diamante- Respondió sin mirarlo. Y sin poder evitar pensar en lo idiota que era, por supuesto.
-¿Una piedra? ¿Que tiene de maravilloso esa piedra?- Preguntó sin entender
-Es el diamante dêvôtiônis
-¿El diamante qué?- Volvió a preguntar con los ojos bien abiertos. Hermione rodó los ojos
-¡¿Es que nunca lees un libro?!- Emitió exasperada- En un legado- Explicó.- Un legado de los fundadores de Hogwarts, los dos hombres.
-¿de Slytherin y Gryffindor?- Inquirió Sirius
-Si.
-¿Y para que sirve? ¿Por que lo dejaron allí?
-En realidad pertenece al actual director al mando de Hogwarts, cuando se sustituye por otro director, el diamante adquiere un nuevo dueño. Significa diamante del sacrificio.. o de la maldición- Agregó- según la traducción que prefieras.
Sirius dio un respingo al oír lo que significaba
-¿Maldición? ¿Y tu estas interesada en eso? Estas loca Granger..
-Lo que hace,- Prosiguió ignorando sus comentarios- es cumplir un deseo.. cualquier deseo, a cambio de un sacrificio. Luego de hacerlo, desaparece hasta presentarse al nuevo director.
Sirius sonrió atrevido
-¿Y le pedirás que yo solo tenga ojos para ti y así poder tenerme de una vez?
Hermione lo miró ofendida, se levanto y comenzó a caminar hacia el castillo. El chico cambio su sonrisa arrugando la frente y empezó a andar detrás de ella.
-¡¿Y ahora que te hice?!- Le preguntó caminando detrás de ella, pero Hermione pasó completamente de él- ¡¿Que te sucede conmigo Granger?!
Hermione dejo de caminar de pronto, lo que hizo que Sirius chocara con ella.
-¡Me pasa que no soporto que seas un inmaduro!- Le grito mirándolo llena de furia.
Ya se encontraban en un lugar transitado, por lo que varios alumnos se quedaron mirando la escena.
-¿Yo inmaduro?- Pregunto ofendido
-¡Si, tú!- Respondió acercándose- Para que sepas en ningún momento se me cruzo por la cabeza hacer algo como lo que tu dijiste. Esas burradas son pensamientos tipo Black, no míos!- De pronto bajó su voz para que los cotillas no la oyeran- Para que sepas, la única persona que tendría el privilegio de que yo me sacrifique es--
Sirius sintió una punzada. Por alguna razón le sentaba mal que Hermione tuviera un chico por el cual estaba dispuesta a darlo todo. Él tenia muchas admiradoras que darían todo por él, pero en verdad ninguna le interesaba tanto como para importarle si daban la vida o lo que sea por él. Envidaba a Granger por tener a alguien así.
-¡No me interesa en lo mas mínimo tu vida amorosa Granger!- Vociferó lleno de ira
--mi madre- Finalizó al mismo tiempo. Sirius se sintió fatal
-Yo,.. Granger--
-Esta bien- Dijo observándolo a los ojos- Parece que somos distintos. Tu entregas tu amor a muchachas porque así eres tu, pero yo no. Y tu, Black, no estas acostumbrado a que una vida amorosa se centre solo en una madre..
Sirius bajó la cabeza sin saber que decir, pero Hermione lo tomo de la barbilla.
-Nos vemos en el castigo de McGonagall- Dijo para luego seguir su camino, esta vez, sola.
