CAPITULO 4: EL CASTIGO Y LA FIESTA

--Herms ¿Donde has estado?- Pregunto Mar por lo bajo cuando Hermione llego a la clase de pociones quince minutos tarde, causando que el profesor le quitara 20 puntos a Gryffindor. La castaña estaba comenzando a inventar alguna mentira que resultara por lo menos coherente, pero fue interrumpida por la llegada de Sirius.

-Siento llegar tarde profesor- Dijo el moreno, mientras el reloj de Gryffindor volvía a bajar

-¿Has estado con Black? ¿Desde que saliste de la sala común?- Inquirió Lily atando canos. Estaba asomándose desde la mesa de atrás con mucho esfuerzo de no ser descubierta.

-No- Mintió Hermione, hundiéndose en el libro de pociones. Sus amigas la miraron desconfiando, pero decidieron que ese no era el lugar para interrogarla como se debía.

-¿Que paso Canuto?- Pregunto Peter cuando el oji-gris se sentó a su lado.

-No tiene marcas de golpes, seguramente no pudo alcanzarla

-ja,ja, que gracioso eres Cornamenta- Contesto fulminándolo con la mirada- No ha pasado nada importante- Dijo subiendo los hombros. Había decidido no contar sobre la tal piedra a nadie, hasta averiguar mas sobre ella.

Remus y James se miraron, ya que conocían bien a su amigo, y sabían que les estaba mintiendo. El hecho de no contarles nada más sobre lo que sucedió, ni un solo detalle, los respaldaba en su idea.

-Mejor hablamos luego, ya es suficiente con 40 puntos que hemos perdido por hoy- Razono el joven licántropo

-Tienes razón, pero no se nos escapara- Le contesto James sonriéndole a su compañero de asiento.

La clase transcurrió sin complicaciones más que algunos puntos menos para Gryffindor como era habitual. Afortunadamente (lamentablemente para Hermione) era la ultima clase del día, por lo que las chicas se dirigieron a la sala común, mientras que la castaña se encaminó hacia el despacho de McGonagall.

Sentía como Sirius iba unos metros detrás de ella, pero no tenia ganas de hablar con él, por lo que siguió lo que faltaba de su camino sola y acelerando el paso.

-Buenas Tardes Profesora- Saludo Hermione cortesmente mientras abría la puerta del despacho

-¿Que hace aquí, Granger?- Le preguntó la profesora algo confundida

-Usted me ha dicho que venga, ¿recuerda? Me castigó hoy a la mañana..- Respondió la alumna, igual de confundida. McGonagall asintió de pronto

-Es verdad Granger, lo había olvidado. Es que no estoy acostumbrada a que usted sea castigada..- Hermione se ruborizo- Es que tanta junta con Black y Potter, bueno, desafortunadamente tiene sus consecuencias..- Dijo ladeando la cabeza negativamente. Hermione sentía que su cara estaba ardiendo.

-No sé como puede hablar así de su alumno favorito, profesora- Dijo Sirius entrando con una gran sonrisa

-No me malinterprete señor Black, pero si su rendimiento en conducta seria tan bueno como sus notas, seria mi alumno preferido- Respondió la profesora mientras guardaba algunos papeles en su escritorio.- Bueno.. Ya que están aquí podrán ordenar esos pocos libros que tengo por allí. Me llegaron hace dos días y pensaba hacerlo yo, pero ya que tengo que castigarlos...

-¿Empezamos ahora?- Pregunto Sirius que ya estaba muy acostumbrado a estar en aquella situación. A diferencia de Hermione que solo atinaba a mirar el suelo avergonzada.

-Si, lo harán ahora. No creo que les tome mucho tiempo, así que mejor me apuro ya que tengo que comentarle algo a Dumbledore y hacer otras cosas mas. Los libros están por allí atrás. Hasta luego señores- La profesora salio del despacho de inmediato.

Sirius suspiró mientras se dirigía al fondo del despacho seguido por Hermione, pero al llegar a los libros se paro sorprendido.

-¿Que sucede?- Pregunto Hermione chocando contra su espalda, pero al ver la enorme cantidad de cajas con libros que estaban esparcidos por el piso, no le falto escuchar ninguna respuesta.- Tu empieza por allí y yo por aquí- Dijo señalando lados muy opuestos.

Sirius no renegó. Aun no sabia que decirle a Hermione sobre lo que había pasado, así que prefirió callar. Al cabo de media hora de estar en un incómodo silencio Hermione resopló enojada

-¿Que ocurre?- Inquirió el merodeador sin poder evitar ladear los extremos de sus labios en una mal disimulada sonrisa. Hermione no podía verlo, pero él la creía tan sabelotodo que por las dudas no se arriesgaría.

-¿Vas a dejar ya de estarte tan callado?- Pregunto molesta. Sirius ya no pudo evitar sonreír abiertamente.

-¿Tanto extrañas mi voz Granger?- Dijo dejando el libro que tenia en sus manos y caminando unos pasos hacia ella. Granger lo había metido en ese castigo, y el definitivamente se divertiría con ella.

La castaña se paso una mano por la cara

-Lo pensé mejor: cállate-

Sirius volvió a sonreír, pero sin dejar de acercarse.

-¿Que haces Black?- Le preguntó al verlo tan cerca- Vuelve allí y termina de ordenar esos libros

-¿Y si no quiero qué?- Sirius disfrutaba ver a la controladora de Granger siendo desafiada, por lo que no dudó un minuto en seguir con aquello sólo para fastidiarla.

-Se--Se lo diré a la profesora- Contesto la castaña mientras retrocedía cohibida por tener al ojigris a unos centímetros de su cuerpo.

-No seria la primera vez que no cumplo un castigo de McGonagall.- Dijo con su sonrisa de arrogante, mientras alargaba un brazo y la agarraba de la cintura.

-¿Puedes parar ya Black? No seas inmaduro- Hermione sentía la respiración de Sirius en su cara.

-¿Tienes miedo?

-¿Miedo a ti?- Rió nerviosa- No me hagas reír Sirius.- Por supuesto que no tenia miedo, pero hacia años que no tenia un chico tan cerca. Lo mínimo que le ocurría era ponerse nerviosa!

-¿Ahora soy Sirius?- Hermione se ruborizo ante su desliz. Pero no se podía permitir ser humillada por Black.

-Así es, el egocéntrico y renegado Sirius Black.- Le respondió en un arranque de valor. Sirius la soltó inmediatamente captando el tono que había utilizado para pronunciar su apellido, pero no se alejó- ¿Te enojaste?- Le preguntó la castaña algo extrañada, pero no obtuvo respuesta

Instintivamente Hermione se mordió el labio inferior. Sirius la observó hacerlo y no pudo evitar volver a tomarla por la cintura y acercarse nuevamente. Al entrar en razón, la castaña se separó inmediatamente.

-Ahora que obtuve tu atención, ¿Me respondes?- Le pregunto con una sonrisa ganadora. Sirius no pudo mas que reír

-Eres vengativa- Comentó mientras se dirigía nuevamente a su sitio.- Quedamos en un empate esta vez.

Hermione asintió con orgullo mientras agarraba algunos libros para acomodarlos en los estantes. Debía acostumbrarse a su nueva y extraña relación con Black. Aunque lo odiara por ser tan narcisista e inmaduro, sabía que se trataba de un buen chico.

-Mira esto- Murmuro al cabo de diez minutos

-¿Que cosa?- Pregunto Sirius mientras se acercaba con curiosidad. Pudo ver que Hermione tenia un libro en sus manos que se titulaba "Reliquias de Hogwarts"

-Tal vez aquí encuentre algo sobre el diamante..-

-¡Entonces dámelo!- Exclamó el merodeador mientras le sacaba el libro de las manos

-¡¿QUE HACES BLACK?! DAME ESE LIBRO, NO ES GRACIOSO - Grito perdiendo la paciencia inmediatamente.

-No- Dijo mientras lo levantaba con una mano. Hermione era mucho mas baja que él, por lo que por mas saltos que daba, nunca podría alcanzarlo- Primero lo leeré yo y luego te diré si tu puedes hacerlo

-¡¿TE HAS VUELTO LOCO? ¡¿QUE TE PASA?! DAME ESE LIBRO INMEDIATAMENTE

-Es peligroso, podrías cometer una locura si sabes algo de mas- Contestó tranquilamente

Hermione se tranquilizo un poco (o intentó hacerlo). Paro de dar saltos en vano y le miro con una extraña dulzura

-Mira Blac--,Sirius- se corrigió- necesito que me des ese libro, es algo.. delicado. NECESITO leer ese libro.. podrías dármelo.. por favor- Lo ultimo lo dijo con un gran sufrimiento. Su orgullo se estaba haciendo pedazos por culpa de su peor enemigo, que por cierto ya no le caía tan simpático como hacía unos minutos.

-No- Respondió simplemente el oji-gris mientras volvía a su puesto

Hermione estaba a punto de lanzársele encima para matarlo, cuando la puerta del despacho se abrió.

-Siento la tardanza chicos, pero ya habrán terminado de seguro ya que no eran muchos libros- Dijo la profesora, mientras sus alumnos la miraban como si estuviera loca. ¡¿47 cajas repletas de libros no era mucho?!- Pueden irse, si no terminaron regresaran la semana que viene.

Hermione salio de allí hecha una furia, y, para no perder la costumbre, con Sirius por detrás.

-¿Te has enojado?

La chica decidió no contestarle y siguió su camino hasta su Sala Común en silencio. Al llegar, estaba tan enfurecida que no vio que sus amigas la estaban esperando abajo, y subió a toda carrera hacia su habitación.

-¿Quien entiende la maldita y retorcida mente de las mujeres? ¡Se enojan hasta cuando se las quiere ayudar!- Murmuró al entrar a la Sala Común un Sirius muy enfadado.

-¿Que ha pasado?- Preguntó Remus, un poco mas allá de las chicas que miraban extrañadas hacia la escalera que conducía a los cuartos.

-Se enojó conmigo- Respondió Sirius sentándose cerca de la chimenea y levantando sus hombros.

-Ah, pensé que era algo mas serio.- Comento restándose importancia. Cerró el libro que estaba leyendo y lo dejó a un lado.

-¿Y James y Peter?- Inquirió el ojigris cambiando de tema

-Arriba, arreglándose.

-¿Arreglándose? ¿Ya salimos el primer día de clases?

-Así parece Canuto, Vamos a la inauguración de Las Tres Escobas- Le informó Remus.

-ah - Recordó Sirius- ¿A esa nueva sección que estaban por construir?- Lupin asintió.- Bueno, entonces sera mejor que vaya a cambiarme...- Dijo mientras se levantaba- Espera, ¿tu no vas?

El licántropo asintió:

-Si, pero ya he terminado. Con una hora me fue suficiente, pero James y Peter aún se estaban arreglando. Sucede que el pequeño Peter va a ir con esa chica misteriosa de la que hablo hoy y quiere estar lo mas presentable posible. Y por otra parte tu ya sabes que James se esmera mucho en esas cosas, y más si va una cierta pelirroja..- Informó mientras observaba a Lily unos metros mas allá.

-¿Evans? ¿Irá Evans?- Pregunto confundido y mirando hacia el mismo lugar.

-Las invitamos hoy temprano y aceptaron..- Sirius tenia los ojos como platos- Es que James la desafió y..- Pero no hizo falta decir mas porque Sirius lo había parado con la mano al entender todo

-¿Que tanto miran?- Dijo Mar desafiándolos con la mirada. En realidad, solo a Sirius.

-A ti seguro que no, Cazadora - Le respondió Canuto con una sonrisa. Marlene se dio vuelta ofendida, y al rato las tres chicas subieron a su habitación.

-No se que ponerme, la verdad..- Comento Mar mientras atravesaba la puerta seguida de Lily y Alice

-¿Que no sabes que ponerte? Si tienes tanta ropa que ademas del tuyo ocupas media bahúl de nosotras tres!- Exclamó la pelirroja indignada sentándose en su cama

-Pero ya he usado casi todo..- Contesto también sentándose, pero en su propia cama

-¿Salen?- Pregunto Hermione mientras salia del baño.

Alice asintió

-Iremos a Las Tres Escobas, ¿quieres venir?

-No lo se.. No estoy de humor, ademas hay tanto que leer.

-¡Hermione no digas tonterías, es el primer día de clases! ¡Te vienes con nosotras y punto!- Le gritó la rubia- Es más, yo te elegiré la ropa que te pondrás.- Murmuró mientras se hundía en su propio bahúl

La castaña temió por lo que su amiga querría hacerle poner, pero no tenia ganas de pelear, así que solo se sentó al lado de Lily resignada.

-¿Por que subiste tan rápido al entrar en la Sala Común?- Inquirió Lily a su lado. Hermione se puso algo nerviosa, no sabía que ellas la habían visto llegar.

-¿Realmente lo hice tan rápido? Es que no las vi a ustedes abajo y subí a ver si se encontraban aquí- Mintió rápidamente. La pelirroja estaba por contestarle cuando fue interrumpida por Mar:

-Toma, ponte esto y esto..- Dijo la rubia dándole un jean con una pequeña musculosa azul.

-Esto no me entra Mar.- Comento mientras miraba junto con Lily la prenda.

-¡Se estira boba! Es así para que quede más pegada al cuerpo..- Explico

Hermione se levanto desconfiada y se dirigió al baño para cambiarse

-Y tu Lily, te pondrás esto- Le tendió una remera de escote v fucsia y unos pantalones negros ajustados.

-Creo que es demasiado llamativo para mi..- Murmuró mirando la ropa con desconfianza

-¡Primero pruébate y luego opina!

Lily se metió al baño donde estaba Hermione. Alice rió

-Eres un caso perdido Mar, nunca entenderás que ellas no son como tu en lo que respecta a la ropa...

-Oye que para ti también hay- Respondió acercándole otras prendas

Al cabo de un rato ya todas las chicas estaban vestidas, y para ser una fiesta informal, estaban muy bellas y solo les faltaba peinarse.

OoOoOoOoOoOo

-¡No puedo creer que tenga una cita con Lily Evans!- Repito James por 1.548 vez en el día

-Bueno, Técnicamente no es una cita..- Murmuro Remus ganándose un almohadazo de parte de Cornamenta.

-Dejalo soñar Lunático.- Le dijo Sirius pasando por su lado mientras se peinaba

-¿Bajamos?- inquirió Remus al rato

-Sí, vamos

Los merodeadores, menos Peter que se fue en busca de su "novia", se sentaron en los sillones de la Sala Común aguardando la llegada de las chicas

-¡Pero cuanto tardan!- Soltó el de gafas luego de un rato

-Lo común es que tarden mas que nosotros Cornamenta, o mejor dicho que tu, sino me preocuparía.- Dijo un sonriente Remus

-Ya- Le contesto su amigo acomodándose mas en su sitio, mientras se despeinaba con una mano- Pero es que esto de esperar se me da terrible ¡Generalmente somos nosotros lo que hacemos esperar!

-Siempre hay una primera vez para todo- Le respondieron por detrás. James se dio vuelta para encontrarse con la dueña de la voz, y cuando lo hizo su mano se quedó estática en su cabeza. Ya no podía mover ninguna parte de su cuerpo. El único pensamiento que rondaba por su mente era que Lily Evans estaba preciosa.

Las miradas de Sirius y Hermione se encontraron repentinamente. Ambos habían cometido el error de olvidarse, o no darse cuenta, que el otro también iría.

-Si sabia que él venia, me hubiera quedado durmiendo- Murmuro a su rubia amiga

-Ignoralo- Le respondió ésta, mientras sonreía a Lupin.

-¿Vamos chicas?- Pregunto de pronto James, sin apartar los ojos de la pelirroja

-¿Y como vamos a hacerlo?- Dijo Alice, algo curiosa

-Conocemos un pasadizo que conduce directamente a Hogsmeade, y no esta muy lejos de aquí. Solo tenemos que salir de a pocos, intentando no llamar la atención- Explicó Cornamenta

Si bien era tarde, la Sala Común aún estaba muy habitada, por lo que se dividieron e inventaron excusas que justificaran su salida a esas horas. Alice, Remus y Mar fueron los primeros en abandonar el lugar, simulando que llevaban al joven a la enfermería por no sentirse bien. Unos minutos después los cuatro restantes abandonaron el lugar. Las chicas simulaban estar enojadas con los jóvenes porque "supuestamente" por culpa de ellos los había mandado a llamar el director

En el camino a Hogsmeade las chicas hablaron entre ellas, así como también los Merodeadores solo charlaban entre si. Pero al llegar al final de pasadizo, las cosas estaban mucho mas amenas entre ambos grupos.

-¿Estamos en HoneyDukes?- Pregunto Alice, mientras Sirius asentía con la cabeza

Todos los chicos salieron de la tienda, dirigiéndose hacia Las Tres Escobas, de donde provenía mucho ruido.

Al abrir la puerta pudieron ver que el lugar estaba repleto de jóvenes un poco mayores que ellos y algún que otro alumno de Hogwarts que también se había escapado. Algunos bebían sentados en pequeños grupos, mientras que varias personas bailaban en la pista. El lugar estaba mucho mas grande que de costumbre debido, probablemente, a algún hechizo, y a la nueva sección construida.

-Pasa Lily- Dijo James, que iba último en el grupo seguido por la pelirroja y Mar, mientras le sostenía la puerta para que entre

-Gracias Potter..- Murmuró algo avergonzada.

Apenas entraron, Remus tomo a Mar de la mano y se dirigió inmediatamente hacia la pista de baile. Los demás se sentaron en una mesa.

-Traeremos algo para tomar- Comento James mientras se alejaba con el ojigris.

-¿Y bien?- Pregunto Hermione a su amiga pelirroja

-¿Y bien que?

-¿Que harás con James?- Siguió Alice. En el camino ambas se habían puesto de acuerdo en molestar a la pelirroja, sólo porque les encantaba verla rabiar.

-¿Potter?- Repitió confundida- No se de lo que hablan..

-¡Oh vamos Lily! Somos tus amigas, no nos puedes engañar!- La regaño Alice. La pelirroja continuaba con su cara de incredulidad fingida

-Potter no te ha sacado la vista de encima en ningún momento, y tu no parecías muy molesta por ello- Explico la castaña directamente al ver que su amiga no daría brazo a torcer- Hasta creo que si te hubiera besado, hubieras aceptado con gusto!

-Hey, Hey, Hey Para- Frenó la Pelirroja.- Que ya no me moleste tanto que Potter me persiga no quiere decir que voy a tirarme en sus brazos a la primera de cambio! ¡Aun sigue siendo un insoportable e inmaduro! - Exclamo indignada

-Gracias por lo que me toca, Evans.- Le dijo mientras se sentaba ofendido

Lily enrojeció repentinamente. Alice y Hermione se echaron una rápida mirada, sin saber que hacer.

-Gracias chicos- Agradeció Alice, cambiando de tema mientras tomaba una cerveza de mantequilla.

-Por lo menos una es agradecida..- Murmuro Sirius a su amigo, aunque perfectamente audible. Hermione le fulminó con la mirada sabiendo que sólo lo hacía para molestarla.

-¿Vamos Herms?- Pregunto Lily mientras señalaba la pista de baile con la cabeza. Hermione asintió algo dudosa; no le apetecía bailar, pero para alejarse del idiota de Black era capaz de sacrificarse un poco. Ambas amigas se fueron a bailar al medio de la pista.

James y Sirius observaban atentos a las chicas bailando, pero de pronto una risita los hizo desviar su atención.

-¿Que sucede Al?- Pregunto Sirius algo molesto

-Es que sois tan obvios- Le respondió la Gryffindor sin ocultar su sonrisa.

-¿A que te refieres?- Inquirió el de gafas

-A que no podéis estar enojados con ellas por mas que quieran. Y a que se les nota desde China que queréis estar allí- Comento señalando a sus amigas

Ninguno de los chicos habló.

-¿Por que no vais antes de que se las roben?- Preguntó su amiga bromeando, mientras observaba como unos tíos se acercaban peligrosamente a las chicas que bailaban

-Habla por Cornamenta. A mi no me apetece ni un poco estar allí- Contestó el ojigris.

-¿Seguro?- Inquirió Alice levantando una ceja y señalando hacia donde estaban Hermione y Lily, quienes estaban ya bailando con los dos jóvenes.

-Sólo iré para ayudar a James- Aseguró Sirius con el semblante serio.

-¿Que debemos hacer?- Pregunto James a su amiga

-Vamos y les obligamos a soltarlos, y luego nos enojamos- Resumió Sirius, interrumpiendo a Alice y sin apartar la vista de las chicas.

James negó con la cabeza

-Es justamente eso lo que les molesta de nosotros Canuto. Debemos actuar de otra forma- Reflexionó el de gafas- Mejor, las sacamos a bailar educadamente y así, ademas de alejarlas de esos cretinos, arreglamos las cosas- Su amigo se encogió de hombros resignado

-Sólo lo haré por ti, que quede claro.

-Ha quedado más que claro Sirius. Ahora vayan!- Indicó Alice mientras les daba un empujón. Ambos Gryffindors caminaron hasta las chicas y se pararon a cada lado de ellas.

-Lily, perdón; Evans,¿Me permitirías bailar contigo por un rato?- Preguntó James interponiéndose entre ella y un chico rubio.

-Claro..- Murmuró avergonzada mientras se acercaba a el, y comenzaban a bailar.

-Lamento interrumpirlos- Dijo Sirius fingiendo arrepentimiento.- Pero me gustaría saber si quieres bailar junto a mi.

El joven alto (mucho más alto que Sirius) que acompañaba a Hermione, le miró con una ceja alzada. Exactamente lo mismo hizo Hermione

-¿Bailar contigo? Prefiero bailar con el calamar gigante- Respondió aun enfadada

-Oh, Vamos Hermione, que te mueres por bailar conmigo-

Bien, lo de "educadamente" se le olvido al Gryffindor.

La castaña lo miró ofendida mientas tomaba de nuevo a su acompañante, esta vez por el cuello haciendo que él la tome por la cintura, y volvía a bailar ignorándolo por completo. Canuto salió de allí rojo de ira.

-Parece que Black volvió a discutir con Hermione- Le comentó Mar a Lupin cuando vio salir a Sirius por la puerta trasera.

-Seguramente- Coincidió Remus- Menos mal que nosotros no somos así

-¿Y como somos "nosotros"?- Pregunto la rubia con curiosidad

-Nosotros nos llevamos mejor. En realidad, no tuvimos muchas ocasiones para hablar, pero en las que ha ocurrido lo he disfrutado mucho- Comentó mientras la miraba directamente a los ojos, provocando que ella se perdiera en los ojos miel del licántropo.

-Yo también lo he disfrutado- Le dijo sonriendo- Tendríamos que crear más oportunidades para hablar, no crees?

El joven licántropo sonrió mientras se acercaba lentamente.

-Sí, pero no creo que justamente esté en mis plantes hablar..- Murmuró. Un segundo después no pudo resistir más y unió su boca con la de la chica. Al comienzo fue un beso tímido, pero luego la chica permitió que Remus introdujera su lengua en su boca, por lo que el beso se intensificó. Llegaron hasta a olvidar donde se encontraban, y solo se separaron porque, inevitablemente, tenían que respirar.

-Eres hermosa- Dijo Remus mientras acariciaba la mejilla de la rubia con su mano. Mar sonrió por las cosquillas que le causaba.

-Cuando mis amigas sepan que me besé con un Merodeador armaran un escándalo- Comento riendo y observando hacia donde estaban ellas.

-Pues que se acostumbren- Contesto mirándola. Inmediatamente la chica lo miro a los ojos

-¿Que quieres decir?- Pregunto confundida

-Que no quiero que esta sea la última vez que nos besemos. Es más, pienso que jamás voy a querer algo así-

La chica lo miró algo seria, y luego de comprobar que no era broma, sonrió con gusto. La materia sobre hombres la tenía más que aprobada, y si no se equivocaba, eso era una mal disimulada petición de querer ser su novia.

-Claro, sólo si tu quieres- Le dijo sonriendo. Mar ya había salido con varios chicos, aunque ninguno le causaba lo que Remus Lupin. Ella tampoco quería dejar de besarlo por mucho tiempo.

-¡Pues claro que quiero!- Le respondió, dándole otro beso, esta vez un poco más largo que el anterior.