CAPÍTULO 9: RECUERDOS & PROFECÍAS
El viento azotaba las ventanas de la Sala Común. En un invierno mucho más frío que de costumbre, la sala acobigada por el calor de su chimenea era el único lugar donde se estaba realmente a gusto. Esto se convierte en un grave problema cuando se intenta evitar a una persona. Y mucho peor si "esa" persona pertenece a tu misma casa.
Lo único que animaba a Lily Evans era que sólo faltaba un poco más de una semana para las vacaciones de Navidad. Sólo unos cuantos días que tendría que seguir evitando a James Potter.
-¿Ya has pensado la ropa que llevarás en el baile de Halloween?- Preguntó Mar entrando a la habitación con un fuerte portazo- ¿Te has dado cuenta de que es mañana y todavia no sabemos que nos pondremos? ¿Lily? ¿Lily estas bien?
Luego de recuperarse de tal susto, la pelirroja se incorporó en su cama y contestó:
-La verdad no... Realmente hubiera preferido no ser Premio Anual para no tener que ir..
-Oh Vamos, eso ni Ali se lo cree- Replicó la rubia con una sonrisa pícara.
-No a todas nos fascina tanto las fiestas como a ti- Recordó Alice mientras se vestía. Mar subió los hombros en su camino al baño, cuando Lily de pronto recordó de donde venía su amiga.
-¿Has hablado ya con Potter?- Preguntó inmediatamente mientras se estremecía imperceptiblemente al nombrar al chico. Habia recordado que estaba evitándolo.
Mar se había levantado temprano sólo para preguntar a James cuándo tendrían que hablar con Dumbledore sobre el asunto de la pelea con los Slytherins y ese tal "Señor Tenebroso".
Habían ido al día siguiente de la pelea, como el director había dicho, pero éste no les pudo atender porque tenía visitas y les dijo amablemente que cuando tuviera tiempo de atenderlos se los haría saber de inmediato.
De eso ya había pasado más de una semana, y los merodeadores y las chicas no aguantaron más el que no los llamaran y fueron a averiguar por ellos mismos.
-Sí. Me dijo que fue hasta el despacho del director, pero la profesora McGonagall le informó que se había ido de urgencia y que hablaría con nosotros en cuanto regrese- Contestó saliendo del baño, para luego acotar- Odio a la profesora McGonagall
-¿De urgencia? ¿No dijo porqué?- Preguntó Alice ignorando el comentario de la rubia. Se la notaba preocupada
Mar negó con la cabeza y se recostó en su cama pensativa. Las tres amigas se quedaron en silencio por un momento meditando sobre el tema.
-¿Aún sigue dormida?- Pregunto Mar al decidir no darle más vueltas al asunto. Observaba las cortinas de la cama de junto que impedían ver quién yacía allí por ya cuatro días.
-Todavía no quiere levantarse... Creo que está deprimida... por lo de Remus- Acotó Lily preocupada y procurando hablar lo más silencioso posible
-Te escuché Evans- Se escuchó decir. Pronto una joven de cabello muy enmarañado se asomó por entre las cortinas y miró a sus amigas con cara de odio- No es por Remus, ya se los dije mil veces
-Si nos dijeras exactamente qué es lo que te sucede talvez podríamos ayudarte Herm- Reclamó Lily. No soportaba ver a alguna de sus amigas mal y no poder ayudarla
Hermione sólo negó con la cabeza para luego volver a desaparecer detrás de los dorceles de su cama. Alice rodó los ojos sin decir nada.
-Mejor dejémosla si eso es lo que en verdad quiere. ¿Vamos ya?
Lily miró a su rubia amiga algo contrariada
-En verdad me gustaría que fueran ustedes dos...- Comenzó a decir, pero Mar la interrumpió
-Ya hablamos de esto Lily y me prometiste que irías.- Dijo, y prosiguió con voz seria, ante la cara de reproche de su amiga- Te prometo que no nos cruzaremos a Potter en ningún momento si es lo que quieres. Y si es que lo vemos, nos iremos inmediatamente de donde estemos para escondernos de él.
Lily no tuvo más remedio que aceptar. Tomó su abrigo más pesado y se dirigió camino a los carruajes que la llevarían a Hogsmeade junto a dos de sus amigas.
Atravesaron el castillo más rápido que de costumbre, tal vez debido al frío, y sin toparse con ningún conocido. Una vez en el carruaje y a medio camino de Hogsmeade Mar decidió poner en marcha su plan:
-Entonces Lily, ¿Me dirás porque estás así?- Preguntó directamente.
La pelirroja, que estaba observando distraidamente el paisaje repleto de nieve, se sobresaltó y por poco se ahoga con su propia saliva.
Alice la ayudó dándole unas palmaditas en la espalda, mientras Mar sólo la observaba detenidamente. Su amiga Lily se veía triste y cada vez que se lo preguntaba ésta se escapaba olimpicamente de ella. Asi que decidió esperar al fin de semana y estar en los carruajes para preguntárle. Alli no tendría escapatoria.
-¿De que hablas?- Se desentendió Lily, cuando por fín pudo hablar. Volvió a mirar el paisaje que ya había visto un millón de veces, más interesada de lo común.
-No me esquives Lily, sabes muy de lo que te hablo. Desde hace una semana te encuentras triste y no me quieres decir el porqué.
Lily miró a Alice implorándole que la salve, pero ésta sólo subió sus hombros sin saber que hacer. Y es que cuando algo se le mete a la cabeza a Marlene es en vano intentar sacárselo. Aún les parecía extraño a sus amigas como Remus dejó de gustarle tan pronto.
-Cuéntame y dime que tiene que ver mi capitán en todo esto- Pidió refiriéndose a Potter
-Verás...- Comenzó Lily sin otro remedio
FLASH BACK
Lily, Hermione y Alice se encontraban concentradas haciéndo su trabajo de Pociones en su rincón favorito de la Sala Común, cuando de pronto un agitado Remus Lupin entró por el retrato. Miró hacia todos lados buscando algún signo de disturbio, y en eso encontró a las tres chicas, de las cuales Lily y Alice ya lo observaban preocupadas (Hermione al ver quien era decidió ignorarlo). Remus prácticamente corrió hasta ellas derribando en el camino a un par de Gryffindors de segundo.
-Escuchen bien- Advirtió sin sentarse, y por su tono de voz llamó la atención de Hermione, que levantó la vista hacía él- Los Slytherins planean algo contra los Gryffindor y creo que están camino hacia aquí, aunque no sé en realidad porqué no llegaron ya- Informó contrariado
-¿Los Slytherins dices? No podemos dejar que lleguen aquí. Sólo hay niños de primero y segundo a esta hora. No podrán defenderse- Exclamó Lily parándose
-¿Y a donde piensas ir?- Preguntó Hermione caminando al lado de Lily hacia la salida de la Sala Común
-No lo sé. Pero no los dejaré llegar aquí. Soy Premio Anual.- Informó con su porte de elegancia.
-De acuerdo- Secundó Hermione observando hacia todos lados debido a que ya se encontraban fuera de la Sala.
-Por aquí- Exclamó Alice corriendo hacia un pasillo al ver a lo lejos varias personas sospechosas. Los demás la siguieron, encontrándose efectivamente con los Slytherins aunque en una situación rara. Parecían estar discutiendo pero cuando notaron su presencia dejaron de hacerlo y todos se unieron. Eran en total seis; Lucius Malfoy, Rodolphus Lestrange, Regulus Black, Narcissa Black, Evan Rosier y Severus Snape.
Gran ventaja de las Serpientes contra sólo cuatro Leones.
-Vaya, Vaya, Vaya, Si son las sangres sucias y los traidores...- Pronunció Malfoy arrastrando las palabras
-¿Que quieren aquí? Sólo estamos hablando- Preguntó Evan Rosier en forma defensiva, mirando a Hermione.
-Sólo vine a advertirles que soy Premio Anual, y si me entero de que tramas algo contra Gryffindor no me quedaré de brazos cruzados- Amenazó Lily rápidamente y sin rodeos.
Malfoy comenzó a reirse estruendosamente, y antes de que puedieran reaccionar Lestrange les había lanzado un hechizo que impactó contra Alice. Afortunadamente ésta se había protegido a último momento con su mano por lo que sólo le provocó una gran cortadura alli, y no en su cara a donde iba dirigido.
-¡Alice!- Gritaron Lily y Hermione preocupadas, corriendo hacia su amiga. Alice sólo se observó la mano un momento para luego mirar a Lestrange con odio.
-Deberás esforzarte más que esto si lo que quieres es hacerme daño- Le dijo con furia. Lestrange le guiñó el ojo divertido.
-¡Es suficiente! ¡Estais castigados!- Exclamó Lily.
Ahora todo el grupo de Serpientes comenzó a reir poniendo furiosa a la pelirroja.
-¿En verdad piensas que nos importa algo de este estúpido colegio y su vejestorio director?- Preguntó Regulus Black ultilizando el mismo tono arrogante que su hermano mayor,
Lily no supo que contestar por lo que mordió sus labios fuertemente.
-¿Que quereis? No los dejaremos atacar Gryffindor. Y sabemos que es para eso que vienieron, Así que váyanse ahora que pueden- Intervino Remus adelantándose un poco y mostrando su orgullo merodeador.
-Creo que tenemos a alguien que ha estado pasando información sobre nuestros planes, Lucius- Comentó el más joven de los Black, ignorándo al licántropo.
-¿Tu así lo crees?- Preguntó Malfoy sin que desapareciera su sonrisa- Bien, ya que estamos aquí hagamos que los que tienen algún tipo de trato con los traidores demuestren su lealtad- Dijo girando hacia Rosier y Snape
Los leones no podían intervenir en nada, ya que era notorio que se encontraban en desventaja, Así que optaron por aguardar.
-Severus- Dijo Lucius rudamente haciendo que Snape se sobresaltara- Demuestra tu lealtad.-
Snape apretó la varita en su mano para luego apuntar con ella hacia los Gryffindors, aunque a nadie en especial.
Lily, Hermione, Alice y Remus lo apuntaron tambien sin aparentar miedo. Todas las serpientes levantaron sus varitas sin atreverse ninguno a dar el primer paso.
La pelirroja sintió un golpe seco en el pecho al mirar a Snape. Se veía tan distinto a como ella lo recordaba de niño. Severus había dañado su amistad hasta tal punto de romperla por completo, pero aún así Lily todavía veía en él a ese pequeño. Todavía le dañaba ver en qué se había transformado, y la cara de Lily no reflejaba más que angustia.
-¿Que sucede asquerosa sangre sucia? ¿Triste por no poder ser como nosotros?- Preguntó Narcissa utilizando su habitual pose altiva, heredada de la sangre Black, mientras observaba a Lily
-¿Acaso hay alguien que quiera ser algo tan horrible como tú?- Inquirió Hermione al ver que Lily no le contestaba. La Slytherin amiga de su hermana Bella la miró con odio mientras la apuntaba directamente con la varita
-¡Confringo!- Exclamó adelantándose hacia la castaña
-¡Expelliarmus!- Dijo Hermione casi al mismo tiempo
El choque de ambos hechizos provocó una pequeña explosión que sólo alcanzo a las dos chicas. Sus varitas volaron unos metros de sus manos. En ese instante Malfoy exclamó un "ahora" a Snape.
-¡Sectusempra!- Pronunció Snape
Lily vió con tristeza como su ex mejor amigo la estaba hechizando pero no pudo hacer nada. Estaba paralizada, con su varita en mano, mientras observaba como el rayo azul se acercaba directamente a ella.
Afortunadamente Remus sí reaccionó conjurando un Protego que acunó a Lily y Alice, aunque él se gano unos cuantos cortes en los brazos.
Luego de asegurarse que las chicas estuvieran bien, Lupin notó como Hermione se quejaba cerca de él. Giró y la encontró mirándo unos cortes en sus brazos. Al parecer el hechizo había llegado tambien a ella.
-Lo siento, ¿estás bien?- Preguntó colocándose a su lado. En verdad sentía no haber predecido que el hechizo de Snape la alcanzaría a ella también.
Hermione no le contestó, pero asintió sin dejar se mirar a las serpientes mientras levantaba su varita.
-Alguien ya debe haber escuchado y pronto vendrán los profesores. Será mejor que se larguen de aquí ahora- Dijo Lily con su voz autoritaria, hablando por fin.
-No tenemos miedo. Pero ustedes tengan cuidado, porque este es solo el comienzo- Amenazó Evan ante el comentario de la Gryffindor
-No te tengo miedo serpiente- Le contestó Hermione sin poder reprimir el odio hacia su hermanastro.
-Asquerosa sangre sucia- Dejó escapar Snape
END FLASH BACK
-En ese momento llegaron ustedes, y el resto ya lo sabes - Explicó Lily con su voz acompañada nuevamente de tristeza
-Entonces es por el estúpido de Snape... En cuanto lo vea va a pagar eso- Murmuró Mar con odio
-Sabía que reaccionarias así, por eso no quería decirtelo- Explicó la pelirroja con voz cansina
-¿Y a todo esto, que tiene que ver Potter?- Preguntó intentando cambiar de tema, al ver que la dañaba
-Bueno, eso...- Comentó avergonzada
-¿Ocurrió algo que deba saber?- Preguntó la rubia alzando una ceja. Alice rió a su lado
-¡Siempre piensas mal! Pero anda Lily, cuenta. Que eso ni yo lo sé!- Exclamó animándo a su amiga
-Es que cuando volvíamos de la enfermería..
FLASH BACK
-¡Oye Lily!- Llamó James al llegar a la Sala Común
La pelirroja estaba por subir a la habitación, y se debatía entre ir a hablar o no con Potter. Esa tarde se había llevado bastante bien con él en clase de Encantamientos. James no había hecho ninguna de sus gamberradas con ella, así que su buena conciencia la hizo dirigirse hacia el chico.
-¿Que sucede Potter?- Le preguntó al llegar a él
-Lunático me contó lo de Snivellus en el camino- Comentó mientras se sentaba en uno de los sofas.
-Oh- Exclamó la chica sin saber que decir. Se sentó en otro sofa observando el fuego con detenimiento
-Escucha, no quiero verte triste por él. Sé que fue tu amigo, pero él decidió su camino ahora. Y no creo que sea el más adecuado, ni que merezca tu amistad.
La pelirroja lo miró seriamente a los ojos. ¿Era ése el James Potter que estaba siempre bromeando y fanfarroneando por todos lados?
-Yo no creo que debas opinar sobre mis amigos siendo tú amigo de Black- Atacó Lily. No tenía fundamentos, pero tampoco le gustaba que cualquiera se ponga a hablar mal del que un día fue un buen amigo.
-Era sólo un consejo- Dijo el chico de gafas ofendido haciéndo el ademán de pararse.
-Esta bien, lo siento Potter. No es un buen día para mi- Admitió volviendo a denotar tristeza en su voz. James obviamente lo notó.
-Sólo quiero decirte que no dejaré nunca que nada malo te pase mientras yo esté ahi para impedirlo.-
Lily volvió a mirarlo a los ojos y esta vez se encontró con una sensación extraña que no podía describir. Desde la fiesta de Hogsmeade, donde por primera vez pudo pasarla bien con él, no había vuelto a sentirla.
No era fácil admitir que alguien a quien tienes rencor por tanto tiempo de pronto hace que surja algun tipo de sentimiento bueno...,mas que bueno, en ti.
Es por eso que Lily lo había evitado sin motivo alguno luego de ese baile. E intentó no confiar en él en clase de Encantamientos. Todo en vano. Porque al final terminaba encontrándoselo aunque sea una vez por día en algún pasillo. Y definitivamente confió en él en la clase.
-Gracias Potter..-
-Dime James- Pidió de inmediato el merodeador
-Esta bien.. James- Acordó Lily.
Se miraron un momento. Un instante que bastó que ambos vieran en los ojos del otro los sentimientos que estaban naciendo.
-Escucha Evans- Dijo James, pero fue interrumpido por la pelirroja
-Lily- Corrigió. Luego de hacerlo se arrepintió por ello, Pero ya era tarde.
El joven de gafas sonrio alegremente y luego siguió hablando
-Lily- Pronunció disfrutándolo- Quiero dejarte en claro que voy a estar para todo lo que necesites...
Aquella conversación se estaba volviendo demasiado rara para la pelirroja, por lo que decidió irse de la manera más diplomática posible:
-Gracias por decirlo. Ahora debo irme a la habitación, o mis amigas se preocuparán por mi.
-De acuerdo. Adiós Lily- Dijo el merodeador sin que se borre su perfecta sonrisa
-Adios James...- Murmuró Lily para luego perderse entre las escaleras de la habitación de las chicas
END FLASH BACK
-¿En verdad te dijo eso James?- Preguntó Mar incrédula
-¿Ahora es James?- Inquirió Lily alzando una ceja
-Es que sólo lo llamo por el nombre en ocaciones especiales y definitivamente esta vez se lo merece- Confesó restándole importancia con la mano- Pero no seas maleducada y no me contestes con otra pregunta
-Sí, en verdad me lo dijo- Respondió mientras bajaba del carruaje algo sonrojada
-Es un amor- Dejó escapar Alice- Ya ven que no hacía mal en ser su amiga despues de todo
-Eso ya lo veremos. Mira lo que pasó con Lupin, que parecía el más bueno..- Dijo Mar ácidamente. Lily no contestó y se quedó pensativa mientras comenzaban a caminar
-¡Oye no desanimes a Lily que a James le ha costado mucho trabajo progresar!- Emitió Alice viendo la reacción de la pelirroja
-Bueno, hay que darle crédito a Potter. Se ha esforzado bastante en estos tres últimos años a cambio de nada- Admitió la rubia mientras asentía.
-Ya lo digo yo. Lily nunca ha demostrado ningún tipo de interés y sin embargo él siempre estaba ahí- Opino la del pelo casi-gris
-Sí, es verdad. ¡Pobre Potter! Le ha costado su trabajo pero por fin está logrando avances...
-¡Ya dejen de hablar de mi vida como si yo no estuviera aqui!- Exclamó la pelirroja enfadada
Alice rió mientras Mar subía los hombros.
-No puedes negar que es verdad- Le dijo la rubia con una sonrisa adornando su rostro.
-De acuerdo es verdad- Asintió, a lo que Mar levantó los brazos en pose triunfal- Pero también es cierto que tú Alice estás locamente enamorada de Frank y no quieres admitirlo. Y que a tí Mar desde que hablaste camino a la enfermeria con Remus vaya-uno-a-saber-que-cosa te encuentras con tu excelente buen humor de nuevo- Dijo picándolas mientras sonreia
Ambas chicas se avergonzaron pero no dijeron nada para contrariarlo
-Tú sabes bien que eso no tiene nada que ver con mi buen humor- Dijo Mar entrecerrando los ojos- A mi lo que me alegra es ir a comprar!
Exclamó la rubia riendosé mientras se adentraba seguida por sus amigas en el pueblo de Hogsmeade.
OoOoOoOoOoOo
Ella era Gryffindor. Orgullosa y valiente. Una de las mejores brujas de su edad. Prefecta en quinto. Miembro del club Slug. Una de las brujas nacidas de muggles más capaz, responsable e inteligente que se haya conocido.
Pero nada la había preparado para aquello.
Se encontraba encerrada en su cuarto, refugiada en su cama sin poder enfrentar su destino.
No podía evitar sentir pánico. Estaba aterrada. Y a la vez se avergonzaba de sí misma.
Probablemente su hermana se reiría de la valiente y responsable Hermione, si supiera que se encontraba acurrucada en su cama por el miedo.
Cuatro días habían sido más que suficientes para pensar y leer todos lo libros de la biblioteca que encontró. Pero quería demorarlo lo más posible. Después de todo, en algunos momentos sus amigas la distrajeron con sus charlas y dejó de pensar. Aunque no fueron más que eso; algunos momentos.
Descorrió las cortinas de su cama y hechó una vistazo a la habitación para asegurarse que se encontraba totalmente sola. Caminó hasta el baño tambaleándose por la falta de costumbre. No recordaba la última vez que se había levantado de la cama desde hacía apróximadamente tres días.
Se vió a sí misma al espejo. En sus ojos sólo se reflejaba su estado interior; pánico. Pasó su vista por sus pómulos y luego por el resto de su cara. Definitivamente la falta de comida había afectado su rostro.
No quería esa imagen. No era ella.
Tomó un abrigo fino y se dispuso a salir de la habitación. No iría a Hogsmeade, pero tomaría algo de aire fresco. Lo necesitaba. Bajó lentamente las escaleras deseando que no hubiera nadie en la Sala Común, pero como últimamente sucedía, el deseo no se le cumplió.
-Así que decidiste bajar- Murmuró Remus desde la chimenea. Se levantó del sofá donde estaba tendido y lo rodeó para ver mejor a la castaña
-Sí.- Asintió Hermione sin moverse de su lugar. No tenía ganas de hablar con nadie, pero tampoco quería parecer descortés.
-¿Como estás?- Le preguntó observando sus ojos. La conocía demasidado bien.
-Sobrevivo- Dijo ella evadiéndolo.
-¿Como están las cosas con Mar?- Inquirió el licántropo tratando de tantear en otro tema, al darse cuenta que su amiga no quería hablar de su vida.
-Bien. Aún sigue molesta, pero estamos mejor...-Mintió. No habían vuelto a hablar más de dos palabras desde la pelea con los Slytherins. Aún mucho menos que cuando la castaña salía con Remus.
Hermione suspiró mientras buscaba en su mente cualquier buena excusa que le permitiera salir de allí lo más rápido posible. No estaba de ánimo para discutir aquellos temas delicados con Remus.
-Escucha Hermione, he querido hablarte sobre lo nuestro...- Comentó Remus. La joven, al no ver otra solución, le dejó continuar- Quería decirte que no tienes de que preocuparte. Sé que me dejé llevar y cometí errores. Siempre has sido muy buena amiga y creo que con lo de Mar... mis sentimientos hacía tí se confundieron. No te mentiré, aún siento que me gustas de verdad, pero prefiero nuestra amistad por sobre todo. Sólo espero que puedas entenderme y que volvamos a ser tan buenos amigos como siempre..
Todo el discurso tomó desprevenida a Hermione que, sin embargo, sonrió por primera vez en cuatro días. El bueno de Remus siempre ateponiendo la felicidad de los demás sobre la suya.
-Oh Remus- Exclamó mientras se acercaba a él.
El licántropo se adelantó y le dió un abrazo que fue correspondido por la castaña.
-Todo volverá a ser como solía- Murmuró mientras la tenía en sus brazos. Agradecía a Canuto por que en una de sus charlas nocturnas, lo hizo comprender indirectamente que debía ser así. Él aún la quería, y todavía estaba confundido, pero primero estaba la felicidad de ella. De su amiga.
Hermione volvió a suspirar alejándose de él.
-Sólo espero que todo vuelva a ser como antes...- Le dijo antes de perderse por el castillo.
La charla con Remus la había alegrado bastante, por lo que decidió salir a los jardines sin estar del todo consciente de cuántos grados hacían afuera. Se sentó cerca del camino a Hogsmeade temblando de frío y reprendiéndose por olvidarse su varita en la habitación. Con ella hubiera pronunciado facilmente un hechizo y no sufriría por la temperatura. Pero ya no había tiempo para ir a por ella y luego volver, además valdría la pena al ver a sus amigas alegres cuándo volvieran y la vieran fuera de su habitación.
Sonrió al imaginarse sus comentarios.
Pasó allí gran parte de la tarde, pensando. Cuando estaba considerando volver al castillo porque el viento helado era ya inaguantable, varios alumnos comenzaron a volver de Hogsmeade. Decidió quedarse un rato más allí, a pesar del frío.
-¡Hermione!- Escuchó exclamar a James a unos pocos metros.
El Merodeador volvia del pueblo con sus amigos Peter y Sirius, y con la novia de éste último. La hermana de Hermione, Bella.
-Hola- Saludó a todos la castaña, evitando en lo posible mirar a Black.
-¿Que haces aquí con tanto frío?- Preguntó Bella a su hermana mayor, abrazándose más a su novio.
Hermione la miró a los ojos decidiendo que hacer. Mar les había contado, a ella y a sus amigas, que había visto como Bella formaba parte del grupo de Malfoy a pesar de que luego no se mostrase frente a todos. Al principio no podía creer dónde su hermana se había metido, pero al recordar su excelente relación con su amiga Narcissa Black y con su hermanastro Evan, pudo comprenderlo mejor.
Quería hablar con ella para que desistiera y no se mezclara con esos viles Slytherins, pero no lo haría delante de todos.
Sirius observó atentamente a su compañera de curso esperando su respuesta.
-Esperaba a mis amigas. Fueron a Hogsmeade a comprar los vestidos para el baile y me pidieron que me quedara aquí. Así, si las demás piensan que no voy me mostrarán lo que se piensan poner. Y luego yo podré contárselos a mis amigas para estar en ventaja - Respondió secamente. Un comentario simple, que sólo su hermana entendería en realidad.
Bella que también había heredado un gran intelecto de sus padres, notó el doble sentido de la frase. Luego de ponerse nerviosa y titubear algunas frases, logró excusarse de Sirius e irse al castillo sola.
-¿Sucede algo malo Granger?- Preguntó Sirius luego de que se fuera Bella, y con un tono de voz que extrañó a la castaña.
El moreno había estado preocupado por Hermione ya que no la había visto desde hacía cuatro días, pero su orgullo no lo dejaría demostrarlo abiertamente. Incluso, hasta entabló conversaciones superficiales con sus amigas para averiguar algo, aunque sin resultado alguno.
Hermione lo miró por primera vez en tantos dias. Lo hizo con cierta precaución, aunque no bastó para evitar que se perdiera un momento en sus ojos grises antes de contestar.
-No es nada
Ambos se miraron tratando de descubrir los secretos del otro en sus ojos.
-Así que por fin decidiste salir...- Comentó James tratando de salir de ese incómodo momento. La castaña asintió dejando de mirar a Black
-Yo me voy al castillo, hace mucho frío- Informó Peter distraídamente
-Yo voy contigo Colagusano- Dijo Sirius sin dejar de mirar a Hermione. Ahora que la había visto sabía con certeza que escondía algo y debía pensar como hacer para averiguar que era. Esa chica era un misterio, y misterio era el segundo nombre de Sirius Black.
Ambos Merodeadores se fueron rápidamente, dejando a Hermione y James solos.
-Oye Hermione he querido hablar contigo desde hace días, pero no aparecias por ningun lado-- Dijo James, aunque sin poder terminar su frase
-Estuve algo enferma- Respondio, para luego añadir de inmediato con una sonrisa- Todavía no pude hablar con Lily sobre tí. Pero he escuchado que hay mejorías-
Sabía que si le hablaba de la pelirroja no notaría que lo estaba eludiendo.
-¿En verdad?- Preguntó felizmente el Merodeador cayendo en la trampa de Hermione.
La castaña asintió. James volvió a abrir la boca para decir algo, pero no pudo hacerlo ya que su compañera comenzó a hablar antes.
-Además he oido por ahi que eres el nuevo capitán del equipo de Quidditch. Te felicito en verdad- Acotó sin dejar de sonreir, al mismo tiempo en que se sentaba sobre una roca
-Gracias Hermione. Y tú-- Comenzó a decir James, pero fue interrupido por la castaña
-Yo creo que eso sumará algun punto con Lily, como Mar es parte del equipo...
-¿Tu crees eso?- Pregunto nuevamente ilusionado mientras se sentaba junto a su compañera.
Hermione asintió mientras pensaba alguna otra cosa de que hablar. No se le ocurrió ninguna, y James rápidamente se dió cuenta de las intenciones de su compañera
-¿Estás tratando de distraerme Hermione?- Le preguntó alzando una ceja
-No, como crees..-Dejó escapar, pero la mirada del Merodeador pudo ganarle.- Lo estaba intentando..- Admitió por fin
-¿Que es lo que no quieres contarle a tu Merodeador favorito?- Preguntó fanfarroneando. Hermione no pudo evitar reir ante una broma facil.
-No he hablado mucho con Remus ultimamente como para contarle- Respondió con una sonrisa triufal. James frunció el entrecejo y acotó:
-De acuerdo. A tu segundo Merodeador favorito.
-No tengo nada en especial que contar.- Murmuró dejando de sonreir
-Si no es especial, entonces dime que pasó con Lunático. Como tú misma dijiste ya no hablas con él, y si no mal recuerdo hasta hace poco eran inseparables - Contraatacó James sonriendo
-Con Remus no pasó nada. Sólo nos separamos, no coincidiamos mucho como novios. Asi que preferimos ser amigos antes de que hechar todos estos años a la basura- Dijo, mintiendo a medias
James asintió al comprender, recondando alguna charla nocturna con sus amigos.
-Hicieron lo correcto- Admitió. Luego quedarse pensativo un momento, James se sorbresaltó repentinamente- Ahora lo recuerdo! Quería preguntarte si has notado tu también raro a Canuto. Hace unos días que está así.
-Mmmm no.. no creo...- Contestó distraidamente
-Oh, yo pensé que tú sabrías- Murmuró el de gafas
-¿Yo? ¿Que tengo que ver?- Preguntó de pronto demasiado interesada en el tema
-Es que coincide con tu repentino aislamiento- Explicó subiendo los hombros
-Ah... Debe ser casualidad- Murmuró con voz perdida
-Seguramente- Opinó James- Pero debes admitir que desde hace un tiempo ustedes se llevan mejor. Sólo pensé que talvez se había preocupado por una amiga..
-Sí, una amiga..- Repitió la castaña casi inconscientemente
-Porque son amigos ahora, ¿o no?- Preguntó el Merodeador rápidamente
-Bueno, la verdad es que se ofreció ayudarme en.. una cosa hace unos cuantos dias. Y desde entonces congeniamos bastante bien...
-¿Congeniar? ¿Que es congeniar en tu vocabulario? Porque en el mío...- Murmuró sonriendo en forma pícara. Hermione le dió una colleja.
-Congeniar en el sentido común de la palabra- Emitió algo enfadada
-Explícate o seguiré con mi postura- Le dijo James
Hermione lo pensó un momento para luego decidirse. No perdería nada al darle un poco más de detalles a James. Es más, ganaría al poder conocer alguna opinión desde "afuera" ya que a sus amigas ni siquiera se le ocurriría contarle algo sobre el tema.
Además, se trataba del amigo de Black y talvez sus comentarios le ayudarían en algo. Tampoco es como si le daría demasiados detalles.
FLASH BACK
-De verdad, no hacía falta que vinieras si no querías..- Comentó Hermione. Caminaba junto a Sirius debajo de la capa de invisibilidad
-Deja de decir eso Granger. Yo vine porque quise.- Le contestó con tono cansino, mientras abría lentamente la puerta de la biblioteca
-Ahora sé como siempre saben todo ustedes los Merodeadores. ¡Esta capa es genial!- Susurró Hermione al llegar a la sección prohibida
Ambos entraron allí, y luego Sirius los destapó profiriendo un "Lummus" para alumbrar un poco aquel oscuro lugar.
-Lo sé, pero no le digas nada de esto a Cornamenta o me matará
-No me tientes Black- Bromeó la castaña para luego comenzar a buscar entre los libros.
Decidieron buscar juntos para tener que utilizar sólo una varita y poder maniobrar más rápido en caso que los descubrieran y debieran ocultarse bajo la capa.
-¡Mira!- Exclamó Hermione al cabo de un largo rato. Estaba tan emocionada por haber encontrado algo sobre el tema despues de tantos minutos, que no se dió cuenta que gritó a su compañero de al lado para llamar su atención. Sirius la calló rápidamente poniendo su mano en la boca de la chica.
Ambos se miraron dándose cuenta de que estaban demasiado cerca. El Merodeador soltó su varita dejándola caer al suelo, para luego tomar con su mano libre a Hermione y acortar la distancia que los separaba de a poco. En el último momento la castaña se apartó avergonzada.
-Este libro habla sobre el diamante...- Le dijo con voz baja e intentando ignorar lo sucedido. Tenía las mejillas levemente ruborizadas.
-¿Que dice?- Preguntó Black recogiendo su varita del piso, y luego mirándola sin ningún rastro de vergüenza.
-Mmmmm- Emitió Hermione ojeando el libro- Quién lo fabricó, para qué, quien debe tenerlo... ¡formalidades! ¡Merlin, nunca encontraré nada!- Exclamó visiblemente abatida.
Hermione se dejó caer al piso apoyándose contra los estantes de libros. Sirius se agachó junto a ella
-No te preocupes, ya encontraremos algo.-
-¿No era que no querías que siga investigando?- Preguntó la Gryffindor mirándolo con intriga
-No quiero en realidad. Leí "Reliquias de Hogwarts" al igual que tú, y allí dice que el diamante es peligroso. Que el que lo utiliza debe ser para una causa urgente, y que aún así se recomienda no usarlo porque todos lo que lo han hecho no han salido bien parados.
-Lo sé, por eso se lo traduce como diamante de la maldición.- Concordó Hermione
-Y aún asi tu quieres--
-Sí, lo quiero.- Interrumpió Hermione. Sirius rió a su lado
- ¿Que pasa Black?- Preguntó desconfiada
-Sabes, odio tanto que me interrumpas así. Pero a la vez me encanta.- Murmuró con una sonrisa en su rostro.
Hermione se avergonzó sin decirle nada. De pronto un libro que se encontraba a su derecha, a la altura de sus ojos, le llamó la atención. El libro era blanco y resaltaba entre todos los oscuros y sucios que habían allí.
Se encontraba entre su cabeza y la de Sirius, por lo que se corrió un poco hacía atrás para poder tomarlo. No tenía título así que decidió abrirlo para ver de que se trataba
Leyó los temas que contenía el libro bajo la atenta mirada de Black. Repentinamente una gran sonrisa adornó su pequeño rostro.
-Mira esto- Dijo mostrando a su compañero un título. Sirius pudo leer "Diamante Devotionis" antes de que Hermione se lanzara a abrazarlo
Cuando se separó, el chico se estaba riendo nuevamente
-¿Que?- Preguntó ofendida
-Es la segunda vez que me abrazas y de nuevo me dejas sin aliento. Que manía de abrazar a la gente por sorpresa!- Reclamó sin dejar de reir
-Me he dado cuenta que odias muchas cosas de mi. Que te interrumpa, que te abraze... ¡Con razon no hemos congeniado en estos años!- Exclamó uniendose a las risas del Merodeador.
Cuando cesaron de reir, volvieron a mirarse a los ojos. De nuevo la castaña se hundió en los ojos de su compañero. Y otra vez se acercaron lentamente, pero esta vez quien se detuvo fue Sirius.
-Lo siento... eres la novia de Lunático, y yo..- Dijo justificándose. Hermione abrió la boca para hablar, pero el oji-gris continuó- Y aunque todo lo suyo sea una farsa y esté enfadado con él por lo que hizo, no podría hacerle nunca algo así a un amigo...Y además tu hermana es mi...
-Que más pedir que un chico con principios- Murmuró la castaña sin dejar de ver sus ojos grises.
-Aunque soy un renegado, todavía soy un Black y conservo algunas de sus cualidades. Como el tener bien claros mis principios- Le contestó orgulloso. Hermione lo miró pestañando un momento
-No me digas que lo dije en voz alta- Preguntó atemorizada. Ante la afirmativa de él, su rostro se tiñó de un fuerte colorado.
-Oh mira la hora. Debemos apurarnos o no llegaremos a clase de Pociones.- Dijo la castaña rápidamente
-Tenemos Encantamientos- Corrigió Sirius riendo, y causando que Hermione se ruborizara aún más.
En todo el camino hacia la clase no volvieron a hablarse. Pero Sirius ya no pudo dejar de sonreir.
END FLASH BACK
Hermione le relató lo que sucedió aquel día en la bilbioteca, obviando algunos detalles importantes como lo del diamante. James la observó serio todo el rato.
-Así que Canuto tomó mi capa sin permiso...- Reflexionó James un poco enfadado.
-Te cuento algo que ni mis amigas saben y a tí solo te preocupa tu capa- Reclamó Hermione molesta
James le sonrió al darse cuenta de su error
-Lo siento, es que, no se, es extraño... aunque yo le decía a Canuto- Admitió con su sonrisa triunfal
-¿Le decías?- Preguntó confundida. Esa no era la clase de opinión que esperaba escuchar.
-Sí. Tantas peleas, tanto odio sin sentido. Es como Lily y yo- Explicó como si fuera un experto
Hermione rió
-No creo que sea como Lily y tú... Es algo un poco más complicado que eso...
James estaba por preguntar cuando Hermione lo interrumpió:
-¡Mira! Allí vienen Lily y las demás- Dijo, a lo que James se puso rígido - Te aconsejo que vayas. Lily está algo confundida y no verte haciendo tus típicas escenas con ella la ayudará a darse cuenta de lo que quiere- Aconsejó guiñándole un ojo como forma de apoyo
-De acuerdo. Nos vemos luego. Gracias por ayudarme con Lily, yo tambien voy a ayudarte con Canuto- Dijo antes de salir corriendo
-¡No, espera!- Gritó la castaña pero ya era demasiado tarde
-Decidiste salir- Dijo Mar a modo de saludo
-Sí, quería darles una sorpresa- Admitió Hermione parándose y comenzando a caminar devuelta el castillo con sus amigas
-Que linda sorpresa Herms- Le dijo Alice abrazándola
-¿Estabas con Potter?- Preguntó Lily intentando no sonar ansiosa
Sus tres amigas la miraron con una sonrisa
-Sí, pero tenía que ir a hacer algo urgente a la Sala Comun- Contestó Hermione
-¿Urgente?- Inquirió la pelirroja ya sin importarle esconder su preocupacion
La castaña le restó importancia con la mano
-Creo que es una broma de los Merodeadores. No te preocupes Lils, tan importante no debe ser porque me preguntó por ti mil veces antes de irse- Le comentó la castaña
-¿En verdad?- Dijo con alegría
-Eso te dijo Hermione, Lils- Exclamó Mar- Ahora, si me preguntas, yo creo que deberías apurarte con él, o se puede cansar e irse con cualquiera..
-¿Apurar qué?- Se desentendió la pelirroja, sin mirar a su amiga.
Mar rodó lo ojos, sin contestarle.
-No le hagas caso Lils. Sabes que se pone así cuando no logra que compremos las túnicas que ella quiere- Le dijo Alice riendo
Regresaron a la Sala Común entre risas y chistes, lo que alegró bastante a Hermione. En un extremo cerca de la chimenea se encontraban James y Remus comenzando una partida de snap esplosivo, mientras que Peter los observaba extasiado. No había rastros de Sirius por allí.
Lily saludó al merodeador de gafas al pasar por su lado, poniendo al chico en un estado eufórico. James le guiñó un ojo en forma de agradecimiento a Hermione cuando ella pasó por su lado, para sentarse cerca de allí con sus amigas. También Remus le tiró un beso a una de sus, ahora nuevamente, mejores amigas.
Ningún gesto no pasó desapercibido por Mar.
-¿Ahora estás con Potter?- Preguntó la rubia acercándose lo suficiente a Hermione de modo que nadie más que ellas dos supieran lo que hablaban. Su voz se notaba recelosa.
-¿Que dices?- Inquirió la castaña sin entender.
-No me prestés atención. Es sólo que como dejaste a Lupin, pensé que talvez ahora--Hermione se levantó antes de que terminara su frase
-Talvez algún día puedas entender que no es todo como tú piensas- Le espetó antes de pararse para salir lo más rápido posible de allí.
-Tienes razon Hermione, lo siento, es que--Fue todo lo que pudo lograr escuchar la castaña antes de irse de la Sala Común, chocando con varios alumnos.
Si iba a la habitación, sus otras amigas la seguirían y la llenarían a preguntas. O talvez la misma Mar quisiera aclarar la cosas. Pero no se encontraba de ánimo, así que decidió salir fuera del castillo donde habría menos oportunidad de que la encuentren.
No culpaba a Mar por ser así con ella. Ella sospechaba que su amiga estaba enamorada de Remus, pero nunca nadie se lo confirmó. Y cuando Lupin le pidió un favor, no pudo negárselo. Había sido su error. Lo entendía. Y lo estaba pagando soportando estar tan alejada de una de sus mejores amigas, sin querer forzar las cosas hasta que Mar no quisiera.
Pero no podía tolerar que la juzgaran sin saber toda la verdad. Y tampoco tenía las fuerzas para enfrentarla en estos momentos.
Fue camino a la biblioteca para relajarse pero estaba cerrada. Talvez la bibliotecaria tambien se habia tomado el dia libre por el baile de Hallowen. Siguió su camino sin rumbo fijo y entró en un aula vacía cercana para pensar un rato.
Se sentó en el último pupitre sin encender la luz. Allí, dejó caer su cabeza sobre sus manos.
-Así que estabas aquí...- Murmuró una voz en la entrada.
-¿Que haces aquí Black?- Preguntó molesta, levantando lentamente su cabeza. Hermione reconoció de inmediato su voz a pesar de que la oscuridad de lugar no la dejaba verlo.
-La pregunta es qué haces tú aquí Granger. Saliste de la Sala Común como una loca y me costó mucho encontrarte.
-No lo creo así. Apenas he llegado- Admitió, al mismo tiempo en que el ojigris se acercaba, entrando en su visión
-¿Que te sucedió?
-Cuando uno se va, es porque quiere estar solo...- Intentó razonar la castaña
-No creo que quieras estar sola. Ya estás demasiado sola Granger- Dijo mientras se sentaba a su lado, luego de guardar lo que a Hermione le pareció un pergamino viejo en su mochila.
-¿Por que lo dices?
-¿Por que estás así?- Volvió a preguntar Sirius sin desviarse del tema.
-Discutí con Mar- Admitió al ver que el Merodeador no se rendiría. No sabía porque, pero sentía que a pesar de odiarlo, con Black era la única persona que podría hablar realmente. No era su amigo asi que no tenía que decirle cosas bonitas para que se sintiera mejor. Solamente expresaba su punto de vista. Objetivamente.
-¿Discutiste? Más bien sólo ella dijo lo que tenía que decir. Tu nunca explicas las cosas como son en verdad- Se notaba molesto.
-¿Como lo sabes?- Inquirió Hermione curiosa
-Estaba cerca de allí- Confesó mirándola a los ojos.
-Pero si no te ví, tus amigos estaban allí pero tú... ¡Estabas espiándome con la capa!- Acusó al comprender.
Sirius señaló su mochila con una sonrisa arrogante en su rostro, y sin parecer arrepentido. La castaña se reprendió mentalmente por haber confiado en él, y por contarle sus cosas, olvidando lo estúpido que podía llegar a ser.
-Eres un idiota- Le dijo. Se paró con intenciones de irse, pero el Merodeador no la dejó y la tomo del brazo fuertemente.
-No te iras hasta que me cuentes que es lo que en verdad te sucede. No estarías así sólo por una pelea con una amiga, ni tampoco creo que seas tan buena en adivinación como para haberlo augurado y estar deprimida cuatro días antes de que sucediera- Reclamó tornándose serio
-No tengo porqué darte explicaciones Black. Tú no tienes nada que ver en mi vida- Contestó safándose de su mano.
-Te equivocas, ya estoy demasiado involucrado contigo.-
Hermione se ruborizó ante las palabras de Sirius.
-Quiero decir que ya sé demasiado sobre tí y tus peligrosos asuntos como para desentenderme así como si nada- Explicó el ojigris.
-Puedes desentenderte en cualquier momento, me harías un favor- Le dijo la castaña repentinamente molesta
-Lo siento, pero es otra cualidad Black- Admitió el Merodeador sonriendo- Ahora, puedes contarme que sucede en este momento, o de otra forma, esperaré aquí contigo hasta el momento en que estés preparada para hacerlo- Explicó suavemente mientras cerraba desde su lugar la puerta del aula con un hechizo.
Hermione bufó, enojada consigo misma por no llevar consigo su propia varita. Se dirigió hacia el otro extremo del aula furiosa. Sirius la siguió sentandose a su lado.
-Intento hacer lo mejor..- Le comentó quitándole un mechón de la cara suavemente. Ese gesto desestabilizó a su compañera,
-¡Lo mejor sería que dejes de meterte en mis asuntos!- Exclamó la joven con lágrimas en los ojos mientras alejaba bruscamente la mano del chico.
-Necesitas a alguien que te escuche. Que esté a tu lado. Yo sé de eso, porque yo también lo necesité en su momento- Explicó tomándo las manos de la castaña entre las suyas. Como si fuera otra de sus miles conquistas, pero esta vez sin sentirlo exactamente de ese modo.
-¿Y lo tuviste?- Preguntó timidamente Hermione. Estaba avergonzada por llorar frente a él.
-Claro. Mi hermano Cornamenta siempre está junto a mi. En las buenas y en las malas- Le dijo sonriendo orgulloso
-No creo que ahora esté. Se me ha escapado lo de la capa invisible.- Murmuró con una sonrisa timida
-¿Escapado?- Preguntó Black alzando una ceja divertido. Inexplicablemente, se sentía feliz por verla sonreir.
-Creí haberte dicho en esa ocación que no debías tentarme..- Explicó riendo abiertamente
-Me da gusto verte sonreir. ¿Donde te habías metido en estos días?- Preguntó aprobechando el renovado humor de su compañera.
En ese momento sin saber realmente porque, pero al ver sus ojos y su sonrisa, Hermione decidió darle una segunda oportunidad. Una nueva oportunidad para su amistad con el renegado Sirius Black.
-Digamos que estaba... refugiada
-¿Refugiada? ¿De que?- Inquirió Sirius curioso
La risa seca de Hermione se esparció por todo el aula
-Si te lo diría no me creerías- Admitió por fin. Sus ojos habían vuelto a ser tristes
-Puedo intentarlo.-
La castaña negó lentamente:
-Lo siento.-
-Cuando quieras hablar..
-Estarás tú.. y también estarán mis amigas. Pero no creo que suceda pronto. De todos modos te agradezco mucho.
Sirius asintió
-Y si es verdad que pasaste por lo mismo que yo, sabrás que realmente necesito estar sola. Por más de que ahora ya no me moleste tu compañía Black.
El Merodeador volvió a asentir mientras se paraba y ayudaba a Hermione a hacerlo.
-A mi tampoco me molesta para nada estar contigo. Eres muy parecida a tu hermana aunque Bella se esmere por ocultarlo- Le dijo, caminando hacia la salida del aula
-Tal vez asi sea- Contestó saliendo, y deteniendose en el pasillo- Iré afuera, todavía no es de noche. Te aviso, para que no te preocupes.- Le dijo sonriendo, mientras le guiñaba un ojo.
-De acuerdo. Pero toma esto o cuando vaya a buscarte te encontraré hecha un cubo de hielo- Respondió mientras le entregaba su abrigo de piel.
-¿Irás a buscarme?- Preguntó Hermione tomando en sus brazos el abrigo de Sirius
-¡Claro! Debo llevarte a cenar porque parece que por tí sola no puedes hacerlo- Bromeó ayudándola a colocarse el saco.
La castaña rió divertida
-Puedo hacerlo sola- Comentó riendo por lo que Sirius alejó inmediatamente sus manos- Nos veremos luego Black- Se despidió girando sobre sus talones. Había dado unos pasos cuando se volteó de nuevo.
El merodeador seguía en el mismo lugar, con su mochila en el hombro.
-No vuelvas a espiarme con la capa de James, o la quemaré y parecerá que fuiste tú.- Amenazó causando la risa de su compañero.
Siguió su camino lentamente encontrando una de las salidas del castillo a pocos metros. El blanco exterior causado por la nevada que estaba cayendo encandiló sus ojos. Aún así salió del castillo, y no logró sentir en su cuerpo ningún signo del fuerte viento que azotaba Hogwarts gracias al grueso abrigo de piel que llevaba puesto.
El calor que emanaba el abrigo de Sirius era abrasador. Hermione acarició la aterciopelada piel casi instintivamente. Nunca había tenido en sus manos ningún tipo de atuendo caro, pero definitivamente reconoció a aquel como uno de esos abrigos que llevan los ricos con la cabeza bien en lo alto.
Su cara, roja por el frío, buscó refugio hundiéndose en la piel. Se sintió mareada un segundo al percibir el perfume del ojigris sobre su rostro. Caminó casi instintivamente hacia el lago donde se recostó sobre un árbol que no había afectado la nevada. Desde que lo notó, Hermione ya no pudo dejar de respirar el aroma de Sirius. El aire había pasado a un segundo plano para sus pulmones.
-¿Disfrutando del frio, hermanita?
-Disfruto de cualquier cosa de la vida mientras tú no estés en ella- Respondió con voz ronca. Sus pulmones debieron volver a acostumbrarse a inhalar sólo aire.
Evan chasqueó la lengua en señal de desacuerdo
-Si no fuera por mi, nunca te hubieras enterado de la verdad.
-Hubiera preferido que así sea.- Admitió parándose frente a él.
-¿En verdad lo dices?- Preguntó el Slytherin incrédulo- Pensé que querías tanto a tus amigos como para tan sólo intentar evitar que eso suceda. Aunque es absurdo, claro. Todos ellos van a--
-¡No lo digas! No es imposible. Estuve investigando, leyendo horas, dias. Sé que no puede ser imposible- Exclamó tratando de verse segura, aunque más bien se la notaba desesperada.
-Tu sabes lo que dicen de las profecías. Raramente fallan.- Informó sonriendo. Disfrutaba ver a su hermanastra, la sabelotodo, desbordada por un tema sin solución.
-Pero han ocurrido casos en los que se han equivocado. En las fechas, las personas, el significado. ¡Todavia hay esperanzas!- Le respondió casi implorando que le dijera que tenía razón.
Evan negó lentamente con su cabeza, sin dejar de sonreir en ningún momento.
-No fallará, tú lo sabes. Morirán. Y tú, Hermione, lo verás con tus propios ojos.-
Los ojos de la castaña se llenaron involuntariamente de lágrimas. El Slytherin aprovechó el momento de debilidad, acercándose unos pasos a ella.
-No es verdad- Negó la Gryffindor- No puede ocurrir eso. No soportaria que Alice, o Lily..Mar, Remus o James, o incluso Bla--
Evan la interrumpió
-Podría ser cualquiera de ellos.-
Hermione volvió a negar mientras se mordía el labio inferior, intentando con todas sus fuerzas no derramar ninguna lágrima frente a su hermanastro.
-No vale la pena luchar contra un caso perdido, hermanita. Es por eso que te advertí. No es necesario que pierdas el tiempo con ellos, Ya sabes con mucha anticipación que no llegarán a ningún lado. Ven con nosotros. Los vencedores. Con tu familia, y con los sangre pura.-
-No soy sangre pura, Rosier- Fue lo único que logró responder. Su garganta estaba totalmente seca.
-Bella tampoco lo es. Ya ves como no discriminamos de manera insensata. A pesar de su condicion, ustedes tienen mucho potencial como para desperdiciarlo.- Reveló orgulloso- Eres hábil Hermione. Y mucho más lista que cualquier otro Gryffindor. No malgastes tus capacidades en algo que sabes que no te llevara a ningún lado. Sólo al sufrimiento.
Intentó abrazarla, pero ella se alejó unos pasos hacia atrás.
-No me importa mi propio dolor. O si soy o no mejor que otro Gryffindor. Nunca seria capaz de verlos sufrir sin hacer nada al respecto- Informó con su voz renovada de valor
-No podrás hacer nada, Hermione- Le respondió su hermanastro algo crispado- Puedes leer todos los libros de Hogwarts, o los de todo Londres si asi deseas, pero no encontrarás nada para ayudarlos. Sólo pasará el tiempo y cada vez estará más próximo ese día. Y cuando te quieras dar cuenta, ya estarás tan ligada a ellos que se te hará imposible salir de ese dolor. Aléjate mientras puedas Hermione. Por una vez en tu vida ten en cuenta tu instinto de supervivencia.
Volvió a acercarse y ella no pudo hablar más.
-Lo hago por tu bien Hermione. Te advertí, porque no quiero que termines como ellos. No quiero perderte.-
Extendió sus brazos hacia el frágil cuerpo de la Gryffindor. Hermione se dejó abrazar sin poner resistencia alguna. Deseaba llorar y nada más que estar sola.
-Sé que me odias, y que no entiendes mis ideales. Pero dentro de lo que puedo, trato de no hacer nada para lastimarte.
-¿Entonces porque nos atacaste hace una semana?- Preguntó desconcertada. No quería que la abraze, pero tampoco quería sentirse sola en aquello.
-No te ataqué a tí- Respondió de inmediato
-Si lastimas a mis amigos, es como si me lo hicieras a mi- Le dijo mirándolo a la cara
-No tengo otra alternativa...- Murmuró apartando sus ojos de los de ella.
Hermione se separó de su hermanastro lentamente. Se miraron a los ojos nuevamente
-En verdad te agradezco lo que haz hecho por mi. Estoy convencida que la información que me diste no estaba destinada a llegar a mis oidos.
»Quiero que sepas que no me importa de que lado estoy, del ganador o del perdedor, sólo sigo mis creencias. Mis propios creencias, que nadie me impone. Y haré todo lo posible para que aquella profecía no se cumpla. No me interesa si me paso el resto de la vida leyendo todos los libros del planeta. Ni si me encariño aún más con mis amigos y me destruya saber que algún día puede pasarles algo malo. Voy a seguir a su lado pase lo que pase.
-Eres una tonta, Hermione.
-Y tú nunca sabrás lo que es disfrutar la vida junto a amigos de verdad, Evan- Le respondió Hermione.
-La vida no es solo amigos.
-La vida no es sólo vencedores y vencidos.
Ambos se quedaron callados un momento, pero sin dejar de mirarse. El Slytherin suspiró ruidosamente y se llevó una mano a la cabeza.
-Lo intenté todo Hermione. Lo siento, pero eres un caso perdido.-
-Lo soy. Pero tambien tú lo eres para mi.. Si en algun momento decides cambiar de opinión y--
Evan no la dejó terminar:
-Eso no va a suceder jamás.-
Hermione no supo que contestar.
-Te deseo suerte con tu búsqueda. La necesitarás mucho... Hasta nunca, Hermione. No te imaginas cuanto me hubiera gustado tenerte a mi lado- Murmuró antes de comenzar a caminar rumbo al castillo.
Hermione lo observó irse por unos cuantos segundos. Luego volvió a sentarse, pudiendo descargar por fin todas las lágrimas que se amontonaban por salir de sus ojos.
Cuando Sirius llegó a por ella, sus ojos aún tenían un color rojizo.
Le vió el rostro pero, contrariamente a lo que Hermione pensaba, no dijo nada al respecto. La ayudó a levantarse y se dirigieron hacia el castillo sin mediar ninguna palabra.
-¿Un encuentro imprevisto? - Le preguntó el Merodeador caminando a su lado
-¿Como lo-.- Comenzó a preguntar Hermione, pero se quedó callada. Conociendo a Black, seguramente la estuvo espiando todo el rato. Decidió no comentar nada al respecto por el momento, y parecía que Sirius había pensado lo mismo, ya que no le habló en todo el camino.
-Debes felicitarme- Murmuró casi en la entrada del Gran Salón. Luego de que Hermione le devuelva su abrigo de piel, sólo con un gesto de agradecimiento.
-¿Porque?- Inquirió Hermione curiosa
-No tienes idea el autocontrol que debí tener para no matar a ese imbécil cuando te abrazó- Le dijo abriendo la puerta del comedor
Hermione dejó de caminar y lo miró a los ojos. Pero Sirius rehuyó a ese contacto, continuando su camino hacia la mesa de Gryffindor, donde se colocó entre James y Peter.
La castaña caminó casi por inercia, aún pensando en el comentario de su compañero. Obviamente había escuchado toda su conversacion, y ya sabía casi todo sobre la profecía. Pero no le había comentado nada sobre eso. En cambio, su único comentario fue entorno al abrazo de Evan.
-¿Te vas a sentar Herms? Ven aquí- Dijo Mar ofreciéndole un lugar junto a ella. Hermione se sentó allí pero sin tocar nada.
- Siento lo de hoy. Es que no sé, estaba un poco molesta. Ya sabes como es mi temperamento cuando no logro que Alice y Lily se vistan de una forma medianamente normal- Se disculpó la rubia.
-Debemos repasar luego cual es tu concepto de "normal"- Exclamó la pelirroja algo enfadada, desde su derecha. En frente de ella, Potter se rió disimuladamente.
Hermione no pudo evitar sonreir. Estos pequeños hechos cotidianos eran lo que la hacían querer estar siempre junto a sus amigos. Pese a cualquier predicción mala.
-No te preocupes, Mar.- Dijo Hermione restandole importancia. Sus amigas continuaron hablando y riendo, pero ella no pudo escuchar más.
Al observar hacia el frente, a lo lejos, distinguió la figura de Evan. Comenzó a pensar nuevamente en la profecía. En donde podría buscar nueva información sobre ellas, o casos en los que no se han cumplido...
-Me parece que traerte aquí no sirvió para que recuerdes como es que se alimenta una persona- Dijo Sirius interrumpiendo sus pensamientos.
Hermione miró su rostro, sombrío y mortificado debido a la nueva informacion. Tomó el tenedor con una mano, y con la otra se sirvió un poco de comida. Llevó el tenedor al plato y luego a su boca varias veces, aunque sin tener apetito alguno.
Cuando decidió que era un momento oportuno, se levantó de la mesa saludando a los demás con su mejor cara. Salió de allí prácticamente corriendo aunque se detuvo en un pasillo sin voltearse.
-Sé que estás ahi. Lamento lo que debiste escuchar, pero no quiero hablar en estos momentos. Espero que ahora me entiendas..- Dijo a nadie en particular.
Pero ella sabía que él estaría ahí. Siguiéndola como había acostumbrado últimamente. Y sabía, que con suerte, él la entendería. Ya que ahora sabía la verdad.
Continuó su caminó directo a su habitación, dejando a un Sirius inmóvil en aquel pasillo. Debajo de la capa de invisibilidad.
