Mi Melodía
Por Pryre-chan
Los personajes de Naruto no me pertenecen
Capítulo 2
-o-
Corría lo más rápido que podía, el camino era largo y sus piernas empezaban a resentirse, pero no claudico.
Sabía el lugar donde debía ir para cumplir su objetivo.
Era perfecto para hacerlo, su ubicación, su altura e incluso al final de su travesía la esperaría un rio que llevaría su cuerpo a un lugar lejano.
No sufriría, al menos eso pensaba y esperaba, ya que no ansiaba nada más que tranquilidad en sus últimos momentos.
¿Sería posible?
Fue disminuyendo su paso, su objetivo a la vista.
Se acercó un paso, dos.
-Un poco más-
Llego al borde de un abismo, que se presentaba ante ella con su enorme e infinito vacío. Su oscuridad no permitía ver su fondo, donde pronto estaría, los vientos que emanaban de él eran bestiales, le hacían retroceder, pero ella no dio lugar a dudas y se mantuvo firme, no retrocedió, dio una pasos mas al frente.
-Madre lo siento...debí ser más fuerte y ayudarte, pero...-decía sollozando sus lágrimas recorren sus mejillas y caen a la oscuridad frente a ella.
-Madre…-
-o-
Flash Back
Hinata y su madre caminaban por el jardín en primavera, las rodeaban la flores y el roció las envolvía.
De la tétrica mansión Hyuga era el mejor lugar para estar.
Hablaban de las mariposas que se arremolinaban a su alrededor.
-Madre. ¡Mira! qué bonita-decía la niña
-Si es bonita- Su madre le arreglo el pelo.
Ambas caminaban sin preocupaciones, a pesar que pocos días antes la madre de Hinata había dado a luz a su hermana menor, que todavía no tenía nombre.
-Madre mira allá...-decía la niña Hinata corriendo hacia una flor que sobresalía del inmenso jardín-es de color rojo mira... ¿madre?
Pero su madre no respondió, mas allá se encontraba su cuerpo tendido en el suelo, sangrando profusamente y manchando con su sangre las flores a su alrededor
-¡Madre!-grito la niña acercándose a ella y moviéndola con toda la fuerza de sus pobres bazos- Madre ¿Que hago?- lloraba.
Y se quedó allí con su madre, tratando de que le respondiera por unos minutos, hasta que un criado lo vio y llamo a otros para que lo ayudaran para auxiliarla y la trasladaron dentro de la mansión.
Poco después su madre había muerto por desangramiento.
Fin Flash Back
-o-
-Madre...-dijo dando lo que sería su último paso hacia adelante.
El viento soplo entonces alejándola con fiereza, pero ella no le dio importancia, simplemente lo escuchaba rugir como gritos de advertencia.
De pronto el rugir del viento cambio y se amaino, fue formando en sus oídos una melodía suave, el rugir del viento era lejano y acompañaba a la melodía en sus notas tristes.
La melodía bajo su intensidad y se alejó, igual que su dolor y sus recuerdos, de pronto no sintió nada más que la tranquilidad. La misma que tenía cuando le informaron de su inevitable destino.
Cuando se dio cuenta, estaba a distancia segura del abismo.
Pero la melodía seguía y se alejaba.
¿Acaso era su imaginación?
¿Acaso era tan débil que su mente había creado esa melodía para distraerla de su propósito y así resguardarse?
No lo sabía, pero lo averiguaría.
Siguió la melodía introduciéndose en el bosque cercano, como la luna lo iluminaba no tubo problema en caminar a través, el sonido se hacía más fuerte a medida que avanzaba y también más emotiva.
Oculto el sonido de sus pasos tratando de pasar desapercibida, por si acaso.
Pudo divisar no muy lejos un claro, donde suponía provenía aquella tonada, se acercó cautelosamente ocultándose tras un árbol cercano y se asomó a ver.
El pequeño prado no tenía diferencias de cualquier campo de entrenamiento, la hierba era corta y cuidada, brillando por la luz de la luna, el viento las movía a un compás indeterminado.
Su vista para en el campo derecho y vio una silueta masculina que se apoyaba en un árbol, en sus labios una flauta plata brillaba, dándole un aspecto casi místico.
De ella brotaban notas bajas y estremecedoras. Hablaban de miedo, pérdida y resignación.
Se dio cuenta que el joven tocaba con los ojos cerrados y no parecía percatarse de su presencia o su examen.
Eso la tranquilizo.
De pronto la melodía cambio. Una tonada suave y relajante que pudo identificar como una canción de cuna que su madre le dedicaba antes de dormir.
La invadió la melancolía, pero no lloro, se sintió feliz por poder recordar con claridad esa canción e inconscientemente empezó a cantar con voz suave.
La letra expresaba amor y reencuentro.
-o-
Gracias a Gesy por comentar.
Espero que sea del agrado de los lectores.
Saludos.
Pryre-chan
