Mi Melodía

Por Pryre-chan

Los personajes de Naruto no me pertenecen

Capítulo 3

-o-

Este capítulo va dedicado a todos los que me apoyan y también a los que se toman la molestia de leerlo.

Gracias.

-o-

El viento susurraba suavemente llevando con ella el eco de una voz suave y hermosa por el bosque. Esta se mezclaba a la perfección con una tenue melodía que sonaba.

Llego a los oídos de un joven hombre de pelo negro, que interpretaba una vieja canción que cuando niño su madre la había enseñado a interpretar en una flauta que le había regalado en su quinto cumpleaños.

El joven no comprendía, sus sentidos parecían estar engañándolo.

Oír una voz o ¿era el viento?

No tomo importancia y siguió en lo suyo, aquella voz no lo molestaba.

Después de volver de su traición y ser perdonado por su aldea natal, había pasado por muchas cosas, sus amigos lo habían recibido como si nunca hubiese pasado nada, al igual sus compañeros de academia.

Incluso su olvidado club de fans había reabierto sus puertas para las aún más seguidoras que tenía y que le habían perdido el miedo de sus primeras doce horas en la aldea cuando volvió y lo perseguían como si fuera una costumbre.

Peligroso. Apuesto y excitante le gritaban cuando pasaba.

Que molestia.

La vida que llevaba no era lo que se imaginaba al volver, pero era algo.

Algo que le hacía sentir, un poquito feliz, pero sentía que le faltaba algo, no sabía qué, pero sentía un hueco en su alma.

He allí la razón de que buscara respuestas en cosas de su pasado.

Su olvidada flauta.

Su olvidada madre.

Su olvidada niñez.

Mientras la melodía avanzaba la voz se hacía más fuerte, pero seguía manteniendo ese tono suave de complicidad.

Susurros que parecían guardar un secreto llegaban a sus oídos.

Algo pasaba esa voz tranquilizadora, sentía que se llenaba de poquito ese hueco en el pecho, pero la melodía estaba a punto de llegar a su final y si luego la voz se perdía ¿Podría a volver a oírla?.

Al terminar su interpretación, abrió los ojos y fijo la vista en el campo que le rodeaba, de un momento a otro iba a amanecer y tendría que volver a seguir forjando la nueva vida que había decidido llevar y tratar de cumplir su última promesa, aunque aún no sabía cómo.

¿Podría escoger simplemente a una chica cualquiera?. No.

Un ruido alerto sus sentidos todavía algo adormilados por la voz que acabada de oír, pero ese sonido era muy claro, alguien lo había estado espiando, debía ser otra de esas fans que últimamente se habían vuelto más molestas.

- ¡Sal de ahí! – grito amenazante

Hinata había estado escuchando la melodía un tiempo que desconocía y la había cantado inconscientemente, esto había dado rienda a desatar recuerdos agradadles de su madre y ella, sumida en sus pensamientos cambio de posición y sin querer hizo un ruido a lo que solo alcanzo a oír en un momento a otro.

-¡Sal de ahí!-

Su sangre se helo un momento al oír esa voz en tono amenazante

¿Qué haría ahora?.

Respiro una, dos, tres veces para tratar de tranquilizarse, pero su corazón no daba un alto a las palpitaciones aceleradas.

- Sal antes de que se me acabe la paciencia –repetía la voz

No lo pensó más y salió detrás del árbol que la ocultaba, solo para encontrarse de frente al pelinegro, que estaba a unos metros escasos de ella, la miraba neutral, esperando quizá que hablase, pero ¿Qué diría?

- Es...esto Uchiha-san yo no quería molestarlo pero estaba aquí cerca y le oi…-

La mirada de aquel joven no cambio, tan solo la miraba, sentía que libraba una batalla dentro de sí, paso un momento.

- ¿Desde cuando estabas allí?- pregunto secamente.

-Desde que empezó a tocar la última canción.-

Su voz salió segura, volvía a ser la misma Hinata sin inseguridades y ya nada que perder.

-Mi madre me cantaba esa canción es mi favorita- susurro

Su miraba sea había vuelto pacífica y tranquila otra vez, aunque este último lo dijo en susurros Sasuke lo escucho perfectamente.

- Estas muy lejos de tu mansión Hyuga-hablo con voz calma el Uchiha a modo que se apoyaba en un árbol y cruzaba los brazos en el pecho.

- Vera…yo…-

No podía mentirle nunca había sido buena para eso, pero que le diría que vino a terminar su vida.

¿Le diría eso?

-Yo…vine a ver a mi madre.-

No le había mentido, en parte ese era su objetivo, el Uchiha pareció no haber reaccionado ante esta respuesta, seguía en su actitud seria y distante.

Pero la verdad esa respuesta lo alcanzo lo la guardia baja, ya que lo que esperaba era que le dijera otras mentiras que se imaginaba o que de una vez se lanzara en sus brazos gritando y confesándole todo su amor como pasaba siempre.

Pensándolo un poco no había visto a esa chica en el grupo que lo seguía cada día por Konoha, solo había interpretado que una Hyuga por sus ojos.

¿Pero que quería decir con ver a su madre? Se pregunto vagamente el Uchiha, de todos modos no es su asunto y no se metería.

- Da igual- respondió

De pronto la luz de ese nuevo día hizo su aparición distrayendo la vista de ambos.

Un día más en la vida de Hinata, cada vez más cerca de su final.

Suspiro.

No. tenía mucho que hacer. Tendría que volver a la mansión e ir al entrenamiento como siempre.

Pero esta vez era distinta a otras, ya que regresaría con lo tranquilidad y determinación para enfrentar ese día y los que siguientes, hasta el último que era dentro de tres días.

-Tengo que irme Uchiha-san hasta luego- hizo una reverencia y se fue dejando al ojinegro confundido.

Sasuke la escucho suspirar, seguramente había llegado el momento, aprovecharía esta escena para declararse.

Pensó las palabras que le diría para que lo deje en paz y preparo su peor mirada, pero cuando la escucho hablar fue solo para despedirse para luego marcharse.

Acaso el gran Sasuke Uchiha se había equivocado en las intenciones de una mujer, de seguro esa chica era rara, para no aprovechar un momento como ese con él.

- Esa chica es diferente-lanzo sus palabras al viento y decidió irse también.

-o-

Gracias a:

Kibbiii.

Gesy.

Aurora.

Saludos.

Pryre-chan