Nariz de chamoy

Están a 17°C afuera. La nieva está tan densa que casi puedes sentir las nubes chocando con tu cara. El clima perfecto para acurrucarte con tu novio… o para cometer un crimen.

-¿Quieren ir al centro comercial después de iCarly?- pregunta la castaña.

-Ah…- piensa Freddie- ¡No puedo! Tengo que ayudar a mi mama a doblar calcetines…-se va corriendo.

-¿No has notado algo raro últimamente?- Carly se ve preocupada.

-¿Sobre qué?- Sam sorbe la última gota de su jugo de piña y lo tira al bote de basura biodegradable. Por personas como ella, este país no avanza.

-Freddie- abre su casillero y saca su cuaderno de artes.

-Él siempre es raro- no saca nada. ¿De qué sirve cargar algo que no vas a usar?

-Bueno, podemos ir solo tú y yo. Vi un lindo par de botas en Abercrombie- apuesto a que son rosas, y con un moño enorme.

-Tengo castigo- dice Sam naturalmente.

-¿Otra vez? ¿Qué hiciste ahora?- sabe que no quiere saberlo. Sería mucho más fácil si no le preguntara. La curiosidad mató al gato.

-Jeremy estaba haciendo ruiditos con la nariz.

-Está resfriado- que raro.

-¡No es mi problema! Como sea, le aventé el cuaderno en la cara- sigue caminando.

-¿Está bien?- se queda parada 3 segundos, por la sorpresa. Y la alcanza.

-Más o menos-contesta -, le está sangrando- el pobre Germy debe estar en la enfermería, perdiendo fluidos corporales. Tal vez necesite una transfusión. Cary donaría su sangre tipo A-, pero le teme a las agujas.

Antes de entrar a clases, Carly fue a ver a Jeremy a reparar lo que Sam arruinó. No puede soportar un episodio de Dr. House. Por suerte en la enfermería la pueden tratar si se desmaya.

-Hola, Jeremy, ¿cómo estás?- mantiene su distancia. No se va a arriesgar a que la salpique.

-Sangrando, ¿no se nota?- sarcasmo.

-Sí, me disculpo por Sam. Puede ser un poco salvaje a veces- siempre.

-¿Sam? ¿Qué tiene que ver en esto?- se quita la servilleta de la cara y deja ver toda la sangre roja que Samantha-vampira hubiera disfrutado.

-¿No fue ella quien te golpeó en la cara?- ¿por qué le mentiría? ¿No quería salir con ella? ¿Tenía algo que hacer? ¿ Y no podía decírselo a su mejor amiga?

-No. Sufro de hemorragias crónicas todo el tiempo. Sobre todo cuando hace frío.

-Jeremy, llegó tu mamá- le grita la enfermera desde su oficina. Tiene un burrito de carne en la mano.

-Gracias. Adios, Carly.

Jeremy era genial, ojalá hubiera participado más. ¿Dónde estará ahora?

Sí, sí. Me copié de Manual de Ned.